LA SUCESIÓN EN SINALOA Y LA
ESPECULACIÓN QUE SUBE DE TONO
Por Jorge Walterio MEDINA
El proceso de la sucesión gubernamental en Sinaloa sigue creciendo en términos de especulación y más allá del surgimiento de nuevos aspirantes como el doctor Francisco Frías Castro, la gran pregunta sigue siendo si las fuerzas regionales, los operadores políticos locales, estarán en condiciones de enfrentar al Presidente Enrique Peña Nieto ante la eventual postulación priísta de Jesús Vizcarra Calderón.
Hablamos de un Presidente que atraviesa por una grave crisis en términos de imagen, pero que con lo que tiene le alcanzó para que su partido se mantuviera como la primera fuerza política nacional con los resultados de la elección federal intermedia del pasado siete de junio.
En el 2010 y teniendo como figuras a Mario López Valdez y al exgobernador Juan Millán, un grupo de priístas se reveló a la decisión del entonces gobernador Jesús Aguilar Padilla, que buscaba que su sucesor fuera el empresario Jesús Vizcarra.
Los resultados son de sobra conocidos, aunque de ninguna manera estorba decir que en el 2016 viviremos circunstancias distintas a las del 2010, y una de ellas, importante sin duda, es que el Presidente de México ahora lo es el priísta Enrique Peña Nieto y no un panista como lo fue Felipe Calderón cuando el tricolor perdió Sinaloa.
Enrique Peña Nieto acudió hace algunas semanas a la sede del Comité Ejecutivo Nacional del PRI. Fue la reedición de un rito de los presidentes priístas cuando reiterando que siguen siendo cabeza del poder político en México, anuncian que la decisión respecto del quién será el próximo dirigente nacional del PRI y de quién será el próximo candidato del tricolor a sucederlo, constituye una decisión que será tomada por él y por nadie más.
Digamos que la sucesión en la gubernatura de Sinaloa y de otras entidades más del país, se inscribe en ese proceso, en el de la sucesión presidencial.
Del 2016 al 2018 la distancia entonces es corta, en términos de operación política.
Y bueno, la eventual llegada de Manlio Fabio Beltrones al CEN del PRI desde luego que pondría un ingrediente extra en la sucesión de Sinaloa y de ello hablaremos en próximas entregas.
La lista de pretensos a suceder al gobernador Mario López Valdez es larga, sobre todo en el Partido Revolucionario Institucional
Están Jesús Vizcarra Calderón, el alcalde Sergio Torres, David López Gutiérrez, los senadores Aarón Irízar, Diva Hadamira Gastélum y Daniel Amador, Heriberto Galindo, Gerardo Vargas Landeros y Francisco frías Castro, como parte de una lista que puede seguir creciendo en las próximas semanas.
A un lado de ellos está el diputado Héctor Melesio Cuen Ojeda, presidente del Partido Sinaloense, la organización política que ha registrado el mayor crecimiento en la historia reciente de la entidad.
Con alianza, coalición, o sin ellas, Cuen Ojeda está llamado a ser uno de los principales protagonistas del proceso electoral del 2016 en Sinaloa.
Ya lo veremos.
Interesante lo que ocurre al interior del PAN y el PRD, por que ambos partidos sufrieron un grave deterioro luego de su “victoria” en el 2010, cuando postularon al actual gobernador de la entidad.
Digamos que el triunfo del señor López significó de muchas maneras una derrota histórica de la extraña alianza que habían formado la izquierda y la derecha.
En Acción Nacional se escuchan los nombre de Martín Heredia, quien está a punto de culminar su encargo como diputado federal, el alcalde de Guasave Armando ‘Kory’ Leyson, cabeza de un grupo político que le repitió una derrota al PRI en la región del Petatlán, Roberto Cruz, uno de los personajes que convenció al entonces presidente Felipe Calderón para que el PAN postulara a López Valdez y desde luego el senador Francisco Salvador López Brito.
Y cuál es el futuro de la izquierda sinaloense.
Difícil predecirlo.
En el caso del PRD no escuchamos el nombre de algún militante que esté en condiciones reales de ganar la gubernatura.
MORENA, la nueva opción de la izquierda, no demostró mucho en su aparición en Sinaloa en la elección federal del 2015 y en la elección local del 2016 tendrán que demostrar de qué están hechos.
Pensemos que tanto MORENA como el PRD jugarán su futuro político en Sinaloa mediante el establecimiento de alianzas con otras fuerzas políticas y que, entonces, dependen del tipo de circunstancias que prevalezcan en la coyuntura electoral del 2016.
Digamos que perredistas y morenistas tendrán que realizar en los próximos meses el trabajo de activismo político que le siguen debiendo s sus simpatizantes en Sinaloa.
No tienen de otra.
Así están las cosas…