Jorge Luis Telles Salazar
El staff de relevistas de Tomateros de Culiacán se reivindicó plenamente durante el primer partido de la serie ante los Mayos de Navojoa, para hacer posible, junto al bateo de largo alcance de Emmanuel Valdez, el triunfo de Tomateros de Culiacán al ritmo de 8 carreras contra 6, en partido de 13 entradas y 6 horas de duración.
Ese mismo bullpen, tan criticado en el choque inaugural contra los Venados de Mazatlán, al no poder, en dos ocasiones, conservar una delantera de 3 carreras, ahora fue exactamente el reverso de la medalla. Detuvieron en seco a la tribu, desde la cuarta entrada y mantuvieron a los Mayos en un puño hasta el final del encuentro. Fueron nueve pitchers en total, después de Rodrigo López, quien solo trabajó dos entradas y un tercio, en lo que fue una mala salida, reflejo de que está todavía fuera de forma.
A la salida del capitalino, en efecto, desfilaron sobre la lomita de las responsabilidades: Omar Espinoza, Marcos Camarena, Salvador Valdez, Jorge Reyes, RyanBuchter – el del relevo del domingo -, Marcus Halley, Arturo Barradas, Francisco Rodriguez, que tramitó la victoria a su favor y Miguel Rubio, también el del domingo, que ahora si salvó el partido. Su primero del año.
Entre todos lanzaron diez entradas y dos tercios y solo admitieron cinco hits y una carrera. Se fajaron los del bullpen; pero también hay que acreditarle una buena al manager Lino Rivera, que con esto demostró cómo se puede pelear un partido y como se lucha por un triunfo.
El domingo pasado, las cosas salieron mal. Ahora, muy bien. Lo importante es no bajar la guardia jamás y hacerle frente a un nuevo compromiso, sin voltear a ver lo que pasó el día de ayer.
Digo.
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Por cierto.
Otro que se reivindicó fue el italiano Alex Liddi, que si bien el domingo desempeñó el papel de “Chivo Expiatorio”, ahora fue una de las bujías de la victoria guinda.
Liddi, colocado ahora como quinto en el orden al bat – todavía es una ubicación inusual para un parador en corto – disparó cuadrangular en la quinta entrada y un sencillo en la décima tercera, para prepararle el escenario a Emmanuel Valdez, quien vino con su segundo jonrón de la noche, justamente el tablazo que marcó las diferencias.
Y en la octava, incluso, se colgó de una línea ya sobre la grama, para organizar un doble pley que eliminó una emboscada de la tribu y que mantuvo el partido igualado a 6 por bando, para dar paso al primer juego de extra innings para Tomateros.
Aquí lo dijimos a los aficionados que nos lo preguntaron:
No se puede juzgar a un pelotero o a un manager por solo dos partidos. Se les tiene que dar un tiempo prudente, máxime cuando tienen buenos números como respaldo.
Salvo su mejor opinión, amigo lector.
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Y bien.
En cuanto a Emmanuel Valdez, la bujía ofensiva en la victoria guinda, sencillamente enseñó porque fue el segundo mejor en jonrones durante la recientemente concluida temporada de la Liga Mexicana de Verano.
Fueron dos buenos tablazos. Y deje usted lo espectacular. ¡Lo que representaron para el marcador…!
El “Peque”, ni dudarlo, es un estelar en el beisbol de verano y alguna vez catalogado como material para las Ligas Mayores, por su poderío y versatilidad, al jugar lo mismo en la receptoría que en la primera base y en alguno de los jardines. Eso no tiene vuelta de hoja.
Tampoco tiene vuelta de hoja, sin embargo, que tiene una deuda pendiente con los aficionados de Culiacán y con la Liga Mexicana del Pacifico en general.
Aquí nos ha quedado a deber.
De tiempo atrás estamos en espera de su gran año.
¿Será éste?
¡Ojalá!
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En el mismo tenor.
Adán Amezcua apareció en el orden al bat como séptimo y como receptor de Tomateros de Culiacán y eso estableció una nueva marca en la historia de nuestro circuito invernal.
El mazatleco se convirtió en el único pelotero que durante 21 temporadas consecutivas ha defendido una sola casaca: la de Tomateros de Culiacán, con quienes debutó exactamente en la edición 1991-1992 de la Mexicana del Pacífico.
Amezcua, en efecto, ha disfrutado los campeonatos de 1996, 1997, 2002 y 2004, así como dos títulos en Series del Caribe: en Dominicana-1996 y en Venezuela-2002.
Adán, incluso, le conectó jonrón de tres carreras a Oscar Rivera, en el sexto partido de la final del 2002 y ese cañonazo – que se estrelló contra los anuncios del jardín izquierdo – representó la coronación de los guindas. En ese mismo año, fue catalogado como el “más valioso de la Serie del Caribe en Caracas, Venezuela” y en el 2005 tuvo también una gran actuación, como refuerzo de los Venados de Mazatlán.
Obvio. A lo largo de todo este tiempo, también hay recuerdos tristes y tragos amargos; pero hay que dejarlos de lado para disfrutar lo bueno de la vida.
¡Salud guerrero!
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A manera de colofón.
Viernes 18, noche de beisbol en el estadio “Angel Flores”.
Primera serie oficial, en la temporada de la despedida del legendario coso de la colonia Almada.
Vienen los Algodoneros de Guasave.
Viernes, a las 19. 30 horas; sábado a las 18 y domingo, a las 5. 30 de la tarde.
Déjeme decirle, además, que tendremos mucha pelota en esta capital, porque después de los Algodoneros vendrán ni más ni menos que los Naranjeros de Hermosillo, que estarán aquí a paetir del martes y hasta el jueves de la semana venidera.
Por allá nos vemos.
Ya nos vamos.
Y que Dios los bendiga.