FLASHBACK

 Por Enrique Gil Vargas

 

El primer tercio

 

En todos los sentidos el primer tercio de la administración del gobernador Mario López Valdez ha concluido, primero en la entrega del documento el 15 de noviembre y segundo en un acto informativo del 16 de noviembre. En la fiesta de los toros el primer tercio es donde el toreo de capa mide la bravura del toro, le da oportunidad al torero de saber con que material cuenta, así en la administración publica, el gobernador Mario López Valdez ya sabe que este toro es bravo, pero sabe también  que aun con toda la voluntad puesta en la arena del gobierno por encima de muchas cifras, de frases donde todo es histórico, en un muy mal diseño de  marketing político,  con una decisión muy sólida para enfrentar la seguridad publica dando los mejores resultados del país, con un gobernador cercano al pueblo, sin que su administración haga lo mismo, entre otros muchos aciertos y desaciertos, hay dos metas que el candidato Mario López Valdez, el gobernador electo, el gobernador en funciones realizo,   primero ser un agente del cambio, segundo, no menos importante, ser el mejor gobernador de México.

 

Hay dos temas que se observa preocupan al gobernador,  no lograr esas dos metas fijadas por el mismo, ser el mejor, hacer el cambio, la otra preocupación es sentirse un gobernante incomprendido, lo que es una batalla muy recurrente entre gobernantes y medios de comunicación. En la mayoría de las visitas a medios del gobernante en el marco de su informe, hay una serie de comentarios en donde declara los señalamientos divulgados por periodistas, medios,  a su costumbre por bailar, su practica deportiva en el béisbol, que si se sube a una motocicleta, si se pone una mascara, que si va a los mercados públicos, que si bromea con la gente, la explicación es muy clara por parte del gobernante, la gente se siente mejor con uno de carne y hueso, que lo sientan a su mismo nivel; en mi particular punto de vista tiene mucha razón, además es algo muy palpable, me toco observarlo en sus visitas a mercados públicos de Culiacán, en los gobiernos en movimiento, en muchas giras, a la gente le agrada ver así al gobernador, otro parámetro es el nivel de popularidad de Mario López, Valdez. MALOVA sigue siendo un producto muy popular.

 

Otra de las quejas del gobernador en sus rondas por los medios es que lo critican por sus declaraciones, por no leer discursos, ahí veo algunas cosas que debe mejorar el gobernador. En todo el camino dice  que las individualidades ganan juegos, los equipos ganan campeonatos, es un concepto muy claro, pero es la debilidad del gobierno porque a Mario López Valdez le falla el equipo, es muy claro que un hombre  que hace equipo le hace caso al entrenador de bateo, de cómo batear, al de fildeo de cómo fildear, por eso en muchos temas las coordinaciones responsables tendrían que entrenar al gobernador, que es claro no se deja. Pero también acudiendo al viejo protocolo de la forma es fondo hay muchos que no funcionan en el equipo, solo bastaría ver como se comportaron los secretarios y funcionarios en las visitas a los mercados públicos, donde algunos supuestamente populistas, como Juan Guerra, se perdieron, u otras tan finas como Oralia Rice no se atrevieron bajo riesgo de salir oliendo a cebollas, y ajos, o escuchar los ajos y cebollas que les podrían proferir sus gobernados, no participó,  otros mas como que no se encontraban al estar tan cerca de la gente, algunos otros sí entendieron eso de darse una baño de pueblo. Si solo tomamos como parámetro esta lectura, sería claro quién no está bien, pero hay mas. Claro que lo hay, solo concluir hay secretarios que nos están hechos para oler ajos y cebollas, pero están menos preparados para escuchar los ajos y las cebollas que les pueden decir sus gobernados, que finalmente era el fondo del ejercicio instruido por el gobernador, no mas no menos.

 

 

TRAVELING ARRAOUND. Es optimista la visión de 2013, desde la óptica del gobierno, se busca otro presupuesto histórico, aun consiguiéndolo  la realidad es abrumadora, nuestro país vecino tendrá otros dos años malos, es decir que nosotros tendremos otros dos años muy pero muy malos, las  fuentes de riqueza del estado: agricultura, pesca, turismo. serán impactadas por la economía gringa,  la global, todo esta en Mario López Valdez,  pero su equipo puede contar en estos años malos, es claro que la SEDESHU, la PGJE, salud,  la secretaria de seguridad, desarrollo económico, general de gobierno, administración y finanzas, están dando resultados. Lo que no pasa en otras áreas en el área de deporte e impulso al deporte no hay buenos resultados, en innovación mucho menos, siendo una secretaría de nueva creación dedicada a piratear esquemas de evaluación adquiridos en la administración estatal  el 21 de septiembre de 2004,    hace 8 años.   Turismo, obras publicas, vialidad y transporte, educación publica y cultura,   la contraloría ha pasado en medio de la escasez de resultados, asesores, ¿donde?  La coordinación de proyectos especiales,  agricultura ganadería y pesca deben bajar al suelo todos sus proyectos para en un segundo tercio mejorar la faena. En medio del  síndrome del  estrella, el bueno del cuento, el súper,  en las secretarías del gobierno de Sinaloa,  de todos los que son y todos los que están, los que llegaron por meritos o por trayectoria o por cuota o por etc. Todos y todas deben recordar que son mozos, subalternos, del torero Mario López Valdez. El gobernador debe meterse más a fondo a orquestar el equipo, o como diría mi padre a torear.

 

PICADA . Mucho le ha costado al personaje MALOVA  su actividad en la vida publica, esperó la alcaldía de Ahome tres años, para luego ser el mejor, le dio un campeonato a  los Cañeros de Los Mochis como presidente de ese equipo, esperó la candidatura al gobierno de Sinaloa seis años, se convirtió en el hombre campaña para llegar al senado, donde fue un buen senador, peleo la candidatura que le tocaba seis años después en el PRI, al ser rechazado obtuvo una candidatura   por caminos nuevos, la ganó, la ganó bien, contra todos los pronosticos, ahora contra todos los pronósticos la figura MALOVA, el gobernador Mario López Valdez, debe cumplir sus metas, la formula el la tiene dicha: “las individualidades ganan partidos los equipos ganan campeonatos”, ahí tiene la clave para su campeonato. O siguiendo con los toros para salir en hombros, con orejas y rabo. Va por Sinaloa.

 

Gracias, le agradezco el favor de su atención.

Estado Manchado

ESTADO MANCHADO

Jorge Aragón Campos

            Honestamente, no veo cómo la muerte de una “miss” pueda manchar la imagen de Sinaloa, si es que efectivamente la muchacha andaba en malas compañías.

Me parece bien y legítimo que el gobernador manifieste esa preocupación, pero creo que también debería aprovechar para sí los consejos que da a los demás, como uno muy reciente donde conmina a las mujeres a “portarse bien”.

Si algo sabemos bien los sinaloenses, es que hay ambientes, lugares, gente y manifestaciones sociales, artísticas y culturales signadas por su relación con el narco, y si uno no comulga en esas capillas simplemente ni se acerca, para empezar.

Por ello, una institución como gobierno del estado, que tiene como tareas sustantivas la atención a la educación y la cultura de los sinaloenses, bien haría en fijarse con quién anda y con quién se mete, pues por encima de todo nada sustituye al ejemplo, y en ello nuestro gobierno debiera estar al frente. Lo digo pues desde tiempo atrás (hay que admitir que no fue este gobierno quien la inició), viene una costumbrita de revolver las manifestaciones de la alta cultura con otras más “populares”, como acaba de ocurrir en el Cervantino, donde la música de banda superó en presencia a nuestra sinfónica; no debe extrañarnos, lo popular siempre arrastrará más gente, por eso es la necesidad de que las instituciones gubernamentales tomen en sus manos la tarea de fomentar la alta cultura, que la otra no lo requiere. Peor aún, el status de “ejemplo” otorgado a Los Tigres del Norte por nuestro gobernador, así como la presencia de Los Recoditos en uno de los festejos del 15 de septiembre, manda la pésima señal de que, al final de cuentas, la autoridad anda igualito que las “misses”.

De demostrarse que la joven asesinada formaba parte del grupo criminal que se enfrentó al ejército, los que quedarán manchados serán esos concursos donde a la mujer se le trata como ganado fino, pero de ninguna manera Sinaloa. Afirmo esto último porque convencido estoy de que, sí, muchos sinaloenses ponen los ojos en blanco, de la emoción, ante las manifestaciones de esa nefasta subcultura del narcotráfico: concursos de belleza, borracheras, corridos, lujos, prepotencia, etc. Pero también somos muchos quienes abominamos de eso, y nos colocamos al margen y nos negamos a permitir que nuestros hijos abrasen una visión de la vida retrograda y peligrosa.

El punto es: ¿de qué lado se pone la institución gubernamental? Que no nos lo digan, que lo hagan, que lo demuestren con hechos claros e inconfundibles, que para salvaguardar no la imagen ni el prestigio del estado, sino su esencia, sólo con el ejemplo.

Tiempos Difíciles

Fin de un sexenio

La última ocurrencia

Melchor Inzunza

 

En sus perlas japonesas, Raúl Prieto, el admirable Nikito Nipongo, refiere que el pueblo mexicano nunca ha podido acostumbrarse al nombre hechizo Estados Unidos Mexicanos (que además deja fuera al Distrito Federal, que no es un estado).

 

Se trata –dice Nikito– de una “denominación aberrante, ya que jamás hubo estados mexicanos aislados como para que luego terminaran uniéndose”.

   Pero los gobernantes imitarían a los gringos y bautizaron al país con ese nombre que sólo los políticos recuerdan en sus discursos de saludo “al Señor Presidente Constitucional (como si pudiera no serlo) de los Estados Unidos Mexicanos”.

 

Salvo esos políticos, nadie en este país, o fuera de él, alude a México como Estados Unidos Mexicanos.

 

Tentantivas

 

Dicen que durante su gobierno Salinas de Gortari promovió la idea de renombrar al país sólo México.

 

De hecho, desde hace casi 20 años se han presentado en el Congreso de la Unión cuando menos cinco iniciativas en ese mismo sentido. La primera fue propuesta en 1993 por el diputado Martín Tavira Uriostegui, del Partido Popular Socialista; la segunda, de 2007, por el diputado perredista Raymundo Cárdenas Hernández;  y en el 2010 el diputado priista Víctor Humberto Benítez Treviño y los senadores panistas elaboraron similares iniciativas.

 

La del 2012 de Calderón no hizo más que continuar la que como diputado había expuesto en el 2003. Desde entonces consideraba que era tiempo de conferirle al país el nombre “que esencialmente y desde su fundación le corresponde”.

 

Pero ya en el poder presidencial, esta buena idea fue olvidada por Calderón durante su sexenio. De todos modos, con todo y demoninación oficial, a ningún presidente se le ocurrió gritar en los 15 de septiembre “¡Vivan los Estados Unidos Mexicanos!”, en vez de “¡Viva México!”.

 

Intento tardío

 

Sin embargo, Calderón tuvo otra ocurrencia: retomar su iniciativa en los últimos días de su gobierno. Como no pudo cambiar al país, quiso a menos renombrarlo y envió su proyecto de decreto para modificarla Constitucióny cambiar el nombre de Estados Unidos Mexicanos por el de México.

 

Ya pa’qué. Intento tardío. A lo mejor creyó que aún podía disipar o de perdida atenuar el estigma de ser ‘el presidente de los muertos’, para ser recordado como el padrino del nuevo bautizo de México, de ser aprobada su iniciativa. Y ni así.