Por: Alberto Camacho Sarabia.
Ganó la casa, ganamos todos
No hay que negarlo, el duelo de Saúl “Canelo” Álvarez contra Gennady “GGG” Golovkin, desde el momento que fue anunciado, generó mucha expectación, pero al mismo tiempo, se sentía esa incertidumbre de que la pelea por la “Supremacía” fuera a resultar en un fiasco como al que nos tiene acostumbrados la empresa promotora del ex pugilista Óscar de la Hoya.
No hubo mucha mercadotecnia relacionada al pleito en cuestión, simplemente, los boxeadores se dedicaron a lo suyo, a prepararse de la mejor manera para entregar un buen espectáculo, el mexicano, fiel a su estilo, sumamente disciplinado y enfocado al combate, mientras que el kazajo completamente aislado del mundo, preparándose para demostrar el por qué es el “mejor libra por libra” de los pesos medios.
Ya hablando en lo acontecido en el encordado, Canelo y Golovkin entregaron una muy buena función de boxeo, ambos pugilistas se entregaron al máximo y le regalaron a los millones de aficionados que presenciaron el combate, una excelente exhibición de golpes y emociones.
El mexicano hizo gala de su velocidad y buen movimiento de cintura, esquivando los poderosos misiles que tiene en cada puño el kazajo, los cuales, en caso de haber conectado la humanidad de Álvarez, hubieran sido sumamente dañinos, sin embargo, “Canelo” también tomó riesgos innecesarios que pudieron costarle la pelea, dejándose arrinconar en las cuerdas, quedando a merced de un Gennady Golovkin que no aprovechó del todo esas oportunidades que se le presentaron.
Es el primer combate donde se le exige a Saúl Álvarez, y el jalisciense entregó buenas cuentas, su talento boxístico permitió tener a raya y en algunas ocasiones puso en aprietos al pugilista de Kazajistán, mientras que su contrincante también demostró el poder que tiene en sus puños, llegando a conectar buenos golpes, aunque en su mayoría terminaron siendo volados, producto de la agilidad de Álvarez.
Aunque hay que dejar claro algo, el boxeo se rige por lo que digan las casas de apuestas, y más cuando se pelea en la “Ciudad del Pecado”, Las Vegas Nevada; hasta los instantes previos de la pelea, el empate otorgaba +2000, es decir, por 100 dólares apostados, quien haya predicho tal resultado, ganaría 2000 dólares, y evidentemente, este resultado era el menos probable que ocurriera, por ende, la casa gana, siempre gana.
Dejando de lado eso, la gente que mira el box sin necesidad de apostar, terminó con un grato sabor de boca, y fírmelo que habrá una segunda parte, fue un espectáculo que hace mucho no se veía en un cuadrilátero, y bien vale la pena un segundo combate para definir qué boxeador es mejor.
Seguramente veremos el Canelo-GGG por las primeras fechas de mayo, pelea que levantará aún más expectativa que esta primera parte.
Pendientes.
=0=
Ya para irnos, Dorados de Sinaloa está completamente abandonado, tanto en nivel futbolístico, como en suerte, una auténtica caída libre tiene al conjunto áureo en una crisis, la cual no pinta para terminar pronto.
Sin una idea futbolística, y con jugadores que están estorbando en la cancha, lejos de contribuir, ha ocasionado que Dorados ya sume cuatro jornadas sin sumar, si bien, esa falta de idea se maquillaba con resultados positivos, en esta ocasión la suerte ha dejado de hacerse presente, y ahora, para ahondar la crisis, el hecho de perder contra dos equipos del fondo de la tabla poner a pensar a más de un aficionado.
Se vienen partidos complicados, ahora sí, absolutamente todos los equipos del Ascenso han entrado en ritmo, y Dorados viene a la baja, por ello, se esperan tiempos turbulentos en el “Gran Pez”.
Pendientes.
=0=
Ahora sí nos vamos, le deseamos una buena semana.
Hasta la próxima.