Estado Manchado

ESTADO MANCHADO

Jorge Aragón Campos

            Honestamente, no veo cómo la muerte de una “miss” pueda manchar la imagen de Sinaloa, si es que efectivamente la muchacha andaba en malas compañías.

Me parece bien y legítimo que el gobernador manifieste esa preocupación, pero creo que también debería aprovechar para sí los consejos que da a los demás, como uno muy reciente donde conmina a las mujeres a “portarse bien”.

Si algo sabemos bien los sinaloenses, es que hay ambientes, lugares, gente y manifestaciones sociales, artísticas y culturales signadas por su relación con el narco, y si uno no comulga en esas capillas simplemente ni se acerca, para empezar.

Por ello, una institución como gobierno del estado, que tiene como tareas sustantivas la atención a la educación y la cultura de los sinaloenses, bien haría en fijarse con quién anda y con quién se mete, pues por encima de todo nada sustituye al ejemplo, y en ello nuestro gobierno debiera estar al frente. Lo digo pues desde tiempo atrás (hay que admitir que no fue este gobierno quien la inició), viene una costumbrita de revolver las manifestaciones de la alta cultura con otras más “populares”, como acaba de ocurrir en el Cervantino, donde la música de banda superó en presencia a nuestra sinfónica; no debe extrañarnos, lo popular siempre arrastrará más gente, por eso es la necesidad de que las instituciones gubernamentales tomen en sus manos la tarea de fomentar la alta cultura, que la otra no lo requiere. Peor aún, el status de “ejemplo” otorgado a Los Tigres del Norte por nuestro gobernador, así como la presencia de Los Recoditos en uno de los festejos del 15 de septiembre, manda la pésima señal de que, al final de cuentas, la autoridad anda igualito que las “misses”.

De demostrarse que la joven asesinada formaba parte del grupo criminal que se enfrentó al ejército, los que quedarán manchados serán esos concursos donde a la mujer se le trata como ganado fino, pero de ninguna manera Sinaloa. Afirmo esto último porque convencido estoy de que, sí, muchos sinaloenses ponen los ojos en blanco, de la emoción, ante las manifestaciones de esa nefasta subcultura del narcotráfico: concursos de belleza, borracheras, corridos, lujos, prepotencia, etc. Pero también somos muchos quienes abominamos de eso, y nos colocamos al margen y nos negamos a permitir que nuestros hijos abrasen una visión de la vida retrograda y peligrosa.

El punto es: ¿de qué lado se pone la institución gubernamental? Que no nos lo digan, que lo hagan, que lo demuestren con hechos claros e inconfundibles, que para salvaguardar no la imagen ni el prestigio del estado, sino su esencia, sólo con el ejemplo.

Tiempos Difíciles

Fin de un sexenio

La última ocurrencia

Melchor Inzunza

 

En sus perlas japonesas, Raúl Prieto, el admirable Nikito Nipongo, refiere que el pueblo mexicano nunca ha podido acostumbrarse al nombre hechizo Estados Unidos Mexicanos (que además deja fuera al Distrito Federal, que no es un estado).

 

Se trata –dice Nikito– de una “denominación aberrante, ya que jamás hubo estados mexicanos aislados como para que luego terminaran uniéndose”.

   Pero los gobernantes imitarían a los gringos y bautizaron al país con ese nombre que sólo los políticos recuerdan en sus discursos de saludo “al Señor Presidente Constitucional (como si pudiera no serlo) de los Estados Unidos Mexicanos”.

 

Salvo esos políticos, nadie en este país, o fuera de él, alude a México como Estados Unidos Mexicanos.

 

Tentantivas

 

Dicen que durante su gobierno Salinas de Gortari promovió la idea de renombrar al país sólo México.

 

De hecho, desde hace casi 20 años se han presentado en el Congreso de la Unión cuando menos cinco iniciativas en ese mismo sentido. La primera fue propuesta en 1993 por el diputado Martín Tavira Uriostegui, del Partido Popular Socialista; la segunda, de 2007, por el diputado perredista Raymundo Cárdenas Hernández;  y en el 2010 el diputado priista Víctor Humberto Benítez Treviño y los senadores panistas elaboraron similares iniciativas.

 

La del 2012 de Calderón no hizo más que continuar la que como diputado había expuesto en el 2003. Desde entonces consideraba que era tiempo de conferirle al país el nombre “que esencialmente y desde su fundación le corresponde”.

 

Pero ya en el poder presidencial, esta buena idea fue olvidada por Calderón durante su sexenio. De todos modos, con todo y demoninación oficial, a ningún presidente se le ocurrió gritar en los 15 de septiembre “¡Vivan los Estados Unidos Mexicanos!”, en vez de “¡Viva México!”.

 

Intento tardío

 

Sin embargo, Calderón tuvo otra ocurrencia: retomar su iniciativa en los últimos días de su gobierno. Como no pudo cambiar al país, quiso a menos renombrarlo y envió su proyecto de decreto para modificarla Constitucióny cambiar el nombre de Estados Unidos Mexicanos por el de México.

 

Ya pa’qué. Intento tardío. A lo mejor creyó que aún podía disipar o de perdida atenuar el estigma de ser ‘el presidente de los muertos’, para ser recordado como el padrino del nuevo bautizo de México, de ser aprobada su iniciativa. Y ni así.

PALCO PREMIER

Jorge Luis Telles Salazar

 

El primer lugar obtenido al término de la primera vuelta, representa, para Tomateros de Culiacán, un mínimo de once puntos, para cuando concluya el calendario regular de la actual temporada de la Liga Mexicana del Pacífico. Por allá en vísperas de año nuevo.

En efecto, en esta segunda mitad, Tomateros tendría tres unidades en el poco posible caso de finalizar en el último sitio de la tabla, que sumados a los ocho correspondientes al campeonato del giro inicial, significan los once de los que ya le hablamos y por ende la clasificación a la postemporada y hasta como uno de los tres mejores, si mucho me apura.

Déjeme precisarle que ese primer puesto no es una calificación en automático puesto que en las matemáticas existe una remotísima probabilidad de eliminación; pero esto sería tanto como una catástrofe.

Para esto ¿Qué tendría que pasar?

Que el standing al terminar la segunda vuelta, se acomodara exactamente al revés y que los ocupantes de los dos primeros lugares, que tendrían que ser Mazatlán y Navojoa, superaran en porcentaje de ganados y perdidos y en dominio a Tomateros de Culiacán.

Esto, ciertamente, es difícil; pero no improbable y mucho menos imposible. Ya sucedió una vez , hace tiempo,  casualmente en perjuicio de los guindas, quienes de ganar la primera mitad se cayeron hasta el sótano en la segunda y cuando la directiva del circuito hizo las cuentas encontró que el eliminado era, precisamente, el equipo de la capital de Sinaloa. Allá por los ochentas.

Ya se dio un caso así, en efecto.

Sin embargo, los síntomas que apreciamos, concluida la primera serie de la segunda vuelta, descartan, de momento, esa remotísima posibilidad: Culiacán cerró el giro inicial con cuatro victorias al hilo y ya lleva tres, en forma consecutiva, en el complementario, para continuar en el liderato de la tabla, con marca de 3-0, al igual que los Algodoneros de Guasave y los Yaquis de Obregón. Se trata, y no es coincidencia, de los tres mejores teams de toda la liga, hasta el momento.

Así que no se ve por donde aparezca ese fantasma. Insistimos: tendría que ser una verdadera catástrofe. Más aún: la directiva del club ya puede comenzar a vender boletos para la primera fase de los “pley offs”, previstos para comenzar el mismo primero de enero del 2013.

Tan sencillo como eso.

=0=

Y bien.

Otros equipos prácticamente con la calificación en los bolsillos, son Algodoneros de Guasave y Yaquis de Obregón, con siete y seis puntos respectivamente. En el peor de los casos, totalizarían diez y nueve, en su orden.

Sí, salvo una segunda vuelta muy mala, están del otro lado, de hecho. Y si tomamos en cuenta lo hecho en esta primera serie, pues las expectativas son halagadoras.

En contraste, quienes están en peligro, son Cañeros de los Mochis, Naranjeros de Hermosillo y Aguilas de Mexicali, especialmente el plantel esmeralda, que solo logró cuatro puntos y que en esta etapa complementaria marcha con un espantoso 0-3 y siete derrotas en forma consecutiva, incluidas ambas vueltas.

Es más, en este momento Cañeros estaría eliminado y desplazado de los “pley offs” por los Mayos de Navojoa, quienes marcan saldo de 2-1 y a quienes se les ven ganas de no quedarse sin pase a la fiesta beisbolera de enero próximo.

Hoy día, para que usted se dé un ligero “quemón”, Navojoa es sublíder de bateo, con .269, superado solo por los Algodoneros de Guasave.

En definitiva, no serán, para nadie, el flan que fueron en la primera mitad.

Naranjeros de Hermosillo también tiene un serio riesgo. Concluyó la primera vuelta con tristes cuatro unidades y media y actualmente camina con números rojos: una victoria por dos derrotas. Y si en estos momentos no estaría eliminado es porque los Venados de Mazatlán, de plano, no tienen lucha. Los rojos fueron sotaneros y no han ganado un solo partido en el lapso complementario.

Y en escala mucho menor, los Aguilas de Mexicali. Tienen cinco puntos y tendrían que jugar basura en la segunda parte para ello. Es más: hay que darlos ya como seguros participantes en la primera etapa de los “pley offs”.

Y si Culiacán, Guasave, Obregón y hasta Mexicali ya están dentro, en teoría, lo interesante de la contienda sería por finalizar la campaña dentro de los tres mejores y ganar con ello el derecho de abrir en casa lo que llaman la “repesca”. Esto no garantiza nada; pero, según los que saben, si es una situación que representa alguna ventaja.

Así es como están las cosas en la temporada BaNorTe, de la Liga Mexicana del Pacífico, terminada su primera vuelta y ya en la segunda serie del giro complementario.

Se aceptan apuestas.

=0=

Ahora que.

La noche del martes 27 inician series interesantes; pero hay una especialmente atractiva:

La que protagonizarán, en el estadio “Tomás Oroz Gaytán” de la vieja Cajeme, los Yaquis de Obregón y los Tomateros de Culiacán, colíderes del circuito, junto con Algodoneros de Guasave.

Las huestes del puertoriqueño Lino Rivera arriban a la segunda ciudad en importancia en el estado de Sonora, con record de 3-0, tras barrer a los Aguilas de Mexicali en su propio parque. La tribu, a su vez, hizo lo propio con los Venados de Mazatlán, en el “Teodoro Mariscal”.

O sea: es el mismo liderato el que estará en juego en esta naciente segunda mitad de la Mexicana del Pacífico.

Y déjeme revelarle un secreto: Tomateros no ha podido ganarle un solo encuentro a los Yaquis de Obregón en esta campaña, con todo y que la historia, de por vida, establece un dominio casi total del equipo guinda.

Las cosas, entre estos dos, ciertamente, han sido diferentes en la campaña actual.

Se trata de dos clubes que sin duda veremos en los “pley offs” y que por ahora suelen jugar un beisbol relajado, sin presiones de ninguna índole, el cual les sigue dando un triunfo tras otro, sobre el resto de los rivales.

Curiosamente, Culiacán aterriza en el “Tomás Oroz” como último en ofensiva por equipos, con un porcentaje de .254, igualado con Venados de Mazatlán y Aguilas de Mexicali; pero, con un impresionante 3. 12 de efectividad en pitcheo, departamento que mantiene las características de ser la mejor herramienta del equipo guinda.

Y precisamente para esta serie frente a los Yaquis, Lino Rivera utilizará a dos de los tres pitchers metidos dentro del grupo de los mejores diez de la Liga: Alejandro Armenta, con 3. 00 en carreras limpias admitidas y Andrés Iván Meza, con 3. 59. El otro es el cubano Amaury Sanit, con 1. 81 de efectividad y record de 6-1 en ganados y perdidos.

Por los Yaquis, van también sus mejores cartas: Boby Crammer, Rolando Valdez y David Reyes, el uno-dos-tres en la rotación de abridores de la tribu.

Suena la serie para ser muy interesante.

Y lo será.

=0=

Y bueno.

Hasta aquí por hoy.

Ya nos vamos.

Y que Dios me los bendiga.