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PEÑA NIETO Y SU

CRISIS DE IMAGEN

Por: Jorge Walterio MEDINA

medinawalterio@terra.com.mx

medinawalterio@outlook.com

 

Si las consecuencias de la crisis derivada de los sucesos de Iguala con la desaparición de los 43 normalistas habían arrollado al Partido de la Revolución Democrática y habían registrado burdas maniobras para enlodar la figura de Andrés Manuel López Obrador, a la manera del búmeran la estrategia mediática se le revirtió al gobierno federal y particularmente al Presidente Enrique Peña Nieto.

Y no escapó a las consecuencias de esta confrontación la señora Angélica Rivera, la esposa de Peña Nieto, figura de los medios en los últimos días, a raíz de la revelación de la existencia de  una mansión de su propiedad (así lo dijo la Presidencia de la República), valuada en algo así como en siete millones de dólares.

“Que explique cómo se hizo de mulas Pedro”, oímos decir a alguien por ahí, mientras que otros, recordando una vieja expresión griega, puntualizaban que “la mujer del César no sólo debe ser honesta, sino parecerlo también”.

Digamos que el periplo a China y a Australia metió al Presidente Peña Nieto en el puro centro de la escalada mediática en su contra, diseñada por cierto a partir de verdades y mentiras, pero teniendo como fondo la dolorosa circunstancia de los estudiantes normalistas y desde luego la matanza de Tlatlaya, donde elementos del Ejército son acusados de asesinar a 22 personas.

“Que el viaje constituye un asunto fundamental para el desarrollo de México” argumentó el periodismo oficioso que defiende a Peña. “Estos viajes no sirven más que para que Peña y su comitiva se paseen,  ya otros similares fueron realizados por otros presidentes, sin que ello le haya servido mucho al país”, dijeron los críticos del gobierno.

La “cereza en el pastel” la puso el maquillista de la señora Angélica Rivera, cuando presumió en las redes sociales que viajaba en la comitiva presidencial.

Digamos que la voz pópuli resume que la  señora Carmen Arístegui trae, ella sola,  demasiado ocupados a los López Dóriga y a los Gómez Leyva.

Y bueno en Sinaloa ya tenemos nuestra propia versión de la pugna mediática desatada a partir del drama de Iguala y fue en el marco de una sesión de la legislatura local donde confrontaron opiniones los diputados Imelda Castro del PRD y Mario Ímaz  del MC, con los priístas Jesús Enrique Hernández Chávez y Manuel Osuna.

Obvio que los primeros atacaron  a Peña y los segundos lo defendieron.

Y si para el dirigente de la COPARMEX en Sinaloa, Mariano Gómez, la casa de Las Lomas, la de los siete millones de dólares, es una posible dádiva para el Presidente Peña, la defensa de la dirigente priísta Martha Tamayo, no se hizo esperar,

“En estos momentos en que el Presidente Enrique Peña Nieto, está sufriendo y pagando lo que no debe, porque es un hombre comprometido que da los resultados que otros no han sabido dar, el priísmo sinaloense, le abraza y respalda solidariamente sus acciones para resolver la convulsión que se da en otras regiones del país”.

Ave María Purísima habrán dicho los panistas y perredistas sinaloenses.

Así están las cosas…