DOS A LA SEMANA

 

SIGANSE ESPERANDO

Jorge Aragón Campos                                         jaragonc@gmail.com

Los que conocen al gobernador electo, Quirino Ordaz Coppel, gustan de usar la expresión “no conocen a Quirino”, como una especie de advertencia para quienes muestran desesperación por la tardanza en dar a conocer a los gabineteables. Dicho de otra manera, esa ha sido la respuesta para los miembros de la familia revolucionaria, cuya única aspiración es saber de qué tamaño les tocó su rebanada. Hasta aquí, todo bien, finalmente es un asunto de petit comité y allá ellos. A usted y a mí qué. El problema es cuando la estrategia deja de ser funcional y de todas formas se le mantiene sin cambios, como lo estamos viendo hoy.

Coincidirán ustedes conmigo, que desde la elección del pasado cinco de junio ha fluido tal cantidad de información, que ha MALOVA de plano no lo vamos a poner en el sitial del mejor gobernador en la historia de Sinaloa, es más, hasta candidato es a no terminar en un pedestal sino en otro lado, pero no es de él de quien estamos hablando. Ya no es un asunto de mera especulación, las finanzas de gobierno del estado están en posición muy vulnerable, los incendios están brotando por todos lados con paros, manifestaciones y marchas de gente a la que no se le ha pagado, y en esto van desde proveedores hasta burócratas, lo cual provoca un cóctel entre lo político y lo económico que no es raro, hasta eso, nomás que hasta la fecha no se sabe de ningún caso donde se haya logrado una solución satisfactoria: en salud la situación es alarmante, en educación es un asco, en obra pública es un escándalo, la corrupción lo barrió todo, al extremo de que hasta pirámides se andan armando por empleados de gobierno del estado y, al menos desde acá afuera, el desastre se mira de una magnitud capaz de quitar el aliento al más pintado. Sin embargo, el bajo perfil y la secrecía siguen siendo la constante en el gobierno que ya está a un paso de tomar posesión, todos sabemos que el gobernador electo es empresario, y hasta eso que uno también pero más chiquito, sin embargo la diferencia en tamaño no impide saber que, para una empresa con la envergadura de Sinaloa, y dada la magnitud histórica de la crisis generalizada que vive, pensar en que los titulares de las principales carteras llegarán a su primer día de labores, sin tener una idea ni siquiera aproximada de la situación imperante en el área de su responsabilidad, es para anticipar un primer año perdido, bueno nada más para “saber qué pedo” (perdón por mi francés) y eso en el mejor de los casos. Menciono nada más un ejemplo: quien ocupe la secretaría general de gobierno, va a llegar el primero de enero buscando apenas las puntas de los hilos del control político, tendrá apenas un año para controlar y amarrar a todos los actores políticos (o al menos a los del PRI) con miras al 2018. Todo en un año, partiendo desde cero. Si esto funciona, nuestro problema va a ser que los rusos no nos dejen sin funcionarios, porque se los van a llevar a todos, pero lo dudo, porque el asunto es que el gobernador electo, sin aparecer en escena, ya se metió a un escenario de perder-perder en el tema de la tenencia: si elimina el subsidio el malo va a ser él, si se elimina la tenencia el héroe va a ser el PAS, que es el que se puso a la cabeza en ese tema. Está también el desempeño de Irma tirado en el Congreso, que no ha sido todo lo afortunado que debió ser, ateniéndonos siempre a la estrategia del nuevo gobierno, y es que, aquí está la clave y dónde se va a saber si mis preocupaciones son justificadas o no: la administración de Quirino Ordaz Coppel va a llegar sin márgenes para equivocaciones, pues el interregno sólo se usó para reducirlo. Parte del bono de confianza obtenido el cinco de junio, se desperdició en…?