Don Belén Torres: Homenaje al Salomón sinaloense

“…Partid en dos al niño vivo, y dad la mitad a la una, y la otra mitad a la otra”1 Reyes 3:25

En un lugar de la campiña sinaloense, hace mucho, pero mucho tiempo, existió un hombre con sabiduría salomónica, sus conclusiones dejaban atónitos a chicos y grandes, de tal suerte que hasta nuestros días, se recuerda con cariño y gran respeto a Don Belén Torres.

Sus anécdotas dejaron huella en el imaginario popular de la sociedad navolatense, de tal suerte, que su fama como Juez de Paz  –y de guerra en otros casos– trascendió las fronteras no sólo de nuestro estado, sino las internacionales, encontrando personas en otros países, que sus padres  (de origen sinaloense claro está) les han contado sobre este peculiar personaje de la vida cotidiana sinaloense.

Pero entremos en materia, y gocemos una de las muchas aventuras de Don Belén Torres, que a continuación contaré, conste que, las anécdotas de éste célebre sinaloense hay muchísimas,  y en esta ocasión, sólo rescato algunas  de las más conocidas o recordadas en la picaresca popular sinaloense. Sin más ni más, que comience nuestro deleite:

A long, long time ago… (Hace mucho, pero mucho tiempo atrás…)

En un lugar de la campiña sinaloense, o sea, en un lugar no muy lejano,  cuentan las malas, pero muy malas lenguas, que un día lluvioso de verano, llegó a la oficina del Juez de paz en el Registro civil, en específico con Don Belén Torres, una señora  con la cara desencajada, más tirándole a cara de tiburón blanco con ganas de comer “carnita fresca” que de señora despechada con sus ánimos en lo subterráneo,  casi llegando al averno del mismísimo Lucifer.

Nuestra susodicha ofendidísima dama, presentándose con su hija, una joven hermosa, como toda la pinta de bella sinaloense, en su plenitud de juventud y alocados 16 años y casi “virgen” estaba acompañada con su joven, viril, guapo y bien “satisfecho” novio que habiendo sido encontrados en infraganti, en el mas elevado acto de demostración afectuosa, es decir, en mero acto íntimo, como dijo el gran Pito Pérez: “Entre las cúpulas y las cópulas”.

La madre con una voz firme y con una mezcla de sentimientos de ofensa, rabia, deshonra y dolor, pero sobre todo, asombro, vergüenza y porque no decirlo, con gran envidia, una profunda envidia, de tal suerte, que exigía a Don Belén la inmediata unión expedita, firme e isofacta de las vidas de estos 2 tórtolos encontrados en el deleite carnal, sensual y sabroso.

Don Belén Torres (cuentan esas mismas malas lenguas) que con serenidad y en actitud de clama y con un grado supremo de paciencia comentó:

            -Muy bien, Señora mía, como usted menciona, procederé con respecto a su justa petición y haré valer sobre esta situación los poderes que el Estado ha confiado en mi, para el ordenamiento de la vida de los individuos y los ciudadanos.

En esos momentos de verdadera crisis existencialista, Don Belén Torres (siguen contando las malas lenguas) pidió con todo respeto y solemnidad que se acercaran los novios y por ende, también a la madre de la novia; sobre el escritorio, estaba el viejo libro de matrimonios y un viejo tintero, debido a las circunstancias de edad de la bella novia, la rúbrica de la madre era necesaria e imprescindible, es decir, forzosamente la firma de la madre ofendida y ofuscada de pensamientos era de manera obligada.

Pero siguiendo con el tortuoso protocolo matrimonial de esos 2 pobres tórtolos, mal expuestos y avergonzados, Don Belén Torres con su mano le acercó el tintero a la señora con la pluma vengadora en mano, y en el preciso y escabroso momento  (en la vida de cualquier incauto crédulo al asunto matrimonial) en el que se disponía la dama a introducir la pluma al tintero, rápidamente y con hábil malicia, Don Belén quitaba el tintero del alcance de la mano “emplumada” de la susodicha señora.

Osada y repetidamente, Don Belén quitaba o alejaba el tintero de la mano siniestra y vengadora de la madre deshonrada, cuando de manera repentina, salió del voluminoso y muy redondo pecho  de la bien amargada presunta futura suegra, la siguiente frase contundente y retadora:

            -¡Pues! ¿Qué trae pues, Don Belén?

El expuesto y retado representante del Registro civil, alzó de manera firme la mirada y con una voz templada replicó:

            -¡Pues eso! ¡Exactamente eso debió haber hecho su hija, con el fogoso y tentón de su novio! ¡No haber dejado que le atinara! ¡Haberse quitado!, y ¡Usted haberle enseñado a su hija a ser fuerte a la lujuriosa y querendona tentación del novio!

Se dice, que  en esos momentos el semblante del novio volvió a la vida, por fin, había encontrado a alguien que sabiamente entendía la situación en su real y justa dimensión. Las mismas malas lenguas, comentaron que la señora indignada por no haber sido secundada por Don Belén, salió disparada, llena de coraje de las oficinas del Registro civil y que jamás, volvió a saberse de ella, por lo menos, por ese rumbo.

También se comenta (las mismísimas malas lenguas lo confirmaron), que el par de tortolitos, pasados algunos meses (ya que la bella novia era mayor de edad), llegarían solitos por su propio pie y  libre voluntad de unir sus vidas, hasta se dice que a Don Belén lo invitaron a la Barbacoa enterrada, lo que no sé, es sí pudo asistir al jolgorio.

La Persignada: En el nombre del Padre y del Hijo y del… ahí le paró.

Hubo otro caso, de esos que ponían a prueba la sabiduría salomónica de Don Belén, la gente entre sus pláticas la bautizó como: La Persignada, y ahora veremos porqué.

Resulta ser, que hubo un buen padre de familia, que construyó una casa grande, de dos pisos mientras sus hijos crecían, con el fin de que algún día pudiera brindar algún apoyo a algunos de ellos; pasaron los años y sus hijos se iban de la casa y formaban sus propias familias, pero, como suele pasar en las familias, y no solamente en las ficticias como ésta, sino también en las reales, siempre hay algún hijo, que los planes no le salen del todo bien.

Este buen hombre, o buen padre de familia, al ver la apremiante situación de su hijo y conmovido a misericordia por su nuera y nietos, les invitó a que se fueran a vivir a la casa que había construido con mucho esfuerzo durante toda su vida, para aquellos momentos, el padre ya era un hombre entrado en años, y la única condición que les puso a su hijo y su familia era que, ellos habitarían la parte baja, y que el padre, habitaría la parte alta de la propiedad.

La lógica indicaría que el hijo, estaría lleno de alegría y gratitud por el gesto de gran bondad y caridad, que su padre había mostrado hacia él y los suyos, sin embargo había un As debajo de la manga del filius ingratum trahit, es decir, del condenado hijo ingrato.

Cuando ya había pasado el tiempo y el hijo y su apreciable familia, ya estaban acomodados en su nuevo hogar, surgió la idea de hacer legal la posesión de la propiedad. Cuentan las malas lenguas, que el hijo, en un intento de premeditación, alevosía y ventaja sobre la buena voluntad del padre, de manera mágica y misteriosa padeció de amnesia sobre la única condición que previamente habían acordado.

Sobre el asunto, ambos (padre e hijo) iniciaron las respectivas pláticas, de las cuales como resultado, no se llegaba a ningún acuerdo para que ambos quedaran satisfechos. El padre no quería ceder su parte de la propiedad (la parte alta) y el hijo con profundo desprecio al acuerdo inicial, alegaba que no existía tal acuerdo, y que por lo tanto, él exigía la parte de arriba y la parte de abajo sería para el padre. Pues, nomás no se llegaba a algún  acuerdo.

Por lo anteriormente expuesto, ambas partes acordaron que alguien más ayudara a resolver el asunto. Es ahí, cuando entra Don Belén Torres en escena. Ambas partes tenían fe en la sabiduría salomónica de Don Belén; y sin duda, acatarían lo que el ya famoso juez de Navolato dictaría como justicia.

Pues resulta que ambas partes fueron a visitar a Don Belén Torres a su oficina en el Registro civil, como siempre, la atención y buena disposición del representante del Estado se hizo patente. El padre y el hijo expusieron cada uno su versión de los hechos. Como siempre (diría Luis Miguel) Don Belén atento, solemne y estudiando el problema en cuestión, le pide al hijo una petición aparentemente fuera de lugar o contexto:

            -Don Belén: Joven, por favor ¡persígnese!

            -El hijo: ¿Cómo dijo Don Belén?, que ¿me persignara?

            -Don Belén: ¡Exacto!, por favor haga la señal de la Santa Cruz, por favor persígnese.

El joven, con cara de sorpresa y con cierta extrañez, empezó haciendo la señal de manera poco solemne y no tan marcada la señal en su rostro, a lo que Don Belén, le pidió que lo hiciera de manera correcta y con el respectivo rezo:

            -Don Belén: ¡No joven!, ¡hágalo bien!, ¿cómo es la señal de la persignada correctamente y con su frase?

            -El hijo: ¡bueno!, está bien, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del espi…

Don Belén, para de inmediato la señal y el rezo que estaba haciendo el joven, y con voz firme, le pregunta:

            -Don Belén: ¡A ver joven!, en la persignada, ¿En dónde va el Padre y en dónde va el Hijo?

El joven sorprendido, le responde con cara de asombro:

            -¡Pues, el Padre va arriba y el Hijo va abajo!

-Don Belén: ¡Exactamente!, ya lo dijo la persignada, el Padre va arriba y el Hijo va abajo, asi que deje de andar fregándole la vida a su padre, que ya bastante ha hecho con dejarle vivir en la casa que el construyó.

Concluyendo, pero nunca terminando…

Don Belén Torres fue un hombre muy querido y sigue siendo recordado, por muchos de sus coterráneos, es obvio que fue un personaje que influyó en la vida cotidiana de los navolatenses de aquellos años, debido al don de su practicidad para resolver problemas de la vida cotidiana.

Existen muchas más historias, muchas de ellas, inéditas, pero por cuestión de espacio – en esta ocasión- no me es posible exponer, sin embargo, en próximos momentos se darán a conocer estas aventuras, para que nuevas generaciones conozcan el legado de Sabiduría popular, del hombre que sus contemporáneos decían que tenía Sabiduría salomónica.

Con caminata multitudinaria Quirino inaugura modernización del blvd. Arjona

Los trabajos consistieron en la ampliación a seis carriles, con dos ciclovías y un paso vehicular superior, con una inversión de 300 millones de pesos

Culiacán, Sinaloa, a 15 de junio de 2019.- En una convocatoria que congregó a más de 10 mil personas, el gobernador Quirino Ordaz Coppel inauguró formalmente de una manera muy peculiar los trabajos de modernización del bulevar Rolando Arjona Amábilis, entre Lola Beltrán y Pedro Infante, que consistió en la ampliación a seis carriles, dos ciclovías, un puente sobre el río Culiacán y otro puente de grandes magnitudes que es un paso superior vehicular y que junto con el paso deprimido en el cruce de Arjona y Pedro Infante, conforma un moderno distribuidor vial de tres niveles, y que totalizó una inversión de 300 millones de pesos.

En lugar de realizar un evento protocolario de inauguración, el gobernador del estado, acompañado por su esposa Rosy Fuentes de Ordaz, encabezó a un contingente de más de 10 mil personas, integrado por familias enteras, jóvenes deportistas, ciclistas y hasta niños en carreolas empujados por sus padres, que partió desde el cruce de este moderno bulevar con la avenida Lola Beltrán, frente al Parque Temático y la Universidad Autónoma de Occidente, y que culminó en el puente del distribuidor vial, en el cruce con Pedro Infante.

Se trató de una verdadera fiesta, pues a lo largo del recorrido había grupos musicales, bandas sinaloenses, y bailables folclóricos, que amenizaron el paso de los marchistas, quienes además eran cubiertos de polvos de colores, que es habitual en las carreras deportivas.

“Es una gran movilización social de celebración, de festejo, para disfrutar esta gran convivencia porque es una gran obra que transforma toda la movilidad de Culiacán, es una avenida donde pasan más 45 mil carros diariamente. Era un nudo, un cuello de botella. No podía dársele la movilidad que necesitaba porque hay muchos centros universitarios, muchas colonias y además hacia el centro toda la gente que va y viene a chambear, a moverse de un lado a otro de la ciudad”, dijo en entrevista con los medios al término de la caminata.

Cabe destacar que toda la ampliación del bulevar Rolando Arjona fue realizada con concreto hidráulico, con lo que se asegura su durabilidad por muchos años, y convierte a esta vía de Culiacán en una moderna vialidad propia de las grandes metrópolis como la Ciudad de México y Guadalajara, con su distribuidor vial de tres pisos.

“Vas a ver en la semana a la gente que pase por arriba y por abajo del puente y a seis carriles con concreto hidráulico, es una obra de vanguardia”, agregó Ordaz Coppel.

El contingente estuvo integrado por miles de estudiantes universitarios, encabezados por los rectores Juan Eulogio Guerra Liera, de la Universidad Autónoma de Sinaloa, y la doctora Sylvia Paz Díaz Camacho, de la Universidad Autónoma de Occidente.

A la par de la caminata a paso normal, en tres de los seis carriles, se realizó una carrera atlética organizada por el Instituto Sinaloense del Deporte, que dirige Paola Moncayo Leyva, denominada “Vía Activa Puro Sinaloa”, en sus modalidades de 5 y 10 kilómetros, en ambas ramas, y que repartió una bolsa de premiación de 40 mil pesos para los primeros lugares de cada categoría.

El gobernador Quirino Ordaz Coppel también estuvo acompañado por el presidente municipal de Culiacán, Jesús Estrada Ferreiro, y por muchos de sus colaboradores, presidentes de asociaciones deportistas, dirigentes de sectores productivos y ciudadanía en general que compartió una amena mañana.

AMLO y el Fisco

Un acierto

Por José Luis López Duarte

A todos ustedes, amigos lectores, un abrazo por su paciencia y solidaridad ante mi ausencia.

Muy sonada y trágica resultó la operación contra el huachicoleo para abatirle en un mes casi en un 90%, operación que resultó mediática, dramática y se convirtió en insignia de la lucha contra la corrupción por el gobierno de AMLO, que algo está pasando con el decreto presidencial que emitió el pasado 20 de mayo, con el que nulifica todos los acuerdos y disposiciones que exoneraban impuestos a decenas de empresarios desde 2014 con un monto superior a los 400 mil millones de pesos anuales, cuando prácticamente no se dice nada de él.

Sin duda, este ha venido a ser el golpe más letal contra la corrupción de parte de AMLO, que resulta inexplicable que en una semana los ecos de la noticia se hayan apagado y prácticamente hoy nadie habla de ese suceso tan trascendental.

Es conocido y reconocido en México y en el mundo de que México tiene uno de los sistemas fiscales con peor recaudación, cuyo volumen alcanza apenas el diez y once por ciento, siendo este problema el principal para las finanzas públicas, mucho, pero mucho más allá que las desviaciones del gasto público con los excesivos gastos, la corrupción y la ineficiencia de la inversión pública, que significa mucho, pero no tanto como lo es que no pagaran impuestos.

El golpe dado por AMLO con ese decreto sin duda ha sido descomunal, que resulta harto sospechoso el silencio y las nulas repercusiones mediáticas y políticas después del decreto.

El caso del huachicoleo es ocho veces más pequeño que esta disposición gubernamental de no cobrar impuestos a los grandes corporativos empresariales que se señalaron, donde están la mayoría de los hombres más ricos del país y casi todos los grupos empresariales en que se organizan.

Tan solo CEMEX alcanzó la friolera de casi 40 mil millones de pesos en impuestos no pagados al fisco mexicano, es decir, casi el 70% de todo el huachicoleo de un año y no existen ni dos páginas al respecto en los medios del país, mientras que otros temas menores, frivolidades y estupideces políticas, son magnificados con enormes escándalos que casi siempre parecen “cortinas de humo”.

Los más de 400 mil millones de pesos de impuestos que dejaron de pagar poco más de 40 grandes empresas mexicanas, significando el 80% de los 500 mil millones de pesos que el gobierno de AMLO recuperarían por la corrupción y no se dice nada.

Ni propios, ni extraños, y sobre todo los enemigos de estos empresarios, tampoco han dicho nada y el gobierno calló de la noche a la mañana. Las preguntas son ¿Por qué? ¿Qué ocurrió?

Pues nadie olvida cuando el 2014, cuando se impuso el impuesto a la comida “chatarra” de BARCEL, SABRITAS y FEMSA, hubo una guerra de semanas y meses, por un impuesto para combatir los efectos de la obesidad infantil, dándose entonces hasta conferencias por todo “desatino” de Peña Nieto entonces.

Y para finalizar, es de todos conocido que el tema tabú de todos los empresarios son los impuestos y era para que hoy hubiera una revolución contra AMLO y no existe ya ni una palabra, cabe insistir ¿Qué ha pasado? ¿Dónde está la controversia? ¿Quién la paró? ¿Cómo acordaron? ¿De qué se trata? En fin, es triste volver y no saber.