Heriberto Félix Agazapado

   Los resultados de la contienda nacional por la dirigencia del PAN, también tendrán repercusiones en Sinaloa que afectarán el proceso electoral del año que entra; el triunfo de Anaya representa la continuidad para el PAN sinaloense, lo cual confirma que la política es la continuación de la guerra por otras vías, pues también en ella se presentan victorias pírricas.

Con diferentes síntomas, el mismo síndrome (el de la negación) que afecta al PRI se manifiesta en el PAN, es el mismo mal pero con efectos diferentes, porque no es lo mismo volver al poder habiendo olvidado qué hacer con él (el PRI), que estar en la oposición habiéndose olvidado ya lo que eso es (el PAN).

Ahora es el PAN quien se comporta como si los últimos quince años no existieran, particularmente no quieren ni oír hablar de las elecciones de junio pasado, para qué (han de andar diciendo), si nunca ocurrieron ni el bronco en Nuevo León, ni Alfaro y Kumamoto en Jalisco y mucho menos Clouthier en Sinaloa.

De diferentes maneras, en el mundo natural, cuando se ve afectado un organismo emite señales involuntarias de debilidad, que son recogidas e interpretadas por los depredadores y comienzan a rodearlo para asestarle el golpe final; de la misma manera, al menos para Sinaloa, el PAN ha lanzado con toda claridad la señal de que aquí no hay cambios ni marcha atrás, lo cual ya avispó a más de un depredador.

Así como quien no quiere la cosa, Heriberto Félix comienza a dar señales de vida, muy leves por cierto: meros estirones, maniobras de desentumecimiento, pero respira. Ya hubo más de una pequeña reunión aquí en Culiacán, muy “entre amigos”, “muy social todo”, “nada político”. Ajá.

Dicen sus detractores (panistas, por supuesto) que Heriberto es un pusilánime, incapaz de enfrentar el menor riesgo, y que de ninguna manera se atreverá a contender de nuevo en nuestro estado. Cediendo sin conceder, pasan por alto que Madero sin lugar a dudas tiene el control absoluto en el PAN, es decir de sus militantes, pero no de sus votantes. El olor del animal agónico ya es demasiado fuerte, el propio PAS se apresta a convertirse en la segunda fuerza del estado y personajes, como Heriberto Félix, pueden estar pensando ya en que bien valdría la pena echar una corridita, sin olvidar que el calderonismo es una fuerza real de la derecha, golpeados y todo pero agresivos a más no poder y con urgencia de triunfos y posiciones; cada vez es menos descartable una fórmula independiente con Clouthier y Félix por Culiacán y por Mazatlán (no necesariamente en ese orden), y además tienen el tiempo a su favor: no tienen que renunciar a nada, no tienen que avisar nada, no tienen que hacer nada…sólo esperar… hasta ver doblar las patas a su víctima. Así es el mundo natural: cruel y despiadado.