Con un juego de ventaja sobre Yaquis de Obregón, Tomateros de Culiacán mantiene su condición de mejor equipo del torneo, con una marca de 29 victorias contra 15 derrotas, sumada la primera vuelta a lo que va de la segunda mitad de la actual temporada de la Liga Mexicana del Pacífico.
Le siguen los Yaquis, que se han empecinado en darle caza a los guindas, con un saldo global de 28 triunfos a cambio de 16 descalabros. Solo una o dos veces, si mucho me apura, ha logrado estar Obregón arriba de Culiacán y esto por cosa de un día, a lo sumo.
En el dominio entre sí, ni punto de comparación. Los Yaquis le han ganado a los Tomateros en cinco de seis partidos. Historia distinta a la de años atrás.
Por eso, la semana pasada, dolió la derrota en el primero de la serie frente a Obregón allá en la vieja Cajeme, cuando Culiacán llegó al noveno inning con una delantera de 4 carreras contra 3 – obtenida apenas en la apertura de esa entrada, gracias a un cuadrangular de Marlon Byrd – y cuando el manager Lino Rivera se puso a inventar cosas.
Y es que, con Hasan Pena listo para el rescate, envió a la lomita a Oliver Pérez a buscar los tres outs que lo separaban de la victoria. Y bueno, Oliver sacó dos; pero el número 27 nunca llegó. Se la parquearon por todo el jardín izquierdo para dejar a los guindas sobre el terreno de juego del “Tomás Oroz Gaytán” en lo que parecía, apenas, el primer triunfo de Tomateros sobre los Yaquis en la campaña actual.
Algunos aficionados estaban furiosos la mañana siguiente aquí en Culiacán. Todos daban la victoria por descontada toda vez que Hasan solo ha fallado en una aparición; pero Lino Rivera apostó por la jerarquía de Oliver y eso le costó el partido. La decisión del manager boricua no estuvo mal, hay que reconocerlo. Oliver hizo gran trabajo en Grandes Ligas en meses pasados y además tiene los atributos que se le piden a un cerrador. Lo malo es que el plan no le funcionó a don Lino y ni modo. Así es el beisbol. Quiso, entre el material disponible, encontrar otro cerrador. Al menos en Oliver no lo encontró.
Y en efecto, topé, al siguiente día, con muchos fanáticos verdaderamente enojados con el puertoriqueño en lo que pudiera ser una reacción exagerada toda vez que Tomateros ya tiene el boleto para la postemporada y todo parece indicar que la puntuación a obtener, concluido el rol regular, será suficiente para iniciar en casa la primera fase de los “pley offs”; pero déjeme decirle, amigo lector, que más allá de esta rabieta, si era un encuentro muy importante para las estadísticas de la presente temporada de la Mexicana del Pacífico. No era, ni por asomo, un juego de rutina.
Por esto:
Si Tomateros y Yaquis luchan por terminar el rol como mejor equipo, Culiacàn deberá tener siempre mejores números que Obregón, porque en caso de igualdad en ganados y perdidos, la tribu, en cualquier circunstancia, estará mejor que los guindas, por su abrumador dominio en los juegos entre sí y siempre romperán el desempate en su favor.
Y creame: no es cualquier cosa ser el máximo ganador.
Porque, además de tener garantizada la mejor puntuación, la novena, en esa situación, gozará de la localía en todas las etapas de la competencia. O sea, abrirá en casa la primera serie eliminatoria; la semifinal y la gran final, de llegar a la instancia suprema.
O sea: más allá del orgullo de todo aficionado, que siempre quiere que su equipo sea mejor que todos los demás, tiene su gracia esto de ser el máximo ganador de juegos en la campaña.
Por eso dolió esa derrota de hace ya varios días ante los Yaquis de Obregón.
Pese a eso, insistimos, Tomateros se conserva como el mejor, por encima de los Yaquis y en esta serie en puerta, sin menosprecio del rival, Culiacán podría afianzarse todavía más en la cima del standing de la temporada Banorte de la Liga Mexicana del Pacífico.
Ya lo verá usted.
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Y bien.
La noche de este martes, Tomateros estará de visita en el “Emilio Ibarra Almada”, para abrir serie contra Cañeros de los Mochis.
Será la segunda ocasión en la esta campaña en que se vean las caras entre sí. La primera aconteció en la etapa inicial y la serie, aquí en el “Angel Flores” fue para los Tomateros de Culiacán.
Para los Cañeros ha sido, hasta ahora, una actuación para el olvido.
Y es que si en el giro inicial estuvieron mal, peor andan en el giro complementario, con solo dos juegos ganados y siete perdidos y hundidos en el último sitio de la tabla, junto con los Venados de Mazatlán. Es más, si la campaña terminara en estos momentos, Mochis estaría fuera de los “pley offs”.
Culiacán es todo lo contrario. Gran primera vuelta, sin duda y solo dos descalabros en los nueve encuentros que llevamos de la segunda. Van en caballo de hacienda hacia los “pley offs”.
Así las cosas, uno pudiera adelantar que los Cañeros serán una víctima fácil para los guindas; pero no, no es así.
La lógica en el beisbol no tiene sentido.
Y es que así como no existen los equipos invencibles, tampoco hay los que pierden por sistema. Y en una liga tan competitiva como la Mexicana del Pacífico, uno no sabe cuando vendrá la reacción del contrario. Recordar, para no ir muy lejos, los tres que le metieron los Mayos a los mismos Tomateros, en la recta final de la primera mitad.
Cañeros no es mala novena. Antes bien, le van a causar serios problemas a los Tomateros de Culiacán en esta confrontación en el “Emilio Ibarra Almada”.
Pendientes pues.
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Y bien.
En otra serie, los Yaquis de Obregón recibirán en su casa a los Algodoneros de Guasave. No la van a tener fácil. Algodoneros cayó, de repente, en un bache, pero su porcentaje en ganados y perdidos sigue por encima de los .500. Por algo es el líder en bateo por equipos.
Naranjeros va a Mexicali en un clásico duelo a media tabla. Hermosillo como que quiere y no. Digamos que los naranjas no están para nada contentos con esos cuatro puntos y medio que lograron como cosecha en la primera vuelta y tienen como propósito mejorar de manera sustancial. No se han podido meter en la pelea por los primeros lugares.
Y en Mazatlán, los Venados reciben a los Mayos de Navojoa, en duelo al fondo de la tabla. Mayos se aferra a la esperanza de calificar y para ello es obligatorio superar a los Cañeros de los Mochis. Lo han logrado por el momento; pero a esto le falta mucho todavía.
A ajustarse los cinturones, mis amigos.
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A manera de colofón.
La directiva de Tomateros de Culiacán ya activó al primera base John Lindsay y bajó a la lista de inhabilitados al antesalista Rennier Mustellier. La decisión era complicada; pero se produjo en automático, tras la lesión del cubano que lo envió a descansar.
Los problemas vendrán después, cuando el antillano se declare listo para volver a la acción, porque, la verdad de las cosas, no lo ha hecho nada mal.
Al momento de desactivarlo, Mustellier bateaba para .285, con 6 cuadrangulares y 21 carreras producidas, números que puede mejorar si uno se remite a lo que hizo con el Scranton, la principal sucursal de los Yanquis de Nueva York, en triple “A”.
Sucede, sin embargo, que Lindsay, en estos primeros partidos, está en .444, producto de 4 hits en 9 viajes a la caja de bateo.
Y si estos números persisten ¡pues qué lío para la directiva del club!
En lo que hace a Marlon Byrd, que se mantiene como líder de bateo individual, este podrá alinear ya en el primero de la serie contra Cañeros de los Mochis. Se le dio el permiso para el viaje a los Estados Unidos y sigue en activo.
Bajo estas condiciones, Ben Guess sería el candidato a pasar a la relación de inactivos. Batea .250, que no es nada bueno para un importado.
Ya le contaremos.
Y ya nos fuimos.
Dios los bendiga.