¿QUÉ PASA CON LA GASOLINA?
Jorge Aragón Campos
“Mal empieza la semana para quien lo ahorcan en lunes”, reza la voz popular, de ahí que a los mexicanos nos inició bastante mal el año, merced a la estupidez de la Secretaría de Hacienda, la cual que ya se vuelve el principal distintivo de esa malograda institución.
Iniciando el año, La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) publicó en el Diario Oficial de la Federación, un acuerdo en el que establece que durante el año podría darse otro incremento en el precio de las gasolinas y diésel en caso de que estos combustibles sean afectados por la volatilidad del mercado. El Gobierno federal prometió que no habría sino un sólo ajuste anual a los combustibles, y más: que la Reforma Energética bajaría precios de la gasolina, del gas y de otros energéticos de uso cotidiano. El acuerdo 016/2014, señala de manera textual que “La política de precios máximos al público que se emita, deberá prever ajustes de forma congruente con la inflación esperada de la economía y, en caso de que los precios internacionales de estos combustibles experimenten alta volatilidad, el Ejecutivo Federal preverá mecanismos de ajuste que permitan revisar al alza los incrementos de los citados precios, de manera consistente con la evolución del mercado internacional”. Nótese que la redacción en ningún momento señala la posibilidad de un ajuste a la baja, solo a la alza.
Por si alguna duda quedaba, el portal sin embargo.mx, recoge la opinión de Leticia Armenta Fraire, directora del Centro de Análisis Económico del Tecnológico de Monterrey, campus Ciudad de México, dijo que “el parámetro [para el aumento] es la inflación, de tal forma que la gasolina, como un bien proporcionado por la Empresa Productiva del Estado, como es el caso de Pemex, está fijando su precio”. “Administrando este precio, no obedece a las ofertas del mercado, no fluctúa, ni disminuye, porque no está vinculado a los costos internacionales. El gobierno fija el precio de acuerdo al parámetro de la inflación”, afirmó.
¿No les queda claro aún? El asunto es muy simple: el gobierno no considera, en ningún momento, bajar el precio de los combustibles, solo actuará para aumentarlos. Así fue contemplado en la dichosa reforma energética, nada más que en Hacienda no existe ya nadie con la suficiente habilidad para cometer pillerías a la chita callando, al contrario, no están contentos si no lo publican a los cuatro vientos, para luego tener que desdecirse.
Y pensar que Videgaray ¿era? El gallo de Peña nieto.