DOS A LA SEMANA

 

POR LA BOCA MUERE EL PEZ

Jorge Aragón Campos

Usted ya debe estar enterado: el gobernador les leyó la cartilla a los de finanzas, y amenazó con correrlos si para diciembre no cumplen con las metas de recaudación. No está mal, salvo que ya estamos justo a la mitad del sexenio, y si la amenaza se cumple y además se hace extensiva a todas las áreas de gobierno, van a batallar para encontrar quién cierre la puerta. Y es que para donde se voltee aparecen problemas.

Para muestra un botón.

Javier Pinedo de Anda, director del Instituto sinaloense de pensiones, afirmó que el famoso bono de pensión es “una prestación que se le debe a entre 800 y mil trabajadores, pero no se cuenta con el recurso para cubrir el saldo”. No nos lo dijo a nosotros, se lo dijo a la reportera de Línea Directa, de hecho les reproduzco la nota:

Un total de 136 extrabajadores del Gobierno del Estado han interpuesto demanda por un monto de 152.2 millones de pesos por concepto del bono de pensión. De estos, 35 han resultado favorables y las autoridades se han visto obligado a pagar 39.6 millones de pesos, informó el director del Instituto de Pensiones del Estado de Sinaloa, Javier Pinedo de Anda. Agregó que se le debe esta prestación a entre 800 y mil trabajadores, pero no se cuenta con el recurso para cubrir el saldo ya que ellos dependen de lo que se presupuesta al año, que para este 2013 contempla 190  millones de pesos. Mencionó que para pagar todos los pendientes del bono de pensiones, se requieren alrededor de 800 millones de pesos, los cuales se estarían cubriendo en cuatro años.

Desde Maquiavelo ya no hay lugar para ingenuidades: el ejercicio del poder demanda acciones inmorales, eso lo sabemos todos y no por ello nos vamos a asustar. El problema es cuando los encargados del trabajo sucio lo dejan peor, es decir que en vez de limpieza realizan un cochinero, como es el caso de éste leguleyo que se la vive enredándose con su propia lengua.

Nada mas vean ustedes todas las contradicciones: una prestación que se le debe a entre 800 y mil trabajadores, pero que solo le ha sido cubierta a 35 que han obtenido sentencia favorable. O sea que no es un asunto de fondos, sino de sentencia porque si no fuera así ya le habrán pagado a alguien más.

Va otra: no se cuenta con el recurso para cubrir el saldo ya que ellos dependen de lo que se presupuesta al año, que para este 2013 contempla 190  millones de pesos. Pero resulta que al 2013 ya nada mas le quedan cuatro meses, es decir que en los ocho transcurridos sólo se han ejercido 39.6 millones, y a ese ritmo van a erogar 20 más, dejando sin ejercer 130 millones de lo presupuestado, como quien dice un subejercicio bárbaro (¿por qué me suena conocida la palabreja?).

Como suele ocurrir siempre que alguien se va de bocas, también es importante lo que Pinedo nunca menciona: ¿cuántos de los que tienen derecho no han presentado demanda? ¿A cuántos de ellos se les ha pagado? El mismo se ahorca al hablar, pues deja claro que la política del IPES es concentrarse únicamente en quienes se han visto obligados a presentar una demanda legal; los demás, los que se quedaron esperando el cumplimiento de su legítimo derecho, no existen y punto.

Luego se extrañan de que les anden diciendo hasta de lo que se van a morir.