EL DECÁLOGO DE PEÑA NIETO
ACIERTOS Y OMISIONES
Finalmente el Presidente Enrique Peña Nieto presentó el documento que incluye su estrategia a corto, mediano y largo plazo, para buscar solución a la problemática que enfrenta al país.
Muchas y diversas las reacciones generadas a partir del decálogo del mandatario y entre ellas el rechazo de dos fuerzas políticas, PAN y MORENA, además de algunos organismos intermedios, lo que indica primero que no lograron consensar la estrategia, y segundo que panistas y morenistas persisten en buscar la mayor ganancia posible de la crisis que ahora afecta al PRI y al PRD.
Desde luego que el plan emergente anunciado por Peña Nieto no encontró la simpatía popular buscada a satisfacción de su gobierno, sin embargo algo se tenía que hacer y cuando menos ese paso se dio.
La extrema pobreza que persiste en Guerrero, Oaxaca y Chiapas, lastima y sangra a este país y aquí es innegable el acierto de buscar medidas emergentes para abatir la miseria.
Sin embargo es preocupante el señalamiento de muchas voces que advierten la falta de autocrítica del gobierno federal, respecto del nivel de su propia responsabilidad en la crisis.
Cómo entender la identificación de problemas tan graves como la corrupción y la infiltración del crimen organizado, apenas en el nivel municipal y no en todo el espectro donde se ubican de manera notable en el estado y en la federación también.
El mando único en una policía estatal que supla a las municipales constituye una alternativa que puede dar resultados, pero que de nuevo regresa a la intentona común de ‘romper el hilo por lo más delgado’. Es decir, seguir afectando la autonomía de los municipios, cuyas autoridades guardan ominoso silencio para que no se les afecte con la asignación de recursos.
Recordemos que lo del mando único, fue una estrategia diseñada durante el gobierno del panista Felipe Calderón, que no ha podido ser concretada en México.
El qué sigue después del paso dado por Peña Nieto llama la atención popular, partiendo de la premisa de que el decálogo anunciado constituye apenas una estrategia que no avanzará si no se negocian cuotas del poder económico y político, cuya disputa patrocinó la crisis mediática del mandatario y de su grupo político.
Ideal hubiera sido que en la estrategia federal se consideraran e incluyeran rubros tan importantes como el de la reforma fiscal que generó enorme preocupación y rechazo, y el del apoyo a la educación pública, cuyo abandono oficial figura como el principal descontento de instituciones como la propia Normal Rural de Ayotzinapa, cuna de la tragedia que hoy le cobra la fuerte factura a Peña Nieto, al PRI y desde luego al PRD.
Ya “les caerá el veinte”.
Así están las cosas…