Las Changueras

LAS CHANGUERAS

Esas mujeres que tienen por mujeres, ante las rosas las pueden comparar…

José Alfredo Jiménez

Corrido a Mazatlán

 Víctor Javier Pérez Montes

Faltaban unos 15 minutos para las 8:30 de la mañana, el ambiente era lluvioso, húmedo, la mayoría de las calles del Centro se vislumbraban con grandes charcos, los olores de drenaje viejo no se dejaba esperar, a unas cuantas cuadras, entre las calles Benito Juárez y  Luis Zúñiga, se reunían un destacamento de policías, todos ellos con sus respectivas macanas, algunos iban portando casco y escudo anti-motín, la mayoría iba con el uniforme desalineado, algunos se notaban que nunca lo habían usado, es más era obvio que nunca lo habían usado y no les quedaba; otros por el contrario lo traían decolorado por ser el uso diario.

De pronto una voz firme y ronca: ¡La orden señores, es desalojar como dé lugar a esas pinches viejas huarachudas! –Era la voz del comandante-, sea como sea, tenemos que decomisar toda la chingada mercancía, y llevarlas a los separos. La formación era irregular, todos ellos no llevaban orden, algunos iban más adelante, otros iban platicando, ninguno imaginaba la magnitud del aparente operativo en contra de estas mujeres que “robaban” camarón de las cooperativas.

Pero la verdadera razón del operativo, era que muchas de estas mujeres, se habían separado del sindicato de la cooperativa que durante años había sido regenteado por Leopoldo Echegurén, el hombre fuerte del puerto, magnate hotelero y presidente “vitalicio” de la Asociación de hoteleros de Mazatlán, cuyos nexos políticos y empresariales le obligaban tener un control férreo de los sindicatos, que por supuesto manejaba a su antojo, y que eran fuentes de ingresos extras para sus bolsillos, pero, además de las jugosas ganancias, éstos eran un pilar fuerte en abastecer de votos  “confiados y seguros” -según sus propias palabras-, para las aspiraciones del partido oficial en el Puerto.

Así mismo, como las aspiraciones a la gubernatura del estado, de su compadre, amigo y socio: Rodolfo Montaño Valdez, alias “el Fito”, que además de ser un acaudalado hombre de negocios –oriundo del Rosario, Sinaloa- era bien sabido por todos, de su relación con los narcotraficantes que operaban tanto en la Sierra sur como norte del estado, que desde Cosalá hasta Badiraguato, abastecían de la respectiva mota y goma a los gringos de los estados de California, Arizona, Texas, Nuevo México y Nevada.

Por lo que el favor y protección de los poderosos de la “polaca” eran fundamentales para continuar con el negocio “viento en popa” y la parte medular era el control de los sindicatos al más puro estilo “gansteril” y por ende, asegurar del voto de sus agremiados.

 Pero estas mujeres apodadas de manera  despectiva “las changueras” –porque sacaban el camarón para venderlo al margen de la cooperativa en “changos”.  El “chango” para aquellos que no estén enterados de estas cosas, es una bolsa hecha de red para pescar-, eran mujeres entronas, puras viejas “calzonudas”, no dejadas, y “nunca echadas pa´tras, siempre pa´delante”.

Marielena Zúñiga – alias “la Nena”-, era la líder de estas mujeres, tenía a pesar de sus propias limitaciones económicas y educativas, un don muy preciado, el don de la palabra. Era una excelente oradora, convencía con sus ademanes, argumentos, ideas y la entonación que ponía en sus discursos, talento nato, -debido a que sólo había terminado la primaria- utilizado para su noble causa.

Las características de esta mujer, eran de rescatar, 1.65 metros de altura, buena figura, esbelta, cabello largo, castaño claro, tez clara, ojos tristes, pero vivaces, una boca que daban ganas de besarla por horas, pero sobre todo, siempre tenía una cálida sonrisa y una buena palabra para todo aquel que la abordaba, definitivamente era una líder.

Las compañeras de “la Nena” afirmaban con un sentimiento de orgullo y profundo respeto:

La Nena es una vieja muy leida y  escríbida, cuando ella habla, nosotras sentimos un nudo en la garganta y muchas cosquillas en el estómago, muchas nos ponemos a llorar, otras le gritamos “¡Mucho Nena, mucho!”, porque ella verdaderamente sabe lo que sentimos, nuestras necesidades y exigencias, ella sabe lo que necesitamos, siempre lo ha mencionado y por eso estamos con ella, luchamos por nuestra libertad sindical y el pleno respeto para vender nuestro producto con quien más nos convenga. Ni más ni menos.

Pero claro, estos ideales democráticos en la clase obrera del Puerto, no serían tan fácilmente conquistados en esos momentos.

Los policías llegaban al punto acordado, eran las 8:53 de la mañana, las macanas, los escudos, algunas pistolas – más para impresionar que para disparar, porque no servían- con oxido de uso y de evidente descuido, a la distancia en formación de ataque ahí estaba al  frente “la Nena” y unas 30 “compañeras” y todas ellas con cuchillos, machetes, picahielos, las hieleras de madera y latón habían sido puestas como una especie de barricadas. El agua sobre la calle con pedazos grandes de hielo, hacían por algunos instantes, que se sintiera un clima fresco, con fuerte olor a camarón y otros mariscos.

Para mi sorpresa, el encargado de este operativo era el comandante de la Federal de Seguridad en el estado, José Ángel Peraza Moreno, cuando lo vi, dije entre mí: ¡Pinche Chale, hijo de la chingada, hasta donde llegaste cabrón! y otro agente lo acompañaba, su amigo el exboxeador callejero, Fito Osuna cuya ferocidad con la que atacaron a las changueras no tenía comparación desde los disturbios que en los carnavales de antaño se suscitaban entre los abastecedores  y los del muey, aquello no fue tan fácil para los mal llamados guardianes del orden.

Los gritos de espanto y los estridentes ruidos de los golpes a las mesas de madera, las cubetas y las tinas de latón galvanizada, los gemidos de dolor y las ráfagas de las armas de fuego eran una mezcla infernal de ruidos y caos, de pronto se nublaba el día, tanto que el viento empezaba a correr con una intensidad que aquello vaticinaba un trágico desenlace.

Los cuerpos empezaban a caer, las mujeres a pesar de los ruegos eran golpeadas en el suelo, algunos de los hijos de éstas habían llegado, y también a ellos los habían golpeado, algunos habían sido obligados a desnudarse y también estaban en el piso, todos mostraban golpes  en la cabeza y en todo el cuerpo.

A la distancia un grupo de pandilleros, de esos que les llaman Cholos, que llegaban a reforzar  a los policías, algunos de éstos venían de las colonias Montuosa, de la Juárez, la Lázaro Cárdenas o de la zona llamada la ciudad perdida, por allá en las barriadas alrededor de la cervecería del Pacifico. Todos ellos llegaban al lugar con palos enredados con alambre de púas o macanas proporcionadas, por algunos empleados del municipio.

La ferocidad y encono, con el que estos jóvenes golpeaban a las mujeres y personas que trataban de intervenir o sí de casualidad pasaban cerca del lugar era una escena de lo más aterrador. Entre gritos, llantos, algunos ruegos, en una de las esquinas, unos policías de manera impune manoseaban a una de las hijas de una changueras, los gritos de la muchacha quedaban ahogados con los gritos de los demás.

Al tiempo llegaban algunas camionetas de la policía y de Aseo y limpia por parte del ayuntamiento; los cuerpos más golpeados y que ya no podían moverse, eran subidos a esas camionetas, como si fueran reses sin vida, todos ellos inconscientes, amontonados, con profundos quejidos de dolor, cuyos lamentos eran tan débiles como las fuerzas que poseían en esos momentos para luchar por su dignidad y defensa de sus derechos como ciudadanas.

Los líderes de la manifestación, entre ellas Marielena, veían aterrorizadas como sus amigas y compañeras caían golpeadas y humilladas. Ella personalmente había sido golpeada y amordazada con cita, de igual manera, fue inmovilizada de las muñecas y tobillos. La habían subido a un auto, después de haber sido desnudada, golpeada y amenazada con su familia.

Dentro del automóvil, le taparon la cabeza con una capucha, y al mismo tiempo, los agentes de la Federal de Seguridad, iniciaban sus comentarios obscenos y lujuriosos, con respecto a su anatomía femenina. El trayecto parecía eterno, el no saber cuál era el destino, era otra preocupación extra, a las que ya había acumulado esa mañana. ¿Dónde estaba?, ¿Qué harían con ella?, ¿Cómo estaba su hija y su madre? Y ¿Qué había pasado con el resto de sus compañeras?

Finalmente el automóvil había llegado a su destino, de pronto, la puerta trasera se abría, a empujones y patadas se le obligaba a salir, entraba a un cuarto que por el olor a mugre y humedad, ella podía imaginar que estaba entrando a una celda. Pasaron quizá 10 minutos, y de pronto, se escuchó que abrieron el cerrojo de la puerta, y de manera abrupta, sintió que de un jalón le quitaron la capucha; para su sorpresa, estaban frente a ella dos hombres –los dos hombres de la Agencia de Seguridad federal-, uno de ellos con cara de indiferencia hacia la angustia que Marielena manifestaba por su situación; mientras que el otro, mostraba un odio encarnizado, que manifestaba con una mirada de total intimidación.

Con un tono de voz, que denotaba urgencia por terminar con el asunto lo más rápido posible, uno de los agentes le proponía de manera tajante a Marielena lo siguiente: ¡Mira! ¡Pinche Nena! Hay de dos sopas cabrona, o te largas mucho a la chingada para Tijuana, y en estos momentos te echamos al camión, y ¡A tu hija y a tu pinche madre no les pasa nada! Y te comprometes a no andar haciendo más pinches pedos por allá; o te echamos el guante y al bote te refundimos, pero no aquí, te mandamos a las Islas Marías, pero antes te metemos una madriza y además nos cogemos a tu hija y a tu pinche madre, ¡tú nos dices!

Aquella mujer no tenía muchas opciones, prefería estar libre, aun cuando tendría que hacerse desaparecer de su propia ciudad. La reflexión fue breve, sin mucho que pensarla, salió de su boca la respuesta: ¡Tijuana! ¡Me voy a Tijuana!

En ese momento, la levantaron y la llevaron a una especie de patio, le pidieron que se quitara la ropa y de la forma más humillante se desnudó con lágrimas y llanto contenido, en una esquina trataba de cubrirse la parte púbica y sus pechos. De pronto, un chorro de agua la golpeaba en su espalda, un pedazo pequeño de jabón  le acercaban de manera burlona, de manera rápida se tallaba su cuerpo con lo que podía del mismo.

Otra vez, de manera sorpresiva, el chorro de agua le golpeaba su espalda y glúteos de una manera tan violenta, que le quedaban manchas de color rojo, por donde el chorro de agua hacía el contacto con su piel. De pronto, alguien le tiró un trapo viejo, para que se secara, a la vez, le pusieron un cartón con algo de ropa de mujer. Como pudo, encontró algo de ropa interior, un viejo vestido color azul cielo; en otra caja, había muchos pares de zapatos, pero sólo pudo encontrar unos de color negro,  los únicos  que eran de su talla.

Ya vestida, de inmediato la metieron nuevamente al automóvil, con los ojos vendados. El automóvil inició su marcha, al parecer unas cuantas cuadras, y al estar con los ojos cerrados, uno de los agentes le puso en su mano un boleto de autobús, y le dio las siguientes instrucciones: ¡Ora si!, pinche vieja, te quitas el trapo de los ojos y derechito al camión que te va a llevar a Tijuana, ¡onde no llegues cabrona! Vamos hacer que llores sangre, hija de tu puta madre. Ya sabemos dónde vives y no te va a gustar lo que le va a pasar a la puta de tu madre, y yo mismo me cojo a la putita de tu hija.

Aquellas palabras cayeron como balde de agua helada en la mente de Marielena, sólo pudo caminar como muerta en vida, sin esperanzas. Lo único que recordaba, en el recuento de los años, era que había entregado el boleto en la ventanilla de la central camionera, y cuando había reaccionado, en donde estaba o lo que estaba haciendo, las luces de la ciudad quedaban atrás, y el negro del asfalto llenaba la imagen de aquella orfandad que empezaría a mediana edad, en un lugar muy lejano del territorio, como si de un solo plumazo, todo lo escrito y vivido en el puerto quedaba en el olvido y de manera impune.

El Problema es Económico

Leonel Solís

EL PROBLEMA ES ECONÓMICO

En el pase de revista a los sucesivos acontecimientos de la vida estatal, se refleja que la principal preocupación es lo económico.

Aunque en Culiacán tenemos al paciente 02 del Coronavirus, su evolución tuvo mucha similitud a una gripa común.

1.- Capitanes de empresa y analistas de la economía, en Sinaloa,  coinciden en un pronóstico negativo del 2 a 4 por ciento en el crecimiento económico en este 2020.

Es superior a la picada  del Producto Interno Bruto que anunciaron los especialistas de Barclays con 0.6, Banorte 0.8 y Oxford Economics 0.9, cuyo principal factor es la gobernanza. Es decir, la falta de certidumbre en  las decisiones políticas.

Uno de los analistas del sector privado local nos dice: “Nadie en la 4T está poniendo atención en la economía. De ahí  el pronóstico es de 2 a 4 x ciento negativo para el 2020”.

Con indicativos de la actual situación, que no asoma esperanzas, las  juntas de consejo de diferentes empresas sinaloenses aprobaron posponer el plan de inversiones de los siguientes meses. La mayor parte de esos recursos se destinaron a cubrir deudas y obligaciones no vencidas, pero próximas a vencer.

“Todos estamos igual. Aquí no hay dinero para meterlo en el mercado interno. De hecho ya no hay dinero extra para nada” nos expresan inversionistas de Culiacán.

En lo político avizoran que, a querer o no, eso le va a pegar a Morena, por lo que seguramente Andrés Manuel incrementará persecuciones contra hombres de empresa mexicanos.

Comentan que “ese plan de persecución detiene toda intención de invertir. Pero esa parte no la entiende”.

Para entender la realidad nos remiten a las declaraciones del mismo secretario de Hacienda, Arturo Herrera, quien dijo “no estamos creciendo como queremos”.

Nadie mejor que él para avizorar lo que se viene.

Otra: La Cuarta Transformación esté en riesgo por el bajo crecimiento y la falta de inversión, nos ha dicho Alfonso Romo, jefe de la Oficina de Presidencia.

2.- Recogemos un diagnóstico del líder social Héctor Melesio Cuen Ojeda, quien en una reunión de jóvenes expone y motiva: La única solución que tenemos es apostarle a la educación. Al desarrollo de la ciencia y la tecnología. No hay otro camino. De no hacerlo así se va a profundizar la violencia, el desempleo, la desigualdad social. Tendremos menos desarrollo y productividad. Los principales afectados serán los sectores más vulnerables”.

3.- En su campo legislativo, el coordinador de la fracción tricolor, Sergio Jacobo expone: Tenemos una agenda por venir para impulsar un desarrollo económico en Sinaloa que no deje por fuera las inversiones en zonas marginadas. Que la falta de apoyo federal a pescadores y productores agrícolas no siga en ese camino. En cuanto a las leyes que impulsamos para prosperar parejo, siguen sin dictámenes. Hay lentitud y falta de luz en las comisiones legislativas.

4.- La lentitud y falta de trabajo iluminado, en lo que se refiere a la importante movilidad ciudadana, también se muestra en áreas de gobierno.

El plan de transporte urbano, que ilusiona a todos, porque incluye nuevos pavimentos, estaciones, paradas de autobuses, nuevas unidades y carriles exclusivos, camino lento; como perdonando al tiempo.

El proyecto apenas llegó (por el equipo del Subsecretario de Gobierno Efraín Leyva) a la Unidad de Inversiones de la Secretaría de Hacienda, que es la mesa exclusiva de revisión y visto bueno que permitirá remitirla a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes. La SCT deberá autorizar el convenio que el Gobierno del Estado firmaría con Banobras.

Con el convenio firmado, entonces fluiría el dinero para esa inversión de impulso social. En el mejor de los casos se aprobaría el presupuesto en octubre de 2020, pero ya con el proceso electoral encima.

“La política todo lo deforma” como diría un político sinaloense que nunca me autorizó a citarlo.

Así los ven…El proceso electoral ya está encima y las señales se vinieron en cascada…En la elección del Sindicato de Trabajadores del Ayuntamiento de Culiacán ganó Julio Duarte Apan y detuvo la reelección de David Alarid…El STASAC es la base de poder de Sergio Torres…Con esa plataforma conquistó diputaciones locales y federales y fue alcalde de Culiacán…Buena señal de defensa de su terreno…En el Congreso del Estado, Tatiana Clouthier decide, declara y señala que la senadora Imelda Castro es la mujer que deberá pelear la candidatura de Morena al gobierno de Sinaloa. No ella misma…Ese día se inscribió con letras de oro, en el muro legislativo, el nombre del defensor de la banca mexicana y luchador político Manuel Clouthier del Rincón; sinaloense de fuerte carácter; pero con ideología…El senador Rubén Rocha Moya realiza giras por el campo sinaloense y  se aparece en los mentideros políticos…En su registro de actividades el empresario Jesús Vizcarra muestra demuestra una buena amistad con los impulsores de la Cuarta Transformación…Uno de ellos el dirigente de Morena Alfonso Ramírez Cuellar…A Jesús Vizcarra sólo le falta que el presidente Andrés Manuel lo llame a Palacio Nacional a platicar de política, pues el tema y proyecto empresarial con VIZ ya tiene músculo…Por cierto que su hermano, Armando Vizcarra Calderón, con 35 años de residencia y trabajo en Baja California, fue electo Presidente del Consejo para el Desarrollo Económico de Mexicali…Es un organismo similar al Codesin; con el valor agregado que el empresario, de origen sinaloense,  sostiene una buena amistad con el gobernador Jaime Bonilla Valdez y con la alcaldesa cachanilla Marina del Pilar Ávila Olmeda, joven abogada que ganó la diputación federal y luego la presidencia municipal por Morena…Esa alianza permitirá que Baja California no se venda barato…Ayer votaron en Eldorado por el proyecto de municipalización…No tiene mucho futuro la vida municipal…Sus mismos representantes de fuerza económica consideraron que sería una carga para el gobierno…Tiene más poder y futuro Costa Rica nos dijeron …José Ángel Verdugo, que acusa una personalidad tranquila y de trabajo tuvo su probadita de gloria el viernes, por su informe como presidente de la Unión Ganadera de Culiacán, en las instalaciones de la Feria Ganadera…Lo cobijaron unas 250 personas y acudieron al abrazo Aarón Irizar, Jesús Valdéz Palazuelos, Serapio Valdez Pineda y Faustino Hernández…Un día más tarde la Laguna de Canachi recibió al gobernador Quirino Ordaz y su delfín Ricardo Madrid que abrieron la feria de servicios…Familia feliz en casa de José Ramón Solís Meraz y Rosa María Estrada Coronado por el aniversario número 7 de su hijo Ernesto…El puro jajaja en las reuniones familiares. DLB.    

¡Y que me la saco! –Crónica hotelera de una Rifa alada-

…ahora soy un hombre respetable, y el Mundo está a mis pies

Los Hitters

Autor: Víctor Javier Pérez Montes

¡Ingatumaquina! Esa si era una sorpresa, ¡imagínate! ¿Cómo iba a meter ese pajarote, en el patio de la pichonera del Infonavit Playas? ¡Pues si! Hasta tierras sinaloenses cayó el afortunado cachito, ¡Aunque usted no lo crea! El bello puerto de Mazatlán llegó a ser testigo y festivo por tal acontecimiento.

Y literalmente, nos vino a caer del cielo tal sorpresita alada, pero, deja tú que fuera solamente eso, nuestro buen amigo, que responde al nombre de Herculano Guaseño Del Pico Caidosin acento, para que no se escuche tan “in viril” el asunto–  no sólo podía levantarse de la conmoción, también estaba mudo, con los ojos desorbitados, con la cara más pálida que la de Homero Simpson, las piernas flaquitas de pollo no le respondían en lo absoluto. El problema no era tenerlo, sino, ¿Cómo mantenerlo?

¡Magda!..¡Magda!, ¡que vengas mujer! grita como desesperado nuestro buen Herculano amigo. Fiel a su convicción machista, le grita con tono de enojo a su amada y bien abnegada esposa, de inmediato, ella  deja de lavar la ropa en el lavadero del patio trasero, y como rayo, corre para satisfacer las necesidades de su bien ponderado Herculano, que para las 10:45 de la mañana, seguía deleitándose en los fuertes y deliciosos brazos de Morfeo.

¡Hercu!, ¿Qué tienes gordo?, ¿Por qué tanto alboroto? ¡Ay no éste hombre en-fa-do-so!, hacía su queja ypregunta, con la sincera acción de inquirir las necesidades de su bien amado cónyuge, ¡Vieja! ¡Me la saqué!, ¡Me la saqué!, pero con mirada picarona le responde su amada Magdalena: ¡Ay viejo!, ¡Tan tem-para-no!, ¿ya empezaste con tus co-sas?, desde que empezaste a tomar esas pastillitas de Guamuchil con hígado de mapache, no te aguantas, ¡Rorro!

¿De qué hablas vieja mensa? ¡Estás atrasada!, ¡Nomás te la llevas pensando en cochinadas, vieja pútrida! ¡Te hablo de la rifa!, ¡De- la- ri-fa! ¡Acuérdate que mi compadre me regaló un cachito, de los 30 que él compró!, su mujer atónita y sin parpadeo de ojos, lo único que pudo articular de su pequeña y antojosa boquita fue: ¡Ay Dios! ¿Y ahora? ¿Dónde vas a meter ese aparatote Hercu?

 En un gran esfuerzo de histrionismo y genialidad, nuestro antihéroe patasalada –así le llaman a los oriundos de Mazatlán- con cara y actitud de “lo tengo todo bajo control”, le dice a su esposa: ¡Ay vieja!, pos si aquí viven un chingo de gringos…mira, voy a hacer un montón de anuncios con el Ray, el de los rótulos de la esquina, y verás cómo lo vendemos…y bien vendido, ya verás que hasta Lomas de Mazatlán vamos a caer…¡Se acabaron las vacas flacas vieja! ¡Pobre tonto! ¡Ingenuo charlatán! Diría el Gran José José ¡Qué equivocado estaba nuestro buen Herculano!

Llegaba el momento de hacer válido el cachito. Los respectivos funcionarios de Gobernación, le pidieron a nuestro suertudo amigo hasta la acta de defunción, para comprobar que él era realmente ganador del avioncito. Y por supuesto, le pidieron la módica cantidad de $65,000 pesos m.n, para cubrir los respectivos gastos de traslado, pago de pilotos, combustible, limpieza, mantenimiento, impuestos de aeropuerto y demás.

¿Qué?, ¿65 lucas de qué?… ¡No me queda claro!, ¡se supone que gané!, no tengo porque poner dinero, le gritaba de manera sorprendida y desesperada nuestro amigo Herculano al Licenciado Montesinos de la Oca, encargado de entregar la aeronave a nuestro, que con gran calma y prudencia, le respondía a nuestro premiado amigo: Caballero, entiendo que no esté en su presupuesto ésta cifra, sin embargo, podemos llenar un pagaré, y poner alguna propiedad para que sirva de garantía por el monto requerido.

Con extrañeza y mucha desconfianza, Herculano, le pide al Licenciado unos breves momentos para hablar con su esposa y con actitud de plática secreta y en voz baja, le pregunta a Magda: ¿Qué opinas? ¿Tú crees que debamos de empeñar la casa para que nos den el avión?, Magda hace una pausa antes de contestar y pasando saliva de manera nerviosa, se anima a responder a su esposo: ¡Ay gor-do!, pos está muy bonito el avionzote, pero, ¿y sí no lo vendes?, nos quedamos en la calle…

Otra vez, con gran esfuerzo y cubriendo su pavor interior -despertado por la terrorífica predicción de su sacrosanta mujercita- muestra su cara y actitud de “lo tengo todo bajo control”, y dice a su esposa: ¡Aaaa, qué tontita eres!, no te dije, que si lo vamos a vender, ¡a huevo!, vas a ver, que hasta hoteleros de la zona exclusiva de las playas del Delfín vamos a ser, tu nomás confía en mi vieja y ¡Ya verás!

Con cara de desamparo, su esposa sólo pudo decirle: ¡Aaay Heeercuuu!, pues, ojalá todo sea en nombre de la sagrada in-ma-cu-la-da, ¡bendito Dios!, en tu nombre nos encomendamos, pero a la vez, hacía la señal de la cruz en su rostro y en el de su fiel y aventurado esposo.

El licenciado Montesinos de la Oca, saca un documento, en el que especifica la propiedad, nuestro buen amigo Herculano, le hace llegar su credencial del INE, y con gran asombro, le toma una foto y la escanea, para efectos del contrato. La casita que con tanto esfuerzo – de forma exclusiva por parte de Magda- se había conseguido, estaba en un volado, dependía de una pronta venta de ese medio de transporte, llamado Avión presidencial.

Pasaron  los días, y el avión no se vendía. La pobre de Magda sólo veía cómo le salían alas a su casa, era irónico; que la casa era la que volaba, y al avión le empezaban a salir raíces o cimientos. Y como decía mi abuelo: “no hay día que no llegue, o fecha que no se cumpla”, los 6 meses que estipulaba la hipoteca de la casa, se vencieron, y por supuesto, fue tomada por los señores de Hacienda y puesta en embargo. Magda y Herculano enfrente de su ex-casa, solo podían llorar de manera amarga, de pronto, Magda en un arrebato de coraje le reclama a Herculano: ¡Te lo dije pinche Herculano huevón!, ¡Yo te lo dije!, eso de los cobros no me gustó ¡nada!, y ahora ¿qué vamos a hacer?, ¿Dónde nos metemos? ¡Tu amá ya nos la sentenció, no nos va ayudar otra vez!

Pero antes de contestar, a la angustiosa pregunta y reproche de su bien amada esposa, como rayo cayó en la mente de nuestro amigo una visión, que empezó a inundar su mente como fresca lluvia que llena un río en temporada de sequía. ¡Un hotel! ¡Si! ¡Un gran hotel!, le responde Herculano a Magda. Nuestra abnegada amiga; totalmente extrañada, le responde y pregunta a la vez: ¿Cómo dices cabrón?, ¡no te entiendo ni madres!, ¿Cómo que un hotel? ¡Se te zafaron los tornillos de la cabeza! ¡Estás loco cabrón!

No me pregunten como lo hizo, pero, lo hizo. El avión fue aterrizado a escasos 200 metros en la playa del Delfín, a la entrada norte del municipio mazatleco. El concepto del servicio hotelero era “Turismo  reciclado”, todos los servicios del avión fueron reestablecidos, baños, comedor, recamaras y lo mejor, se les decía a los huéspedes, que tendrían una experiencia única, tratados como si fueran el gran tlatoani mexicano. Aquello era excitante.

Avión, arena y mar… ¿Qué más le puedes pedir a la vida?, así recitaba el comercial televisivo, en dónde salía nuestro amigo Herculano con su –ahora guapísima Magda- invitando a todos a hospedarse en su muy singular hotel. Y al final del comercial, una voz que decía: Hotel de Gran vuelo…tu experiencia irrepetible y única en el Mundo mundial.

Comentarios… ¡no te quedes con las ganas!

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