FUE LA ÚLTIMA

Jorge Eduardo Aragón Campos   jaragonc@gmail.com

Yo me inicié en el periodismo a finales de los setentas, he tenido la oportunidad de colaborar en televisión, periódicos, revistas y radio desde hace varios años, actualmente conduzco un programa en Radio UAS, del cual deriva un grupo de guasap que desde sus inicios ha sido sorprendente por el ingenio y la chispa de sus participantes; sin embargo, desde el año pasado se multiplicaron las solicitudes de ingreso por parte de supuestos radioescuchas, que se valieron de nombres falsos y de manera orquestada, iniciaron el hostigamiento contra cualquier expresión de crítica hacia AMLO, lo cual por supuesto afectó la atmosfera del grupo; no hace mucho, conversaba con una colega en mi página de Facebook, en una nota muy crítica que yo tenía publicada, hacia el mismo personaje, cuando otro tipo (que para desgracia mía lo tenía como amigo en la aplicación) se mete a la plática y, palabras más palabras menos, le enmienda la plana y no le dijo pendeja porque ni falta le hizo.

Y yo me quedé callado… y pasaron varios días… y fue iniciando algo como un malestar que luego resulto ser… un verdadero malestar. Yo y ella platicábamos en mi muro, sobre una nota publicada por mí, y el tipo traspasa todo eso para madrearla y yo no actúo porque me pareció normal… pero entonces… ¡La epifanía! Por la distancia que hay entre las dos aplicaciones, producto de la manera como se interactúa en cada una, estaba viendo de manera simultánea la parte inicial y la parte final, de un proceso que aprovecha nuestra permisividad para revertírnosla en formas de censura. Y me harté.

… para empezar.

Con el simple hecho de anunciar que venía una criba entre la membresía del grupo, se salieron varios que nunca abrían la boca nomás que para golpear y uno, o dos, que nunca se callaban. Sí, ahí sigue toda la franja media, pero pian pianito… el punto es que “ahístuvo”. Lo siguiente fue publicar un comunicado cuya mayor parte les comparto:

…Me explico y a las pruebas me remito. Nomás por ceñirme al presidente actual: durante el sexenio de Zedillo ejercí la crítica contra su gobierno (que no la criticonería) y apoyé la candidatura de Fox con el argumento de la necesidad de un cambio, no cumplió seis meses al frente del gobierno y al igual que muchos, sus yerros me bastaron para retirarle el beneficio de la duda; poco después, frente a su intentona del desafuero contra AMLO, me puse abiertamente en su contra y apoyé el proyecto político del peje PESE A LOS EVIDENTES YERROS QUE COMETIÓ DURANTE TODA SU CAMPAÑA; me decepcionó como estratega y como político, ante sus respuestas al fraude del que fue víctima. A calderón nunca le di trato de presidente sino de mapache, porque eso es lo que fue. A Enrique Peña Nieto le retiré el beneficio de la duda entre octubre y noviembre del 2013, y advertí de manera pública y documentada sobre el peligro para México que era Luis Videgaray. Durante todo el sexenio peñanietista, fui consistente en mi opinión a favor sobre AMLO como opción, pues era el único que ofrecía ideas no sólo distintas sino correctas en su mayoría. De igual manera, a la 4T le retiré el beneficio de la duda desde antes de que tomaran posesión, ante la premura con que actuaron para demostrarme sin asomo de duda, que eran peores a todo lo que habíamos visto con anterioridad, opinión que ha seguido reforzándose con cada día que cumplen como gobierno. Hablo en primera persona, sin inmiscuir al resto, porque todos sabemos aquí hay quienes comparten prácticamente con puntos y comas mis afirmaciones, mientras otros sólo algunas y también hay quienes están en contra de todas. Así ha sido desde el primer día. Hasta ahí, tengo que decir “sin novedad en el frente”; la única gran diferencia es que este gobierno sí es abiertamente intolerante, dogmático, agresivo y, por decirlo con suavidad, irresponsable por mantener una conducta que alimenta una escalada de polarización que nunca, en ninguno de los muchísimos casos que registra la historia, han servido para otra cosa que para generar violencia.

No me voy a extender más para no aburrirlos; eso sí, les informo: aquí no se le respeta a ningún gobierno; aquí no se le respeta a ningún presidente; aquí no se le respeta a ningún partido; aquí no se le respeta a ninguna corriente ideológica; aquí no se le respeta a ninguna creencia; aquí no se le respeta a ningún personaje público; aquí no se respeta ninguna opinión por el simple hecho de ser eso: una opinión. Aquí se exige que las afirmaciones se sustenten aunque sea mínimamente; aquí sí se respeta a todos y cada uno de los miembros del grupo, así que les aviso: la puerta está igual de ancha para entrar que para salirse. Esos que no pueden tolerar se hable mal del presidentazo diferente, o aquellos que sufren urticaria cuando tunden al valiente Calderón, por citar dos de los ejemplos más frecuentes en este momento, si tienen interés en expresarse sobre ello háganlo de manera razonable y sólida, porque a partir de este día, yo personalmente voy a expulsar a todo aquel que publique aquí mensajes, memes, etc. cuyo espíritu es denigrar a quien disienta; por si no les quedo claro a qué me refiero: “debes ser muy pendejo si no crees que antes estábamos mejor que ahora”, “si no amas a mi presidente es porque eres corrupto y antes mamabas del erario público”… creo son ejemplos suficientes. Este grupo lo hice yo, este grupo en el nombre lleva su origen, su razón y su forma de ser, este grupo es antes que nada expresión de y para gente civilizada, lo cual significa que para abrir boca, quien pretenda quedarse deberá mostrar, siempre, la mínima educación como para tener claro que los anfitriones deben comportarse como tales, mientras que los invitados igual.

No volveré a permitir que nadie se dirija a ustedes con expresiones semejantes, porque para empezar estoy en la polla.

Hasta aquí el comunicado.

Hasta el día de hoy, no hay navegantes expertos en surcar los mares de las redes sociales, quien se ostente como lo contrario es un charlatán que a lo sumo ha tenido suerte, como lo demuestran los numerosos ejemplos que, a su vez, confirman como la buena suerte sí existe ahí… pero es muy breve. Por lo mismo les estoy compartiendo esto, porque me hartaron y me avergonzaron por mi culpa, porque dejé se me perdiera la frontera entre ser tolerante y ser permisivo; por lo mismo ya estuvo y les recomiendo hacer lo mismo. El nombre de mi colega no es otro que el de mi muy querida Aurora Mercado Luke, de quien en verdad espero algún día me perdone por haberle fallado tan pedorramente.

Por mi culpa… por mi propia culpa… por mi grande culpa. Fue la última vez.