ZONA POLITEiA ¿Cómo parar la catástrofe silenciosa en la educación?

08 de marzo de 2022

César Velázquez Robles

El papel de la educación pública como palanca de desarrollo, la necesidad de una educación que forme para el ejercicio de la crítica, esto es, que propicie desde sus fases iniciales la formación de ciudadanía, y que prepare con las habilidades y capacidades para participar en un mundo cada vez más competitivo, son temas centrales de la agenda de hoy en el país, y sin embargo, los protagonistas del proceso no parecen estar capacitados para enfrentar este desafío. Creo que en materia educativa, el desmantelamiento de la reforma de años pasados es un grave error, porque lejos de ofrecer una perspectiva para alcanzar los propósitos y fines definidos líneas arriba, en el fondo lo que nos están proponiendo es seguir anclados al pasado, profundizando lo que algunos especialistas, de manera señalada Gilberto Guevara Niebla, han llamado desde hace más de dos décadas, la “catástrofe silenciosa”.

Hacía esta reflexión ayer en conversación con Rodrigo López Zavala, subsecretario de Educación Superior, con la presencia también de mi amigo Juan Luis Valdez Lizárraga, ex dirigente sindical universitario. Y si abordar este asunto es clave en el campo de la educación básica, lo es también sin duda en el espacio de la educación superior, buscando que la calidad y la pertinencia, ya no tanto la cobertura, defina una inserción estructural funcional al desarrollo de la economía, la sociedad y la cultura. Como no podía ser de otra manera, la conversación derivó hacia las escuelas de tiempo completo, uno de los programas damnificados por una decisión a mi juicio equivocada del gobierno federal, y a cuyo quite han entrado varias entidades federativas que, sensibles al reclamo de sus comunidades educativas y de padres de familia, han tomado el asunto en sus manos, para mantener vivo un programa insignia que demuestra un compromiso de futuro para la sociedad mexicana en su conjunto.

Reviso algunas notas que corresponde a los inicios del programa, ya hace una década, y leo lo siguiente, que quiero compartir con ustedes mis lectores: “El PETC está alineado con el objetivo sectorial de ofrecer una educación integral que equilibre la formación en valores ciudadanos, el desarrollo de competencias y la adquisición de conocimientos, a través de actividades regulares del aula, la práctica docente y el ambiente institucional. Al incrementar la jornada educativa, contribuye al logro del indicador sectorial, porcentaje de alumnos con logro académico al menos elemental en la prueba ENLACE, que en el 2012 llego a ser de 81.77%.”

Esto no tiene nada de neoliberal, como sigue desafortunadamente estando de moda calificar lo que no coincide con la visión dominante, sino con una visión de futuro, que quiere ver al país no en la segunda división o en el carril de baja velocidad en el mundo moderno. De ahí que recuperar este programa sea una muestra de compromiso con la educación que reclama el país. Me parece que el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, ha hecho bien al afirmar ayer su compromiso con el programa Escuela de Tiempo Completo, y el esfuerzo financiero que habrá de hacerse para ello, cifrado en 200 millones de pesos, bien vale la pena, y seguramente tendrá su recompensa en el reconocimiento y respaldo ciudadano, de miles de padres de familia, de jefas de familia que por razones de sobrevivencia se ven obligados a dejar a sus hijos en los centros educativos.

Esta semana estará en circulación la revista POLITEiA

El número 79 de la revista POLITEiA correspondiente al mes de marzo, está cocinándose a fuego lento. Será un número excepcional por la calidad de sus colaboradores. Esta semana estaré adelantando alguno de sus contenidos. En esta ocasión, toca el turno al ensayo que abre la edición, “Un marxista en Sinaloa”, de Carlos Calderón Viedas. Ahí, en este texto, Calderón Viedas apunta lo siguiente:

“Enrique Félix Castro (1911-1965), sinaloense nacido en Culiacán, un marxista peculiar que durante su vida intelectual intentó armonizar lo universal con lo particular. Dialéctico como fue, no logró, empero, llevar hasta sus últimas consecuencias las tensiones sociales y psicológicas que atravesaban la vida en Sinaloa. Al final prefirió la moderación, el engarce, la adaptación a la adopción, la totalidad y la singularidad en un mismo locus de ethos y pathos.

“El Guacho Félix, como también era conocido, se echó a cuestas la tarea de cargar con sus tensiones. En eso se le fue la vida. Murió, se puede decir, siendo joven. Mas su corta existencia fue fructífera para la tierra que tanto amó: Sinaloa es un milagro de luz. Algo de maravilla elemental del paraíso del Génesis lejano, se advierte en mares y montañas, expresaba extasiado en escritos y tertulias cotidianas. El amor por su terruño se equiparaba con la enorme empatía que sentía hacia sus pobladores. Así como como la vista le alcanzaba para admirar las maravillas de la naturaleza, … Los hijos de Sinaloa somos hijos del paisaje, igual su mirada interior escudriñaba en los meandros del alma sinaloense. La suya y la de todos.”

Sin duda, vale la pena leer este texto extraordinario.

Infraestructuras a Trompatalega

04 de marzo de 2022

César Velázquez Robles

Las infraestructuras para el desarrollo de Sinaloa tienen un enorme problema: la aquiescencia de las poblaciones en las zonas donde están o estarán asentadas. No digo que este problema no hubiese existido en el pasado, sino que en las condiciones de un régimen de corte autoritario o semiautoritario, no había necesidad de consultar a la gente. Simplemente se decidía hacerla y no había más. Sin embargo, la llegada de la democracia, la emergencia de una sociedad critica, el surgimiento de formas de participación ciudadana, el cuestionamiento y el ejercicio del derecho a saber, así como la exigencia de argumentos y razones de las decisiones de gobierno, pusieron de manera natural bajo escrutinio público el quehacer institucional.

Pero como venimos de esa cultura arbitraria y autoritaria, desde las esferas del poder se piensa que se puede actuar de modo impune, sin dar explicaciones y razones de por qué se decide hacer tales o cuales obras, y es entonces cuando la puerca tuerce el rabo. Surgen las protestas, se organizan las manifestaciones, se pone en marcha la resistencia y vienen las confrontaciones y los choques. Dije arriba que es un problema para las infraestructuras en nuestro estado. Corrijo: es un problema en todo el país: el proyecto de la hidroeléctrica en La Parota, Guerrero; proyectos eólicos en Quintana Roo y la construcción de la termoeléctrica en Huexca, Morelos, por mencionar solo algunos de los más emblemáticos en los últimos años.

Pero en Sinaloa hay sobrados casos que dan cuenta de esta triste historia. Para no ir muy lejos, el de la presa Picachos en el sur de la entidad. Ahí muchos procesos se hicieron a trompatalega, violentando la legalidad, pasando por encima de derechos de los pobladores, en la más absoluta de las opacidades, usando en no pocas ocasiones la fuerza pública para acallar las protestas de hombres y mujeres que reclamaban con justicia pagos e indemnizaciones por sus tierras. No es nada fácil abandonar la tierra donde vivieron sus ancestros, donde están sus historias y tradiciones, su espacio vital, sus raíces. La insensibilidad y el desprecio por estas historias de vida hicieron de las poblaciones de Casas Viejas e Iguanas en Concordia, y El Placer, Copales, Puerta de San Marcos y San Marcos, en Mazatlán, gente levantisca, con resentimientos y rencores frente a un gobierno que no tuvo nunca la sensibilidad para atender sus necesidades y reconocer sus legítimos derechos.

Ahí no hubo consulta. Se actuó de manera no solo autoritaria, sino con un aire de suficiencia burocrática. De ese modus operandi tenemos también en la época moderna ejemplos varios. Se organizan consultas a modo. Ahí está, por ejemplo, la realizada en Ensenada, Baja California, para evitar la construcción de una empresa cervecera, con una cuantiosa inversión adelantada. Es cierto que es una zona, una región con un enorme déficit de agua, y que es necesario preservar el derecho humano de la población a este recurso, pero no se puede pasar impunemente sobre la legalidad, sobre la ley, sobre el Estado de derecho, actuando de manera atrabiliaria. Estoy convencido de que hay que garantizar la capacidad de carga y recarga del planeta, pero no se puede pasar impunemente sobre derechos ya adquiridos. 

El caso de la planta de fertilizantes en la zona del puerto de Topolobampo, es uno más del desparpajo con el que se tratan asuntos de trascendencia para el desarrollo social y material. Es una obra clave para la creación de un polo de desarrollo regional que puede y debe estimular el crecimiento, la creación de empleos, la diversificación de las actividades productivas, y construir opciones de bienestar y progreso para las poblaciones del norte de la entidad. Los críticos levantaron la voz: se está construyendo sobre una zona protegida. El riesgo también lo advirtieron nuestros científicos, entre ellos Federico Páez, quien propuso un conjunto de acciones para que las externalidades negativas que significaba la obra, pudiesen ser neutralizadas. Sin embargo, ese estudio no significó nada para los críticos. Solo hubo una defensa a ultranza de la zona y un rechazo absoluto a la construcción de la planta.

Se optó por la consulta. Sin embargo, la consulta, según diversas investigaciones, se hizo con dados cargados, creo que sin haber necesidad de ello. Fue una demostración de rudeza innecesaria. Parecería que se trataba de dar legitimidad a un deseo o una decisión presidencial en favor de la planta, y había que sacarla adelante a toda costa. Ahora, hay cinco amparos interpuestos contra la construcción, y el asunto puede prolongarse por mucho más tiempo, lo que puede terminar por ahuyentar una importante inversión ya adelantada por empresas extranjeras, y cancelar, quién sabe por cuántos años, un proyecto clave para el desarrollo del norte de Sinaloa.

Bueno, a eso se refirió el presidente en su mañanera. Está a favor de la planta, y entiende lo que significa en términos de la construcción de un proyecto de futuro para el norte de Sinaloa, para la diversificación productiva y para impulsar el crecimiento de una economía urgida de motores que la dinamicen. En ese propósito creo que también coincide el gobernador Rubén Rocha. No hacer la obra cancelaría un proyecto de futuro. Por eso, hay que recurrir a la política, al diálogo, a una pedagogía que explique, que de cuantas veces sea necesario, explicaciones, razones y argumentos.

Entiendo que el asunto no es nada fácil. Tengo la impresión de que ya hay muchos enconos acumulados. El camino se ha plagado de prejuicios que, como sabemos son eso, pre-juicios, y que dificultan el acercamiento de posiciones.

En fin, veremos…

ZONA POLITEiA. Jóvenes Morena: de pena ajena.

03 de marzo de 2022

César Velázquez Robles

En verdad que sentí una enorme pena ajena al leer el desplegado de apoyo de los jóvenes de morena del Estado de México a la invasión rusa en Ucrania. Pongamos las cosas un poco en contexto: si realmente son jóvenes –y no viejos, como los del komnsomol soviético, que a pesar de su senilidad eran dirigentes juveniles— andarán entre los 20 y los 30 años. Habrán nacido por ahí alrededor de los años 90 del siglo pasado. En otras palabras, serían milenials. En México este periodo corresponde con una fase complicada, difícil de nuestro transito democratizador. Su incorporación, me refiero a la de estos jóvenes, a la vida política ocurrió en un escenario radicalmente distinto al de los baby boomers, que les tocó nacer a la vida política y desarrollarse en el contexto del viejo sistema autoritario priista, ser víctimas de la persecución, la represión y el asesinato con toda la impunidad de un régimen en el que las instituciones democráticas brillaban por su ausencia.

Nuestros milenials vivieron y viven otra época: la de la institucionalidad democrática, de competencia abierta por el poder político, de un amplio margen de libertades, en suma, en un régimen donde la democracia tiene un claro horizonte temporal. Este ambiente no es producto del azar: es resultado de una lucha permanente por romper con los viejos esquemas de dominación y control, y lo que tenemos hoy es una construcción colectiva, una obra de todos, de viejos luchadores, de jóvenes progresistas, de generaciones que se entreveran para dar continuidad a una convivencia civilizada e impedir que entre nosotros se instaure la barbarie.

Entonces, ¿por qué ese lenguaje endurecido, esos ladrillazos mentales de una declaración obtusa como la de los jóvenes de morena del Estado de México? Es un lenguaje de rencor, de demencia furiosa contra las libertades, para cuyos defensores y promotores no hay ninguna duda: los criminales, los asesinos, son los ucranianos y, fíjese nomás, la guerra que libran los rusos, es una guerra defensiva. Realmente esto es de risa loca, si no fuera porque ese espíritu de secta, dogmático, de presunta intransigencia libertaria y democrática, no es sino la expresión de cierta metástasis autoritaria que empieza a alcanzar considerables proporciones.

Por si no leyó el desplegado, van aquí algunas de las expresiones: “Condenamos enérgicamente la desinformación de medios occidentales respecto de las verdades y razones de la actual intervención de tropas de defensa rusas en territorio fascista ucraniano”. ¡Qué cosas! La más brutal ofensiva militar, la invasión territorial, el desprecio de toda norma internacional, la ocupación y destrucción de ciudades de Ucrania, nos la quieren vender como una acción de “tropas de defensa rusas”, y un país violentado en su autonomía e independencia, es presentado como un “territorio fascista”. Expresan también su solidaridad con el “H. Presidente Vladimir Vladimirovich Putin”, en su decidida lucha contra ”fuerzas neofascistas de origen golpista”.

El asunto alcanzó rápidamente tal dimensión que obligó a la propia dirigencia nacional de morena a salir al quite y atemperar un poco los excesos y despropósitos verbales de sus inquietos jóvenes. Y en tuit fijó su posición: “Respetamos la libertad de pensamiento de nuestros militantes, sin embargo, aclaramos que el siguiente comunicado no expresa la posición oficial de Morena”. Hasta ahí llego la defensa de lo indefendible. Es que la verdad, no tienen cara.

Ah, pero por supuesto que hubo felicitaciones para tan combativo desplegado en apoyo a las “tropas de defensa rusas”. “Agradecemos mucho el apoyo y las palabras de solidaridad de la juventud mexicana del Estado de México”.

Así están las cosas ahora…