ALEGORIAS: ESTADO DE DERECHO.

“El estado de derecho se defiende en las tribunas, en los salones y, tambien en los desagües.”

Felipe González

RAÚL IBÁÑEZ MÁRQUEZ

Al finalizar el sexenio de Enrique Peña Nieto, por allá en el año 2018, decía yo en un articulo que siendo muy importantes el cúmulo de reformas constitucionales que implementó en su sexenio -incompletas algunas y equivocadas otras- había dejado de lado la mas trascendental e importante; la del estado de derecho, que nos quedaba a deber la reforma que quizás es el sustento de una verdadera democracia que debe ir acompañada siempre por la justicia.

Al inicio de este sexenio; diciembre 1, 2018, lo que más llamo mí atención del discurso del nuevo presidente Andrés Manuel López Obrador, fue el párrafo que a continuación transcribo:

“Ya el gobierno no va a ser un comité al servicio de una minoría rapaz. Representará a ricos y pobres, creyentes y libres pensadores, y a todas las mexicanas y mexicanos, al margen de ideologías, orientación sexual, cultura, idioma, lugar de origen, nivel educativo, o posición socioeconómica. Habrá un auténtico estado de Derecho, tal como lo resume la frase de nuestros liberales del siglo XIX: Al margen de la ley, nada y por encima de la ley, nadie.”

Reconozco que me sorprendió para bien y que entusiasmado estuve dispuesto a otorgar el beneficio de la duda, aún y cuando en anterior articulo habia yo escrito que no votaría por Lopez Obrador, días antes de la elección del 2018.

Siendo congruente no vote por Lopez Obrador, sin embargo ante el ofecimiento de la implementación de un auténtico estado de derecho, modere mi animadversion y prejuicios, dando una tregua a mi escepticismo.

Hoy a poco más de tres años de distancia acabo de sufrir la decepcion mas grande en lo que va del sexenio -y vaya que han sucedido cosas decepcionantes- no sólo no hay un auténtico estado de derecho, sino que a quien Lopez Obrador puso y encomendo la aplicación de la ley, la justicia y el tan ansiado estado de derecho, echaron todo por la borda, demostrando que ni son diferentes, ni es cierto que escogio a los mas honestos, éticos y morales para conseguir este fundamental compromiso, ni es cierto ni suficiente que si la cabeza del gobierno se porta bien el resto de los colaboradores por mimetismo se contagian.

El reciente caso, que involucra a una ex ministra de la corte en funciones de secretaria de Gobernacion; Olga Sanchez Cordero, hoy Presidenta del Senado de la República.

A un abogado prestigiado en funciones de asesor juridico de la presidencia de la república, convertido en la práctica en el principal operador politico del Presidente y su hombre de mas confianza en la primera mitad de este sexenio; Julio Scherer Ibarra, hoy fuera del gabinete.

Y por último a quien el presidente encomendó como el abogado de la nación, el encargado de velar por la aplicación de la ley, el Fiscal General de la República; Gertz Manero.

Los detalles son ya muy conocidos; se acusan unos a otros de abusos de poder, trafico de influencias, conspiraciones, venganzas personales, extorsion, lavado de dinero, intromisiones indebidas, un cúmulo de acusaciones graves y presumibles de delito.

La realidad es que los tres faltaron a su compromiso con su jefe y en especial con la nación, manipularon y torcieron la ley, pero lo mas grave mostraron el fracaso de este sexenio en lo más importante y trascendente; el combate a la corrupcion y el tan ansiado estado de derecho.

El Presidente no puede soslayar su responsabilidad, ni siquiera tiene derecho a argumentar que tiene cosas mas importantes que hacer, él es la cabeza de el gobierno, él los nombro él los escogió, él es el capitan del barco y por ende él es el responsable de la tripulacion y sus acciones.

Es sin duda el gran fracaso de éste gobierno, la demostración clara y contundente de que no sólo con buenos deseos se puede gobernar.

No habrá obra física; aeropuerto, refineria o tren que supla esta falla, la columna vertebral de cualquier democracia es su estado de derecho.

Montesqieu aseguro que “la aplicación de la ley, es la unica defensa para darle voz a los sin voz”. 

Lamentable muy lamentable, otro sexenio perdido en la parte fundamental que todo mexicano bien nacido aspira:

  • Una lucha verdadera contra la corrupción.
  • La aplicación de la ley.
  • Y el logro de un auténtico estado de derecho. 

ZONA POLITEiA: Ucrania frente a las pretensiones imperiales de Rusia.

rusia

He leído en la prensa nacional e internacional en estos días aciagos para el pueblo ucraniano y de temor e incertidumbre para la humanidad entera, muchos materiales y textos que dan cuenta del drama que vive como consecuencia de la invasión rusa a su territorio. Artículos esclarecedores de Timothy Garton Ash, de Yuval Noah Harari, entre muchos otros, arrojan luz sobre la historia trágica de Ucrania en diferentes momentos a lo largo de cientos de años, pero también sobre las luces y las gestas épicas de un pueblo heroico decidido a defender y conquistar su libertad al precio de sus propias vidas.

He leído también muchos otros textos en las redes socio-digitales. Muchos de ellos escritos con odio hacia Ucrania y los ucranianos, y que constituyen una enloquecida defensa de Rusia, a la cual no solo ven como agredida por las potencias imperialistas agrupadas en la Organización del Atlántico Norte, sino que sostienen que la “operación militar especial”, eufemismo con el que intentan disfrazar la descarada invasión militar, es un recurso defensivo frente a una expansión del “nacionalismo profascista” que, según ellos, se ha instalado en territorio ucraniano.

Diría que son los esfuerzos de las granjas de bots a los que son afectos los rusos, pero no. Me apena profundamente encontrar en ese esfuerzo digno de mejor causa, a algunos conocidos, entre ellos maestros historiadores formados en la vieja URSS en la peor tradición libresca del marxismo, y personas que realizaron estudios profesionales en aquel país y que hoy son fervientes defensores de la Rusia y sus pretensiones imperiales, sin más argumentos que el de hacer una larga lista de agresiones imperialistas, fundamentalmente de los Estados Unidos, contra muchos otros pueblos del mundo.

Digo “pretensiones imperiales”, y creo que ahí está una de las claves principales para entender lo que está ocurriendo ahora en aquella parte del mundo, ese espacio de la Europa del Este en la que se está definiendo el futuro no solo de esta región, sino del mundo entero. Leo un excelente artículo de Joel Ortega Juárez, publicado en la revista Siempre! Y que pronto reproduciremos en POLITEiA, que analiza con otra lente, distinta del maniqueísmo de ”buenos” y “malos”, el significado de la brutalidad, la sevicia con que los rusos están actuando contra el pueblo de Ucrania.

Dice Joel Ortega, que coincide con los planteamientos de una de las pocas expresiones que todavía quedan del trotskismo: “Los Estados Unidos, Alemania, Gran Bretaña, Francia, Italia y las otras grandes potencias de la OTAN son imperialistas, al igual que Rusia. La confrontación de las grandes potencias sobre Ucrania es imperialista por todos lados.”  Y añade: “No se necesita ser ‘experto’ en Ucrania, Rusia y Europa del Este o de Asia Central para tener una posición ante la invasión rusa de Ucrania. Se requiere tener una postura contra las guerras, que son todas, por definición, producto del enfrentamiento entre oligarcas y contra sus respectivos pueblos. Ucrania, como todos los países vecinos de grandes potencias o de Imperios, ha sido víctima de las ambiciones expansionistas del imperio zarista y ahora de las del oligarca ruso Putin, formado en la KGB, policía política del estalinismo de la URSS. El ‘argumento’ de que Rusia se defiende ante la amenaza de la OTAN, es aceptar la división del mundo en bloques imperiales y considerar a sus vecinos como patios traseros de la potencia geográfica, con ese criterio México debe estar siempre alineado a los Estados Unidos y si fuese invadido sería justificado por esa ‘teoría”.

Frente al simplismo de buenos y malos, blanco y negro, que no reconoce matices ni zona de grises, y que termina por oscurecer cualquier análisis, Ortega Juárez plantea lo siguiente: “Ciertamente el ejército ucraniano no es ninguna garantía pacifista por su salvajismo mostrado en la represión de 2013-14. Por eso en el caso de la presente invasión será definitiva la resistencia popular. Reducir esa rebeldía a los grupos pro nazis es una grosería contra el pueblo ucraniano y contra los movimientos que han resistido a las oligarquías y sus estados en diversas épocas y países. La existencia de grupos pro nazis en Ucrania no justifica de ninguna manera la invasión de Putin. En Rusia hay muchos grupos semejantes como el llamado Partido Nacional Bolchevique; Putin mismo es jefe de un partido y una coalición muy derechista y anticomunista.”

28 aniversario de la muerte de Colosio

Ayer, 23 de marzo, se conmemoró el 28 aniversario del asesinato de Luis Donaldo Colosio, en ese momento candidato del PRI a la presidencia de la República. Días antes, el 6 de marzo, había pronunciado un histórico discurso en el monumento a la Revolución, que constituía un reconocimiento autocrítico de un sistema que no había logrado resolver en casi setenta años de ejercicio del poder, las profundas desigualdades y pobreza que laceraban la vida nacional.

A su muerte, y por ese discurso, surgieron no pocas teorías conspiranoicas: que había sido ordenada por Salinas de Gortari. Con una cultura de la desconfianza y la sospecha que invade desde hace mucho tiempo todos los espacios de nuestra vida pública, la tesis se instaló en el imaginario colectivo. Eduardo Valle habría de decir en tono jocoso sobre si fue uno o dos los participantes en el crimen: “fue la acción concertada de dos asesinos solitarios”.

Sea éste un recordatorio del crimen que cambió la historia del país.