LAS DUDAS EN LA TRANSICIÓN
LAS COSAS QUE PASAN
Por: Jorge Walterio Medina
A menos de 45 días de que se de el relevó en el cargo de gobernador en Sinaloa, la opinión pública permanece en medio de un hermetismo que no sólo incluye el conocer quienes serán los integrantes del gabinete de Quirino Ordaz Cóppel, sino que además ni siquiera, a los ojos del ciudadano común, se da a conocer del trabajo en el proceso de entrega recepción de la administración pública estatal.
Para nada tampoco el menor intento de una consulta ciudadana que opine siquiera del perfil de los próximos funcionarios, lo cual desde luego que no es alentador.
Vivimos los últimos días del gobierno de Mario López Valdez, el hombre que el 2010 ofreció un cambio a los sinaloenses. Había ganado la gubernatura apoyado por el Partido Acción nacional y por el Partido de la Revolución Democrática, junto a un numeroso grupo de priístas traidores a su instituto político.
PAN y PRD pagaron caro su error al ser desplazados a la tercera y quinta fuerza electoral, por una sociedad agraviada por el incumplimiento de promesas. El castigo para los priístas traidores sigue pendiente.
López Valdez termina su gestión en medio de marcado desorden financiero y sospechas, cuando menos, de evidente corrupción. Para nada casual entonces las siete denuncias que la Auditoría Superior de la Federación presentó en su contra en la Procuraduría General de la República, donde se habla de malversación de recursos federales destinados a salud y educación.
Cuál será el monto real de la deuda pública que el señor López heredará al señor Ordaz, constituye una pregunta que inquieta a muchos sinaloenses.
Quejas de proveedores de medicamentes, de uniformes y útiles escolares, de constructores, fuerte deuda con el SNTE y con el Instituto Estatal de Pensiones, etcétera, etcétera, impactan el panorama del relevo en la gubernatura de Sinaloa.
Y apenas el silenció también como respuesta de Quirino Ordaz a lo que ocurre.
Desde luego que hay muchas dudas en torno de la llegada de Ordaz Cóppel a la administración estatal, sobre todo respecto del qué hará a la hora que conozca la realidad de la administración que reciba.
Poco se sabe de la formación política de este hombre que apenas había ocupado unos meses el cargo de diputado federal, aunque tenga carrera en la burocracia.
En enero sabremos de qué está hecho.
En enero se empezarán a disipar las dudas.
Ya veremos.
LAS COSAS QUE PASAN
Concurrida la asistencia a la presentación del libro “Leopoldo Sánchez Celis, Político por Convicción y Destino”, de la autoría de su hijo Leopoldo Sánchez Duarte.
“Polo” para sus amigos, “el hombre del paliacate” para el sinaloense común, Sánchez Celis fue objeto de un nuevo reconocimiento al publicarse por la Universidad Autónoma de Sinaloa un nuevo libro en torno de su trayectoria política, ésta a partir de la visión de su familia.
El homenaje en el emblemático edificio central de la UAS, la institución a la que Sánchez Celis regresó su autonomía y a la que decidió no enfrentar, no porque temiera a la generación de universitarios de su tiempo, sino porque el mandatario entendió el papel fundamental de la casa de estudios en el futuro de Sinaloa.
“Polo”, escuchamos decir una y mil veces a los periodistas de su tiempo, “fue amigo de los amigos y enemigo de los enemigos”. El que lo dude que le pregunte a Antonio Toledo Corro.
Jóvenes y viejos en la presentación de este libro, donde tuvimos la oportunidad de saludar a Jaime y a Alma Divina, hijos de Sánchez Celis, así como a salvador Echeagaray Picos y a Salvador Echeagaray Sánchez este último nieto de don Leopoldo.
Así están las cosas…