DOS A LA SEMANA

HASTA ESO PERDIERON

Jorge Aragón Campos                               jaragonc@gmail.com

Admito que ni quise tomarme la molestia de dedicar más de cuarenta minutos para ver la entrevista a Rafael Caro Quintero, que emitió la revista Proceso; con los pequeños avances que me llegaron en redes, tuve suficiente para formarme una opinión sobre la exclusiva: pura paja, mucho ruido y nulas nueces. Pero ese no es el punto.

Ya va para veinte años, que aquí en Culiacán cayó un operativo federal y militar contra supuestas empresas del mayo Zambada, entre ellas algunas a nombre de quien, hasta donde se decía, eran propiedad de su esposa.

Y va resultando que no.

Ante el aseguramiento de las empresas a su nombre, la señora recurrió a documentación oficial que ya obraba en poder de las autoridades, pues ellas mismas las habían expedido, más concretamente una acta de divorcio expedida aproximadamente diez años antes de la intervención federal, es decir que las eminencias grises de PGR, ejercito, Gobernación y vayan ustedes a saber cuántas dependencias más, no estaban enterados de la disolución del matrimonio, por lo que a la exesposa no se le podía acusar de nada que tuviera relación con el inculpado: nadie se había tomado la molestia de revisar en sus propios archivos el estado civil de quienes eran los objetivos de la investigación.

En su momento, un grupo de amigos reunidos frente al mar, en la playa de El Tambor (Enrique Gil Vargas, Guadalupe Robles, Arturo soto y un servidor), ante los hechos comentábamos la terrible realidad: el narcotráfico conocía y usaba mejor que el Estado, las herramientas que el propio Estado tenía para combatirlos.

Según veo, no sólo en eso han aprendido y mejorado los perseguidos por la autoridad, sospecho que durante su prolongada estancia en la cárcel, Rafael Caro se graduó en Comunicación, Periodismo o mínimo campeón de oratoria, porque hasta como estratega en comunicación política le está dando el quince y las malas al gobierno de Peña, de hecho debo hablar en plural, pues no olvidemos la entrevista de Scherer al propio Zambada hace alrededor de un sexenio.

Dos paisanos nuestros han puesto muy en alto el nombre de Sinaloa, al lograr en dos ocasiones dar de comer en la mano a uno de los medios de comunicación más críticos y profesionales de Latinoamérica, sacándoles entrevistas a modo que con toda seguridad les fueron muy útiles para quién sabe qué fines. Dichosos ellos, que cuando decidan cambiar de giro ya tienen chamba segura: en el 2018 el PRI va a necesitar de cualquier talento disponible. Les va a urgir.

Nuestro Gas Natural

NUESTRO GAS NATURAL

Jorge Aragón Campos                                           jaragonc@gmail.com

Científicos de la Universidad de Exeter, en el Reino Unido, han descubierto que el olor de los pedos tiene propiedades útiles para prevenir enfermedades, lo cual demuestra, primeramente, que los ingleses tienen preocupaciones más importantes que el brexit.

Ellos sabrán.

Mientras que la mayoría de la gente encuentra insoportable la patada del concentrado de azufre ajeno (sulfuro de hidrógeno), el estudio demostró que nuestro gas natural está relacionado con el control de la inflamación en el cuerpo, y sin necesidad de andar tendiendo tuberías por todo Sinaloa; según los ingleses, el desagradable olor podría prevenir ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares o incluso el cáncer, anunció el profesor Matt Whiteman de la escuela de medicina de esa universidad.

“Cuando las células se estresan por enfermedad, el gas aporta enzimas para generar pequeñas cantidades de sulfuro de hidrógeno”; Whiteman continuó diciendo que las células enfermas toman el sulfuro de hidrógeno para seguir viviendo, si esto no sucede mueren y pierden la capacidad para regular y controlar la inflamación. “Hemos descubierto que el gas favorece este proceso natural haciendo que un compuesto llamado AP39 entregue lentamente cantidades muy pequeñas de este gas, específicamente a las mitocondrias, facilitándoles el proceso de cura y sobrevivencia.

El descubrimiento no es poca cosa y puede tener consecuencias importantes en México y, particularmente, en Sinaloa, dada la avanzada inversión que ya vemos en la pirámide poblacional, donde los viejos pronto alcanzaremos en número a los jóvenes para después, rápidamente, superarlos. Ahora, los mayores de sesenta ya podremos trabajar en algo más que de paqueteros o de vieneviene, pudiendo integrarnos al cuadro básico de medicamentos del seguro popular, nomás incluyendo manguera y mascarilla, o convertirnos de plano en competidores de PEMEX por la vía de venderle nuestra producción al Oxxo, ahora que ya tiene red de gasolinerías que bien poco han de tardar para sumarse al gas natural.

Sin embargo, no todo es buenas noticias: la SHCP está por anunciar que cada mes subirá unos centavos al precio del frijol.

Estos no dejan pasar nada.

Alcoholímetro y Mordidas

A más de uno lo conmovió el discurso de la diputada Sandra Lara Díaz, cuando admitió provenir de una familia disfuncional por motivos de alcoholismo, esto durante la discusión en torno al nuevo reglamento del alcoholímetro. A mí no me sacudió el mensaje, y no porque no empatice con la Sandra (faltaba más).

Hace treinta años, inicié mis pasos en el mundo del periodismo radiofónico (programa “días de radio”, XENW), el primer día que me abrieron micrófonos aproveché para denunciar que la Dirección General de Transito y Transportes, presentaba una avanzada e injustificable desnaturalización, habiendo pasado de ser la institución encargada de normar el tráfico, a una organización paracriminal especializada en la extorsión.

Treinta años ya, y pregúntenme qué se ha hecho desde entonces.

Pues me vale si no preguntan, de todas formas les digo: el cáncer siguió. La buena voluntad de Transito para corromperse, se extendió hasta instituciones como el Congreso local, donde han llegado al extremo de declarar derecho legal el privilegio del transporte urbano para atropellarnos con sus camiones (literalmente). No se nos olvide que el pulpo camionero es uno de los principales beneficiarios del caos urbano que priva en las ciudades sinaloenses, y cómo no, si él es de los principales responsables, así como uno de los mayores lastres para una ciudad cercana al millón de habitantes, que no puede dejar de tener una ciudadanía más propia de rancho amapolero.

Es muy bonita la idea de agarrar a los conductores y mantenerlos detenidos hasta que se les pase el ahogo, pero puedo asegurar que muy pocos llegaran a pisar la barandilla, pues la mayoría (que serán muy borrachos pero no son pendejos) les untarán las manos a los ávidos agentes del orden, que para eso aprobaron los rigurosos y particularísimos controles de confianza locales: habilidades gatilleriles, bueno para los descontones, corrupto hasta el tuétano, majadero, prepotente, abusón, cantar afinado “paloma negra.

A los diputados se les olvida que las leyes en México no sirven para nada, porque los primeros en incumplirlas son ellos mismos, lo cual no extraña pues lo primero que violan es su palabra comprometida con los electores pero, más importante aún, ya nadie cree en sus pretendidas intenciones de enderezar el barco con leyes, y leyes, y leyes que sólo buscan apretarle las tuercas al ciudadano, mientras siguen sin siquiera voltear hacia las autoridades responsables de su torcimiento e incumplimiento.

¡Ah no! ¿Si ya dije que son ellos mismos, verdad?