VIDA COTIDIANA

Memorias del Vergel: Un lugar que ni la revolución pudo cambiar

…nuestras  chozas y jacales, siempre llenos de tristeza, viviendo como animales en medio de la riqueza.

Corrido del agrarista

Víctor Javier Pérez Montes

Derribado estaba el viejo Sauce que servía como referencia desde la carretera que obligaba a desviarse a la izquierda, apenas un anuncio oxidado con letras tenues hacía mención del poblado a llegar, el poblado del Vergel. Era la primera vez que regresaba, ya habían pasado bastantes años, un poco de nervios, un poco de nostalgia, un poco o mucho de miedo sentía que corría en mi cuerpo, las memorias iniciaban el retorno a mi mente, algunas buenas, algunas malas, pero se iniciaba la resurrección de los muertos que ya habían partido, mis memorias iniciaban ese proceso.

La carretera había cambiado, quizá un poco, quizá nada,  sólo que ahora era chapopote y con líneas blancas. La antigua tranvía o trenecito que había mandado poner el general Cañedo ya era historia. Me había contado mi abuelo que él mismo había trabajado en el tendido del ferrocarril o mejor dicho en el “riel de la burra”, así le decían al trenecito con dos vagones para gente, sin mencionar de los cochis, las gallinas y hasta los burros que subían con rumbo a la bahía de Altata.

La vía ya no era de fierro, ahora era negra y blanca, la “Burra” se había convertido en la “guajolotera”, y así le llamaban porque Cuco Guzmán, un viejo  panzón vecino del lugar, oriundo de Lagos, por allá en Jalisco, decía que en su pueblo había un camioncito igualito, nomás que como allá la gente criaba mas guajolotes que gallinas, pos por eso le llamaban la “guajolotera”, y así se le quedó. Los  pedazos de fierro quedaron de lado de la angosta carretera de dos carriles, como testigos fieles del cambio que los años habían hecho en esos rumbos sinaloenses.

Pero de pronto el tiempo se detuvo, es más, me atrevo a decir que regresó. Apenas me bajé del camión y mis recuerdos resucitaron como viejas ánimas que salían del panteón de mi mente. Hasta aquellos recuerdos que ya no tenía en la mente de manera fresca, según yo los tenía totalmente olvidados, mejor dicho aquellos que no quería recordar.

Mi padre siempre solía decir en sus platicas de borracho con sus amigos: “este pinche pueblo tiene una maldición, te jala como las ánimas que te jalan las patas, por que por más que haces el intento de no volver a este pueblo, siempre hay algo que te hace regresar…”. Y asi era la frase profética de mi padre, había algo que me hacía regresar.

Era una mañana fría de enero en 1943, una maleta vieja de cuero color marrón en mi mano, la chaqueta negra estilo aviador en mi hombro, a pesar de que el aire era frío y pegaba directo en mi cara resecando mis labios, en mi mente se repetía la frase a manera de sermón dominical “En Fort Collins cae nieve y nunca te quejaste”, las palabras de mi padre se cumplían, regresaba de mi largo exilio en el otro lado. Como todos los chamacos de mi rancho, nomás juntaban uno cuantos pesos y se iban para el paso del norte, lo que ahora se conoce como Ciudad Juárez, de ahí se iban para Nuevo México, decían que siempre te contrataban en Alburquerque, pero mentiras, solo te quería para ser casi un esclavo, por eso cuando tuve la oportunidad me fui mas al norte casi en la frontera de Colorado y Wyoming, bueno, es ahí donde me alcanzó el dinero, en Fort Collins.

Mi amigo de toda la vida, el güero Chevo Cota, me había animado y hasta Denver había parado, trabajó 5 años en un criadero de caballos para un Derby, algo así, lo que en el rancho le decíamos un taste de carreras, pero, él se había enfadado y junto unos dólares, se regresó y puso un criadero de cochis, y bueno, no se quejaba. Algunos días antes de regresarme, Mr Wells, Benjamin Wells, el dueño del aserradero en donde trabajaba me había comentado: “ don´t go to Mexico, no irse a México, aquí comer bien, tu ser buen trabajador, the goverment is going to support for the war, we need more people like you…”, lo cierto es que no me quedé, el terruño me llamó.

El camino al poblado era el mismo, lleno de tierra suelta y piedras de río, en él, se veían las huellas de caballos o burros del lugar, las ruedas de algunas carretas hacía zurco que a lo lejos se perdía la continuidad por lo suelta de la tierra. El único cambio que notaba de manera significativa era un anuncio de “Coca-Cola”, tenía algunas manchas de óxido, al parecer la vieja tienda de “Fermín el Vasco” se incorporaba a la modernidad de los tiempos, los pocos sauces y algunos tamarindos se mecían de manera serena, como si de alguna manera, marcaran el tiempo que parecía no pasar por ese lugar.

De repente, ahí estaba la vieja casa de adobe y techo de palma, semidestruida, la puerta de palo tenía carcomida los bordes, parecía un testigo mudo de sucesos que habían marcado mi existencia. Esa puerta era una especie de representación física de todo aquello que había olvidado y que de pronto volvían a mi mente, las imágenes claras de los años de la revolución, bueno, así es como le llaman los políticos a la rapiña, los asesinatos, las violaciones y los abusos de autoridad que pueblos como el Vergel había sufrido por tal acontecimiento. En el rancho le llamábamos la “Bola”

… la “Bola”  llegaban a los pueblos, algunos llegaban y tomaban lo que podían, ya fuera gallinas, vacas, maíz, frijol, pulque y por supuesto los cochis más gordos de los ranchos cercanos al pueblo en el que vivíamos,  El Vergel, es más algunos mejor se quedaban en el pueblo como el indio Odilón, un indio mayo, que algunos decían que era Yaqui, pero que en fin, terminó por quedarse y empezar la zona “de diversión y vicio” que a los años mejor puso una pulquería, disfrazada de billar, para congregar a los hombres del pueblo después de sus faenas del campo.

A los años, este indio se juntó con la Macaria, una prostituta que nunca se supo de dónde vino, pero que después sería la “Madam” del pueblo y dueña del burdel mas importante de la región, obviamente entre Odilón y la Macaria se conformaría una especie de “mafia” de vicio y diversión en el Vergel, obteniendo como resultado importantes ganancias que se dejarían ver a los años con la adquisión de un automóvil (el primero en ser visto en el pueblo) y todo gracias a los esfuerzos realizados en el seno del burdel disfrazado de billar llamado “La Cuicha” como decía mi abuela: un  nido de  “ borrachos y pajuelas”.

Las chamacas del pueblo no serían la excepción de ser tomadas por los de la Bola, recuerdo que a mi prima la Juliana la teníamos que esconder con los burros y las gallinas, o a veces en lo mas lejano de la parcela  ¡y pos como no! Estaba bien desarrollada la chamaca y apenas tenía 14 años, aparte que era huérfana la pobre, ya que  a su único hermano se lo habían llevado para Guaymas desde Altata en un barco, que unos villistas habían capturado, pero andando entre la bola y sin gobierno, al chamaco lo mandaron matar por robarle a un maestro el saco y los zapatos,  y pues, como eran gringos, tenía que pagarlos bien caro, todo esto ocurrido en un poblado cercano a Empalme, por allá por Sonora. A los meses de haber ocurrido el infortunio nos dijeron, recuerdo a la Juliana, nomás se le llenaron los ojitos claros de lágrimas, y pues como no, se había quedado solita, lo bueno que mis abuelos siempre tuvieron un lugarcito para ella en la casa.

 Por acá en el rumbo, llegaron algunos obregonista, gonzalistas, villistas y hasta los buenos de la Bola, los carranzistas… todos eran unos hijos de la chingada, pinches asesinos y violadores…unos bandidos con nombre de revolucionarios. Recuerdo muy bien la noche que llegaron al rancho, eran unos quince, todos borrachos, algunos arrasaron con lo que podían, es más, hasta la ropa se llevaron y las mulas de mi tata.

Recuerdo muy bien esa noche en especial, venía de moler el nixtamal con doña Eufrosina, comadre de mi abuela, traía el morral lleno de masa, mi padre y mi tata Macario estaban discutiendo con uno de los líderes de la tropa, mi tío arrempujó a ese señor y sin mas que más, este le tiro 3 plomazos a mi padre,  a mi tata lo agarraron a cachazos y le dieron 2 balazos, el alegato era porque querían obligar a mi tío  irse con ellos, y la verdad fue que se lo llevaron, pero ¡entre las patas! por suerte, mis hermanas se fueron para la parcela y no las pudieron encontrar, estos  “revolucionarios” sino las hubieran deshonrado como puercos en celo.

Sólo recuerdo el charco de sangre que dejaban los dos cuerpos tirados en la entrada de la casa, este hombre ordenó a sus hombres que registraran la casa, sí había algo de valor lo tomaban, sí no se desquitaban con las mujeres, yo tenía unos once años, aún recuerdo como caían al suelo mi padre y mi tata y como mi nanita los lloraba. Durante mucho tiempo recuerdo los gritos de desesperación de mi nanita, recuerdo la forma en que los llevamos a enterrar, el olor a cera quemada y los rezos me ponían en un tipo de transe que hasta hoy no he podido olvidar.

Pasó la ventolera revolucionaria, pasaron los años y las demandas de la Revolución nunca llegaron, venían los sonorenses y sus allegados y pues nomás no se veía el progreso. Se echaron a Obregón y se quedó con el hueso el jefe máximo de la Revolución, el general Plutarco Elías Calles, como decía el maestrito de la escuela rural del rancho la Colorada “era la misma gata, corriente y apestosa, pero nomás con otro pelaje”, fuimos como  decían los del PNR,  “la carne del cañón, la cargada de búfalos, la gasolina del carro revolucionario”. Todas las tierras que el “tata Cárdenas” entregó y el “buchón” de Ávila Camacho en el pueblo eran marismas más saladas que ni los mangles se podía dar. Las tierras que se encontraban en el valle, eran dadas a los amigos de los políticos, curiosamente algunos extranjeros, chinos, alemanes y algunos griegos, por donde pasaban los canales o drenes para sus cultivos.

De pronto, alguien gritó mi nombre, ¡Martín!, fue como salir del trance en el que mi mente había entrado, entre los recuerdos revividos y las viejas imágenes que se desvanecían en el olvido, estaba ahí, parado frente a la puerta en la que mi abuelo y mi padre habían muerto, era como recordar tragedias, era como vivir lo pasado, era desenterrar las memorias del Vergel.

Partida en Dos la Fracción de MoReNa en el Congreso Local

Partida en dos la fracción de MoReNa en el congreso local

= Tras el intento de “Golpe de Estado” contra Graciela.

= Con alfileres, Dominguez Nava sigue en la JuCoPo

= Más de 14 mmdp en obras en Sinaloa: Quirino

= ¿Fernando González, candidato al gobierno del Estado?

= Mocha la revocación de mandato en México: Cuen Ojeda.

Jorge Luis Telles Salazar

Habían dejado solo con 7 diputados a Graciela Domínguez, contra 14 (incluida ella misma) que votaron por Cecilia Covarrubias González como la nueva coordinadora de la fracción del Movimiento de Regeneración Nacional en el Congreso del Estado; pero 4 de ellos se retractaron y volvieron con Graciela, para subir a 11 su número de apoyantes, mientras que Cecilia se quedaba finalmente solo con 10.

Así, con esa raquítica mayoría, Graciela Domínguez recuperó, en cosa de un par de horas, la titularidad del bloque de MoReNa y también la presidencia de la Junta de Coordinación Política de la sexagésima tercera legislatura de la cámara local.

De hecho, la señora Domínguez Nava nunca dejó de ser la dirigente de JuCoPo. Sucedió tan rápido todo que el movimiento no alcanzó efectos jurídicos.

Bueno, así cerraron las cosas, el jueves de la semana anterior.

Sin embargo, mañana martes comienza una nueva ronda de sesiones – en el marco del periodo ordinario – y no se descarta la posibilidad de que el problema resurja de nuevo, ante la evidente profundidad de las diferencias al interior de la fracción del Movimiento de Regeneración Nacional, en la cámara sinaloense.

Y es que al parecer hay dos votos por ahí que podrían darle un nuevo giro a esto que, desde luego, parte en dos a MoReNa en el Poder Legislativo de nuestro Estado.

Uno de ellos, por si le interesa, es Ocadio García, cuyo serio problema de salud le impide asistir con regularidad a las sesiones de la cámara; el otro, es Fernando Mascareño, a quien expulsaron del partido todavía mayoritario, acusado de ser un infiltrado del Partido Revolucionario Institucional.

No obstante hay evidencia de coqueteos de ambas partes hacia Mascareño, quien podría ser perdonado y volver al partido fundado por Andrés López Obrador. Y puede que si regrese; pero ¡por supuesto! venderá caro su amor, como en la canción de “Aventurera”.

Entonces, Graciela Domínguez se mantiene todavía como la lidereza de la diputación morenista y también como presidente de JuCoPo.

Con alfileres, si quiere usted; pero ahí está.

¿Por cuánto tiempo?… Esa es la gran pregunta.

= LOS HECHOS TAL CUAL =

Y bien.

¿Qué sucedió la mañana del jueves próximo pasado en los recintos del Palacio Legislativo de Sinaloa?

Un grupo de 14 diputados de MoReNa se reunieron en lo “obscurito” para tomar un acuerdo trascendental: desconocer a Graciela Domínguez como su coordinadora y elegir a Cecilia Covarrubias González en su lugar. La decisión, de paso, convertía a Cecilia en  presidenta de JuCoPo, según la Ley Orgánica del Congreso del Estado y la propia Constitución Política de Sinaloa.

Según nuestros datos, los legisladores que votaron en este sentido fueron: Francisca Abelló Jordán, Juan Ramón Torres Navarro, Pedro Villegas Lobo, Gildardo Leyva Ortega, Rosa Inés López Castro, Apolinar García Carrera, María Victoria Sánchez, Alma Rosa Garzón, Mariana Rojo Sánchez, Antonio Crespo López, Florentino Vizcarra Flores, Beatriz Adriana Zárate Valenzuela, Jesús Palestino Carrera y la propia Cecilia Covarrubias. En total: 14, lo que representaba, en ese momento, una clara mayoría al interior de la bancada morenista.

Con Graciela, a su vez, se quedaron: Horacio Lora Oliva, Yeraldine Bonilla Valverde, Flor Emilia Guerra Mena, José Rosario Romero, Marco Antonio Zazueta, Flora Isela Miranda Leal y la señora Domínguez Nava, por supuesto. O sea: 7, si Pitágoras no era un vulgar merolico de plazuela.

La mayoría no dejaba lugar a dudas. A razón de 2-1, sencillamente.

Por eso, la bancada de MoReNa emitió un comunicado de prensa y Cecilia, a su vez, giró una circular al interior del Congreso del Estado para informar de la decisión tomada por sus compañeros de bancada.

Sin embargo, al poco rato, los diputados Antonio Crespo, Alma Rosa Garzón Francisca Abelló y Florentino Vizcarra se retractaron de su decisión original y le regresaron su apoyo a Graciela, para sumar un total de 4 votos que agregados a sus 7 “duros” totalizaron 11 y le dieron la clásica vuelta a la tortilla.

Hay dos preguntas:

Una de ellas: ¿Quién alentó a 14 diputados (casi el 60 por ciento de un bloque de 22) a desconocer a una lidereza como Graciela Domínguez, a la que podrían acusar de lo que ustedes quieran, menos de complacencia con el adversario natural, como lo es el titular del Poder Ejecutivo?

Y la segunda, derivada de la primera: ¿Quién movió las cartas de tal modo para regresarle el control a Graciela en cosa de un par de horas, si mucho me apura?

Todas las miradas, para dar respuesta a la segunda pregunta,  voltean hacia el senador Rubén Rocha, de quien, se dice, tiene en Graciela Domínguez a su aliada principal en la búsqueda de la candidatura gubernamental; pero, de ser cierto esto, lo importante es lo primero: ¿Quién movió los hilos de la rebelión de MoReNa en el congreso sinaloense.

He ahí la cuestión.

= ¿DONDE, LA MANO QUE MUEVE LA CUNA? =

Ahora que.

Independientemente de que Graciela se quede como coordinadora del bloque morenista y también, por supuesto, como titular de JuCoPo, lo que no tiene vuelta de hoja es que tal conflicto partió en dos a la bancada de Andrés Manuel López Obrador en el Poder Legislativo de Sinaloa.

Y esto no es otra cosa que la continuación de un desplome que se inició prácticamente al arranque de la legislatura actual y que si bien no parecía del todo preocupante, ahora se ha convertido en una caída libre, a la cual no se le ve freno todavía.

Expliquémonos:

Al comienzo de la legislatura número 63, MoReNa, con el voto de sus aliados, sumaba 27 en la cámara y por sí solo, sin necesidad de otra cosa, tenía lo suficiente para la mayoría calificada, con lo que hubiesen podido hasta reformar la constitución, sin contratiempos mayores.

Luego, esa mayoría se convirtió en simple, con la decisión de 3 diputados del PT de seguir su propio camino y con la conversión a independiente de la diputada de Encuentro Social.

Después, con la expulsión de Fernando Mascareño y las amenazas contra otros cinco diputados que tuvieron la osadía de votar en contra del llamado matrimonio igualitario, el Movimiento de Regeneración Nacional se degeneró a una primera minoría.

Y ahora, hasta de eso quedan dudas.

Cierto, cualquiera de las dos fracciones de MoReNa superaría en votos a la segunda fuerza política en el congreso, que es el PRI, con 8; pero a como están las cosas, es difícil predecir cómo será la conducta del Movimiento de Regeneración Nacional en las escaramuzas parlamentarias que se avecinan, algunas de las cuales evolucionarán a verdaderas batallas en su momento.

En suma: la bancada de AMLO sufre de una auténtica crisis en el Congreso del Estado, misma que, si no se supera, le podría impactar negativamente en el resultado de las elecciones del 2021. Y hay quienes sostienen que es eso, precisamente, lo del 2021, las razones de tal crisis en la cámara local.

¿Será?

= EL TERCER INFORME DE QUIRINO =

Mientras.

Ante la cercanía de la entrega de su tercer informe al Congreso del Estado, el gobernador Quirino Ordaz Coppel destacó, entre otras cosas, una inversión de 14 mil millones de pesos en infraestructura, sin necesidad de recurrir a endeudamientos a largo plazo. Han sido, en estos tres años, recursos propios, más los provenientes del gobierno federal, por supuesto.

Entre estas obras sobresalen, por supuesto, los hospitales generales de Culiacán y Mazatlán, el nuevo hospital pediátrico y el centro de salud de Culiacán, además de otras instituciones de asistencia social a favor de la población de recursos económicos limitados.

Además figura la infraestructura hidraúlica, las carreteras y los parques de beisbol profesional en Los Mochis, Guasave y Mazatlán, más el coso Dorados, aquí en la capital y el magno estadio de futbol en Mazatlán, más otras obras de impulso al deporte en diferentes rincones de la entidad.

-Se trata de obras que están en la calle, a la vista de todos; pero lo más importante es lo que viene en los próximos dos años – adelantó el gobernador sobre el particular.

Quirino dio un resumen de sus logros, durante un encuentro con los representantes de los medios de comunicación, momentos antes de poner en marcha una nueva jornada de apoyo “Puro Sinaloa”, en la comunidad de El Roble, municipio de Mazatlán, la número 74, por cierto, en lo que va de su administración.

Hay que decir que evidentemente los tiempos no han sido nada fáciles para Ordaz Coppel, por las razones que usted ya conoce; pero, con todo y eso, ha dado resultados y el próximo día 15 entregará buenas cuentas, a través del Congreso del Estado.

Ya lo verá usted.

= FERNANDO SANCHEZ ¿CANDIDATO? =

Por otro lado.

A poco de convertirse en un nuevo partido político, Redes Sociales Progresistas podría postular a su propio presidente como su candidato a la gubernatura de Sinaloa para el 2021.

¿Descabellado?

No tanto. Su presidente es Fernando González Sánchez, originario de Mocorito y quien, en 2012 figuró por algunas semanas como candidato a Senador, antes de la caída de la alianza entre PRI y PANAL. (Tras el rompimiento, el PRI postuló a Aarón Irizar López y a Daniel Amador Gaxiola como sus candidatos, con Diva Hadamira Gastelum Bajo como candidata a senadora por el principio de representación proporcional.)

Como nuevo partido, Redes Sociales no puede participar en alianza con ninguno otro. Tiene que rifársela solito, con la prioridad de lograr cuando menos el 3 por ciento de la votación nacional, para obtener su certificación oficial como instituto político.

Y si de lograr votos se trata, pues aquí en Sinaloa, González Sánchez se los puede dar como candidato a gobernador del Estado.

El asunto no está, entonces, tan jalado, como luego dicen.

Claro, lo bueno para Redes Sociales es que tiene otras opciones, que podrían darle un resultado similar. Ahí está Gerardo Vargas, que paga para que lo alquilen y también Manuel Cárdenas Fonseca, cuya cercanía con la maestra Elba Esther Gordillo es más que evidente.

Una simple opinión personal, amigo lector.

= SIN FUTURO LA REVOCACION DE MANDATO? =

En tanto.

A Héctor Melesio Cuen Ojeda, presidente del comité estatal del Partido Sinaloense, le satisface que la iniciativa planteada, tiempo atrás, por su instituto político, haya sido incluida dentro del dictamen definitivo que aprobó la revocación de mandato en nuestro país; pero, aclara, “se quedó muy por debajo de nuestro planteamiento original”.

-Nuestra iniciativa – recuerda – incluía todo: gobernadores, senadores, diputados federales, presidentes municipales y diputados locales y solo se redujo, por ahora, al presidente de la República.

Cierto, los gobernadores también entrarán en la clásica “polla”; pero hasta que los congresos homologuen su ley estatal con la federal.

-Los demás no tenían porque haber sido excluidos – dijo Cuen – porque también ocupan el cargo por mandato popular y por ende tiene que ser tomada en cuenta la opinión de la ciudadanía respecto a si siguen o no en sus respectivos encargos.

Y en cuanto a la revocación del mandato presidencial, tiene su propia hipótesis:

-Una ley de revocación de mandato, diseñada a modo, como para que nunca se dé una revocación de mandato presidencial en nuestro país.

Como dicen luego: el que entendió, entendió.

¿No?

= EL COLOFON =

Y por hoy hasta aquí.

Nos vamos ya, con nuestros deseos de que tenga usted la mejor semana de su vida, en compañía del más valioso de nuestros activos: la familia misma.

Y como siempre: Dios los bendiga.

=0=

Long cool woman in a black miniskirt… ( que buena estás…)

Sale sola de noche María, recorriendo las calles de la ciudad..

Es María que pena en la calle…

María, Café Tacuba

Era los últimos días del mes de Octubre, era la hora en que todo mundo salía de su trabajo, aquella calle verdaderamente era un hormiguero, no había un orden, excepto, el que cada uno de esos individuos maquinaba en sus propias mentes.

Esperando el autobús volteaba constantemente para ver mi reloj, aquel reloj viejo de manecillas marca Haste marcaba las 5:37 de la tarde, llegaba el autobús a la parada en la esquina de Juárez y Rubí, de manera intempestiva un ejército de personas de todas las edades, lo abordaba con cierto orden y lógica admirable.

Toda esa masa de humanidad abordaba el autobús y de manera rutinaria pagaban al chofer, no había expresión de agrado o desagrado, era parte de un ritual urbano que de manera desesperada, como si no hubiera un mañana, volteaban a su alrededor sin afán de buscar amigos o conocidos, solo un asiento que estuviera en los primeros lugares del autobús.

Al contrario de ese ritual, de mi parte, yo no mostraba tal preocupación, de todas formas siempre recorría el autobús hasta el final del mismo, en donde nunca llegaban las viejitas con sus bolsas de mandado o donde las mamás con niños pequeños nunca se sentaban. Ese era mi propio ritual en los autobuses urbanos.

Todos ya estábamos listos, sin embargo el conductor del autobús no iniciaba la ruta. Esperamos en el autobús entre 4 a 6 minutos, aquello era o parecía una eternidad.

¡Puta madre!, pinche camionero centavero, a de querer que se ponga hasta el culo este puto camión para sacar lo del día! Mientras maldecía con y sin razón, sacaba de mi maletín el viejo libro de cuentos que estaba leyendo, el título del cuento era El Gato negro o algo así, el autor Edgar Allan Poe, creo que muy apropiado para la temporada.

Intentando reiniciar la lectura, cuando de pronto, se subía al autobús, aquella mujer de minifalda entallada y blusa negra con escote pronunciado, figura espigada pero a la vez voluptuosa con cierto aire de altivez, piel blanca con tonalidades rosas, pechos grandes y firmes, caderas pronunciadas, una cintura bien marcada que terminaba en glúteos firmes y curvatura perfecta.

Su cabello era castaño y  largo, perfectamente planchado; portaba gafas grandes y oscuras que no me permitían ver sus ojos, pero que seguramente eran hermosos, aquel monumento de mujer era el poema a la belleza femenina culichi, de manera discreta recorrió el camión y a pesar de los espacios vacíos, para mi fortuna o mala suerte se sentó a mi costado.

¡…uta! Asi no la puedo ver –pensé rápidamente-, ¡tengo que ser muy disimulado! Un poco con ganas y a la vez con pena, me decidí a preguntarle su nombre, pero, de manera misteriosa y sorpresiva, la bella dama me abordó primero:

-¿Cuál es tu nombre?, sorprendido y con un tono entre temeroso e inseguro, le contesté: Ruy, mi nombre es Ruy, ¿y el tuyo?

 Con una cara de satisfacción y coquetería natural, mientras bajaba sus gafas, con una voz suave, pero seductora respondía a mi pregunta:

            –Rubí, mi nombre es Rubí, pero, ¡qué raro nombre tienes!, al tiempo en que su mirada se clavaba sobre la mía, fue en ese momento descubrí sus ojos, eran grandes, expresivos, que decían mucho, sin decir nada, que me inquietaban en extremo,  y además no quitaba su mirada en mí, por un momento me sentí muy incómodo, – Siempre había sido el que asechaba con la mirada-  de pronto, se me venía una idea, ¡voy a ligarme esta vieja!

Pero para mi sorpresa o desagrado, ella empezó a hablarme de su novio; “Ese hijo de la chingada, es un cabrón bien hecho, cree que porque tiene dinero y anda de mandadero del Chito Zazueta –el mafioso que cuidaba el sector de Sanalona-, me va a tratar como a una puta, se topó con pared ese pendejo. Ya sé que anda con una morrilla pendeja de Barrancos, y lo han visto en su Mini Cooper, pero se las voy a cobrar todas al cabrón”.

Aquellas declaraciones, me cayeron como cubetazo de agua helada en el cuerpo, no supe que decir, y por más que traté de esforzarme, nomás no salían ideas que pudieran dar algún consuelo o ayudar al ánimo de la bella joven, que a pesar de su imagen de lagartona tragahombres, era evidente del ánimo devastado por el canalla de su pareja.

De repente, ella dice: “Ya sé, tú me vas a ayudar a chingarme en ese cabrón”. Le respondí de manera súbita y sin pensarlo: ¿Qué?, ¡no! ¡Espérate!, ni te conozco, como que chingarme en ese… ¡No!, ¡Ese güey anda chueco!, ¡Es de la Mafia!, ¡No la chingues mamacita!, ¡además son unos cabrones bien hechos!, ¡no no no no y no!, ¿sabes qué?, mejor ¡ahí te veo!, estás que te caes de buena, ¡pero hasta ahí!

Cuando traté de bajarme del autobús, esta mujer se levantó y me encaró de manera fuerte y sin reservas: “¿Qué no te gusto?, ¿eres puto o qué?, te vi cómo me tragaste con la mirada desde que me subí en el camión, crees que no me di cuenta, sólo te pido que me ayudes…en ese momento, algo golpeó mi conciencia haciéndola añicos, era un sentimiento de complicidad y una fuerza interior de lujuria y deseo que no esperaba más.

Ambos nos bajamos del autobús, sin decirnos nda, tomé mi celular y abrí la aplicación del Quick ´n Go!, para mi fortuna -y ganas-, llegó en 10 minutos el automóvil, en esos momentos, aquella mujer sin decir palabra alguna, me tomó de la mano y con solo una frase me dijo todo: “no te vas a arrepentir” y en efecto, en media hora estábamos en un Motel y como locos de manera intensa hicimos el amor, dejando que las pasiones fueran desbordadas, aquello fue alucinante. Al terminar caímos en un sueño profundo, cuando desperté estaba solo, eran las 9.45 pm.

Decidí pedir otro automóvil por la aplicación de mi celular, en 7 minutos estaba llegando, ya era oscuro, apenas podía distinguir que tipo de automóvil  era, aquel auto que iba llegando se me hizo bastante moderno y grande para ser un taxi de aplicación, las luces de los faros me cegaban por completo, en ese momento de hacer una señal para que se detuviera el auto, escuché 3 detonaciones, de inmediato sentí como iba cayendo mi cuerpo y a la vez, iba cerrando los ojos.

Solamente pude escuchar el rechinado de las llantas, y de inmediato me llegó el olor a llanta quemada . A los pocos segundos, abrí los ojos y me levanté sacudiéndome el polvo, que  raro estuvo todo aquello – pensé por unos instantes-, traté otra vez de usar mi celular, pero no lo encontré, no tuve más remedio que caminar por toda la carretera hasta  que alguien me diera un aventón.

Era bastante raro, por más señas de raite que pedía, nadie me hacía caso, llegó el momento que pensé que todo mi esfuerzo por llamar la atención era en vano. Nadie me quería ayudar y no los culpaba, y de pronto dije: ¿Quién chingados iba a levantar a un hombre en la noche a media carretera?

Después de casi 2 horas de caminar, llegaba al Centro de la ciudad, y volvía a mirar mi reloj, eran las 9:52 pm, ¡Ah cabrón!, tanto tiempo he caminado y apenas son las 9:52, yo creo que este relojito ya está valiendo madres, pero, ahorita que llegue al Garmendia, le pido a uno de los relojeros que me cheque la pila o a ver que es.

Llegando a un puesto saludo al encargado, ¡Buenas compa! ¿Puede checar mi reloj?, pero, este hombre ni se movió, le volví a repetir y parecía que no me veía o escuchaba mi petición. Llegó otra señora y de inmediato la saludó y la empezó atender. ¡Oiga compa! ¡Yo llegué primero!, pero en vano fue mi reclamo, no me escucharon. De pronto, empecé a reflexionar y a cuestionarme: ¿Qué está pasando? No entendía, quise tocar a la señora para que me volteara a ver, pero, mi sorpresa fue mayor, al intentarlo otra vez, me fui de paso, no la podía tocar, ¡atravesé todo su hombro y nunca la pude tocar! Me quedé en pausa, no lo entiendo, todo es real, entonces ¿qué soy yo?

Empecé a correr por el medio de la calle, y para mi sorpresa atravesaba camiones, carros, personas, de pronto, un hombre se me acercó y me dijo: ¿Ya lo entendiste? ¡Entender qué pendejo!, ¡el pendejo eres tú! ¡ Ya estás muerto!, de pronto, volteo y veo en un puesto de revistas, un periódico y en primera plana estoy yo con disparos en el pecho, tirado enfrente del motel y con un titular: “Muerte pasional”.

De pronto resonaban en mi mente las palabras de Rubí: “no te vas arrepentir” y en efecto, solo pensar en ella, olvidaba mi condición inmortal, recorriendo con mi mente su figura desnuda y de pronto suspirar y decir: “¡qué buena estás!