LOS SALDOS DELA ELECCIÓN
LAS COSAS QUE PASAN
Por: Jorge Walterio MEDINA
medinawalterio@hotmail.com
Lejos los pronósticos de las empresas encuestadoras respecto del resultado de la elección presidencial, cuando la distancia no llegó a los dos dígitos anunciados y cuando la diferencia, aunque sea de siete puntos aproximados entre Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador, no evitó una lucha postelectoral que es de nuevo una realidad.
No nos espanta ver de nuevo en pie de guerra a Andrés Manuel López Obrador, porque más allá de que tenga o no razón y justeza en sus proclamas de denuncia, el camino ya lo recorrió y sabe de qué se trata este negocio.
Lo dijimos cuando se anunció la firma de un ‘pacto de civilidad’, que si el resultado se cerraba, AMLO se retractaría.
En este espacio expresamos algo que repetimos hoy en torno de nuestra certeza de que la coyuntura de la elección presidencial de este 2012, no fue precisamente una lucha entre buenos y malos.
Fue una lucha de proyectos e intereses políticos protagónicos, donde ciertamente las diferencias abismales generaron una pasión que hoy resurge ante la derrota de la izquierda mexicana.
Aun así existe una clara desproporción del movimiento somos 132, cuando señalan que no reconocen la victoria electoral del PRI y cuando afirman también desconocer al propio Instituto Federal Electoral.
Esperen siquiera el conteo oficial en los 300 consejos distritales.
El PRI retorna a la silla presidencial por mandato de los votos, nos dicen, pero las autoridades electorales ya decidieron el conteo voto por voto en 43 de los trescientos distritos electorales del país y la medida vendrá a darle limpieza a la elección.
Desde luego que López Obrador ya exige el recuento de votos en todo el país.
Difícil, muy difícil creer nomás porque sí, el argumento ese de que en Sinaloa se anularon ochenta mil votos a favor del PRI, ahí los sufragados en los distritos 02 de Ahome y 08 de Mazatlán, por que se marcó el sufragio a favor del tricolor, pero también a favor de los verde ecologistas.
Hablamos entonces de una estrategia priísta donde se sacrifican dos posiciones de Sinaloa a favor del PAN, para establecer un convenio con la derecha que le permita al gobierno de Enrique Peña Nieto iniciar su gestión con la aprobación de reformas estructurales que se han venido posponiendo.
Se trata de un fenómeno que no se registró nada más en Sinaloa. En San Luis Potosí la fórmula priísta al Senado dela Repúblicafue despojada también de su victoria electoral, para cederle los escaños al Partido Acción Nacional.
En realidad no sabemos en cuantas entidades más se repitió este fenómeno.
Lo real es que aquí el PRI sacrificó a dos mujeres, Victoria Vega en Ahome, e Irma Tirado en Mazatlán, y para lograrlo sencillamente dispusieron una estrategia operada por alquimistas electorales de esos que sobran tanto en el PRI como en Acción Nacional.
Desde luego que no estamos precisamente ante un homenaje a la democracia. Sabemos que pronto habrá más información al respecto y se espera también que se revelen los nombres de quienes operaron esta estrategia.
Estamos además frente a una nueva alianza entre priístas y panistas, que tendría antes de la aprobación de las reformas estructurales, el objetivo de contener la protesta de un Andrés Manuel López Obrador más que dispuesto a encabezar de nuevo, con razón o sin ella insistimos, la lucha postelectoral.
En este espacio, recalco, advertimos que si se cerraba el resultado de la elección presidencial, no habría pacto posible que contuviera a López Obrador.
No creemos, dicho sea de paso, que la lucha postelectoral tenga ni el vigor, ni la intensidad de la ocurrida hace seis años, pero de qué el señor López Obrador conoce el camino de la lucha opositora, pues claro que lo conoce.
Ojala no manden a los jóvenes al ‘matadero’.
Ya lo estaremos viendo, mientras esperamos la decisión final de la autoridad electoral.
LAS COSAS QUE PASAN
Desde San Luis Potosí recibimos la llamada de Jesús Enrique Hernández Chávez, quien ocupó la delegación del CEN del PRI en aquella entidad, a propósito de la coyuntura electoral.
El exalcalde de Culiacán nos precisa que de dos diputaciones federales que el PRI tenía en aquella entidad, ahora ganaron cinco, dejándole solamente dos a la oposición.
Además, de cincuenta y ocho alcaldías en disputa el PRI logró treinta y cinco, contra las apenas 21 que había ganado hace tres años.
Y de las quince diputaciones locales en disputa, nos recalca, el PRI ganó diez; cinco más que las que había ganado en la última elección.
Hernández Chávez se une así a otros sinaloenses que, como delegados del CEN del PRI, le entregan buenas cuentas a su partido y uno de ellos es el ingeniero Pablo Moreno Cota que estuvo en Colima.
NUESTRA SOLIDARIDAD CONLA FAMILIA CUENOJEDA
Difícil no pensar en un trasfondo político detrás del asesinato del amigo Jesús Alfredo Cuen Ojeda y esta tesis apenas podría borrarla el esclarecimiento total del crimen.
Personalmente expresamos nuestro pésame a Héctor Melesio y Gustavo, sus hermanos, a quienes conocimos en los años de la infancia y en la cercanía de una entrañable relación de afecto entre su familia y la nuestra.
De ahí nuestra amistad.
El asesinato de Alfredo fue un suceso lamentable y triste, dijimos en nuestro sitio en Facebook y ahí observamos la solidaridad para con la familia Cuen.
Y en el reclamo de castigo para los asesinos, difícil el no mencionar la incapacidad manifiesta del gobierno de Mario López Valdez, para contener la ola de violencia que nos ahoga.
Nada alienta más el incremento de la incidencia delictiva que la impunidad que se desprende de la incapacidad manifiesta del gobierno del señor López.
Lamentable ello.
Héctor Melesio Cuen había perdido un día antes la oportunidad de llegar al Senado dela República.
La derrota en medio de la obtención de aproximadamente 200 mil votos, hace crecer la figura de Cuen Ojeda.
Apenas él decidirá el qué hay en su futuro.
Ya lo sabremos.
Así están las cosas…