En la raya

CULIACÁN: BIEN HECHO

Solidaridad ante todo

Por José Luis López Duarte

Jesús Valdez, presidente municipal de Culiacán, suspendió los festejos del 486 aniversario de la ciudad, en solidaridad con las tragedias de las zonas de Chiapas y Oaxaca, como ahora ante el sismo que sacudió a la CDMX, Morelos y Puebla, medida acertada, coherente con el ánimo que en todo el país se está dando, de mostrar la calidez con apoyar a los afectados.

Habrá entonces que convocar a los culichis a contribuir solidariamente con acciones en todo el municipio, de tal manera que lo que ahora hacen muchos, de aquí al domingo lo hagan todos, como un acto que sublima nuestra sociedad.

Lamentablemente, en la medida que pasen las horas irán disminuyendo las posibilidades de encontrar con vida a los sepultados por los escombros, por lo que se dará un punto de quiebre en la lucha de rescate y ahí será dramático el momento, porque la desesperación de quienes esperan a sus seres queridos habrá llegado al clímax por la impotencia, frustración y dolor de lo inevitable.

Llegará ese momento después de que el sismo cumpla las 72 horas promedio que se establecen para encontrar personas con vida y entonces todo mundo tenderá a perder la esperanza.

Esta decisión de Jesús Valdez de suspender los festejos del aniversario de Culiacán, que debemos compartir todos conciencia con ese momento dramático, por lo que más vale aún la decisión que se debe traducir en una magna jornada de solidaridad de los culichis, para que todos aportemos nuestro grano de arena.

Esa decisión se suma al cúmulo de obras que viene construyendo, en particular el colector pluvial del boulevard agricultores, que se suma al colector pluvial del boulevard Pedro Infante, obras que en el próximo año deberán multiplicarse porque vivimos en una zona de riesgos constantes de inundaciones.

Para Sinaloa vienen unas semanas de riesgo y es muy importante que ahora, con lo que sucede en otras partes del país y del mundo, nos hermanemos porque vivimos ya en la etapa de ciclones y alguno nos puede tocar y entonces podemos ser nosotros los afectados.

La grandeza que los defeños ahora han mostrado ante la tragedia es un ejemplo mundial, ejemplo que debemos seguir aportando algo y comportándonos con mayor respeto a la vida y a la naturaleza. Si se quiere se puede.