VIDA COTIDIANA

La Cultura popular a través del Comic en México

That´s all folks

Merry Melodies, Bugs Bunny Show

Victor Javier Pérez Montes

Hace muchos, pero muchos años…

“Dicen que Infancia, es vida”, y definitivamente lo es; Nuestra infancia, fue enriquecida culturalmente por una seria de elementos, que marcarían el imaginario popular, el idioma, las actitudes, ideas, costumbres, tradiciones, y hasta las actividades de tipo  cultural, artístico y profesional de muchos de nosotros, es decir, los adultos y adultos mayores en nuestra sociedad actual tuvieron un importante influencia cultural a través de comic en su formación cultural y de alfabetización.

Quizá, esto se debió, a una combinación de elementos como:  La Imaginación y  a la vez, la existencia de un estilo de vida -aparentemente- muy simple, pero a la vez, intensamente creativo en la vida de niños y adultos –probablemente por la carestía en el orden de la cultura material-, de entre las décadas de los 30s  a los  70s  del siglo XX.  

Estas características serían el escenario perfecto, para que artistas, animadores y una incipiente Industria y  tecnología en los medios de comunicación masiva –mass media– como lo eran la radio, el cine y la televisión, brindaron el resultado perfecto, para que se construyera a lo largo de esas 4 décadas, la llamada Época de Oro del Comic o Historietas cómicas.

Pero sin más preámbulo, les invito a que disfrutemos como niños, este breve, pero muy emotivo recuerdo de nuestra infancia: Los Cómics, historietas, caricaturas, dibujos animados o “monitos”, como ustedes gusten llamarlos, nos evocarán aventuras, ideas y pensamientos de la etapa más  emotiva, creativa y llena de ilusión que los seres humanos podemos experimentar. ¡Comenzamos!

Comic´s: Made in USA

A principios del siglo XX, el cine se inicia como una pasión de masas, no es de extrañar, que con sólo mirar y poner atención a las imágenes que eran reproducidas en la “pantalla grande”,  era posible entrar en un mundo cautivador que llevaba al espectador a otras realidades, lejos, muy lejos de la misma vivida.

La historieta cómica comic´s o paperback´s– sería otra de esas “pasiones para las masas”; Al igual que el séptimo arte, bastaba con observar las imágenes que “dibujaban a la realidad” que muchos vivían para hacer latente la identificación con los mismos personajes. EEUU y su charm[1] por la diversión de masas y sus “locos y dorados veinte” sería el marco perfecto para que talentosos artistas o cartonistas (muchos de ellos sin estudios al respecto, por no decir todos) formarían e invetarían sus tiras cómicas y la prensa de la época daría testimonio del nacimiento de una industria que más que divertir, en ocasiones llevaría otros fines de corte social, político, económico y por supuesto cultural.

El cine, sería otro paso obligado, que esta industria daría para dejar una profunda huella en el imaginario popular, tanto chicos como grandes, serían el público ideal para externar esas realidades de la cotidianeidad en la “caricaturización” de las mismas, las virtudes como vicios, valores como antivalores, legalidad como ilegalidad serían la materia prima para estos “cartonistas” en sus inicios, con el tiempo las realidades cambiaron y también la temática y la forma de plasmarlo.

Entran en nuestra memoria personajes fantásticos con características fuera de serie, entran al escenario seres con características de dioses o semidioses: Superman, Batman, Ironman, Linterna verde, Aquaman, Flecha verde (Arrow), Spiderman, Capitán América ( y su objetivo de combatir a los esbirros del III Reich), los 4 fantásticos, los 5 Halcones (expilotos de guerra), así también, el género del western tan arraigado en la cultura popular haría su aparición en los comics, personajes como Gene Autry, Hopa Long Cassidy, el Llanero solitario y su inseparable socio y amigo piel roja “Toro”, Red Rider, Roy Rogers, por mencionar algunos.

La inocencia también sería la materia prima para dichos “cartones”, imágenes de animales sería el pretexto ideal para dicho fin. Walter –Walt– Disney y su interminable imaginación daría rienda suelta a los ya clásicos de la cultura de masas como lo fueron Mickey Mouse y su amiga Minnie, al Donald Duck y su amiga Daisy, y después a una serie de amigos, familiares y hasta enemigos de estos personajes ficticios, exponiendo el llamado American way of life. En esa misma tónica, aparecen la eterna rivalidad de Tom and Jerry (El gato y el ratón) de la Universal Studios, el perrito Droopy Doo y su motoneta estilo italiana, fin,  la rivalidad de las compañías del dibujo era latente.

La picardía y el buen humor, eran otros asuntos que tratar, aún que para esas alturas, la televisión ya irrumpía a todo color, ¿Quién no recuerda la única e inigualable pandilla de Don Gato –Top Cat– y su Pandilla? Los Osos Yogi y Bubu, la familia Oso ( eran unos montañeses – o serreños sinaloenses- que estaban peleados con sus vecinos y que arreglaban sus diferencias a balazos, con su inconfundible acento sureño ), The Flinstones (los Picapiedra) que mostraban el estilo de vida de la familia obrera y sus diferencias matrimoniales de la típica familia americana, así como los clásicos de William Hanna y Joseph R. Barbera, entre ellos, Huckle Berry Hound, Tiro loco Mc Graw y su fiel amigo Pepe trueno (un burrito mexicano con sombrero de revolucionario zapatista), la Hormiga atómica (y su frase “contra el mal” en plena Guerra fría ) y  los futuristas Supersónicos.

Otro clásico estaría destacando por parte de Walter Lantz fue el gran Woody Woodpecker -el Pájaro loco o Loquillo- y todos sus amigos, Andy Panda, Shilly Willy, la Morsa, en otro género, que proponía una critica a la realidad social y con aspecto mas serio, eran Peanuts de Shultz, Charlie Brown y sus amigos, Lucy, Pig Pen y no podía faltar Snoopy -el perrito de la pandilla-

Warner Brothers, también competiría fuertemente con todos, entre sus estrellas estarían: Bugs Bunny, el pato Lucas, Elmer Gruñón, Sam Bigotes, el gato Silvestre que era el patiño de Tweety (Piolín), la Abuelita -que perfectamente encuadraba como la clásica abuela de finales del siglo XI-, muy parecida a Doña Sara García, el Correcaminos y su hambriento e ingenioso rival el Coyote, que durante años nunca pudo lograr atraparlo a lo largo y ancho del desierto de Arizona, Speedy González que hacía tributo al ingenio, viveza y picardía de la cultura y carácter del mexicano y por supuesto, no podía faltar  el Show de Porky.

¡Lo hecho en México, está bien hecho! El comic en México

La década de los años 30 en nuestro país, vive de manera plena la llamada etapa de reconstrucción nacional, los ideales de la revolución son la pauta para el renacimiento cultural, y la recién creada Secretaría de Educación pública sería el medio para difundir las llamadas misiones educativas con el fin de redimir a la Sociedad de sus heridas históricas de miseria y abandono cultural.

La misión era titánica y las cifras eran alarmantes; Todavía hasta principios de la década de los 50 del siglo XX solamente 4 de 10 mexicanos sabían leer y escribir, los esfuerzos parecían dar muy pocos frutos. Sin embargo es en este contexto cultural, en el que irrumpen en el horizonte las historietas cómicas, que al inicio se daban en los periódicos de la época muy a pesar del bajo promedio de alfabetizados existentes en nuestro país y que también lograrían un gran éxito en la población citadina de las ciudades en México, que en un inicio importaban personajes de EEUU y que no tardarían en crear de los propios, haciendo un reflejo “caricaturizado” de nuestras realidades. 

El ingenio y la creatividad de los artistas mexicanos, eran la base para el nacimiento de personajes que encarnaban, una serie de valores y atributos que emocionaban tanto a chicos como a grandes.  En ellos, sobresalen las aventuras de Memin Pinguín y sus cuates, tendrían grandes aventuras, sin olvidar su amorosa y represiva madre  Doña Eufrosina  “La Ma Linda” que desde 1945 hasta ya finales de la década de los 80 en el histórico siglo XX entretuvieron a varias generaciones de mexicanos.

Otro clásico es Kalimán y su discípulo Solín, daba lecciones de filosofía humana, entre aventuras de misterio y emoción, dejando para la eternidad frases como: “Paciencia Solín, paciencia” y “El que domina la mente, lo domina todo”, otra historieta que marcaría el imaginario popular es “La familia Burrón” y su fiel reflejo de las realidades de los citadinos y sus problemáticas del momento, creada en 1948, esta peculiar familia viviría los cambios cuantitativos y cualitativos –que padecimos- en la Sociedad mexicana a la par del sistema político y económico mexicano.

Sin olvidar al gran Chanoc (1959) y sus aventuras como pescador; Otra vertiente de historietas, y que llegaron a ser muy populares, fueron las de Vaqueros o Western mexicano plasmado por héroes como Águila Solitaria, El Payo,  Juan Sin Miedo, El Látigo negro y  Alma Grande, en ésta última, era la primera vez que un indígena yaqui –yoreme para ser exactos-, que siempre combatía a los malvados planes de los yoris en su tierra.  Sin dejar de mencionar a  El Charrito de Oro (1972), cuyo comic era la exaltación de las aventuras de un niño héroe.

Los otros héroes, de corte policiaco y citadino -y con ciertos aires de cosmopolitismo-, atraía a los lectores de las urbes, que a la vez, ellos también empezaban a desarrollar un sentimiento de identidad citadina, pues se sentían más identificados con: Los Supersabios y sus aventuras de ciencia ficción, entre 1936 y 1968,  El Pantera y sus aventuras policiacas en la Ciudad de México, El Gran Fantomas, Las Aventuras de Capulina, y sin olvidar a la inolvidable Hermelinda Linda y Las Aventuras de Aniceto, ambos cómics  mostraban de manera cómica los actos de brujería o santería, tan practicados en nuestra sociedad.  

Pero uno de los comics más representativos y entrañables, en la memoria colectiva en nuestro país fue El Santoel enmascarado de Plata-, y sus épicas aventuras contra el mal y sus secuaces. Otra historieta que dejó profunda huella por su contenido sentimental y realista fue “Lágrimas y Risas” que a la postre inspiraría a las famosas Telenovelas mexicanas: Rubí y El Pecado de Oyuki.

Colorín colorado…este escrito se ha acabado…

En fin, el comic aun cuando ya no vive su etapa dorada, durante más de 4 décadas dio identidad cultural al pueblo de México, consolidó  los esfuerzos de la alfabetización en nuestro país y lo mejor, que brindó sana diversión a millones de mexicanos en su infancia que los recuerdan con entrañable cariño y  nostalgia.

Es más, si no hubiese existido, este escrito nunca se hubiera escrito.

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[1] Encanto