El Tábano Legislativo

Por Solón y Licurgo
*La 63 Legislatura y la curva de aprendizaje de los diputados
*Agregar valor a la reflexión es agregar valor a lo público
*Frente a la crispación, un ejercicio de conciliación

 

La inexperiencia, la falta de conocimiento, la transgresión de la norma, el desprecio por la legalidad, son algunos de los rasgos que caracterizan a la  63 Legislatura del Congreso del Estado. El nuevo grupo mayoritario no ha alcanzado a internalizar el profundo cambio que se ha producido en el sistema político, y se empecina en actuar como si todavía fuese la oposición. La estridencia, el ruido, la presión, la recurrencia a la galería para acallar las voces de los adversarios que más bien son vistos como enemigos, da cuenta de un acelerado proceso de descomposición política y moral que puede dar al traste con la institucionalidad democrática que tanto esfuerzo ha costado construir y a la que sin duda han hecho un significativo aporte quienes hoy son fuerza dirigente.

No es la primera vez que lo decimos en este espacio columnar. Lo han dicho también desde diversas perspectivas, columnistas, analistas y reportes que cubren la fuente legislativa. Una voz que se ha escuchado es la de Héctor Ponce, que en su columna “Cuartel político”, dijo que los  “diputados no leen, no estudian y no aprenden”.

He aquí lo que escribió el pasado viernes 23 de noviembre en el diario El Debate: “No quieren aprender, se niegan a estudiar, ni siquiera se han tomado la molestia de leer la Ley Orgánica del Congreso del Estado, así están la mayoría de los diputados de Morena. La bancada del partido está pagando la novatez de sus legisladores. En un video publicado por esta casa editorial de la sesión pública de la Comisión de Protocolo y Régimen Orgánico Interior, el diputado Fernando Mascareño Duarte quedó en evidencia de su falta de conocimiento y preparación en el proceso para sesionar.

“Lamentablemente el diputado no tiene ni la mínima idea del proceso para sesionar la comisión que preside. Esto sucede cuando las presidencias de las comisiones se otorgan por cuota política y no por perfil o preparación. Desde el inicio de la legislatura, se sabía que venía una bancada novata de Morena, pero hubo tres meses para prepararse y estudiar, además se aseguraba que aprenderían rápido, lo cual todavía no ocurre. La línea de aprendizaje debía ser más que corta, inmediata.

“Definitivamente la coordinadora de la fracción parlamentaria de Morena, Graciela Domínguez Nava, está sola y contra todos, a pesar de ser la líder de la bancada mayoritaria del Congreso.

“Sin duda, Domínguez Nava es la que tiene mayor preparación, trayectoria y experiencia, salvo un par de excepciones, el resto de los diputados de Morena no quiere o no ha podido aprender y aportar a su grupo parlamentario.

“Tampoco reconocen liderazgos, el principal problema en la bancada de Morena es la pugna interna, la soberbia por los arrasadores triunfos que tuvieron el pasado primero de julio no les permite ver que la victoria fue de López Obrador.

“La mayoría de ellos no hicieron campaña y todavía no son conocidos ni por los que les dieron el voto. Si quieren representar a los ciudadanos que les dieron la confianza deberían empezar a leer, estudiar y prepararse. Tener humildad que tanto exigen los ciudadanos a sus representantes y no replicar las prácticas de algunos priistas que convirtieron la pasada legislatura en una de las peores de la historia. Muy atentos.”

Hasta aquí la cita, y disculpen nuestros amables lectores lo kilométrica, pero queríamos resaltar la coincidencia con un planteamiento que aquí, en este espacio, ya hemos formulado.

Ahora mal sin bien, como diría nuestro querido amigo Gil Gamés, el asunto puede y debe solucionarse a la brevedad posible. Hay que acelerar la curva de aprendizaje –o la curva de la experiencia, dirían otros, explicando que no es lo mismo–, so pena de seguir llevando a la degradación el trabajo legislativo. Si los legisladores siguen sin dar el do de pecho, alguien debe asumir la iniciativa para ir cambiándoles el chip. Diríamos que esa iniciativa debe asumirla el secretario general del Congreso, José Antonio Ríos Rojo, por muchas razones: es el responsable de hacer que la institución funcione con eficiencia y eficacia, según lo señalan las 16 atribuciones que están contenidas en el artículo 96 de la Ley Orgánica del Congreso del Estado de Sinaloa; tiene, por otra parte, una experiencia legislativa acumulada por su participación en las legislaturas local y federal que le confieren un conocimiento amplio y extenso de la dinámica del proceso de producción de leyes, normas y reglamentos, y tiene, finalmente, un talante conciliador y negociador para desactivar los focos de conflictividad que se presentan en la vida interna del poder Legislativo.

Y este fin de semana acaba de dar una muestra de ese talante conciliador. La relación tensa, tirante, ríspida que se está produciendo en la vida interna de la UAS, hizo que una multitud se concentrara en la sede congresual para revisar, junto a algunos legisladores, en un ambiente menos electrizado, iniciativas de reforma para la casona rosalina. El caso es que el asunto terminó con algunos de los principales actores enfrentados tomando un café con la mediación de Ríos Rojo. Y si alguna tarea difícil hay, es lidiar con actores y problemas universitarios. De que se puede, se puede.

**

Y hablando de talantes conciliadores, está el de la diputada Guadalupe Iribe. Entre los asuntos abordados en el pleno del pasado jueves en el Congreso, estuvo el relacionado con el segundo informe de labores del Gobernador Quirino Ordaz Coppel. Su intervención en tribuna fue un buen ejemplo de la seriedad  con que se puede y debe abordar el debate político. He aquí una parte de su notable intervención:

“Someter a examen el trabajo realizado por el titular del Poder Ejecutivo estatal, es una responsabilidad que incumbe a esta representación popular. Esta tarea, debe realizarse con madurez y rigor. Un juicio crítico siempre es positivo cuando se hace con espíritu constructivo, y poco contribuye, en cambio, un rechazo tajante a reconocer cambios y transformaciones que mejoran las condiciones sociales  y materiales en que se desenvuelve nuestra vida colectiva.

“La realidad nos ha colocado en un modelo de gobierno dividido. Mayor, entonces, es la responsabilidad de control, lo que nos debe obligar a la búsqueda de encuentros y convergencias que contribuyan a mejorar la eficacia directiva de gobierno, asegurar la transparencia y garantizar una adecuada rendición de cuentas.

“Si actuamos con ese espíritu, no hay duda de que ganamos todos, gana la ciudadanía y ganan las instituciones, porque ampliamos y fortalecemos el espacio de lo público, que es el ámbito donde las diferentes visiones y posiciones encuentran un espacio de diálogo y reconocimiento  mutuo.

“El Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional, parte de esta declaración de principio al participar en este debate sobre el Segundo Informe de Gobierno, entregado a esta soberanía popular el pasado 15 de noviembre.

“Por supuesto, queremos destacar, de manera muy principal, el gesto de civilidad y respeto hacia este Congreso de parte del titular del Ejecutivo estatal, al acudir personalmente a entregar su informe de labores.

“Estamos ante una nueva realidad política que reclama una interlocución más madura y productiva. Hay en ese gesto, sin duda, una propuesta de diálogo, de entendimiento y respeto mutuo, que acerque posiciones a través de una reflexión serena, y que dé un tratamiento respetuoso a las discrepancias y desacuerdos.

“Ésta es la política que hoy requiere Sinaloa y demanda el país. Lejos de la intolerancia, el sectarismo y la exclusión, tenemos entre todos que construir un campo común de entendimiento.

“Tal es el mensaje que nos deja la presencia del titular del Ejecutivo en esta sede parlamentaria, y que marca una forma de hacer política que  todos debemos reconocer.”

¿Qué le parece?

Congreso: competencia cooperativa y cooperación competitiva

Por Solón y Licurgo
*Congreso: competencia cooperativa y cooperación competitiva
*Luces y sombras de la Legislatura
*Una lección básica del trabajo parlamentario

 

La 63 Legislatura empieza a tomar forma más definida. Será la suya, como tiene que ser, una gestión muy polémica, con sus luces y sus sombras. No tiene, por ejemplo, grandes tribunos, buenos polemistas, lo cual es comprensible por la naturaleza de su composición, un tanto tardía y al alimón entre los integrantes del nuevo grupo mayoritario. No se ve mucho esfuerzo por darle calidad al trabajo legislativo por parte del nuevo bloque gobernante, y el desaseo en el desahogo de los trabajos parlamentarios ha sido su característica distintiva. Es cierto, como dijimos en una colaboración anterior, que andando se acomodan las calabazas y los bules, y ojalá en eso estemos, pero nos tememos que la curva de aprendizaje de la nueva mayoría será larga y tortuosa.

En la tienda de en frente, en cambio, parece verse mayor oficio político. Un equipo pequeño, habituado al poder, ha sabido acomodarse a su nueva condición de fuerza opositora. Y se asume como una oposición responsable, rigurosa pero no confrontacionista,  que entiende su inserción estructural en la nueva correlación de fuerzas, lo que la obliga a ser propositiva. Ya lo hemos dicho, siguiendo a Manuel Zafra: puede oponerse a todo, y eso es legítimo, aunque termine por ser estéril; puede apoyar en todo, pero entonces se desdiduja y extingue el pluralismo. De ahí que esté comprometida a buscar siempre un punto de equilibrio entre competencia y cooperación. En otras palabras, tiene que buscar una competencia cooperativa o una cooperación competitiva. El problema es que ese equilibrio lo entiendan sus adversarios que hoy ocupan la mayor parte de los bancos en el Congreso.

El Grupo Parlamentario del PRI ha hecho una apuesta clara: no va por la confrontación, sino por la búsqueda de acuerdos y compromisos que dignifiquen, enaltezcan y mejoren cualitativamente el trabajo de un Congreso cuyo déficit de credibilidad es muy elevado. No cuenta con la aquiescencia de la ciudadanía, y está obligado a cambiar radicalmente sus estilos, métodos y rutinas de trabajo para agregar valor a lo público. Si se busca el acuerdo, la negociación, el compromiso y el consenso, la política se convierte en un juego de suma positiva, esto es, todos ganan; pero si se apela en la relación entre grupos a una lógica de guerra, se corre el riesgo de entrar en una deriva, ya no de suma cero, sino de suma negativa, es decir, en la que todos pierden.

Y si no, revisemos los acontecimientos más recientes. No se trata de ser modositos y exquisitos en el trato parlamentario. Se puede recurrir al discurso duro, a la crítica sin concesiones, pero siempre mostrando disposición a escuchar los argumentos y razones de los adversarios. Debe hacerse siempre un esfuerzo por acercar posiciones por más irreconciliables que parezcan. Se puede practicar una nueva pedagogía política apelando al método de aproximaciones sucesivas o al método de prueba y error. Creo que en este esfuerzo ha perseverado en su breve andadura por la 63 Legislatura el Grupo Parlamentario del PRI, y ello ha permitido la presencia del Gobernador del Estado en la sede parlamentaria para entregar su segundo informe de labores o, más bien, el segundo informe sobre el estado que guarda la administración.

Una cosa queda clara: si lo que hubiese imperado en estos primeros 45 días de funcionamiento del Congreso hubiese sido el choque y la confrontación, las puertas del bunker hubiesen estado completamente selladas para el titular del Ejecutivo. El propio Ejecutivo se habría expuesto a una celada, a que le tendiesen una trampa. No ocurrió así; al contrario, la asistencia personal a entregar el documento anual fue recibida con sobriedad, con respeto en un marco republicano, con la cortesía propia del trato entre pares. Claro que a algunos miembros distinguidos de la comentocraciale hubiese gustado el jaleo, pero se impuso la madurez, el respeto, el reconocimiento recíproco y la tolerancia debida en un acto de esta naturaleza. Y esa será, sin ninguna duda, una de las luces que marcará a esta 63 Legislatura: la vuelta a la civilidad, al diálogo respetuoso, que no es poco en un ambiente político que empieza a ser asfixiante por el sectarismo, la soberbia y la intolerancia que empieza a marcar la vida política nacional.

++

He aquí, algunas consideraciones sobre la presencia del titular del Poder Ejecutivo estatal en el Congreso el pasado 15 de noviembre:

  • Es la primera vez en los últimos ocho años en que el titular del Poder Ejecutivo estatal acude a la sede del Poder Legislativo a entregar el informe anual sobre el estado que guarda la administración Pública.
  • Recordemos que este acto, al que acudía el titular del Poder Ejecutivo, era conocido como el Día del Presidente, y se replicaba en los estados. Los vientos del cambio que trajo el proceso democratizador, cambiaron la vieja liturgia. En el ámbito nacional, las puertas del Congreso se cerraron para el titular del Poder Ejecutivo.
  • Todos recordamos las escenas en que al Presidente Vicente Fox se le impidió el acceso a la Cámara de Diputados para entregar su informe de labores. Se canceló la vieja ceremonia, y la entrega del informe de labores correspondió al segundo servidor público en la estructura jerárquica de la administración.
  • En Sinaloa se suspendió la ceremonia y en acuerdo del Ejecutivo con todas las fuerzas con representación parlamentaria, se sustituyó por una especie de comparecencia ante el Pleno del Congreso, que permitía un intercambio de ideas entre los dos poderes.
  • Este modelo luego fue sustituido por la entrega formal del documento ante el Congreso, que cubría una formalidad pero que negaba lo esencial: la necesidad de un diálogo sincero, abierto entre los poderes.
  • La cancelación de este acto republicano, que se sustenta en la división de poderes propia de la sociedad democrática era una oportunidad de diálogo, de intercambio de opiniones que se desnaturalizó tanto por la concentración del poder en la cúspide del sistema político, como por el endurecimiento de la estrategias opositoras.
  • Negar la presencia del titular del Poder Ejecutivo en la sede del Poder Legislativo fue un error de la ingeniería constitucional, que inhibió un diálogo necesario en el propósito de hacer funcional un sistema de pesos y contrapesos que fortalece la vida democrática.
  • Que el titular del Poder Ejecutivo estatal acuda a esta sede legislativa a entregar su informe de labores, debe ser visto como un gesto y una voluntad de restablecer un diálogo necesario que recupere la vocación republicana en un ambiente de respeto, civilidad y tolerancia.

¿Estamos de acuerdo, o no?

++

De que la curva de aprendizaje del grupo mayoritario en el Congreso puede ser muy tortuosa, no cabe duda. En la sesión del jueves 15 se agendó en el orden del día el tema del transporte privado y la Ley de Movilidad Sustentable del Estado de Sinaloa. Un diputado del grupo mayoritario subió a tribuna y planteó que la citada ley fue propuesta por el Congreso y aprobada por el Gobernador. Si, así como lo lee: propuesta por el Congreso y aprobada por el Gobernador. No fue un lapsus, producto de un discurso improvisado, que puede justificarse. Fue un texto escrito, que evidentemente no fue revisado o, si lo fue, el corrector tiene un desconocimiento absoluto del procedimiento parlamentario o, todavía peor, el propio diputado no lo puso a consideración de la pastora.

Ello obligó a que en su réplica, la diputada del GP-PRI le diera una repasada. Esto dijo:

“Y quiero decir, si se me permite una digresión, que nuestro compañero diputado tiene una terrible confusión sobre el procedimiento para la aprobación de leyes. La vigente Ley de Movilidad Sustentable no fue presentada por la Legislatura anterior, ni fue aprobada por el Ejecutivo estatal, como señala en su posicionamiento.

Fue justamente a la inversa. Por supuesto que puede el Ejecutivo Estatal presentar iniciativas de ley, pero la atribución y potestad de aprobarlas corresponde únicamente al Poder Legislativo.”

El Tábano Legislativo

Por Solón y Licurgo
*Mejorando la calidad del trabajo legislativo
*El Congreso ante los nuevos gobiernos locales
*Un nuevo sainete protagonizado por el Bronx local

 

En reciente colaboración, adelantábamos los logros del Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional en esta naciente 63 Legislatura. Será –decíamos— una andadura difícil por cuanto la falta de experiencia en el campo opositor, pero la madurez de sus diputados, su tránsito por la administración pública federal, estatal y/o municipal, así como su oficio político en tareas partidistas y en organizaciones de la sociedad civil, serían resortes formidables que, al tensarse, proyectarían aun partido serio, con capacidad para incidir en la agenda y adoptar decisiones pertinentes, racionales, eficientes y eficaces sobre diversos asuntos públicos de su competencia. Y, en efecto, parece que así lo están haciendo. Los  resultados están a la vista.

Esta misma semana que está por concluir, los diputados priistas ofrecieron una rueda de prensa para presentar su balance correspondiente a este primer mes de legislatura. He aquí su planteamiento:

1.- Desde el pasado 19 de septiembre, 11 días antes de la instalación de la 63 legislatura estatal, el GPPRI hizo pública su agenda parlamentaria. Por ello, desde el primer día llegamos al Congreso con una idea muy clara del trabajo a realizar, con el objetivo y el compromiso de no perder el tiempo.

2.- En el arranque de esta legislatura somos la bancada más productiva. Estamos cumpliendo con nuestra responsabilidad. Estamos impulsando una agenda legislativa de claro contenido social y a favor del desarrollo de Sinaloa.

3.- Vamos a fortalecer nuestra actividad como Grupo Parlamentario, acercándonos más a los sectores sociales y productivos de Sinaloa, para de esta manera enriquecer y consolidar nuestras tareas legislativas.

4.- Con seriedad y profesionalismo seguiremos trabajando a favor de las y los sinaloenses.

5.- Hacemos un respetuoso llamado a todos los grupos parlamentarios representados en esta legislatura estatal, para que acrediten una mayor productividad legislativa. Eso es lo que espera la sociedad sinaloense de todos nosotros.

6.- Hacemos un respetuoso exhorto a la bancada mayoritaria de este Congreso para que, en un marco de pluralidad y apertura, coadyuve en la construcción de una mejor gobernabilidad del Poder Legislativo de Sinaloa.

Y luego, en el detallado informe de gestión, toda la numeraria de productividad legislativa. Diversas iniciativas, posicionamientos y puntos de acuerdo que son la mejor demostración de que, pese a la presencia de un gobierno dividido, pueden ofrecerse resultados que contribuyan a afianzar la estabilidad política y la gobernabilidad democrática.

**

Parecía que esta semana en el Congreso sería de una relativa tranquilidad; que la crispación que marcó las jornadas iniciales de la legislatura, por graves errores de conducción y cierta soberbia de la nueva mayoría, reacia a abandonar sus pulsiones contestatarias del pasado reciente, se iría sustituyendo por cierto aprecio y respeto a las normas del trabajo legislativo. La sesión del jueves 8 inició con puntualidad, como lo marca el reglamento y se respetó el orden del día aprobado por la Junta de Coordinación Política.

Ya lo decíamos: andando se acomodan las calabazas y los bules. A medida que se internalizan las normas de respeto y cortesía parlamentaria, se asume la legalidad y se evita toda transgresión, se genera un entorno de trabajo y de relaciones de cooperación que agregan valor a las tareas legislativas. Y justamente de eso debe tratarse, de construir convergencias estratégicas que se traduzcan en un juego de suma positiva, no en un juego de suma cero y menos en un juego de suma negativa. Ojalá ya todos lo tengan claro.

Pero parece que siempre no. Que los tics autoritarios, el lenguaje endurecido, de madera, terminan por ganar la voluntad de algunos de nuestros diputados. Así ocurrió, por ejemplo, al abordarse el tema de la basificación de los trabajadores del sector salud. He aquí un rápido resumen de los hechos:

  1. Un diputado del grupo mayoritario sube a tribuna y presenta una propuesta de punto de acuerdo sobre basificación de trabajadores del sector salud en Sinaloa.
  2. En el turno de réplica, la diputada del PRI, Guadalupe Iribe, explica que se trata de un problema que no es privativo de Sinaloa, sino que son 75 mil trabajadores en todo el país cuya situación laboral no está regularizada, pero que se trata de sumar esfuerzos y construir convergencias para una solución que a todos satisfaga.
  3. En la contrarréplica, el diputado de Morena, Marco Antonio Zazueta, sube a pronunciar un discurso incendiario y “desolotado”, diciendo que la diputada priista y el diputado Faustino Hernández no tenían autoridad moral para hablar sobre el tema en el que el gobierno tiene una gran responsabilidad.
  4. La diputada pide la palabra para responder a alusiones personales, y le dice al diputado Zazueta que no sabe tratar a una mujer, exigiéndole se disculpe.
  5. Zazueta se ve obligado a pedir la palabra y se disculpa del exabrupto, aunque termina, como es preceptivo en su caso, acusando a la administraciones priistas de la falta de solución.
  6. Una vez terminada la sesión, el diputado morenista se acerca a la diputada Iribe para reiterar su disculpa.

Por supuesto que a lo largo de este nuevo sainete montado por diputados de la nueva mayoría, sus protagonistas estuvieron siendo jaleados por una galería irascible, escandalosa y presta a engordar el caldo de sus nuevos héroes. Ah, por supuesto, esa galería se ha apropiado ya de la representación de toda la ciudadanía. Es el pueblo bueno. ¡Cosas veredes!

**

Al margen de ese estilo pendenciero que algunos quisieran se instalara en la vida legislativa de Sinaloa, entre los asuntos que esta semana se abordaron en tribuna, está el posicionamiento del GP-PRI a propósito del inicio de gestión de los 18 gobiernos locales. El asunto tiene su importancia, en primer lugar, porque parte de una visión federalista que privilegia la cooperación entre las esferas de gobierno en el esquema de división vertical y horizontal de poderes, un tema que será crucial en la vida política y social del país y de Sinaloa en el futuro inmediato y mediato.

Correspondió a la diputada Ana Cecilia Moreno Romero formular el posicionamiento del GP-PRI, que en sus partes fundamentales estableció:

“El relevo de los poderes institucionales en los 18 municipios de la entidad, es un acto de continuidad histórica que marca la fortaleza de nuestra vida democrática (y) hacemos patente nuestra disposición de respaldar su gestión y actividad institucional.

“Pero también anunciamos que estaremos atentos a su desempeño para vigilar que actúen siempre con apego a la ley, y administren con claridad y honestidad los recursos públicos, a fin de que este Congreso cumpla a plenitud con sus funciones de fiscalización.

“Todos conocemos las difíciles condiciones financieras en que se desarrolla la vida municipal. Reciben una sobrecarga de demanda social, que difícilmente pueden atender, lo que va generando déficits que, al acumularse, estrangulan el funcionamiento de los gobiernos locales.

“Frente a esta realidad, por elemental sensibilidad política, las nuevas autoridades municipales están obligadas a buscar los consensos necesarios, los acuerdos y compromisos que hagan posible un desarrollo armónico de nuestra vida colectiva.

“Esto supone desarrollar capital social, nuevas formas de colaboración y cooperación en proyectos conjuntos, asumiendo que el desarrollo local no puede hacerlo solo el gobierno, pero aceptando que tampoco puede alcanzarse sin el gobierno local.

“Ello supone explicar, exponer razones y argumentos de cualquier decisión que afecte la vida colectiva. Implica renunciar a un lenguaje duro, plagado de amenazas, que excluye y margina a sectores sociales. Cuando éste es el signo de nuestras relaciones políticas y sociales, peligra la vida democrática”.

Y, más adelante, luego de hacer un repaso de los excesos y despropósitos verbales del alcalde de Culiacán, la diputada Moreno Romero agregó:

“Cuando los insultos se instalan en la vida pública, cuando las amenazas sustituyen la búsqueda de acuerdos y compromisos, cuando el lenguaje endurecido sustituye al diálogo y al acercamiento de posiciones, se entra en terreno pantanoso, en el que pierde el gobierno local, se degrada la convivencia, pero sobre todo se lastima a la ciudadanía.

“El Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional, quiere llamar la atención de esta 63 Legislatura, y advertir los riesgos que implican estas actitudes.

“Corregir esta conducta y hacerlo con humildad, no significa, en modo alguno, ceder en principios  que, estamos convencidos, deben defenderse con firmeza.

“Significa tan solo, colocar la tolerancia, el reconocimiento de la diversidad, y la libertad de expresión, como valores fundamentales de una convivencia civilizada.”

Más claro, preciso y contundente no podía ser el mensaje de la diputada Moreno.

Zurrapas legislativas.- Ya encarrerado por la aprobación bastante forzada por cierto del “recorte presupuestario” –un asunto que se cerró en falso–, el grupo mayoritario en la 63 legislatura anunció que ahora va por la austeridad en el gobierno estatal… Pero, reviraría el GPPRI: a la nueva mayoría los árboles no les dejan ver el bosque. O como dijo una diputada: “se ocupan en contar los centavos en lugar de contar los billetes”… El ajuste presupuestario quedó en aguas de borraja… Y todavía así, dicen que ahora van con la tijera afilada al gobierno del estado… No tardó mucho la respuesta: primero hágase el ajuste presupuestal en los diversos gastos del Congreso, de manera transparente. No han hecho ni siquiera eso… Candil de la calle…