= Buen fin para los pitchers mexicanos en MLB
= Yanquis y dodgers, líderes. Se vale soñar en una SM
= Padres tomó delantera en la final de la Liga JAPAC
Jorge Luis Telles Salazar
A pesar de la mala salida de Giovani Gallardo – ¡malísima! – el pasado fue, en términos generales, un buen fin de semana para los lanzadores mexicanos, instalados en el beisbol de las Grandes Ligas.
Gallardo, en efecto, tuvo, el que se considera, su peor trabajo desde el montículo, desde que viste la franela de Texas. Giovani solo se sostuvo por cuatro entradas, a lo largo de las cuales, los Astros de Houston lo castigaron con 7 hits, buenos para 5 de las 10 carreras que le hicieron a los texanos.
Hay días así en el beisbol. Lo sabemos todos. Ahora, el mexicano marcha con 9 descalabros, a cambio de 7 victorias. Tales números, hay que decirlo con claridad, no reflejan, ni por asomo, la calidad de Gallardo.
Marco Estrada, en cambio, lanzó a lo largo de ocho innings contra los Manta Rayas de Tampa, a quienes blanqueó en ese lapso. Solo le pegaron tres imparables; no entregó base por bolas y si recetó 5 “chocolates”. No es muy ponchador Estrada porque su fuerte es la variedad en sus pitcheos, cualidad que ya se tradujo en 7 triunfos en lo que va de la temporada, por 5 derrotas. Una gran salida de Marco, sin duda.
Y para redondear esta buena noticia, les contamos que quien lo relevó, en el noveno inning, fue el sinaloense Roberto Osuna, a quien le dieron la bienvenida con un inatrapable; pero se desquitó con sonoros “chocolates” en contra de los últimos tres bateadores.
Le ha funcionado bien la dupla al alto mando de los Azulejos de Toronto. Ojalá y sigan por el mismo camino.
Y quien inclinó la balanza hacia un saldo positivo, fue Miguel González, con labor de cinco inatrapables en igual número de episodios, frente a los Tigres de Detroit. El “Mariachi” condujo a los Orioles de Baltimore a un triunfo de 9-3 y su marca personal se ubicó en 8 ganancias y media docena de derrotas.
Ha sido un año de contrastes para Miguel González, que lo mismo se ve sublime en el cerrito, que es apaleado en el partido siguiente; pero ahí la lleva, de cualquier modo.
En suma: todo dentro de los parámetros establecidos.
La actual campaña de las Grandes Ligas, tanto en la Nacional como en la Americana, ha ubicado a todos los actores en su justa dimensión. Pueden dar más, desde luego; pero la fortuna no ha estado de su parte.
Hay que seguirlos con detenimiento y esperar que cuando menos uno de ellos nos haga erl favor de venir a la Liga Mexicana del Pacífico.
Digo.
= YANQUIS Y DODGERS, EN LA CIMA =
Yanquis de Nueva York y Dodgers de los Angeles, los equipos con más seguidores en nuestro país, ganan terreno en sus respectivos circuitos y en la medida que pasan las semanas y luego los meses crece la ilusión de verlos, frente a frente, en una Serie Mundial. Como aquella de 1981 ¿la recuerda?
Yanquis lidera la división Este de la liga Americana, con cuatro juegos arriba de los Orioles de Baltimore, su más cercano perseguidor. Los Medias Rojas de Boston, el odiado rival, se quedan. Están en el frío sótano: ocho abajo.
En la central, los campeones Reales de Kansas City, aventajan con seis juegos a los Gemelos de Minnesota, que ya ven en el “wild card” su tablita de salvación.
Y en el Oeste, el otro club angelino, el de los Querubines, es puntero. Houston está ahí. Cerca.
Por lo que hace a la vieja liga nacional, en el Este, los Nacionales de Washington encabezan la tabla de posiciones; pero los Mets de Nueva York no dejan de luchar. A dos juegos de distancia, prácticamente les pisan los talones.
En el centro: San Luis arriba y Pittsburgh en segundo. La diferencia son 4 juegos y medio.
Y en el Poniente, lo que comentábamos: Dodgers de los Angeles – todavía con Adrián González como puntal ofensivo – le saca tres juegos y medio a los actuales campeones mundiales, los Gigantes de San Francisco.
Cierto, nada escrito porque falta mucho todavía; pero, de cualquier modo, los equipos se han acomodado ya conforme a su potencial.
Las cosas, dicen, suelen cambiar después del Juego de Estrellas.
Pendientes, entonces.
= PADRES A UNA VICTORIA DEL TITULO EN LA JAPAC =
Y mientras, aquí en Culiacán…
Padres dio gran campanazo el pasado domingo: doblegó 7 carreras contra 3 a JAPAC y se colocó a solo una victoria de conquistar el campeonato de la Liga JAPAC. Bueno, el bicampeonato, mejor dicho.
Y esto lo podrían lograr el próximo domingo, en el segundo de una serie que llevó a miles de aficionados a la pelota en el primero, en la unidad deportiva JAPAC.
¿Por qué campanazo? Bueno, porque se esperaba un resultado más apretado, en realidad, ante la calidad de Julio Gutiérrez, el pitcher estelar del equipo anfitrión y fue ese tremendo serpentinero durante seis innings; pero se fundió en la séptima y ahí le hicieron un fulminante rally que mandó el partido al refrigerador.
José Angel Ríos, del otro lado, si que se vio formidable puesto que solo toleró 3 hits y se apoyó en el bateo de Oscar Torres – sencillo, doblete y cuadrangular – para adjudicarse el éxito y acercar a Padres al título absoluto.
Se trata, sin embargo, de dos magníficas escuadras. No se descarta, entonces, que el domingo se empareje la serie.
Gutiérrez, con la daga hasta el cuello, va por el desquite.
Y allá nos vemos.
= COLOFON =
Y hasta aquí por hoy.
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Búsquenos.
Ya nos fuimos.
Dios los bendiga.