TRES A LA SEMANA


LOS SONDEOS Y LAS ANGUSTIAS

Jorge Aragón Campos/jaragonc@gmail.com

 

El sondeo publicado por un periódico local, sobre la situación actual del electorado sinaloense con miras a la próxima elección, es, por decir lo menos, inquietante.

En apariencia, en el nuevo escenario que tenemos el partido que está dando la sorpresa es el PANAL, en mucho debido a sus aciertos en la nominación de candidatos, muy especialmente con Cuén Ojeda quien, en las encuestas de otra casa editorial (donde por cierto, no es muy querido que digamos), también aparece con el mayor top of mind.

Sin embargo, no sólo el PANAL es una novedad. En realidad, tanto PRI como PAN (del PRD ya es ocioso hablar) están ofreciendo algunas novedades que a muchos les han pasado por alto, y que generan poderosas interrogantes para el primero de julio y, por supuesto, para después. El año que entra, para no ir muy lejos.

El electorado de Sinaloa, desde mucho atrás presenta una solida cultura bipartidista. Cierto. En el caso del senado, por ejemplo, es histórico que el PRI ocupe el primer lugar y el PAN el segundo (de hecho, de ahí sale el epíteto que Clouthier les aventó a los panistas: carroñeros). Cierto. Las dos cosas.

Bajo esta óptica, las aspiraciones de Cuén Ojeda (y del PANAL) no tienen posibilidades, pues sobran elementos históricos para tal afirmación. Pero la historia cambió, y mucho. Yo afirmo que el PAN sinaloense está, como nunca, en su peor momento para enfrentar una elección: las divisiones, los rencores, los resabios alcanzan una magnitud inédita. Por otro lado, esta es la primera vez que el PRI contiende sin el amparo de la gubernatura. Nada más. La incógnita no es si todo esto tendrá muchas consecuencias en el resultado de la votación, porque las tendrá, la duda es si será suficiente para que el PANAL nos sorprenda con la senaduría, porque respecto a los diputados, en más de un distrito los priistas ya andan sudando la gota gorda y tronándose los dedos. ¡Los priistas! A los panistas ya me los puedo imaginar.