Por: Alberto Camacho Sarabia.
¿Mundial rentable?
La nota de esta Semana Santa sin duda alguna se la llevaron las Federaciones de Fútbol de Canadá, Estados Unidos, y México; de manera conjunta, estos tres países lanzaron de manera oficial la candidatura para albergar la Copa del Mundo del año 2026, la primera que se jugará en un formato de 48 selecciones y un total de 80 partidos, además de que posiblemente será el primer evento deportivo en ser organizado por tres países distintos.
No podemos negar que es una excelente noticia que una Copa del Mundo se albergue en tres países distintos, y una de esas naciones sea México, nuestro México, sin embargo, hay unas cosas que sí nos causan ruido y merecen ser enumeradas en este espacio, así que allá vamos.
¿La distribución de juegos?
Esto es lo que provocó un descontento generalizado entre todos los aficionados de México, por una vez, las fanaticadas rivales y de odio profundo se unieron en un solo grito: ¿Qué clase de distribución de juegos es esa?, decimos esto porque trascendió el hecho de que la distribución de los 80 partidos para la Copa del Mundo de 2026 sería la siguiente:
Estados Unidos albergará 60 partidos.
Canadá albergará 10 partidos.
México albergará 10 partidos.
De entrada, si en infraestructura y tradición futbolera nos referimos, México se lleva de calle a sus vecinos del norte; es decir, ninguno de los países que integran CONCACAF sienten el fútbol de la manera en que lo hacemos en México, digo, tenemos nuestros momentos malos, pero el balompié tiene una tradición más arraigada en nuestro país, y el ambiente que puede generarse en un estadio mexicano supera con creces a cualquier estadio multipropósito y frío como los que encontramos en Canadá o los Estados Unidos.
Cierto, estamos más que seguros que la distribución de los partidos tiene también sus tintes políticos y es cosa de imagen, digo, Estados Unidos no tiene la simpatía de todos con la llegada de Donald Trump al poder, y honestamente, los organizadores principales de este Mundial son precisamente ellos, por ende, saben perfectamente que necesitan del “apoyo” sus países vecinos para no generar una mala imagen a nivel internacional.
Además, échele cabeza, 10 juegos en México serían de equipos que tienen conflictos o diferencias con Estados Unidos. Imagínese que avancen: Arabia Saudita, Rusia, Irán y Corea del Norte al mundial de 2026; OBVIAMENTE Estados Unidos no querrá albergar a estos países en su tierra, y tener a Canadá o México a la mano, que los alojen por un mes, es una manera diplomática, política y elegante de alejar a países conflictivos de las fronteras norteamericanas.
O al menos así lo vemos, usted tiene la última palabra.
¿Estamos listos para un Mundial?
Ciertamente no, actualmente nuestro país está pasando por una situación un tanto complicada hablando de un tema político, económico, y social; debemos admitirlo, México no cuenta con la capacidad para organizar una Copa del Mundo por nuestra propia cuenta, puede que contemos con los estadios necesarios, pero recordemos que un evento de este tipo no solamente se trata de poner estadios, veamos los casos de Brasil o Sudáfrica, los Mundiales prácticamente los “chuparon” y viven situaciones delicadas, no se necesita un problema más en el carrito, así que tomar los 10 encuentros como para decir que ayudamos, es suficiente.
¿Tenemos los estadios?
En número sí, pero en calidad no tanto, seamos justos, hoy en día solamente existen dos estadios con la capacidad para albergar partidos de Copa del Mundo: el BBVA de Rayados y el Omnilife de las Chivas; colosos como el Estadio Azteca, el Estadio Jalisco o el Estadio Cuauhtémoc están sumamente obsoletos y necesitan de una inversión importante para ser considerados como “aptos” para recibir juegos de mundial.
Estas son nuestras observaciones de este Mundial hipotético, recordemos que la candidatura ya se presentó, esto no significa que sea la sede oficial, todavía falta conocer a los contendientes en las votaciones, sin embargo, y dado que será un Mundial de 48 equipos, muy pocos países se animarán a tomar este evento.
México pelea por tener el juego inaugural en el Azteca, cosa que vemos como factible, ya que la tradición y vistosidad que engalanan al Coloso de Santa Úrsula lo convierten en la opción más lógica para este evento.
Ya veremos qué deciden las autoridades de la FIFA.
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Con esto nos despedimos, buen fin de semana.
Hasta la próxima.