HUMBERTO MILLÁN
LAS COSAS QUE PASAN
Por: Jorge Walterio MEDINA
medinawalterio@hotmail.com
Este viernes 24 de agosto se cumple el primer aniversario del asesinato del periodista Humberto Millán Salazar y aquí lo lamentable es que las autoridades encargadas de la procuración de justicia, no sólo no informan de los avances en la investigación del crimen, sino que pareciera también que ni idea tienen de cómo esclarecerlo.
Poco, muy poco entonces lo que le han informado a la familia de Humberto, al gremio periodístico y a la sociedad en general, respecto de la investigación del asesinato.
No vamos a cometer en este espacio el error de aventurarnos a buscar probables culpables, ni siquiera a detenernos tampoco en líneas de investigación, pero si a manifestar nuestra coincidencia con quienes hablan de un móvil político en atención a la naturaleza de su trabajo periodístico.
Iniciamos junto con Humberto Millán el proyecto del semanario A Discusión, en una aventura que compartimos con los periodistas Isaías Ojeda y Jorge Guillermo Cano. Después se nos uniría el amigo Heriberto Millán Godínez.
Alegrías y tristezas en medio de un proyecto que nos acercó en amistad y afecto.
Hace poco menos de un año escribimos en este espacio en torno a la muerte de Humberto Millán, algo que hoy reproducimos porque hay vigencia en los conceptos.
Hablábamos pues de:
“Días de suma tristeza, días de preocupación, de rabia pero sobre todo de impotencia, los que vivimos en Sinaloa.
Ha muerto el periodista y amigo Humberto Millán Salazar, un comunicador de voz crítica que peleó de frente, invariablemente, con sus adversarios, con una valentía a todas luces.
Un nuevo y demoledor golpe a la libertad de expresión, que ahoga el grito desesperado del periodismo sinaloense.
Qué decir en torno de este lamentable suceso, cuando lo que se destaca es la ineficiencia e ineficacia de las autoridades, en materia de seguridad.
Humberto Millán apostó a un periodismo de compromiso con el actual gobierno de Sinaloa, sin dejar de ser crítico, y quizá nunca imaginó el triste final de su vida.
Fue la suya una pluma de denuncia y muy probablemente ahí se encuentre la causa de su asesinato.
Para Eva su esposa, para sus hijos Humberto, César, Cibely, para las pequeñas Dulce María y Mara Angélica, las niñas de nuestros afectos, el abrazo y la solidaridad”.
Hasta ahí la cita.
Fue el de Humberto Millán, insistimos, un trabajo periodístico que combinó valor y pasión, llevada incluso al extremo en no pocas ocasiones.
Nos desalienta y entristece que las autoridades no hayan castigado a nadie por su crimen.
La impunidad nos lastima de nuevo, reiterándose como el mejor aliciente para quienes viven fuera de la ley.
Y es que a un año y ocho meses del gobierno de Mario López Valdez, en Sinaloa seguimos viviendo con miedo.
Este viernes 24 de agosto, a las ocho de la mañana en Catedral, se celebrará una misa en memoria del compadre Humberto Millán, a la que invita la señora Eva Beltrán viuda de Millán e hijos.
Habrá también un plantón frente a las instalaciones dela ProcuraduríaGeneralde Justicia del Estado, y antes una marcha de Catedral ala PGJEconvocada por organismos del gremio periodístico.
LAS COSAS QUE PASAN
Varios temas del orden político atraen la atención de la opinión pública y el primero de ellos tiene que ver desde luego con la resolución del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la federación, respecto de la elección presidencial de julio pasado.
Y el cuál será el tamaño de la reacción de las izquierdas ante la eventualidad de la ratificación de una victoria electoral del PRI y de Enrique Peña Nieto, representa la interrogante de la opinión pública nacional.
Alguien nos aseguraba que la resolución del TEPJF puede darse ya en cualquier momento y que no necesariamente se esperará hasta el día seis de septiembre, que sería la fecha fatal para el organismo electoral.
Desde luego que es al PRI antes que ha nadie a quien le urge la resolución de las autoridades electorales, porque en el tricolor mantienen muchos asuntos sueltos.
Varios de ellos tienen que ver con Sinaloa y el primero lo representa la designación de quien coordinará a la diputación federal priísta de la entidad, donde el sentido común advierte igualmente que el cargo recaerá en Heriberto Galindo Quiñónez y que, si no es así, el centralismo le estaría mandando un mensaje de “hagan lo que quieran” a los grupos regionales.
El otro asunto lo constituye la renovación de la estructura en la dirigencia estatal del PRI, hoy encabezada por Jesús Burgos Pinto, quien podría mantenerse en el cargo avalado en mucho por los resultados que el priísmo sinaloense alcanzó en la pasada contienda.
Junto a las de Burgos Pinto ya se conocen también las aspiraciones del líder del PRI en Culiacán, el diputado Antonio Castañeda, las del exalcalde de Mazatlán Jorge Abel López Sánchez y ya hay hasta quienes manejan el nombre del alcalde de Guasave, Ramón Barajas López, a quien, dicho sea de paso, la política le ha dado mucho más de lo que merece.
Digamos que la designación del próximo líder del PRI en Sinaloa, será determinante en muchos aspectos, para el proceso electoral del año entrante.
Otro tema que hoy es materia de difusión y análisis en los medios locales de comunicación, tiene que ver con los resultados de seis meses del gobierno municipal de Culiacán, encabezado por el alcalde Aarón Rivas Loaiza.
Ahí la realización de numerosas obras y acciones chicas, medianas y grandes que se engloban en conceptos de suma utilidad pública.
Todo ello se nos asegura desde la comuna, “hecho en función de optimizar la capacidad de gestión en la respuesta a los reclamos sociales”.
Digamos que poco a poco el alcalde Aarón Rivas ha logrado imponer su sello de trabajo en la administración pública municipal.
Se nos afirma incluso que en la administración municipal seguirán registrándose cambios de funcionarios y alguien no descartaba que se vinieran en cascada en los próximos días y semanas.
Ya lo veremos.
Así están las cosas…