ZONA POLITEiA: LOS RIESGOS DE LA “REVO-RATIFICACIÓN” DE MANDATO.

17 de marzo de 2022
César Velázquez Robles
La “revo-ratificación” de mandato ha generado una dinámica de confrontación y polarización cuyo único resultado será la degradación de nuestra convivencia democrática. Recurrir a un lenguaje zahiriente, que lastima, de manera particular al árbitro electoral, al que se acusa de no promover la democracia, violentar la legalidad e impedir la libre expresión de los actores políticos, no puede entenderse sino como parte de una escalada que tiene por objeto erosionar la legalidad de la instancia encargada de regular la competencia por el poder político. Y en este propósito, no se repara en nada. Ayer nada menos se anunció el inicio de los preparativos para el juicio político al consejero presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova Vianello, y el consejero Ciro Murayama, bajo las más absurdas acusaciones, y quienes no han hecho sino aplicar las disposiciones contenidas en la Ley de Revocación de Mandato, aprobada justamente por no pocos de quienes ahora acusan de antidemocráticas las restricciones que impiden a los partidos y al gobierno hacer propaganda política en un tema que en rigor concierne solo a la ciudadanía.

Creo, sin embargo, que justamente en este punto está el núcleo del conflicto que hoy se produce entre el INE, el gobierno de López Obrador y la mayoría morenista en el Congreso. Ciertamente, la figura de revocación de mandato es una potestad, un derecho de los ciudadanos –de las distintas formas de participación ciudadana, es la única que no permite más expresiones que las de los electores— pero advierto que este derecho se ha confiscado a los ciudadanos y ha pasado a ser instrumentalizado por el gobierno y el partido gobernante, que se han convertido en este tiempo en los más entusiastas promotores de la consulta. Al producirse este fenómeno, se desnaturaliza y distorsiona el propósito de esta figura de participación y pasa, así, casi de manera automática, a convertirse en su contrario: de revocación, que es su sentido lógico y natural en democracia, pasa a ratificación, que es una degradación de la democracia y el camino a modalidades autoritarias de conducción de la vida política.
Creo que, pese a toda la parafernalia que se ha desatado desde el gobierno y su partido, no hay ambiente para la participación masiva en la consulta. El esfuerzo realizado en este tiempo ha sido gigantesco pero me temo que, llegada la fecha, el 10 de abril, los mexicanos vamos a estar frente a un acontecimiento anticlimático. He dicho desde hace un buen tiempo que la tasa de participación será muy baja, alrededor del 10 por ciento del listado nominal de electores, esto es, poco más de nueve millones de participantes, una cuarta parte de los necesarios para que la decisión sea obligatoria para el gobernante. Desde el poder, creo, se sabe y se entiende, y de ahí todo el esfuerzo que se está haciendo para llevar ciudadanos a las urnas, lo que hace recordar las elecciones de Estado del viejo régimen priista.

El discurso del presidente abona a esta hipótesis. Ayer, en su discurso mañanero, hizo un vehemente llamado a participar en la consulta en los siguientes términos: “Y tengo que decir que no solo hay que participar todos, hasta los que voten en contra de nosotros, todos, que de manera libre de acuerdo a nuestra conciencia, con nuestro criterio, decidamos de forma pacífica , que todos participemos el día 10 de abril, todos, y esto lo hago porque están callados los del INE en una actitud contraria a la Constitución y totalmente antidemocrática”. Otro motivo de choque y confrontación, es la decisión del INE de instalar una cantidad menor de casillas a lo establecido en la ley, lo que por supuesto no pudo haber sido una decisión unilateral del INE, sino que fue respaldada por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, como consecuencia de la insuficiencia de recursos, ya que fue desoída la petición del árbitro electoral al gobierno federal y a la cámara de diputados para dar respaldo presupuestal a la consulta.
De todos estos puntos de confrontación y muchos otros, emana un discurso beligerante que se ha instalado en la vida pública. Ese lenguaje descalificador y excluyente, polarizador y confrontacionista a todos afecta y lastima. Degrada nuestra convivencia. Rompen toda posibilidad de diálogo, dificultan encontrar un plano común de entendimiento. “Quieren –dijo en referencia al INE—una democracia a modo, esa es la democracia, cuando ellos puedan imponerse para seguir robando, esa es la democracia. Si no pueden imponerse y no pueden seguir robando, no hay democracia”.

Vienen días muy difíciles para la democracia mexicana. Estamos a escasas tres semanas de la consulta, y es previsible que los ataques, las acusaciones aumenten varios decibeles. Insisto en que ese ambiente no es previsible una participación muy elevada. Las preocupaciones de la inmensa mayoría de los ciudadanos, hombres y mujeres sencillos, de a pie, apuntan en otra dirección. Vamos a ver.
Si usted lee esta nota antes de las 17 horas, lo invito a que vea y escuche el programa mesa de análisis de Punto Crítico Sinaloa Digi TV, en el que abordaremos el tema “Revocación de mandato: todos los escenarios posibles”. Participaremos todos los integrantes del equipo: Carlos Calderón Viedas, Arturo López Flores, Edgar Francisco Hernández Cervantes y su servidor, César Velázquez Robles. Será una conversación muy interesante, sobre todo, muy plural.
Aprovechando el viaje, estos mismos participantes en la mesa de análisis, con excepción del que esto escribe, ocupan las planas principales del número 79 de POLITEiA correspondiente a marzo, que ya está en circulación. La puede usted adquirir en el puesto de revistas de Cayetano González, en la esquina de Rubí y Buelna, en la ciudad de Culiacán, y en las oficinas de Punto Crítico Sinaloa, ubicadas en el edificio Palacio, por la avenida Lázaro Cárdenas 750 Interior A-6, con nuestra amiga Aracely Rubio.
Bajo el Sol de Badiraguato (update)
Los amigos ya no son lo que eran antes.
Sus rostros ya no están, sólo sus voces.
Jorge Luis Borges.
A los hombres pequeños se les distingue del resto,
porque lo único grande en ellos son sus rencores.
Melchor Inzunza Cervantes.
Jorge Eduardo Aragón Campos
En plática por vía telefónica con MelchorInzunza, brincó el tema de Bajo el Sol de Badiraguato, un artículo que escribí hace algunos años con motivo del corte de listón en la cabecera de ese municipio, de una calle convertida en galería al aire libre para exhibir en bustos de bronce a los badiraguatenses ilustres; dos de ellos por cierto fueron los invitados de honor: Rubén Rocha Moya y Héctor M. Cuén Ojeda. En el escrito me explayé sobre aquel encuentro pues valía la pena dejar un registro por su peso simbólico, o lo que es lo mismo: porque más adelante se iba a ofrecer.
¡Pues qué creen!
Ambos políticos lograron acumular la suficiente energía para alcanzar velocidad de escape y salir de la órbita uaseña, que no universitaria, y así volar en espacios más altos, más amplios y más difíciles; dos casos irrefutables de self made man exitosos, en una región lamentable donde con eso basta para alcanzar el sitial de corrupto, de ratero, de lavador o los tres juntos.
Afirmaba yo en aquel entonces, que a una sociedad como la sinaloense, cuyo temperamento es el de un ludópata hastiado y con síndrome de abstinencia, desde hace mucho le urgen referentes de que sí es posible llegar más lejos que las balas por la vía del estudio y del esfuerzo; estos dos animales políticos fueron capaces de hacer a un lado convicciones y aspiraciones, para sumarse a la atmósfera soleada de ese día y ser lo que todos debemos ser: hombres y mujeres llanos, con más motivos para sonreírnos que para pelarnos los dientes. Fueron prueba testimonial de que el optimismo es válido y es necesario porque la responsabilidad social es posible y, por si fuera poco, ambos provenían de la misma matriz universitaria. Más no se podía pedir.
Ya llovió desde entonces y algo de agua ha corrido bajo el puente, también tomo en cuenta que el mundo da muchas vueltas y hasta agregaría yo que ahora las está dando en chinga, por lo mismo confieso que no entiendo las razones que están detrás del comportamiento de ambos, porque eso es bronca de ellos y en su salud lo han de encontrar, mi objetivo con este artículo no es exculparlos, muy por el contrario pretendo dejar en claro que los repruebo… a ambos… y con un cero a cada uno, porque francamente ya me da vergüenza estar siguiendo esa…
Historia de un amor sin final,
Que no supo comprender todo el bien,
Todo el mal…
Qué se trae éste par… cada vez somos más los que amenazamos con caer en la tentación de comenzar a pensar mal, para de ahí aceptar que es real la posibilidad de que aquí en Sinaloa no cayó la 4T sino La Zulianita.2, una telenovela venezolana la mar de horrenda: tanto, que por sí sola es bastante para considerar que el precio que han debido pagar los venezolanos, con Chávez y Maduro, no ha sido suficiente. Todavía quedan a deber. Y aquí nos vino a caer de nuevo pero en escenarios reales…
Que le dio luz a mi vida…
Apagándola después…
Si les parece grosería, les comento que mi parecer inicial fue que en Sinaloa estábamos viendo nacer un fenómeno del espectáculo excepcional, de esos que se ven por allá cada 50 años o más: un dueto compuesto por los equivalentes patriarcales de Paquita la del Barrio y Lupita D’Alessio. No me negarán que ahí sí me vería muy perro
…Ay! que noche tan oscura…
Yo no sé qué estafador o estafadores los convencieron a ambos, sobre la caducidad en la conseja de que la ropa sucia se lava en casa y es hoy un anacronismo conservador. Se van a ahorrar el detergente, que está imposible el precio, de acuerdo, pero pasan por alto que la ropa sucia ya ni ocuparán quitársela. Para qué.
Ni es reclamo, ni es regaño, ni nada semejante (Tengo claro que no son mis subordinados), aunque no lo parezca estoy lamentando la manera como están despilfarrando una narrativa que impusieron, donde el mundo no pudo con ellos y eso les confirió una estatura que muy pocos serían creíbles si la presumieran, pero ellos mismos la han puesto en entredicho no sé por qué motivo, a mí sólo me queda pensar que la proximidad de la meta se los comió y cayeron víctimas del síndrome del jamaicón.
Hace 40 años, Jorge Medina Viedas describía a Ruben Rocha como un político que aún poseía las reservas suficientes para sonrojarse ¿Cómo debemos describir nosotros, hoy, al soberbio patán que sólo tiene un sólo trato que resulta humillante hasta para las chachas? ¿ Que se muestra capaz de asestarle cualquier infamia a sus subordinados y a sus aliados no se diga? De la misma manera ¿Cómo interpretar la increíble metamorfosis de Héctor M. Cuén Ojeda? ¿Dónde quedó aquel hombre fuerte que no se doblaba ante nadie y que hoy se nos exhibe como un auténtico Gutierritos, haciendo un día sí y el otro también el papel de dócil esponja capaz de absorber cuanta indignidad pueda elucubrar el otro? Ambos se equivocan con el timing y ambos lo van a pagar; ninguno lo hará por el precio que tiene calculado; ninguno la hará en la moneda que lo tiene tasado. Ambos acabaron convertidos en la versión moderna de Esaú: Rocha confundió el “Acabo de llegar” con el “Ya estoy”; Cuén piensa que tiene el tiempo suficiente para recuperar lo perdido y acrecentarlo para el 2027. Ambos coinciden en el mensaje que nos han mandado y que les hemos aprendido: Todo, absolutamente todo (Sinaloa, la gubernatura, la UAS), son sacrificables y prescindibles frente al apetito de dos hombres cuya voracidad o resabios o vayan ustedes a saber qué no tiene límites, no tiene rumbo, no tiene claridad, salvo la convicción original en la que de última hora se han refugiado, donde la UAS es más grande que el mundo. De aquella herencia universitaria que los dos se atribuyen, les quedan como rescoldos la tendencia natural a ventilar abiertamente las obscenidades internas, así como a convertir en un lavadero cualquier escenario que sea público y ante ello, sólo se les puede responder como lo hacen en Guasave: tú lo quisiste tú te lo ten. Eso sí, ambos fueron maestros y por lo visto todavía son buenos para eso: nos han enseñado bien claro y sin lugar a dudas, que la política sigue sin superar la etapa de ser una actividad donde se come estiércol sin hacer gestos, a la que le agregan hoy, a manera de especialidad (posgrado pues), el requisito de tragársela en público, en vivo, a todo color y por todas las plataformas.
No sé ustedes, pero yo no me voy a echar así como así seis años, siguiendo los pleitos entre Cuén y Rocha, entre Tomás y Rocha, entre Amador y Rocha… tengo la fórmula perfecta para sortear plazo tan aciago y largo y con gusto se las comparto: perderle el miedo a ser intubado porque vaya que sí existen opciones de vida peores que la muerte. Para el resto no ocupo mayor explicación y como primer paso les recomiendo esta página de Google, donde podrá sumergirse en el apasionado mundo de La Zulianita. Yo no lo hago porque ya sé lo que nos espera y porque el llanto nunca me deja ver ningún final: