Por Enrique Gil Vargas
El protocolo Melo
En medio de uno de los eventos mas contrastantes de la historia de Sinaloa, con las secuelas de la captura de Joaquín Guzmán Loera, las manifestaciones a favor del interno del penal del Altiplano han tomado por sorpresa a una sociedad, comunidad y autoridad, que no han querido ver lo evidente; alrededor de estas cosas, arriba una luz que puede ofrecer una nueva expectativa en la desnuda estrategia de los cuerpos de seguridad, a las que agarraran con los dedos en la puerta y del dolor los llevo a cometer errores, la medida se llama Moisés Melo, general de división en retiro, coordinador general de las fuerzas de seguridad.
El general Melo identifico el problema, un hombre con su experiencia no tuvo mucho que batallar, el protocolo fue equivocado, la manifestación de las personas es un derecho, aun cuando no nos gusten, la autoridad debe estar en la periferia, actuar con escudos, toletes, pero nunca con armas, el protocolo Melo, es de uso común en la mayoría de las manifestaciones del mundo, quite usted a Venezuela, el resto de las imágenes que usted puede ver para disuadir a manifestantes, está claro que es para toletes, escudos o chorros de agua a presión, alguien pensó, en Sinaloa, que usar armas de fuego en el primer círculo era la solución. Regreso con el protocolo Melo: las armas son en un segundo o tercer círculo, llegan en una eventual detonación de los manifestantes, nunca antes. Ese error, que alguien alentó, que policías cometieron, que incapaces jefes de seguridad no evitaron, tiene en un enredo a las autoridades porque jefes policíacos cubren a sus policías, porque así se cubren a ellos mismos, ahí están dos jefes que tienen la carga de la prueba, Héctor Ochoa Polanco, que es sub. director de la policía ministerial y además es director de la policía municipal de Culiacán, Polanco es uno de los que se esta cubriendo, el otro, Héctor Castillo Medina, que cubriendo a los responsables se pasa de vivo en la indagatoria, estos dos jefes son responsables de lo que paso el domingo 2 de marzo, hoy omiten decir la verdad.
Ochoa Polanco, doctor de profesión, tiene en su palmarés fallidas actuaciones como jefe de policía en Ahome, ahora en Culiacán; en Ahome era su único trabajo, en Culiacán, con el único merito de ser amigo de Chuy Toño tiene las dos chambas, dos cheques claro, como suele pasar al que sirve para dos jefes para uno queda mal o para los dos, como en el caso de Polanco, como es el caso de los hechos de 2 de marzo, además Polanco no crea usted que resulta ser la gran cosa, es un tipo común. Héctor Castillo es un muy destacado abogado, pertinente, excelente desde la función de ministerio publico, como litigante particular también ahí fue brillante, fue jefe de investigaciones de la ministerial, fue director de la estatal preventiva, con una gestión muy pertinente en esas dos funciones, después de una etapa como litigante vuelve a la función en nivel de sub. Secretario de seguridad con una discreta pero eficiente gestión, hoy metido en un asunto que lo pone en el ojo del huracán, porque como policía no desea que sus compañeros sean castigados por su error, como responsable del operativo está involucrado y como persona esta en la disyuntiva de actuar como abogado, para curarse en salud y ayudar a sus policías, o actuar con responsabilidad.
En suma todo este asunto desnuda a las corporaciones, los hechos del 2 de marzo lo han hecho, el protocolo Melo también, de esto se puede sacar cosas positivas, el gobernador Mario López Valdez, tomo una muy buena decisión al llamar al general de división Moisés Melo García, como coordinador general del sistema de seguridad, ahora toca sacarle jugo, que las grillas, los celos, que ya se presentan, permitan que el conocimiento, el protocolo Melo, actué a favor de Sinaloa y su gobernante.
TRAVELING ARRAOUND. Soy de los que piensa que la captura de Joaquín Guzmán Loera “El Chapo Guzmán”, es resultado de la inteligencia extranjera, con la actuación de algunos grupos mexicanos, de los poquitos eficientes que deben existir en el aparato federal, fue una parte operativa muy importante, todo esto llevó al más buscado por las autoridades del mundo a correr de Culiacán, su indiscutible base de operaciones, para Mazatlán, no para Durango y sus mas de 75 mil kilómetros cuadrados de sierra que han sido su manto desde 2001, en un acto por lo menos raro para un hombre como es Joaquín Guzmán, lo demás es cuestión de que usted saque sus propias conclusiones.
Para decir esto los argumentos son muy claros: el más cercano es el de las marchas, las autoridades no dimensionaron la figura del Chapo Guzmán, sin afán de hacer apología le doy algunos datos que vienen de sus persecutores de la DEA, el departamento del tesoro, el departamento de estado, del país del norte:
El grupo de Joaquín Guzmán mueve el 35 % de la droga que se vende en el mundo, es el puntal de la producción y trafico de matanfetaminas, pero la marihuana, la cocaína, la goma de opio es parte de su oferta, este grupo criminal solo en México tiene operaciones en 17 estados del país. Según las autoridades de los Estados Unidos, en el mundo este grupo tiene filiales en 54 países, en la sierra madre occidental hay 75 mil kilómetros cuadrados de superficie para cultivar marihuana o amapola, 60 mil de esos kilómetros controla ese grupo. Las estimaciones de las autoridades de los estados unidos ubican que el grupo del cartel de Sinaloa, emplea 500 mil personas en todos sus niveles desde células, Arquitectos, ingenieros, contadores, médicos, especialitas en cibernética, químicos, entre otras áreas del conocimiento y de la actividad criminal, con sistemas de pagos y beneficios superiores a los de todas las empresas.
Con esas dimensiones, que no incluye a los seguidores y seguidoras, los aspirantes, los beneficiarios y muchos más que podemos agregar, se busca abordar en una forma poco convencional, algo tan complejo como la estructura que diseñó el más buscado por las agencias internacionales desde la captura de Osama Bin Laden, sin dejar de ubicar que Joaquín Guzmán estaba detrás de Bin Laden cuando este ultimo aun vivía.
PICADA. Quedan tres años, menos que ese tiempo, ya paso el carnaval, estamos en cuaresma, luego la semana santa, llegará el verano, se ira medio año, muy rápido, es momento de pensar que en el aparato estatal hay que ver lo que se debe hacer, la llegada del General Moisés Melo García puede abrir expectativas diferentes, pero no es suficiente. Solo recordar Francisco Labastida fue sacudido por el sabadazo, y las explosiones, en su aparato de seguridad, Renato Vega los dos últimos años necesito de militarizar el aparato de seguridad, por la incapacidad de sus cuerpos de seguridad, Juan S Millan tuvo con el impacto de los secuestros que lo llevo a la creación de la UEA y el 11 de septiembre de 2004, con una seria crisis, un dolor de cabeza que 6 años después lo acosó, Jesús Aguilar Padilla desmanteló el aparato de seguridad desde 2008, no hay que verse en esos espejos.