Pierden Los Tomateros

Jorge Luis Telles Salazar

 

Bueno.

No es que uno quiera que Tomateros de Culiacán gane todos los partidos de la presente temporada de la Liga Mexicana del Pacífico; pero si duele que se pierdan aquellos que prácticamente están en el bolsillo, por la calidad de los lanzadores que tiene el equipo guinda, para cumplir la labor de preparador y cerrador, como es el caso de Francisco Rodríguez y Hassan Pena, por ejemplo.

Así pasó, para no ir muy lejos, en el primero de la serie contra los Yaquis en Ciudad Obregón, cuando a tres outs de la victoria, el manager Lino Rivera envió a rubricar el partido al zurdo Oliver Pérez, cuando tiene en Pena una garantía para situaciones de esa naturaleza. Oliver, efectivamente, sacó el out 25 y también el 26; pero el 27 nunca llegó. Una victoria que teóricamente estaba en las alforjas se convirtió en derrota, amarga si mucho me apura, porque fue ante Obregón, plantel que en esta campaña nos ha “agarrado de bajada”.

Y aconteció en el último contra Cañeros, en Los Mochis, en una situación muy parecida: Tomateros vino contra la corriente y a base de su arma favorita – el jonrón – llegó al octavo inning con delantera mínima de 5-4 y cuando después de salir de un atolladero en el séptimo rollo, todos pensamos en la aparición del preparador natural, Francisco Rodríguez, quien sencillamente se encargaría de limpiarle el camino al cubano Hassan.

Lamentablemente no ocurrió así.

En lugar de Pena, desfilaron cuatro lanzadores por el cerrito y cuando el humo se disipó, el juego estaba 7-5 a favor de los Cañeros. Rodríguez ni siquiera fue al bull pen. Me imagino que todo tiene su razón de ser porque el señor Lino Rivera no es neófito en la materia ni nada que se le parezca; pero hay cosas que uno, de plano, no entiende. Adicionalmente a ello, como resultado de una serie de movimientos prematuros, Tomateros llegó prácticamente desarmado a las entradas finales y ahí estuvo, dentro de una serie de circunstancias desafortunadas, ese garrafal error de Valencia en el jardín izquierdo, jugada determinante en el resultado del partido.

Así le gusta jugar a don Lino y ni modo de reclamarle algo: a final de cuentas los resultados le dan la razón.

E insisto: no es que uno, como aficionado, quiera que se ganen todos los partidos; pero si que no se dejen escapar aquellos que prácticamente están en las manos, por inventos, experimentos o cosas de esa naturaleza.

Digo.

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Bueno.

Al final de la jornada, balance favorable para Tomateros en esta visita a la ciudad de Los Mochis, con saldo de dos triunfos y una derrota. Fue la tercera de cuatro series ganadas en esta segunda vuelta y Culiacán se mantiene en el liderato con marca de 9-3, un juego arriba de sus persistentes perseguidores, los Algodoneros de Guasave.

Culiacán, con ocho puntos en la bolsa, también se conserva como el número uno del rol oficial, con dos juegos por encima de Guasave y  tres arriba de Obregón. Ser el mejor en ganados y perdidos, al concluir la campaña, también tiene una buena recompensa.

En suma: Tomateros continúa con su ritmo ganador y uno pudiera esperar la consolidación de esta franca delantera, ahora que vienen seis juegos al hilo aquí en el “Angel Flores”.

En efecto, tendremos tres este fin de semana, con la visita de los Aguilas de Mexicali y los otros tres, a partir del martes, cuando se dejen ver por aquí ni más ni menos que los Algodoneros de Guasave.

Los Aguiluchos llegan a Culiacán, con un saldo negativo de 5-7 en esta segunda mitad, luego de sus cinco puntos en el giro inicial de la campaña. Están en el quinto sitio de la tabla y de mantenerse ahí estarán calificando para la postemporada, porque otros como Venados de Mazatlán, Cañeros de los Mochis andan, de plano, muy mal. Esa clasificación, sin embargo, no sería en las condiciones ventajosas que todo mundo quisiera.

Para Mexicali, serie de importancia vital. Llevársela a la frontera representará lo mismo que un tanque de oxígeno para un infartado.

Y no se fie mucho de la ubicación de los Caballero Aguila en el standing. Este equipo, creálo, es mucho más que eso y le va a dar muchas complicaciones a Tomateros, máxime si don Lino sigue con sus inventos.

A su vez, para esta serie, es muy posible que Tomateros ya cuente con los servicios del cubano Rennier Mustellier, quien regresará a la lista de activos ante la incapacitación del norteamericano Ben Guez. Mustellier quedó fuera de roster temporalmente por una lesión; pero vuelve en estos días y su inclusión le inyectará más poder a la ofensiva guinda.

¿Quiénes a la loma? Rodrigo López, Héctor Daniel Rodriguez y Alejandro Armenta.

Y después de esto, le recordamos, los Algodoneros de Guasave, martes, miércoles y jueves de la semana entrante, ya en plenas fiestas navideñas.

Por allá nos vemos.

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A manera de colofón.

En las otras plazas de la Liga Mexicana del Pacífico, la acción se desarrollara de la siguiente manera:

En Guasave, los Algodoneros, que no creen en nadie, reciben la visita de unos Cañeros de los Mochis, que en los dos últimos juegos contra Culiacán, dieron muestras de querer reaccionar, ahora con Chico Rodríguez en el timón.

En Navojoa, los Mayos serán anfitriones de los Yaquis de Obregón, en el clásico del sur de Sonora. Obregón sigue ahí, en la pelea, pese a la limpia sufrida ante los Algodoneros de Guasave y los Mayos se quieren colar a los pley offs, ahora que los Cañeros de los Mochis se cayeron hasta el fondo de la tabla.

Y en Hermosillo, los Naranjeros le harán los honores a los Venados de Mazatlán, que le ganaron su última serie a los Mayos de Navojoa. Podrían estar equivocados en Hermosillo si creen que Venados será algo asi como un flan.

Ya le informaremos.

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Y hasta aquí por hoy.

Ya nos fuimos.

Dios los bendiga.

PALCO PREMIER

Jorge Luis Telles Salazar

 

La ausencia de un importante número de peloteros de su alineación, aunado a una notable baja de juego en sus elementos titulares, terminaron por convertirse, a final de cuentas, en factores determinantes en la serie sostenida por Tomateros de Culiacán ante Aguilas de Mexicali, que los nuestros perdieron por limpia, no obstante su condición de locales.

En efecto, peloteros como Ramiro Peña, Maxwell León, Marlon Byrd y Ricardo Serrano tuvieron problemas de lesión y esto los puso en lista temporal de no disponibles, prácticamente desde el último de la serie contra Cañeros de los Mochis, en el estadio “Emilio Ibarra Almada”. A eso se sumó la incapacidad del cubano Ronnier Mustellier y la inactivación del  norteamericano Ben Guez, para que el manager Lino Rivera presentara, frente a los Aguilas, una alineación muy diferente a la que nos tenía acostumbrados, desde el arranque de la actual temporada de la Liga Mexicana del Pacífico.

Para colmo de males, salidas muy por debajo de su nivel de Amauri Sanit y del zurdo Héctor Daniel Rodríguez, más una baja ofensiva de Cory Aldridge; un “Cochito” Cruz que no termina de ponerse en forma y un Román Ali Solís, que se ha visto totalmente descompuesto durante la campaña, cuando tenía – tiene todavía – todo para adueñarse, de una buena vez, de la titularidad de la receptoría de los Tomateros de Culiacán.

Baste señalar, para no ir muy lejos, que en el segundo partido de la serie contra los Aguilas, el señor Rivera tuvo que habilitar al receptor Cesar Tapia para utilizarlo en el jardín izquierdo; debutar al joven Carlos Alvarez, para cubrir el prado central; colocar a Daniel Hinojosa en el campo corto y a Sergio Omar Gastelum en la intermedia. Fue ese encuentro en el que le vimos a Rodrigo López lanzar uno de sus mejores juegos de los últimos años; pero, lamentablemente perdió 1 carrera contra 0. Rodrigo, incluso, hizo lo que muchos pitchers rechazan en la actualidad: cubrir la ruta completa.

Y bueno, con esto no se trata de demeritar a la banca de Tomateros, ni mucho menos opacar las tres victorias logradas por los Aguilas de Mexicali – dos de ellas bastante holgadas, por cierto -; pero si de encontrar una explicación a este desaguisado, cuando existía la presunción de que los guindas al menos conservarían el ritmo mostrado durante toda la campaña, mismo que los tiene ya clasificados para la postemporada de la actual edición de la LMP, que arrancará el primer día del nuevo año que ya tenemos encima.

Los Aguilas hicieron lo suyo y lo hicieron bien. Ganaron y ganaron bien. Son los menos culpables, desde luego, de que de la noche a la mañana el equipo de Tomateros se haya convertido en un verdadero hospital.

Hay que analizar las cosas, sin embargo y encontrar donde están las herramientas del triunfo y donde las causas de la derrota, dentro de lo impredecible y circunstancial que es este deporte llamado beisbol y que no pocas veces suele presentarnos acciones y resultados carente de la lógica más elemental.

¿Estamos?

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Y bien.

De acuerdo al reporte de la oficina del club Tomateros de Culiacán, para este martes, en el inicio de la serie contra los Algodoneros de Guasave, Lino Rivera ya podrá echar mano de su plantel titular, excepto Cochito Cruz que hará un rápido viaje a la ciudad de los Angeles, con el fin de cumplir un compromiso altruista con los Dodgers,  su club en Grandes Ligas.

Así las cosas, el manager puertoriqueño alineará ya con John Lindesey, en la primera base; Ricardo Serrano, en la segunda y Ronnier Mustellier, en la tercera, así como con Ramiro Peña en el campo corto. Maxwell León volverá al jardín izquierdo y Marlon Byrd al central. Es factible que el novato Carlos Alvarez – que ha enseñado buenas cosas – sea utilizado en el prado derecho y Cory Aldridge sea utilizado como bateador designado. La duda está en la receptoría: Ali Solís tiene, por supuesto, mucha más jerarquía que Cesar Tapia; pero este, en los hechos, ha estado mucho mejor.

Del mismo modo, Iván Meza saldrá, temporalmente, de la rotación de abridores, para bajar la línea a cinco inicialistas, por lo pronto. Bajo esta circunstancia, lanzarán frente a los Algodoneros: el zurdo Alejandro Armenta, Francisco Campos y Héctor Daniel Rodríguez. Los dos primeros, ubicados dentro de los diez mejores del circuito: Armenta, con 4-1 y 3. 06 de efectividad y Campos, con 5-1 y 3. 10 en carreras limpias admitidas.

Algodoneros de Guasave es una de las mejores novenas de la campaña actual; pero una vez con su plantel completo, Tomateros deberá tener mejores resultados, para consolidar su dominio sobre Guasave en esta edición de la LMP. Los guindas les han ganado cinco de los seis encuentros sostenidos hasta el momento.

Para ilustrar lo anterior con ejemplos, Algodoneros es el equipo más bateador de la Liga, con .294 de porcentaje y por contar entre sus filas a tipos que le dan a la pelota al siguiente tenor: Chriss Colabello, .347; Wheuller Zelous, .325; Mosco Arredondo, .305; Jesús López, .282; Japhet Amador, .275 y Manny Rodriguez, .263. Es decir: el mejor bateo del circuito contra el mejor pitcheo. Así de fácil.

Aquí radica el éxito de los Algodoneros en esta campaña. Por eso tienen siete puntos en las alforjas y por eso están en la pelea por convertirse en el mejor equipo de la temporada.

Hay que verlos, a partir de la noche del martes en el “Angel Flores”.

Ahí estaremos.

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Bien.

A pesar de la barrida sufrida ante los Aguilas de Mexicali, Tomateros marcha en el segundo sitio del standing, con saldo de 9-6 y un juego abajo del liderato que está en manos de los Algodoneros de Guasave.

Esto, por lo que hace solo a la segunda mitad de la campaña actual.

En el standing global, Tomateros se sostiene como el mejor equipo de toda la temporada, con record de 31 victorias y 19 derrotas. Cierto, son los mismos números de los Algodoneros; pero aquí, en un momento dado, aplica el criterio del dominio y eso le adjudica a los guindas el liderato general.

El reto para Culiacán sería sostenerse ahí y cerrar como el mejor en puntos y ser también el número uno en ganados y perdidos.

Esto le proporcionaría a los guindas – o al equipo que ajuste tal situación – una gran ventaja para cuando llegue el momento de los “pley offs”. Lo anterior no garantiza nada ni es definitivo, por supuesto; pero si proporciona, cuando menos, algo de tranquilidad.

Retomamos:

Tomateros y Naranjeros comparten el segundo sitio, con marca de 9-6 y Yaquis de Obregón y Aguilas de Mexicali, a su vez, están igualados en el cuarto, con 8-7. Mayos de Navojoa es sexto y su obligación es sostenerse ahí para aspirar a la postemporada. Lo logrará mientras se conserve ahí y los Cañeros de los Mochis sigan hundidos en el último lugar.

Temprano para adelantar vísperas. A esto todavía le faltan tres semanas de acción y muchas cosas pueden pasar de aquí al 30 de diciembre.

Por lo pronto, además de la serie Guasave-Culiacán, se llevarán a cabo las siguientes: Naranjeros de Hermosillo en Navojoa; Cañeros de los Mochis en Ciudad Obregón y Aguilas de Mexicali en Mazatlán. Si habría lógica, Naranjeros, Yaquis y Aguilas tendrían que salir avantes y lo de Algodoneros-Tomateros quedaría como pronóstico reservado.

Si hubiese lógica, en efecto.

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A manera de colofón.

Solo precisar que el respaldo de la afición es un factor sumamente importante para la buena marcha de un club y los guindas han sido el mejor. No se conciben los abucheos por una sola noche mala, que de estas está lleno el beisbol y les pasa hasta a las grandes franquicias de las Ligas Mayores.

No solo hay que asistir al “Angel Flores” sino también respaldar a nuestro equipo, tanto en las buenas como en las malas. Como debe ser.

Ya nos fuimos…Dios los bendiga.

Juego de Ventaja Sobre Yaquis

Con un juego de ventaja sobre Yaquis de Obregón, Tomateros de Culiacán mantiene su condición de mejor equipo del torneo, con una marca de 29 victorias contra 15 derrotas, sumada la primera vuelta a lo que va de la segunda mitad de la actual temporada de la Liga Mexicana del Pacífico.

Le siguen los Yaquis, que se han empecinado en darle caza a los guindas, con un saldo global de 28 triunfos a cambio de 16 descalabros. Solo una o dos veces, si mucho me apura, ha logrado estar Obregón arriba de Culiacán y esto por cosa de un día, a lo sumo.

En el dominio entre sí, ni punto de comparación. Los Yaquis le han ganado a los Tomateros en cinco de seis partidos. Historia distinta a la de años atrás.

Por eso, la semana pasada,  dolió la derrota en el primero de la serie frente a Obregón allá en la vieja Cajeme, cuando Culiacán llegó al noveno inning con una delantera de 4 carreras contra 3 – obtenida apenas en la apertura de esa entrada, gracias a un cuadrangular de Marlon Byrd – y cuando el manager Lino Rivera se puso a inventar cosas.

Y es que, con Hasan Pena listo para el rescate, envió a la lomita a Oliver Pérez a buscar los tres outs que lo separaban de la victoria. Y bueno, Oliver sacó dos; pero el número 27 nunca llegó. Se la parquearon por todo el jardín izquierdo para dejar a los guindas sobre el terreno de juego del “Tomás Oroz Gaytán” en lo que parecía, apenas, el primer triunfo de Tomateros sobre los Yaquis en la campaña actual.

Algunos aficionados estaban furiosos la mañana siguiente aquí en Culiacán. Todos daban la victoria por descontada toda vez que Hasan solo ha fallado en una aparición; pero Lino Rivera apostó por la jerarquía de Oliver y eso le costó el partido. La decisión del manager boricua no estuvo mal, hay que reconocerlo. Oliver hizo gran trabajo en Grandes Ligas en meses pasados y además tiene los atributos que se le piden a un cerrador. Lo malo es que el plan no le funcionó a don Lino y ni modo. Así es el beisbol. Quiso, entre el material disponible, encontrar otro cerrador. Al menos en Oliver no lo encontró.

Y en efecto, topé, al siguiente día, con muchos fanáticos verdaderamente enojados con el puertoriqueño en lo que pudiera ser una reacción exagerada toda vez que Tomateros ya tiene el boleto para la postemporada y todo parece indicar que la puntuación a obtener, concluido el rol regular, será suficiente para iniciar en casa la primera fase de los “pley offs”; pero déjeme decirle, amigo lector, que más allá de esta rabieta, si era un encuentro muy importante para las estadísticas de la presente temporada de la Mexicana del Pacífico. No era, ni por asomo, un juego de rutina.

Por esto:

Si Tomateros y Yaquis luchan por terminar el rol como mejor equipo, Culiacàn deberá tener siempre mejores números que Obregón, porque en caso de igualdad en ganados y perdidos, la tribu, en cualquier circunstancia, estará mejor que los guindas, por su abrumador dominio en los juegos entre sí y siempre romperán el desempate en su favor.

Y  creame: no es cualquier cosa ser el máximo ganador.

Porque, además de tener garantizada la mejor puntuación, la novena, en esa situación, gozará de la localía en todas las etapas de la competencia. O sea, abrirá en casa la primera serie eliminatoria; la semifinal y la gran final, de llegar a la instancia suprema.

O sea: más allá del orgullo de todo aficionado, que siempre quiere que su equipo sea mejor que todos los demás, tiene su gracia esto de ser el máximo ganador de juegos en la campaña.

Por eso dolió esa derrota de hace ya varios días ante los Yaquis de Obregón.

Pese a eso, insistimos, Tomateros se conserva como el mejor, por encima de los Yaquis y en esta serie en puerta, sin menosprecio del rival, Culiacán podría afianzarse todavía más en la cima del standing de la temporada Banorte de la Liga Mexicana del Pacífico.

Ya lo verá usted.

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Y bien.

La noche de este martes, Tomateros estará de visita en el “Emilio Ibarra Almada”, para abrir serie contra Cañeros de los Mochis.

Será la segunda ocasión en la esta campaña en que se vean las caras entre sí. La primera aconteció en la etapa inicial y la serie, aquí en el “Angel Flores” fue para los Tomateros de Culiacán.

Para los Cañeros ha sido, hasta ahora, una actuación para el olvido.

Y es que si en el giro inicial estuvieron mal, peor andan en el giro complementario, con solo dos juegos ganados y siete perdidos y hundidos en el último sitio de la tabla, junto con los Venados de Mazatlán. Es más, si la campaña terminara en estos momentos, Mochis estaría fuera de los “pley offs”.

Culiacán es todo lo contrario. Gran primera vuelta, sin duda y solo dos descalabros en los nueve encuentros que llevamos de la segunda. Van en caballo de hacienda hacia los “pley offs”.

Así las cosas, uno pudiera adelantar que los Cañeros serán una víctima fácil para los guindas; pero no, no es así.

La lógica en el beisbol no tiene sentido.

Y es que así como no existen los equipos invencibles, tampoco hay los que pierden por sistema. Y en una liga tan competitiva como la Mexicana del Pacífico, uno no sabe cuando vendrá la reacción del contrario. Recordar, para no ir muy lejos, los tres que le metieron los Mayos a los mismos Tomateros, en la recta final de la primera mitad.

Cañeros no es mala novena. Antes bien, le van a causar serios problemas a los Tomateros de Culiacán en esta confrontación en el “Emilio Ibarra Almada”.

Pendientes pues.

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Y bien.

En otra serie, los Yaquis de Obregón recibirán en su casa a los Algodoneros de Guasave. No la van a tener fácil. Algodoneros cayó, de repente, en un bache, pero su porcentaje en ganados y perdidos sigue por encima de los .500. Por algo es el líder en bateo por equipos.

Naranjeros va a Mexicali en un clásico duelo a media tabla. Hermosillo como que quiere y no. Digamos que los naranjas no están para nada contentos con esos cuatro puntos y medio que lograron como cosecha en la primera vuelta y tienen como propósito mejorar de manera sustancial. No se han podido meter en la pelea por los primeros lugares.

Y en Mazatlán, los Venados reciben a los Mayos de Navojoa, en duelo al fondo de la tabla. Mayos se aferra a la esperanza de calificar y para ello es obligatorio superar a los Cañeros de los Mochis. Lo han logrado por el momento; pero a esto le falta mucho todavía.

A ajustarse los cinturones, mis amigos.

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A manera de colofón.

La directiva de Tomateros de Culiacán ya activó al primera base John Lindsay y bajó a la lista de inhabilitados al antesalista Rennier Mustellier. La decisión era complicada; pero se produjo en automático, tras la lesión del cubano que lo envió a descansar.

Los problemas vendrán después, cuando el antillano se declare listo para volver a la acción, porque, la verdad de las cosas, no lo ha hecho nada mal.

Al momento de desactivarlo, Mustellier bateaba para .285, con 6 cuadrangulares y 21 carreras producidas, números que puede mejorar si uno se remite a lo que hizo con el Scranton, la principal sucursal de los Yanquis de Nueva York, en triple “A”.

Sucede, sin embargo, que Lindsay, en estos primeros partidos, está en .444, producto de 4 hits en 9 viajes a la caja de bateo.

Y si estos números persisten ¡pues qué lío para la directiva del club!

En lo que hace a Marlon Byrd, que se mantiene como líder de bateo individual, este podrá alinear ya en el primero de la serie contra Cañeros de los Mochis. Se le dio el permiso para el viaje a los Estados Unidos y sigue en activo.

Bajo estas condiciones, Ben Guess sería el candidato a pasar a la relación de inactivos. Batea .250, que no es nada bueno para un importado.

Ya le contaremos.

Y ya nos fuimos.

Dios los bendiga.