PALCO PREMIER

Jorge Luis Telles Salazar

 

Hace ya más de una semana, el club de beisbol Culiacán boletinó:

“La organización de los Tomateros de Culiacán no contempla a Adán Amezcua para la temporada 2012-2012 de la Liga Mexicana del Pacífico (por supuesto hay un error en el número: debe ser 2013); pero la organización guinda le buscará un digno retiro con la casaca de Culiacán.

El receptor sinaloense no está teniendo una buena temporada en la Liga Mexicana, donde ha estado con tres equipos este año.

Con los Delfines de Ciudad del Carmen, Amezcua estuvo inactivo poco más de un mes y recientemente regresó a la actividad, pero sin ser productivo a la ofensiva. A la defensiva está jugando en la primera base o jardín izquierdo”.

Y hasta aquí dicho comunicado en cuanto a Amezcua se refiere.

La oficina de prensa del club remitió eso a los medios el 10 de los corrientes; pero fue hasta esta semana, cuando los muy pocos especialistas en beisbol que existen en esta ciudad reaccionaron a la noticia para expresar su malestar por lo que consideraron una ingratitud de la directiva en contra del beisbolista mazatleco, quien efectivamente es el pelotero con más años de militancia en Tomateros, a través de toda su historia: 19 temporadas en total.

Amezcua debutó en la edición 93-94 de la Liga Mexicana del Pacífico, pero fue hasta la 95-96, cuando conquistó, a ley, la titularidad de la posición. Le tocó, por ende, saborear el campeonato en el 96 y también el logrado en la serie del Caribe en República Dominicana. Vivió la misma satisfacción en 1997, en 2002 – cuando los guindas lograron también el título caribeño en Venezuela y fue nombrado el “jugador más valioso de la Serie” – y en 2004. En suma: cuatro gallardetes de liga y dos en series del Caribe. El del 2002 fue especial: Amezcua fue el héroe en el partido definitivo con un cuadrangular de tres carreras sobre el zurdo Oscar Rivera, quien lanzó esa noche, casualmente, uno de los mejores juegos de su vida.

En 2005, con Culiacán eliminado en las semifinales por los Venados de Mazatlán, Amezcua reforzó a los rojos en la Serie del Caribe de Mazatlán y su aporte también fue fundamental para la coronación, aquel domingo de carnaval en el estadio “Teodoro Mariscal”.

La defensiva ha sido siempre la gran virtud de Amezcua, aunque tampoco ha sido un manco con el bat, como lo demuestra su excelente .270 “de por vida” con Tomateros. Su mejor año, sin duda, ocurrió en la temporada 99-2000, cuando conectó 14 cuadrangulares. Adán no quiso ser menos de aquel equipo, que uno no termina de explicarse todavía cómo Diablos es que no ganó el campeonato.

En fin.

Escribir sobre Adán Amezcua, sus pleitos con los peloteros – hasta con los de su mismo equipo -; sus broncas contra los ampayers; sus hazañas y su estilo de jugar a la pelota (“Amezcua es un guerrero del beisbol”, nos dijo una vez Paquín Estrada) sería llenar cuartillas y más cuartillas porque no cabe duda ya que ha sido uno de los mejores receptores del beisbol mexicano; alguien que le aportó mucho a Tomateros y uno de los grandes consentidos, por ende, de la fanaticada de Culiacán.

Lo que hoy le sucede, sin embargo, es normal, una vez que concluye el ciclo del jugador con un club y su vigencia como estelar de la pelota, llámese mexicana, norteamericana, china o cubana.

Miguel Ojeda ha sido retirado del roster de Venados de Mazatlán, como una vez lo hizo con Pancho Campos. El año pasado, Hermosillo le dio las gracias al Borrego Sandoval. En su momento, la directiva guinda hizo lo propio con Benjamín Gil, también por muchos años líder indiscutible del plantel.

Y así.

Evidentemente los mejores años han pasado para Adán Amezcua. Desde hace dos temporadas perdió la titularidad y su retiro como beisbolista activo está a la vuelta de la esquina. La edad constituye el principal enemigo para el deportista en general.

Y efectivamente Amezcua ya no volverá como pelotero a los Tomateros, máxime que el roster considera el retorno de Román Alí Solís y la inclusión de Cesar Tapia – un chamaco que brilla con los Pericos de Puebla -; pero las puertas del club no están del todo cerradas para Adàn. El propio boletín lo consiga: “se le buscará un digno retiro con la casaca de Culiacán”.

Obvio, respetamos la opinión de nuestros compañeros de pasión por el beisbol; pero se trata de una decisión lógica y natural. Ni ingrata, ni absurda.

Cosas de la vida.

¿Estamos?

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Por cierto.

Quien sí ha sido invitado al campo de entrenamientos de Tomateros de Culiacán es otro gran veterano, de gratos recuerdos para la fanaticada local: el sonorense Mario Valdez.

Su asistencia, queda claro, en calidad de invitado. O sea: sin compromiso mayor.

El llamado a favor del zurdo Valdez se fundamenta en su magnífica actuación con los Diablos Rojos del México, en la LMB, donde batea para .398 en 57 partidos. Dicho porcentaje lo redondea con 9 cuadrangulares y 39 producciones.

Valdez jugó para Tomateros, desde la temporada 95-96 y hasta la 2003-2004 y de hecho vivió experiencias similares a las de Amezcua, en cuanto a campeonatos obtenidos, tanto en la Liga, como en Series del Caribe. Recordamos, incluso, su rola de hit, por entre primera y segunda, que empujó la carrera de la victoria, para ganar el torneo caribeño del 2006 en Santo Domingo, República Dominicana, en apoyo al gran trabajo monticular de Esteban Loaiza, entonces pitcher de Ligas Mayores.

“Super Mario”, como lo bautizaron los cronistas volvió a Tomateros para la campaña 2008-2009, solo para salir al término de la misma. En su lapso como pelotero profesional, también ha defendido las franelas de los Yaquis de Obregón y los Algodoneros de Guasave.

Para el sonorense también pasaron ya sus mejores años. Dudo mucho, en lo particular, que “haga el equipo”; pero habrá que seguirlo de cerca. De todos modos.

En la misma condición, como invitados, también vendrán al campo de prácticas, los jugadores de cuadro, Abraham Valencia y Carlos Alvarez, así como el lanzador derecho Alfonso Sánchez. De lo que ahí demuestren dependerá si se quedan o no con Tomateros, al menos durante el primer mes de actividades de la nueva campaña de la Mexicana del Pacífico.

Para la directiva guinda se trata de elementos de calidad y por eso se les giró ya la invitación correspondiente; pero en las circunstancias antes citada.

¿Qué le parece?

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A manera de colofón:

A dos meses y medio del arranque de la próxima temporada de la LMP, hoy es la mejor oportunidad para que usted, amigo aficionado, adquiera su butaca y disfrute así de todos y cada uno de los juegos de la nueva edición del beisbol invernal.

Esto, con un anticipo de 500 pesos y un descuento del 30 por ciento, además de cómodos pagos mensuales.

La demanda por los espacios crece en la medida que se aproxima la edición 2012-2013 de la Liga Mexicana del Pacífico, la cual tendrá su culminación en febrero del año entrante, con la serie del Caribe en Hermosillo.

La temporada pinta sensacional.

¿La disfrutará o la dejará usted pasar?

Llame ya.

Y que Dios los bendiga.