PALCO PREMIER

Jorge Luis Telles Salazar

 

La noche de este lunes, Tomateros de Culiacán inició, en el estadio “Angel Flores”, su última serie de la primera vuelta de la actual temporada de la Liga Mexicana del Pacífico, con dos preguntas a flor de labio, de parte de sus miles de seguidores:

¿Hasta donde pueden todavía llegar los guindas de aquí a su último juego del giro inicial?

Y en contraste ¿Qué tan abajo podría caer Tomateros, tras esta su serie contra Aguilas de Mexicali?

Primera respuesta: hasta el primer lugar, incluso, lo que le representaría la cosecha máxima de ocho puntos, por lo que hace a la primera mitad. Para ello, sin embargo, tendrían que darse una serie de combinaciones, que si bien son difíciles, para nada imposibles. Culiacán, para comenzar, tendría que limpiar a Mexicali, su rival en turno; que los Yaquis de Obregón, a su vez, sean barridos en su propio parque por los Venados de Mazatlán y que los Charros de Jalisco, a su vez, pierdan sus tres juegos en Guadalajara ante los Mayos de Navojoa. Esta opción, dejaría a Tomateros con marca de 20-15; a Yaquis, con 19-15; a Jalisco, con 18-17 y a Mexicali, también con 18-17.

Poco probable, si quiere usted; pero no imposible. Se trata de posibilidades matemáticas; pero posibilidades al fin y al cabo.

Segunda respuesta: pase lo que pase, aún con barrida ante Aguilas de Mexicali, Tomateros de Culiacán ya no podrá caer más allá del sexto lugar de la tabla de posiciones, lo que le representaría ubicarse en zona de calificación, con cuatro puntitos. De ser así, los guindas quedarían obligados a una segunda mitad mucho mejor que la primera para ahorrarse problemas, la noche del 30 de diciembre que es cuando se suman los guarismos y se definen los seis equipos que avanzan a la postemporada.

A nuestro juicio, lo más factible es que, sin renunciar a una mejor ubicación, Tomateros asegure, por lo menos, el cuarto lugar, lo que sería bastante bueno si tomamos en cuenta el mal arranque de la tropa de Benjamín Gil. Serían cinco puntos y solo una segunda mitad de desastre dejaría a Culiacán fuera de los “pley offs”.

Para lograrlo, los guindas pueden valerse por sí mismos, sin necesidad de otras combinaciones que a veces parecen fáciles; pero que tampoco se dan nada más porque si. El beisbol es muy caprichoso. Usted sabe.

Por ejemplo, si Culiacán le saca los tres juegos a Mexicali, nadie le quitará los seis puntos, pase lo que pase en las otras plazas del circuito. Y si solo son dos los triunfos, Mexicali se mantendrá en el cuarto lugar por su dominio sobre los guindas, que se ubicaría en 2-4. Fatal la limpia aquella de principios de temporada.

Con dos victorias de Tomateros sobre los Aguilas, Mochis estaría obligado a barrer a Naranjeros, en el estadio Sonora, de la ciudad de Hermosillo, para quitarle las 5 unidades a los guindas.

Y si solo es un triunfo, los Cañeros con dos  sobre Hermosillo, nos mandarían hasta el quinto sitio, donde nos corresponderían 4 puntos y medio, que no son despreciables; pero cinco serán siempre mejores. Elemental.

Y ya como para caer hasta el sexto se requeriría una limpia ante Mexicali y una barrida, a su vez, de los Venados de Mazatlán, en Obregón, sobre los Yaquis, líderes del circuito.

En resumen: cuatro puntos están seguros y casi casi hasta cuatro y medio. Para no enredarnos mucho, Tomateros deberá pelear por los cinco a sangre y fuego y si las circunstancias se dan pues pueden ser hasta seis.

Así de simple.

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Y bueno.

Lo mejor de todo es que la mejoría de Tomateros ha sido notable en lo que va de noviembre. Ya son dos semanas consecutivas las que Culiacán finaliza con saldo de 4-2 y si le sumamos los tres juegos que le ganó, previamente, a Hermosillo, la cuenta nos arroja un total de 11 triunfos en sus últimos 15 partidos. De hecho, en estos momentos, los guindas son el mejor equipo del circuito.

Todavía al terminar octubre, el panorama era, hay que si, más negro que una noche de luna nueva. Por algunos días, incluso, navegaron en el sótano y la sentencia en contra del manager Benjamín Gil parecía firmada.

Comenzó la reacción, sin embargo, y los triunfos comenzaron a caer.

Y miente quien diga que nada se ha ganado todavía. Ya están en el bolsillo, prácticamente cuatro puntos y medio, cuando solo parecían los 3 de rigor, para el sotanero de la primera mitad.

Sin contar el resultado del encuentro de la noche del lunes, es altamente factible que Tomateros concluya la primera vuelta con algunas milésimas por encima de .500. Bueno todo esto y alentador para la segunda mitad que arrancará el viernes venidero.

Digo.

=0=

A manera de colofón.

Por hoy la dejamos aquí. De este tamaño.

Le recordamos, sencillamente, las últimas series de la primera mitad: Aguilas de Mexicali en Culiacán; Cañeros de los Mochis en Hermosillo; Venados de Mazatlán en Obregón y Mayos de Navojoa en Guadalajara.

Se aceptan apuestas.

Y bueno. Que Dios los bendiga…