PALCO PREMIER

Jorge Luis Telles Salazar

 

Benjamín Gil, Esteban Loaiza y José Silva tienen muchas cosas en común: los tres tuvieron buen nivel en Ligas Mayores y los tres jugaron, en su mejor momento, para Tomateros de Culiacán, aquí en la Liga Mexicana del Pacífico. Déjeme decirle también que son oriundos de la zona de Tijuana, en el norteño estado de Baja California, frontera con los Estados Unidos.

Posiblemente de los tres, el de mayores lauros fue Esteban Loaiza, toda vez que se sostuvo más tiempo en la Major League Base Ball, donde alguna vez rebasó la cifra soñada de las 20 victorias y estuvo nominado, incluso para el Premio Cy Young, galardón ganado, hasta ahora, por solo un mexicano: Fernando Valenzuela y su fantástica temporada en 1982 con los Dodgers de los Angeles.

Benjamín, sin embargo, tiene también lo suyo. En uno de sus dedos, luce un anillo de campeón mundial, con los Angelinos de California, en una campaña en la que Gil contribuyó de manera importante para la coronación de su equipo. Ese fue, sin duda, su mejor año en Grandes Ligas.

El papel de Silva fue más discreto. Tuvo buenos momentos; pero su recta, que alcanzaba las 95 millas, no fue suficiente para consolidarse en el mejor beisbol del mundo. Se la conocieron pronto.

En lo que hace a la Mexicana del Pacífico, Benjamín saboreó las miles de hasta cuatro títulos con los guindas: en 1996, 1997, 2002 y 2004. Y en dos de esas campañas, conectó el hit de la coronación: en el 97, contra una curva de Juan Acevedo (Naranjeros de Hermosillo) y en el 2004, fue un doblete contra un balazo – de 94 millas – del cubano Ariel Prieto, en tremenda final frente a los Yaquis de Obregón. Todavía recuerdo ese batazo: una línea atrasada, que se extendió por toda la pradera derecha, para remitir al plato las dos carreras de la diferencia, en un partido que parecía no tener por donde. Ni de un lado ni del otro.

Loaiza solo jugó un año para Tomateros. Justo en su debut en 1996. Le aportó a la corona; pero más contribuyó al éxito en la Serie del Caribe Santo-Domingo-96, con inspirada labor en el juego del campeonato ante Venezuela. Aquel partido en el que Mario Valdez atizó el imparable: una rola por entre primera y segunda, que se fue al jardín derecho del estadio Quisqueya, para producir la anotación del título.

Silva también estuvo con Culiacán en 1996 y 1997 y años más tarde regresó para convertirse en el as del relevo. En el cerrador de lujo del plantel.

Si que tienen mucho en común. No cabe duda.

Y algo más, de enorme importancia: la labor que realizan en favor de la niñez mexicana, con clínicas sobre beisbol en diferentes puntos del país, trabajo que desarrollan con vocación, emoción y amor por la pelota. Los tres acaban de estar en Culiacán y su tarea recibió el reconocimiento general.

Benjamín Gil, usted lo sabe, será el manager de los Tomateros; pero ni Esteban Loaiza, ni José Silva están en los planes de la directiva guinda. Ya le tiraron un buscapiés a Juan Manuel Ley: “nos encantaría ser coach de pitcheo”.

Ya veremos si capea don Juan.

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Por cierto.

La semana pasada fue una de las mejores para peloteros de Tomateros de Culiacán en las distintas ligas veraniegas de beisbol y esto son buenas noticias para la fanaticada, que ya no haya a qué santo rezarle para ponerle fin a la larga sequía: diez años sin campeonato. El último fue, precisamente, el de 2004.

Mire usted:

Amauri Sanit, por ejemplo, puso sus números en 9 victorias contra una derrota y mejoró a 2. 21 su porcentaje en carreras limpias admitidas, para ubicarse como líder del más importante renglón en lo que a pitcheo se refiere. El cubano, defensor de la franela de los Tigres de Quintana Roo, no pierde un juego desde el día inaugural, cuando lo vencieron los Diablos Rojos del México. Es un tremendo lanzador. Más lo será, sin embargo, cuando aprenda a no achicopalarse en encuentros definitorios.

Andrés Meza, de Pericos de Puebla, está en 9-4 con 2. 80 y Oscar Villareal, que se perfila para ser el cerrador de los guindas, llegó a 15 salvamentos.

Por su parte, Maxwell León, consolidado ya como uno de los mejores jardineros del beisbol mexicano, registró una semana de ensueño, con la friolera de 12 hits en 22 turnos legales, lo que le representó un porcentaje de .571. De esa docena de imparables, 2 fueron dobles, 3 triples y un cuadrangular. Ahora, Max, segundo en el line up de los Piratas de Campeche, promedia .342 en la campaña.

Otro pelotero sobresaliente es Arturo Rodriguez, el cátcher de los Potros de Tijuana y quien le peleará la titularidad a Román Alí Solis. Durante la semana del reporte, atizó 9 inatrapables en 22 viajes a la caja y su porcentaje sigue por las nubes: .391.

Y en lo que hace a nuestros jugadores en Ligas Mayores, Oliver Pérez se mantiene en buenos parámetros, como relevo intermedio, al registrar una efectividad de 2. 06, para los Diamantes de Arizona. Y Ramiro Peña ha mejorado algunas milésimas con los Bravos de Atlanta; pero nada que ver con el Ramiro Peña del año pasado. Le afectó, en definitiva, la lesión de fin de temporada y su inactividad en el invierno.

Según el reporte en nuestras manos, hay algunos otros con buenas calificaciones en la pelota de verano; pero el espacio no alcanzaría para ello, así que, por hoy, la dejamos aquí, con la pregunta de rigor:

¿Qué os parece?

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Por otro lado.

Este domingo, como para matar las ganas, un buen partido de beisbol, en la mejor liga de Sinaloa: el primero de la final de la JAPAC, entre Padres y SNTE, rivales de abolengo en este circuito, que organiza el organismo paramunicipal, encabezado por el ingeniero Jesús Higuera Laura, con todo el respaldo del presidente municipal, Sergio Torres Félix.

El choque, primero de tres probables (dos seguros), arrancará a las 10 horas, en las instalaciones de la unidad deportiva de la junta, al Oriente de esta ciudad capital.

Espectáculo de nivel, con la participación de grandes peloteros sinaloenses.

Y precisamente para hablar del tema, es que la propia JAPAC ha convocado a conferencia de prensa, para las 11 horas de este viernes, en el restaurant Panamá, de la Francisco Villa, frente al parque Revolución.

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Y a modo de colofón.

Pues hasta aquí por hoy. Nos vamos ya, no sin antes invitarlo a que visite nuestro portal de internet www.jorgeluistelles.com, con las mejores columnas sobre beisbol y de otros temas de interés general.

Palco Premier también se publica en la página oficial de Tomateros de Culiacán www.tomateros.com.

Ya nos fuimos.

Dios los bendiga.

Arturo Rodríguez y César Tapia

Arturo Rodríguez y Cesar Tapia son dos de los cátchers en el roster de Tomateros de Culiacán, que militan en el  beisbol de la Liga Mexicana de Beisbol. Rodríguez, con Potros de Tijuana; Tapia, con Pericos de Puebla.

¿Y sabe usted cómo andan los “angelitos”?

Los dos dentro de los mejores diez bateadores del cálido circuito: Arturo, en el tercer sitio, con un porcentaje de .386, apenas superado, por tipos como Sandy Madera y Chris Robertson; Cesar, en el décimo lugar, con .350. Cierto es que, a diferencia de la Mexicana del Pacífico – donde sobran los dedos de una sola mano para enumerar a quienes brincan de la llamada línea mágica – allá fácilmente hay quince por encima de los .300; pero, estar dentro del clásico top ten es un verdadero mérito, por donde usted quiera verlo.

De estos dos elementos, quien acapara reflectores es Arturo Rodríguez, porque todavía es un novato. A esos .386 con Tijuana, súmele, para no ir muy lejos, un total de 10 cuadrangulares, 3 triples y 47 jonrones. Añádale también sus cualidades a la defensiva y su educado brazo, para llegar a la conclusión de que tendrá que ser considerado, necesariamente, para pelear por la titularidad de la receptoría con los guindas, a partir del 11 de octubre venidero, cuando arranque la temporada número 56 del circuito invernal. Con los Toros es la sensación. Así de simple.

Cesar Tapia, por su parte, vuelve a ser sumamente consistente con Pericos de Puebla, tal y como lo demuestra ese .350, que lo tiene dentro del selecto bloque de los mejores diez. Tapia solo ha pegado dos cuadrangulares; pero ha sido efectivo, con sus 41 producciones, según los últimos números en poder de la directiva de Tomateros de Culiacán. Ya no es un jovencito, ni mucho menos; sin embargo, no ha podido todavía establecerse en la Mexicana del Pacífico. Es más: no ha podido jugar una sola temporada completa. Y no es porque lo haya hecho mal, conviene precisarlo, sino porque ha sido una dura pelea por la posición entre los elementos con los que cuenta el team de casa.

Y por lo que se ve, amigos, la situación no será diferente a lo largo de la nueva edición de la pelota de invierno.

Arturo Rodríguez y Cesar Tapia no solo tendrán que competir entre sí, sino que lo harán también contra Román Alí Solis, quien acaba de tener otra probada de gloria con algunos juegos en Grandes Ligas, con Tampa Bay, su nueva organización. Alí no tuvo fortuna en su nueva incursión al mejor beisbol del mundo; sin embargo su ascenso al primer equipo constituyen, por sí mismas, buenas noticias para los aficionados de casa.

A estas alturas, a solo tres meses del cántico de “play bol”, podemos asegurar que los tres se quedarán en el roster de Tomateros porque ahora es práctica común contar hasta con tres peloteros para la receptoría. La gran pregunta es: ¿Quién de los tres será el titular?

Usted tiene su particular opinión, estimado lector.

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Y bien.

El comentario no es obra de la casualidad. Antes bien, responde, de algún modo, a la inquietud de algunos aficionados por la salida de Adán Amezcua del club Tomateros de Culiacán, luego de una trayectoria tan amplia como exitosa.

El mazatleco, avecindado en esta ciudad, al contraer nupcias, años atrás, con una agraciada jovencita de Culiacán, causó baja del equipo local, tras el draft de peloteros efectuado la semana pasada en la ciudad de Guadalajara, en ocasión de la junta mensual ordinaria de la Liga Mexicana del Pacífico.

Juan Manuel Ley, el propio presidente del club, estuvo presente en el evento y fue él quien tomó la decisión correspondiente.

Porque conocemos la personalidad de Juan Manuel nos consta que no fue algo fácil. Es un directivo que agradece a los peloteros su entrega y esfuerzo y que se encariña con aquellos que, como Amezcua, suman años en la organización. Posiblemente se le dé alguna salida de aquí a octubre; pero lo que es un hecho es que Adán ya no estará en la lista de activos del equipo local.

Sencillamente, su ciclo concluyó con la organización de casa.

Amezcua, cierto, es de los sobrevivientes de aquel campeonato de 1996, a los que se agregaron el de 1997, el del 2002 y el del 2004; sin embargo el Padre Tiempo ya le pasó la factura y sus condiciones físicas no son las mejores para jugar en el poderoso beisbol de invierno.

Resta agradecerle su esfuerzo, entrega, dedicación y amor por la franela y desearle el mejor de los éxitos para su nueva encomienda.

Así son las cosas.

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Ramiro Peña, que el año pasado tuvo su mejor papel en las Ligas Mayores, no atraviesa justamente por el mejor de sus momentos. Se lesionó a fines de la temporada pasada y por lo que reflejan sus números no ha podido recuperarse por completo.

El regiomontano, que debutó en el mejor beisbol del mundo con el equipo más emblemático de la pelota, como lo son los Yanquis de Nueva York, apenas promedia .194 de bateo, con 3 jonrones y 8 carreras producidas. A la defensiva, eso sí, conserva su indiscutible calidad, tanto en la tercera base, como en la segunda y en el campo corto.

Por lo pronto, Ramiro se mantiene en los planes de la directiva de Tomateros; pero habría que conocer, primero, la decisión del club y después saber si Peña está dispuesto a jugar, nuevamente, en el circuito invernal.

Oliver Pérez, el otro Tomatero en Ligas Mayores, conserva sus parámetros normales.

En papel de relevo intermedio, con Arizona, ha visto acción en 37 partidos, con 34 ponches y un excelente 2. 18 en carreras limpias admitidas. Oliver siempre ha dicho si a la invitación de Tomateros y ahora no tiene por qué ser la excepción.

Y bueno, ya que en esto andamos, déjeme decirle que, en cuanto a la ofensiva, el mejor mexicano es, por supuesto, Adrián González, de los Dodgers de los Angeles, con .254, 14 cuadrangulares y 56 producciones. En pitcheo, el sobresaliente es Fernando Salas, de los Angeles de California, con 4 victorias sin derrota y 2. 86 de efectividad.

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A manera de colofón.

Por ahora la dejamos aquí. De este tamaño. El Mundial de futbol de Brasil está por terminar y el beisbol de la Liga Mexicana del Pacífico comienza a despertar sentidos y emociones.

Estamos a cosa de tres meses.

Ya nos fuimos, entonces. Dios los bendiga.

Serie del Caribe 2017

Más importante que los resultados del mismo draft, efectuado en la ciudad de Guadalajara, nos parece el adelanto del presidente de la Liga Mexicana del Pacífico, Omar Canizalez, en el sentido de que Culiacán será la sede de la Serie del Caribe a efectuarse en territorio nacional durante los primeros ocho días del mes de febrero de 2017.

Ciertamente se trata de una noticia esperada; pero no por eso menos emocionante. Aquí, en este mismo espacio, advertimos de mucho tiempo atrás sobre la realización del torneo caribeño en la capital de Sinaloa, justo en la fecha antes mencionada.

Decisión lógica y natural.

De acuerdo al criterio de sedes rotativas que utiliza la Liga Mexicana del Pacífico (Culiacán, Mazatlán, Mexicali y Hermosillo) el turno era ya de nuestra ciudad; pero si a esto le agregamos que tendremos, para entonces, el mejor estadio de beisbol de América Latina, ello no deja lugar a la menor de las dudas.

Sobre el particular, permítaseme aclarar que anuncios de tal magnitud los realizan, de manera conjunta, los dueños de las ocho franquicias del circuito invernal, al lado de su presidente; pero si Omar Canizalez  ya lo adelantó – según la nota fechada en la ciudad de Guadalajara, firmada por Héctor Meza y publicada por el Debate de Culiacán en su edición del miércoles 02 de julio del 2014 – es porque ya tiene la autorización correspondiente y porque puede darse ya como un hecho consumado.

Y de la trascendencia de esta decisión, en favor de nuestra ciudad, abundaremos después.

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Y bueno.

En cuanto al draft de hoy miércoles en la ciudad de Guadalajara, déjenos informarle que la directiva de Tomateros de Culiacán, encabezada por su presidente, Juan Manuel Ley López, aseguró los derechos sobre un total de 14 peloteros mexicanos y cuatro extranjeros. Dentro de los 14 nacionales se incluyen a Manny Barreda y Jorge Cantú, que ya fueron reconocidos como mexicanos por la directiva del circuito invernal.

Para darle lugar a esos 14 nuevos elementos nacionales, Culiacán tuvo que dar de baja a seis elementos, con todo y que la LMP autorizó elevar a 70 el número de peloteros en su roster, incluida ya la lista de reservas. Lamentablemente quien encabeza la lista de los que se fueron es Adán Amezcua, toda una leyenda con el equipo guinda. Así es esto y no hay modo.

Junto con Amezcua también quedaron en libertad: Miguel Rubio, Edwin Contreras, Oscar Hurtado, Eduardo Rojo y Juan Manuel Domínguez, peloteros que solo podrán jugar la próxima campaña, si otro club se interesa por sus servicios y llegan, por ende, al arreglo correspondiente.

Llama la atención lo de Cantú.

La temporada pasada lo trajo Tomateros de Culiacán, con todo y su calidad de extranjero, porque Tomateros requería de un jugador de sus características; pero lo dio de baja en solo un par de semanas por bajo rendimiento. Ahora, como nacional, vuelve de nuevo al equipo que lo vio nacer en el beisbol invernal, en apego a sus números en el beisbol de Corea del Sur, donde presenta cifras de 17 cuadrangulares y 57 carreras producidas.

Manny Barreda es otro de doble nacionalidad que ingresa al roster como mexicano. Milita con Trenton, doble “A”, sucursal de los Yanquis de Nueva York, con marca de 2-0 y 3. 09 de efectividad.

El plan original es que jueguen aquí la nueva edición de la LMP, prácticamente desde el arranque de la misma, según lo conversado con el manager Benjamín Gil.

Ya veremos.

Por lo demás, ahora Culiacán cuenta con ocho nuevos serpentineros, dos para cortos, un outfield y un receptor.

Los pitchers son: Guadalupe Chávez, Claudio Márquez, Gerardo Bojorquez, Luis Alfonso Guerrero, José Luis Bravo, Raúl Jiménez, Jorge Andrés González y José Enrique Valenzuela.

Los short stops: Héctor Guadalupe Guerrero y Juan Iván Guerrero.

El cátcher: Irwin Alexis Wilson.

Y el jardinero: Francisco Ferreiro.

Todos ellos son elementos nuevos, que ya debutaron en la Liga Mexicana de Verano y algunos de ellos ya son protegidos de organizaciones de las Ligas Mayores. Salvo rarísima excepción, ninguno debutará este año en la Mexicana del Pacífico; pero ya forman parte de la sangre nueva que tanta falta le hace a los Tomateros de Culiacán.

Así que: a seguirles la huella, amigos. Quien quita y pegan su chicle…

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En el mismo tenor.

A su vez, los cuatro extranjeros seleccionados por la directivas de Culiacán en el draft de Guadalajara son:

Juan Carlos Linares, de Cuba.

Pedro Rodríguez, de Venezuela.

Rubén Mateo, de República Dominicana.

Y Dave Sappelt, de los Estados Unidos.

Linares estuvo siempre como la primera opción de Tomateros y la logró, pese a tener el octavo turno en la elección de importados. Juega para Vaqueros de Unión Laguna, en la Mexicana de Verano, donde marca .336, con 8 palos de vuelta entera y 21 producciones. De la mera tierra del comandante Castro, ratificamos.

Rodríguez es un pitcher derecho, cerrador, que defiende la franela de los Pericos de Puebla en el verano. Muy bueno su record: 21 juegos salvados y 2. 52 en carreras limpias admitidas.

Rubén Mateo, por su parte, se desempeña como jardinero con los Delfines de Ciudad del Carmen, a quienes les aporta 18 jonrones y 58 producciones. Es un bateador consistente, con una defensiva privilegiada, según el reporte de los observadores.

Y el norteamericano Dave Sappelt, procedente de las Ligas Mayores, con reciente debut con Acereros de Monclova. Su porcentaje es de .379 en apenas diez partidos jugados.

De momento, todos estos peloteros están comprometidos con Tomateros de Culiacán, conforme a la reglamentación correspondiente. La organización guinda, sin embargo, tiene plazo hasta el 30 de septiembre para hacer buena su contratación. De no ser así, estarán en libertad de firmar con el equipo que mejor convenga a sus intereses.

Ya veremos que sucede.

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A manera de colofón.

Así las cosas, aquí la dejamos por ahora.

Ya nos fuimos.

Y que Dios los bendiga, como siempre.