Jorge Luis Telles Salazar
De acuerdo a recientes declaraciones de Juan Manuel Ley, el presidente del club Tomateros de Culiacán, en agosto del presente año se iniciarán los trabajos de construcción del nuevo estadio “Angel Flores” que será eso, precisamente, un nuevo estadio. En el mismo sitio, si quiere usted; pero un parque beisbolero completamente nuevo.
¿En agosto próximo? ¿Quiere decir esto que la obra obstaculizará la celebración de la edición 2012-2013 de la Liga Mexicana del Pacífico?
Solo de manera parcial. Que no se asuste nadie.
La primera etapa, hasta lo que sabemos en estos momentos, consiste en la edificación de un estacionamiento vertical, moderno y funcional, con cajones suficientes para la inmensa mayoría de los asistentes a un juego de pelota. La construcción, por supuesto, bloqueará toda el área de “parking”; pero se analizan ya varias alternativas. Y de hecho ya se cuenta con una, que se utiliza desde hace tres temporadas: el terreno donde funcionó la Central Camionera, a solo un par de cuadras del inmueble.
Se estima que estos trabajos se prolongarán hasta finales de enero y una vez concluida la próxima campaña del circuito invernal, se le meterá mano a lo que es el estadio en sí; pero hasta que caiga el último out, que, aquí entre nos, ojalá y sea el que decrete el campeonato número diez para los Tomateros de Culiacán.
De los primeros días de febrero del 2013 y hasta principios de octubre del mismo año, se trabajará en el nuevo estadio, el cual deberá quedar listo para su inauguración entre el 11 y el 12 del mes “de la raza”, de conformidad con los planes hasta ahora conocidos.
Permítame recordarle, a este respecto, que es prácticamente un hecho que Culiacán será la sede de la Serie del Caribe del 2017. O sea: 16 años después de la del 2001 que ha sido, aquí entre nos, de las mejores o posiblemente la mejor de la historia. Precisamente desde ese 2001 no se le realiza una inversión importante al “Angel Flores” ; de ahí que, de ser uno de los mas dignos de toda la Confederación del Caribe, ahora ya prácticamente es uno más, incluso en nuestro país.
Tener un nuevo estadio de beisbol para Culiacán ha sido siempre un sueño de todos los aficionados a este deporte y en especial de quienes somos seguidores de los Tomateros. Ahora por fin parece convertirse en una realidad.
Salud por eso.
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Y bien.
El proyecto original contempla una inversión del orden de los 300 millones de pesos, cifra similar a la que se planea para la construcción de un nuevo estadio en el puerto de Mazatlán. Allá, como lo comentamos en días pasados, es otro el esquema financiero. El “Teodoro Mariscal” será conservado como tal y el nuevo parque surgirá por rumbos de playa Cerritos, según las últimas declaraciones del gobernador Mario López Valdez.
Alto: 300 millones de pesos es mucho dinero, en efecto, máxime si se “empalman” los proyectos de Culiacán y Mazatlán, a reserva de los reclamos que en la misma dirección le harán a MaLoVa los aficionados de Los Mochis y Mazatlán; pero los esquemas parecen definidos. Si, el obstáculo principal está superado. Al menos en apariencia.
Y es que si en Mazatlán habrá una inversión del grupo Modelo, que es el propietario de la franquicia de los Venados, aquí también la habrá de parte de la familia Ley, que es la dueña de la organización guinda, sin socios externos de ninguna naturaleza.
Aquí, de acuerdo a la información que tenemos en nuestras manos, la ecuación económica ya fue aprobada, incluso, por el cabildo que preside el licenciado Moisés Aarón Rivas Loaiza y se integrará del siguiente modo: 75 millones de pesos por parte del gobierno federal; 75 mdp, por los propietarios de la franquicia y los otros 150 millones se distribuirán entre el gobierno del Estado y el municipal.
“La obra – declaró el alcalde – propiciará una gran derrama económica en el municipio y brindará un espacio digno de esparcimiento y convivencia familiar para los culiacanenses”.
Les cuento, finalmente, que existen distintos proyectos para la construcción del nuevo “Angel Flores”. Todos ellos ultra modernos y espectaculares; pero el más viable parece ser el del arquitecto Francisco Javier Gil Leyva Morales, que era el mayormente factible, al menos hasta días atrás.
Pendientes.
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En tanto.
La noche del lunes pasado, Luis Alfonso Cruz conectó su segundo cuadrangular, en su regreso a las Ligas Mayores, lo que data desde el 02 de los corrientes, cuando fue llamado al equipo grande de los Dodgers de los Angeles para cubrir a Dee Gordon, su torpedero titular, actualmente lesionado.
El tablazo del “Cochito” fue una línea que apenas rebasó la cerca del jardín izquierdo, cuando se jugaba la segunda entrada del partido entre Dodgers y Cardenales. Se trajo tres carreras al plato y eso fue determinante para una victoria de 5-3 del club de la ciudad de Los Angeles.
En estos momentos, el sonorense es el para corto titular de los Dodgers; pero hay dudas de que se quede con la posición, a pesar de su buena actuación.
Dee Gordon es el dueño de la misma y seguramente volverá al cuadro inicialista, una vez que se recupere plenamente de sus dolencias. De cualquier modo, Cruz podría permanecer en el plantel premier de los Dodgers, gracias a su versatilidad, que le permite jugar lo mismo la antesala que la intermedia o alguno de los jardines, incluso.
Desde el arranque del beisbol en los Estados Unidos señalamos aquí, una y otra vez, que el Cochito es material de Liga Grande y que en cualquier momento sería ascendido al equipo estelar de la fra nquicia del Mágico Johnson.
Las circunstancias le favorecieron a Cruz para su ascenso. Demuestra que puede quedarse en el Gran Circo. Con hechos, no con palabras.
Le seguiremos la pista.
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Mientras.
Juegazo, el domingo pasado en la Unidad Deportiva JAPAC, en el segundo juego de la serie final, precisamente de la Liga JAPAC.
SNTE-27, actual campeón, superó 3 carreras contra 2 al equipo del Patronato Impulsor del Deporte Sinaloense, para igualar la confrontación a un triunfo por bando y dejar el escenario listo para un choque definitivo, el domingo que se avecina.
Y es que los maestros llegaron al cierre del noveno capítulo, abajo 1-2, cuando ya en la caseta del PID comenzaban a aparecer las camisetas de “Campeones”, con la leyenda JEMP (¿) en la parte posterior. Uno que otro de los integrantes del equipo sacaba ya de las hieleras una botella de sidra para comenzar el festejo; pero esto, como lo dijo Yogui Berra, se acaba hasta que se acaba.
El PID estaba a tres outs de la victoria.
No sacó ninguno.
Primero fue un golpe, abriendo tanda. Luego, una base por bolas a un bateador que falló dos veces el intento de toque de bola y después un estacazo de dos bases por entre jardines izquierdo y central, de parte de Omar Iribe, que congeló a los muchachos del PID sobre el campo de juego, en medio de una escandalera fenomenal de parte de los seguidores del SNTE-27, que para esto del relajo se pintan solos.
Total: serie pareja, a uno por bando y el domingo que ya viene en camino, el definitivo, a partir de las 10 de la mañana, en la preciosa unidad deportiva de la Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Culiacán.
Por allá nos vemos.