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EN LA COYUNTURA ELECTORAL

LAS COSAS QUE PASAN

Por: Jorge Walterio Medina

medinawalterio@terra.com.mx

medinawalterio@outlook.com

Mario López Valdez afirmó que  el echarle la culpa de todo al gobernador, se está convirtiendo en el deporte de moda.

Son los signos de los tiempos y es la hora de cosechar lo que se sembró.

Alguien nos asegura que la visita a Sinaloa  de Ricardo Anaya, el dirigente nacional del PAN, no incluyó reunión alguna con el gobernador Mario López Valdez.

Desde luego que para los panistas ya no tendría utilidad alguna  una reunión con el señor López, que vive sus últimos meses como mandatario en Sinaloa.

Empiezan a subir de tono las denuncias de los candidatos al gobierno estatal, respeto de los resultados del actual gobierno y ello es entendible ante la apatía en que venían transcurriendo las campañas.

Sin mencionarlo por su nombre el abanderado del PRD, Mariano Gómez, se refiere al desaseo financiero que impera en la actual administración estatal y asegura que para acabar con la corrupción y el mal manejo de los recursos públicos, sólo queda el aplicar la ley.

Los mensajes se multiplican en ese sentido.

En Sinaloa es evidente el repunte de la violencia y en San Ignacio el candidato del Partido Sinaloense, Héctor Melesio Cuen, puso el dedo en la llaga al condenar que la violencia  y la inseguridad que afectan a ese municipio, son parte del abandono oficial.

De nuevo Sinaloa registra movilizaciones de productores agrícolas, asfixiados por la falta de pago de 800 millones de pesos que les adeuda el gobierno federal.

Malas noticias entonces para el abanderado del PRI, Quirino Ordaz Cóppel, cuyo futuro político depende en mucho de la fuerza del centralismo.

El columnista Carlos Ramírez pinta un panorama difícil para el PRI en los 13 estados donde habrá elecciones en junio próximo, incluido Sinaloa, a partir precisamente de los resultados de la encuesta de Reforma que asegura que siete de cada diez mexicanos  reprueban al gobierno de Enrique Peña Nieto.

Ramírez afirma  que nadie mete las manos a favor de Quirino Ordaz en Sinaloa, ni siquiera el CEN priísta, y su tesis   se hace más creíble  cuando en la calle crece el rumor de que Enrique Jackson está a punto de asumir la coordinación general de la campaña del empresario hotelero, para evitar el hundimiento del barco.

Extraña circunstancia si partimos de que hace apenas una semana tres encuestas ubicaron al priísta en el primer lugar de las preferencias electorales.

Digamos que las estrategias mediáticas se intensifican  como intento de remedio a campañas que no han logrado subir de tono y alcanzar el interés ciudadano.

Innegable el oficio político del líder de la bancada del PRI en el Congreso local, Jesús Enrique Hernández Chávez, que no desaprovecha oportunidad para ayudar a los abanderados de su partido en la actual coyuntura electoral.

A Hernández Chávez se le señala de presidir una legislatura entregada al titular del poder ejecutivo, lo cual en el fondo constituye una falsedad si partimos de que el Congreso del Estado le tiene detenidas al gobernador  varias iniciativas que importan miles de millones de pesos.

Entre ellas la de los hospitales APP de Mazatlán y Culiacán, así como la de la Planta de Energía Solar.

En Culiacán se intensifica la campaña del abanderado del PAS, Robespierre Lizárraga, buscando acortar distancia con el priísta Jesús Valdés Palazuelos, quien, dicho sea de paso, recogió muchas muestras de simpatía en la sindicatura de Eldorado.

En Mazatlán el priísta Fernando Pucheta tendrá que reforzar su proselitismo si quiere arrebatarle la alcaldía al Partido Acción Nacional.

En Ahome crece la figura del panista Miguel Ángel Camacho, en momentos en que Rubén Félix Hays  le está ganando mucho terreno al priísta Álvaro Ruelas.

En Guasave la priísta Diana Armenta no puede confiarse en encuestas inducidas como la de Mitofsky y tendrá que echar el extra en lo que resta de la campaña.

Alguien nos asegura que el PAS y el PAN no descartan realizar alianzas de facto en la parte final de las campañas en varios municipios, incluido desde luego Guasave, donde ya derrotaron al PRI en la elección federal del 2015.

Ya se verá.

Así están las cosas…

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APATÍA Y CAMPAÑAS

LAS COSAS QUE PASAN

Por: Jorge Walterio Medina

medinawalterio@terra.com.mx

medinawalterio@outlook.com

La caída de la imagen del Presidente Enrique Peña Nieto debe estar preocupando al Partido Revolucionario Institucional, porque el sondeo elaborado por Reforma,  donde siete de cada diez mexicanos reprueba la gestión del mandatario, se da en medio de una coyuntura que incluye elecciones en trece estados, y en doce de ellos habrá relevo de gobernador.

Sinaloa, desde luego entre ellos.

A poco más de diez días del inicio de las campañas, en Sinaloa el proceso se mantiene en una tranquilidad que ya inquieta, al grado que organismos como COPARMEX atribuye la apatía social a la demagogia que rodea las campañas.

Efectivamente, la coyuntura electoral no levanta.

Digamos que el discurso de los candidatos  sigue siendo light, carente de contenido y hasta presumiblemente cómplice con el grave deterioro social que afecta a la entidad.

La pregunta de quién es oposición al gobierno en Sinaloa se hace más recurrente en estos momentos de la coyuntura electoral, cuando nadie, ni siquiera el propio gobierno, define su sentido de pertenencia a un partido o corriente política.

Mario López Valdez, el que había llegado a la alcaldía de Ahome y al  Senado de la República postulado por el PRI, cambió de camiseta y su llegada al gobierno estatal se dio con la candidatura del PAN y el PRD.

Mucha ha transcurrido desde el 2010 a la fecha en la entidad y ahora el señor López, quizá  por asuntos de sobrevivencia política, tiene a su cargo la tarea de hacer ganar al aspirante priísta Quirino Ordaz, y ello es motivo de denuncia recurrente,  entre otros, por el abanderado ‘independiente’ Francisco Frías Castro.

Innegable el esfuerzo que opositores al PRI como Héctor Melesio Cuen, Martín Heredia y el propio Frías Castro están haciendo en los inicios de sus campañas, pero, por lo que se ve, tendrán que echar el extra y pasar a cuestionar el estado de cosas que afectan a Sinaloa.

El tema de la violencia y el desempleo, el abandono al campo y la pesca, entre otros, están ahí en espera de ser explotados adecuadamente por la oposición en Sinaloa.

Qué decir de la incertidumbre que en materia de finanzas espera a los próximos gobernantes en los distintos niveles, cuando el desaseo en el manejo del dinero es evidente, ya en la administración estatal, ya en los ayuntamientos.

Resta mucho tiempo aún a las campañas y entonces pareciera que llegó la hora de subir el volumen de la denuncia y de la propuesta.

No hacerlo abonará a que la apatía social siga creciendo y entonces  el abstencionismo el cinco de junio sería mayúsculo.

Pensemos que los candidatos a las alcaldías y a las diputaciones locales deben también aportar su grano de arena.

Cuestionable la medianía de las campañas de muchos de los aspirantes a legisladores locales y a alcaldes, porque ni siquiera han logrado establecer un contacto aceptable con los medios de comunicación.

Vaya, ni boletines envían.

Por la modernidad que vivimos pensamos que en este proceso las redes sociales jugarían un papel importante, pero ni siquiera ahí hay un trabajo digno de verse.

Con excepciones, claro, las redes sociales están siendo sub utilizadas.

Están en puerta los debates entre quienes aspiran al cargo de gobernador y los organizados por el Instituto Estatal Electoral serán el 25 de abril y el doce de mayo.

Uno más podría ser organizado por la Universidad Autónoma de Sinaloa, Radiorama y otros medios de comunicación, con el aval de las autoridades electorales.

Parlamento Ciudadano hará seguramente también eventos de esta naturaleza.

Ojalá sirvan para subir el nivel de las campañas.

Pensemos entonces en el rediseño de las campañas, en aras de incrementar el protagonismo de candidatos y electores.

El riesgo de no hacerlo, reitero,  nos llevaría de nuevo a un lastimoso abstencionismo.

Así están las cosas…

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EN EL ARRANQUE DE LAS CAMPAÑAS
LAS COSAS QUE PASAN
Por: Jorge Walterio Medina
medinawalterio@terra.com.mx
medinawalterio@outlook.com

Desde luego que detrás de la negativa del abanderado independiente al gobierno estatal, Francisco Frías Castro, para atender la invitación oficial a una mesa de distención, existe una estrategia mediática que ha posicionado al ex titular de la SEPyC.
Desde luego, también, que no hay mucha congruencia tampoco de la administración estatal para convocar a una mesa de diálogo, cuando desde el tercer piso se han ‘cargado los dados’ a favor del abanderado del PRI, lo cual está en boca de mucha gente.
Rosa Elena Millán, la dirigente estatal del PRI, no se distrae de su objetivo de fortalecer la candidatura de Quirino Ordaz Cóppel y ello se vio con el crecimiento logrado en la precampaña.
Digamos que más allá del cobijo que le ha dado la estructura priísta con Rosa Elena a la cabeza, a favor de Quirino falta que los priístas den el extra y ello lo sabe bien la diputada Millán Bueno.
Hablamos de que los personajes priístas que le disputaron la candidatura tricolor a Quirino Ordaz se pongan la camiseta del mazatleco, lo cual no ha ocurrido a pesar de que se comprometieron a ello.
No nos referimos, claro, a estrategias como la usada por la senadora Diva Gastélum, que inventó a ‘Quirindón’. Pensemos que Ordaz Cóppel requiere mucho más que eso.
Se nos asegura que nadie en el PRI ha buscado al senador Aarón Irízar López y que el apoyo del vizcarrismo a Quirino se desvaneció en la medida en que el malovismo se fue apropiando de la campaña del candidato priísta.
Heriberto Galindo decidió alejarse de la política y David López no tiene en Sinaloa la fuerza que tiene en el ámbito del centralismo, a partir de su cercanía con el Presidente Enrique Peña Nieto.
Pensemos en que Daniel Amador está llamado a pagar la candidatura a diputado que el PRI le confirió a un hijo suyo.
¿Dónde andan Alfredo Villegas y Óscar Lara?
Qué hay detrás de la rebeldía del alcalde priísta de Navolato, Miguel Calderón, que decidió jugarle las contras al partido que lo había hecho síndico procurador, diputado local y presidente municipal.
¿Hasta dónde lo van a dejar llegar?
Roy campos, el sinaloense director de Consulta Mitofsky, advierte que en la entidad viviremos una elección competida y aprecia que en esta fase de la campaña se definirá quien es el real opositor al PRI y a Quirino, entre Héctor Melesio Cuen, Martín Heredia y Francisco Frías Castro.
La respuesta a Roy Campos la vimos en la intensidad del arranque de campaña de Héctor Melesio Cuen, el abanderado del PAS, que en sus primeros tres días de proselitismo recorrió en primera vuelta casi los dieciocho municipios sinaloenses.
El protagonismo de Cuen lo está logrando a través de una campaña donde el PAS está mostrando el músculo que alcanzó en la entidad.
Francisco Frías Castro mantiene una estrategia cuidada, sobre todo en el uso de los medios de comunicación, enfrentando públicamente a quien hasta hace unas semanas fue su jefe político.
Martín Heredia sigue atrapado en la crisis interna del PAN, luchando contra fantasmas que jalan al partido de la derecha hasta el tercer lugar de las preferencias electorales de los sinaloenses.
Y más allá del poco sentido de pertenencia que Mariano Gómez y Jesús Estrada Ferreiro tienen, respectivamente, con el PRD y MORENA, la debacle de la izquierda sinaloense les cobrará fuerte factura en las elecciones de junio próximo.
Mientras ello ocurre en el ámbito estatal, en Culiacán se vive una interesante competencia liderada indudablemente por el priísta Jesús Valdés Palazuelos y donde el abanderado del PAS, Robespierre Lizárraga, alcanza importante crecimiento.
En Mazatlán el priísta Fernando Pucheta mantiene su estrategia de romper paradigmas y ello le ha permitido establecer distancia de sus adversarios a la alcaldía.
En Sinaloa vivimos una elección inédita en cuando a la renovación de la legislatura local, derivado de la redistritación que se realizó desde el centralismo.
La concentración del voto en las zonas de mayor densidad poblacional pone a prueba también a los partidos y sus candidatos y abre las posibilidades de triunfo a las opciones independientes.
Hablamos de una redistritación que el PRI sinaloense rechazó de manera sistemática en las últimas décadas.
Así están las cosas…