Se buscaron acuerdos para que a todos se les respetaran sus derechos: Dip. Angélica Díaz de Cuén.

Culiacán, Sinaloa.- La Comisión de Derechos Humanos del Congreso del Estado, precedida por la diputada del PAS, Angélica Díaz de Cuén, mantiene su postura de respetar en todo momento los derechos humanos de la comunidad LGTB, como la mandata la Constitución, tal y como se defendió en diversas reuniones de comisiones unidas, de efectuar un dictamen encaminado a la unión de dos personas del mismo sexo bajo cualquier figura jurídica, en la que ellos puedan tener todos los derechos legales como seguridad social, alimentos, herencias, beneficios fiscales, entre algunos otros.

Angélica Díaz de Cuén explicó que el resultado de la votación, en la pasada sesión del martes 18 de junio del 2019, se debió al resultado que se dio en los foros y conferencias con expertos en la materia, organizados por comisiones Unidas de Puntos Constitucionales y Gobernación, Género y Familia, así como la de Derechos Humanos, en donde los sinaloenses pudieron expresarse libremente, garantizando de esta manera el derecho a ser escuchadas las diferentes posturas que ambos grupos: interreligiosos y la comunidad LGTB, plantearon.

“Aquí, los derechos humanos no se violentaron, fue un debate parlamentario donde se respetó la mayoría de la votación y en la discusión se puso sobre la mesa la palabra matrimonio”.

“Sobre este tema, quiero dejar en claro, que en mi carácter de Presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Poder Legislativo, en todo momento atendí los llamados que ambas partes interesadas nos hicieron a los diputados integrantes de las Comisiones dictaminadoras, y para ello, entre otras cosas, se organizaron conferencias con expertos en la materia, así como foros en donde los sinaloenses pudieron expresarse libremente, garantizando de esta manera su derecho a ser escuchados”.

Díaz de Cuén aseveró que de la misma forma se buscó el diálogo a fin de lograr acuerdos y encontrar una salida, como la de una figura jurídica que les diera la más amplia protección a uniones entre personas del mismo sexo, situación que no se consiguió dado al alto grado de polarización que había y que iba en incremento.

Por otra parte, agregó que el matrimonio tradicional es un concepto muy importante en la cultura de Sinaloa y de México, por lo que sería incorrecto decir que únicamente se discutía sobre los derechos de la comunidad de la diversidad, sino también los derechos de cientos de miles de familias sinaloenses que tienen una identidad cultural y que pidieron se les respetara.

Sin embargo, recordó que existen dos sentencias de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que invalidan los artículos 40 y 165, mismas que hay que esperar cinco sentencias para poder mandatar al Congreso local que haga una reforma constitucional.

“Por todo esto, mi llamado es a que se mantenga la tolerancia y el respeto, ya que en el momento en que los propios actores políticos y sociales llegaran a perderse en descalificaciones, se corre el riesgo de que se genere violencia, y eso es algo que no queremos, ya que, lo que sí queremos, es continuar trabajando por un mejor Sinaloa”.

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Libros Contra Computadoras II

LIBROS CONTRA COMPUTADORAS II

Jorge Eduardo Aragón Campos                      jaragonc@gmail.com

Que a mí me conste, desde hace aproximadamente 50 años no hay lugar en el mundo donde no se duelan por no destinar más recursos a la promoción de la lectura: así se ha mantenido de forma casi unánime y sin cambios, lo cual es señal de que lo estamos haciendo mal.

Nunca como hoy, tanta gente había leído y escrito tanto cada día, es un avance impresionante cuando, no hace mucho, se presentaban casos de individuos urbanos ya alfabetizados que por falta de práctica se les olvidaba como escribir –primero-, para acabar nuevamente ciegos frente a la palabra escrita: Ah bueno, es que lo importante es la calidad de lo que se lee, dirá más de uno. Vale. A confesión de parte, retiro de pruebas. Entonces, lo que importa no es la lectura en sí, sino sus efectos, eso que “nos deja o nos queda”, por decirlo en términos llanos o, ya poniéndose fifís y entrándole a la virtualidad, los contenidos.

Esta diferenciación no es un asunto menor, cuando aquí en México el presupuesto para cultura se redujo a una quinta parte de los recursos que gobierno e IP destinarán al beisbol. La tendencia es mundial aunque con variaciones muy importantes, por ejemplo en Brasil no se lo invierten al beisbol sino al soccer. ¿Cómo es posible? La entrega anterior inició mencionando una encuesta global, donde arroja que para la humanidad el invento más trascendente de toda la historia es la imprenta, lo cual subraya la reverencia y el respeto que seguimos sintiendo por el libro ¿Entonces por qué la gente no se levanta en armas? Antes de soltarnos reclamándole al pueblo bueno por su estulticia, consideremos otra posibilidad para esa indiferencia: lo que al público le importa son los resultados más que los procedimientos. La empatía no encuentra asideros frente a lo que sólo es papel y tinta, son sus efectos sobre los individuos lo que reverenciamos.

Si nos atenemos a los descubrimientos más recientes, lo que ocupamos con urgencia es la promoción de la ortografía, por las implicaciones profundas que puede tener en el desarrollo intelectual de los individuos: no puede pensar bien, ni expresarse bien, quien desconoce las reglas de su lengua, pues en ellas está la hoja de ruta para alcanzar niveles de abstracción cada vez más complejos. Los libros, la lectura, las bibliotecas, contienen los referentes para determinar la calidad de la escritura, son las tablas de la ley para quienes desean obtener saber, quedando en la ecuación de escribir/hablar bien el parámetro para la sabiduría: no es solamente la cantidad y calidad de nuestras lecturas, sino el cómo las manejamos, es a esa externalización del bagaje de cada quien a lo que rendimos respeto.

Es menester derrocar ya al libro, pues frente a las posibilidades que nos ofrece hoy la tecnología, lo vuelven inconveniente su menguante efectividad y su obsolescencia como un sistema de distribución y almacenamiento, que a eso quedó reducido su status de medio de comunicación. Es aberrante que ante los pocos recursos que se le destinan a la cultura, la porción destinada al fomento literario se dedica en su mayoría a sostener la industria editorial, es decir a las imprentas, dejando para los autores apenas lo suficiente para ofrecer café y galletas en la presentación del libro… y quién sabe. Peor aún, en qué papel queda ese segmento de la sociedad considerado como el más preparado y pensante, cuando reclama por la reducción de un presupuesto que lo usa en producir alimento para las termitas. Cada vez es más notorio, que a nuestra intelectualidad le faltan ideas nuevas para adaptarse a la modernidad, una consecuencia a la vista es la ampliación de la brecha entre ellos y el grueso de la ciudadanía; por suerte, en otros lugares de Latinoamérica ya nos están haciendo el trabajo –para variar-: en Argentina van aumentando los casos de éxito en torno a nuevas estrategias de fomento, como los clubes virtuales de lectores; en Costa Rica, su universidad está desarrollando un sistema de redes propias para dar a su comunidad internet de alta velocidad a bajo costo. En todo el mundo, están en marcha numerosos proyectos de editoriales virtuales y no son pocos los casos que ya han triunfado. Para decirlo en palabras llanas, aquí en México ya tenemos rato meando fuera del hoyo; a ver cuándo nos cae el veinte.

DOS A LA SEMANA

LIBROS CONTRA COMPUTADORAS (PRIMERA)

Jorge Eduardo Aragón Campos                      jaragonc@gmail.com

El mes de abril pasado, tuvimos en el mundo de habla hispana la conmemoración del día del libro, que esta vez en Sinaloa coincidió con diversos eventos relacionados con bibliotecas, los cuales se prolongaron hasta bien entrado mayo.

Me parece fue en el año dos mil, se hizo una encuesta mundial (una especie de 100 mexicanos dijeron pero a lo bestia, además de objetivo muy distinto) para determinar cuál era hasta ese momento el invento más importante de toda la historia de la humanidad, saliendo seleccionada por abrumadora mayoría la imprenta. No es un hecho menor, pues de la imprenta se derivan la lectura, el libro, la enciclopedia, la biblioteca, así como profundas implicaciones en absolutamente todos los órdenes de nuestras vidas.

Sin embargo, soy de la opinión que ante la rapidez de los cambios provocados por la tecnología, respondemos con un revoltillo de conceptos donde se nos perdió de vista lo importante: para qué queremos la lectura, para qué queremos los libros, para qué queremos las bibliotecas. Sagan decía que el libro era un medio para comunicarnos a través del tiempo: a través de ellos podíamos “escuchar las voces de quienes nos precedieron”, asimismo nuestros sucesores podrán hacerlo con nosotros. La visión de éste brillante científico y divulgador era unánime durante su época: el libro es un medio de comunicación. No sé si ustedes se han fijado, pero las nuevas tecnologías han dejado el campo de los medios de comunicación, peor que la franja de tierra de nadie durante la primera guerra mundial y conste que son de los damnificados más recientes, porque mucho antes las tronadas fueron…las imprentas.

En realidad Gutenberg fue el Henry Ford de su época, los libros impresos existían desde mucho antes y no porque se hicieran a mano, los chinos ya los producían por miles mediante placas de madera tallada, la genialidad del inventor alemán estuvo en la concepción de los tipos móviles, lo cual disparo exponencialmente la producción pues permitió seguir produciendo miles de ejemplares pero ahora de miles de títulos. Gracias a las imprentas (un sistema de producción) los libros (un medio de comunicación) se convirtieron en los depositarios del conocimiento humano.

El concepto actual de biblioteca, como un acopio catalogado y ordenado de obras, es mucho más viejo que el del libro y el de la imprenta, pues hace 2600 años, la biblioteca de tablillas de arcilla del rey Asurbanipal ostentaba más de 20 mil escritos sobre ciencia, religión, gramática, sin olvidar el Poema de Gilgamesh; la enorme distancia que nos separa del último rey de Asiria, proporciona la perspectiva suficiente para encontrar en la escritura el leitmotiv de toda una parafernalia que se homogeniza gracias a ella: es para usarla en nuestro beneficio qué queremos la lectura, los libros, las bibliotecas…

Y así en puntos suspensivos la dejamos. Le seguimos en la próxima entrega.