AGENDA POLITICA

Jorge Luis Telles Salazar

 

(Desde hace días, circula en Culiacán, a manera de promoción, El Diario de Los Mochis, cotidiano que se imprime en aquella ciudad del norte del Estado; pero que antes de que concluya el presente año estará, de lleno, en la capital de Sinaloa. En esta fase preliminar, por lo pronto, se hace presente con una sección dedicada a Culiacán, en proceso de evolución a un matutino local con toda la barba y con alcance estatal. Se trata de un periódico dueño de un formato bastante atractivo, escrupulosamente cuidado, con una impresión de primer nivel. De grandes ligas. Joaquín Vega Acuña, el comandante en jefe del proyecto ya se puso las pilas y esto que les platicamos es resultado de ello. Felicidades y adelante, que falta mucho camino por recorrer. Escribo en miércoles, desde la capital de nuestra entidad)

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Y bien.

A las 12 de la noche del miércoles 27 de junio, concluyeron las campañas políticas en todo México y a partir del jueves 28 arranca el clásico periodo de silencio, a lo largo del cual ninguno de los candidatos, a ningún puesto de elección popular, podrán realizar actividad de proselitismo alguno. De hacerlo corren el riesgo, incluso, de la pena suprema: la cancelación de la candidatura correspondiente.

También el miércoles fue el último día para la publicación de encuestas sobre las preferencias electorales y sus resultados los conocemos todos. Fue un miércoles durante el cual los resultados de los sondeos, firmados por diferentes empresas, circularon con intensidad; pero ninguno de ellos arrojó novedades.

Ya no habrá más encuestas.

Mejor dicho: si las habrá; pero estas serán para el consumo exclusivo de los partidos y sus candidatos, únicos que tendrán acceso a la medición, a fin de ubicar fortalezas, puntos débiles y estrategias a aplicar en estos días, previos a la gran batalla electoral.

Y bueno, el domingo venidero, la encuesta real. La que verdaderamente vale. La que definirá, entre otras cosas, quien gobernará este país, a partir del primero de diciembre venidero.

Hay quienes dicen que son días perdidos.

En realidad no lo son.

A nuestro juicio se trata de días sumamente importantes, para candidatos y partidos y no son precisamente para dedicarlos a la reflexión, como muchos afirman. Se trata de un proceso en el que, además de clarificar sus métodos para la movilización del domingo, se dedica a la revisión de los representantes de casilla, cuya misión es cuidar los intereses del candidato el día de la jornada comicial. Ahora, además, los representantes tienen otra función: transmitir, de inmediato, el resultado al centro de cómputo de su partido, para tener así información propia de su votación, antes incluso que la proporcionada por la autoridad electoral.

No son, entonces, perdidos. Antes bien, se trata de un periodo sumamente interesante, de cara a la jornada comicial.

Digo.

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(¿Qué pensaría el director técnico de la selección de Portugal? Reservar a Cristiano Ronaldo – quien le disputa a Leonel Messi el título del mejor futbolista del mundo – para la gran final de la Eurocopa del domingo venidero. En lugar de ser el primero en tirar en la tanda de penales, el DT lusitano lo colocó en el quinto turno y ¿sabe usted que pasó? El astro del Real Madrid se quedó con las ganas. Cuando le tocaba, España ya había definido la serie a su favor y el actual campeón de Europa (y también mundial) llega hasta la última instancia para la defensa de su título. Al mejor cazador se le escapa la libre, no hay duda)

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Bueno.

Nadie está obligado a anticipar la intención de su voto; ni mucho menos a decir por quién sufragó en la soledad de su casilla electoral. Hacerlo o no es su decisión y también su responsabilidad.

Tampoco nadie tiene la obligación de salir a votar. El sufragio es un derecho que se ejerce o no, según el ciudadano y su conciencia. Si se vota, sin embargo, debe ser con libertad, sin que nadie nos diga por quién hacerlo y mucho menos cobrar por el sufragio a favor de uno u otro candidato. Esto es una ruindad, una vileza, tanto del uno como del otro lado.

Viene a cuento lo anterior porque, en medio de este torbellino en el que degeneró el proceso electoral en sus últimos días, no pocos comunicadores, catalogados como líderes de opinión nacional, han hecho públicas sus preferencias, sin el menor rubor.

Se vale o no, ellos ya lo hicieron. Y punto.

Por ejemplo:

Ciro Gómez Leyva ya adelantó que su voto será por todos los candidatos del PRD, excepto para presidente y eso porque Andrés Manuel López Obrador lo ha vapuleado sin clemencia, toda vez que él es directamente responsable de la medición diaria de GEA-ISA, cuyos resultados se publican en el grupo editorial Milenio.

Leo Zukerman, a su vez, apuesta toda su capital a que Enrique Peña Nieto ganará los comicios; pero él, en lo personal, dice que no ha definido todavía el sentido de su voto. Todo apunta, sin embargo, para el candidato del PRI.

Pepe Cárdenas, el de la mayor audiencia vespertina radiofónica, no dijo por quien; pero, a micrófono abierto, expuso diez razones por las que no votaría por Peña Nieto.

Joaquín López Dòriga y Adela Micha han sido cautos en el asunto.

Ricardo Alemán confesó, en su última columna, que sufragará por un candidato no registrado: Marcelo Ebrard.

Y Carlos Loret de Mola, a su vez, sentenció que él anulará su voto, con una cruz gigantesca, hacia los cuatro puntos cardinales de la boleta, para que no quede duda de su determinación; pero los miembros de su familia, aclaró, tendrán libertad de hacerlo por quien deseeen.

Esto último, me parece más malo todavía.

¿Para qué tomarse la molestia de salir a votar si la boleta no será contabilizada como tal? Digo: carece de sentido. Y hacerlo, a la vez, por un candidato sin registro, es la misma historia. Será un voto inútil, a final de cuentas.

En fin.

Allá, como aquí, así se las gastan nuestros compañeros analistas políticos. Y allá, como aquí, también ya conocemos las preferencias de todos, digan lo que digan. Todos están en su derecho. Los periodistas somos gente como cualquier otra y desde luego que también tenemos nuestro propio corazoncito.

De plano.

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Agéndelo:

El 29 de septiembre, Culiacán celebrará un aniversario más de su fundación, con la inauguración, al fin, de una obra que será vital para desahogar la circulación vehicular, que tanto afecta a la ciudad: el eje Federalismo.

Así lo aseguró el presidente municipal, Moisés Aarón Rivas Loaiza, con base en los avances que ya se tienen de la obra, que marchan acorde a lo programado.

Se trata de un anuncio importante para todos porque el “Federalismo” es una obra que parecía encantada. La inició Jesús Vizcarra y no la terminó porque falló su proyecto político de ser gobernador del Estado. Carlos David Ibarra, su sucesor, hizo el intento de concluirla; pero no fueron pocos los obstáculos que salieron a flote; entre ellos, la falta de cuando menos dos permisos de parte de diversas instancias del gobierno federal y una mala negociación con los dueños de los predios afectados.

Héctor Melesio Cuen, una vez alcalde, se hizo el propósito y obtuvo, para ello, el financiamiento correspondiente, a través de un crédito aprobado por el Congreso del Estado. El tiempo se le vino encima a Cuen y dejó esto en manos de Rivas Loiza, quien destrabó las cosas, ahora sí con el antes negado apoyo del gobierno estatal.

Tendremos “Federalismo” para entonces.

Y tendremos también el puente del Aeropuerto; el nuevo distribuidor vial, desde el trébol de Costa Rica hasta la costera; centro de alto rendimiento; parque temático en el “Ernesto Millan Escalante”; nuevo Salón de la Fama para el deporte municipal y a lo mejor hasta un nuevo estadio de beisbol.

Todo esto, antes de que termine la gestión de Moisés Aarón, quien entregará, como se ve, buenas cuentas a la sociedad de Culiacán.

Así de fácil.

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Por cierto.

A partir del próximo lunes, desaparece la limitante impuesta a los tres poderes de gobierno y retomarán, entonces, sus facultades de difundir todas sus actividades; entre ellas la relacionada con la obra pública, que es el punto toral de esta disposición.

En estos últimos tres meses, solo podían hablar de logros en aspectos tales como seguridad, salud, cultura y educación.

En teoría, naturalmente.

La verdad es que los gobernantes violan tal acuerdo cuantas veces les viene en gana durante el proceso, sin que nada relevante ocurra al respecto. Y el principal exponente de este mal ejemplo lo fue el propio presidente Felipe Calderón.

El lunes, todo volverá a la normalidad, si es que antes alguno de los candidatos derrotados no desquicia este país.

Todo puede suceder.

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A manera de colofón.

Para terminar, los obligados a respetar este silencio previo a la jornada electoral, son desde luego los propios candidatos, para dar cumplimiento a lo que establece el Código Federal de Instituciones y Procesos Electorales.

Los medios, de algún modo también. Tienen prohibido, por ejemplo, difundir encuestas; entrevistas con presidentes de partido y todo tipo de notas con orientación definida.

Los columnistas podemos, cierto, escribir lo que nos plazca.

En teoría no somos sujeto de esta prohibición; pero la acatamos, de cualquier manera, para evitarles problemas a las empresas que nos hacen favor de publicar nuestros escritos. Y si ya de por si las cosas no son como quisiéramos ¿para que buscarle tres piés al gato como decía Doña María, una de mis dos entrañables abuelas?

Por lo pronto, cumplida la indicación del jefe Camacho, editor en jefe de la sección Culiacán de El Diario de Los Mochis.

Y nos vamos ya.

Dios los bendiga.