PALCO PREMIER

= Emblemático, el nùmero 7 para Urías

= Lo observarán dos o tres salidas más

= Siguen las comparaciones con Valenzuela
= Peña y Oliver, brillan en Grandes Ligas
= Cesar Tapia, líder de bateo en la LMB

Jorge Luis Telles Salazar

Julio Cesar Urías lleva el número Siete en sus espaldas y fue justamente en su séptima salida como abridor, cuando alcanzó su primera victoria en Ligas Mayores, de muchas que seguramente cosechará a lo largo de lo que se visualiza como una prometedora carrera en el mejor beisbol del mundo, cuando todavía no ajusta los 20 años de edad. La logró en el arranque de la semana, contra los Cerveceros, en el estadio de éstos, en la ciudad de Milwaukee.
El triunfo llega justo a tiempo, como para prolongar la estancia del chamaco de Culiacán con el primer equipo de los Dodgers de los Angeles, cuyos directivos tienen la idea de regresarlo a Sacramento, la sucursal en la Liga de la Costa del Pacífico de clase triple “A” en aras de que el joven consuma el alimento que requiere para alcanzar la fortaleza que se requiere en la MLB: experiencia y concentración.
A lo mejor, tras esta victoria, la organización angelina mantendrá el propósito de bajar por un par de meses a Julio Cesar a triple “A” para llamarlo de nueva cuenta al equipo grande, durante las semanas finales del verano beisbolero; pero, después de su actuación del lunes próximo pasado, posiblemente le asignen dos o tres salidas más. Y si liga triunfos y si se advierten en él avances notables, pues pudiera suceder que lo dejaran de una buena vez con el primer equipo. ¿Para qué experimentar más pues?
Y bien.
Ahora que Julio ya ganó, luego de una sensible mejoría en sus últimas cuatro apariciones, salen a flote estadísticas interesantes en torno a este joven originario de la capital de Sinaloa y sus balbuceos en el beisbol de las Grandes Ligas.
Los amantes de la numerología, en efecto, nos dicen que Urías obtuvo su primer triunfo, algunos días más joven que Fernando Valenzuela. Julio tenía 19 años y 321 días, la noche de su aparición histórica en el parque de Milwaukee; Fernando, 19 años y 340 días, cuando conquisto su primer éxito con el team mayor de los Dodgers. También se metió a la estadística con su primer hit y su primera carrera producida (en un gran gesto, su compatriota y compañero de equipo, Adrian González, reclamó la pelota y se la entregó como recuerdo) y se convirtió, de paso, en el primer lanzador menor de 20 años en ganar un juego de la MLB, desde que Félix Hernández lo hizo en 2005.
Esta última fue su salida más larga desde la fecha de su debut: 6 entradas, a lo largo de las que admitió solo un par de hits e igual número de carreras. Ponchó a seis y el “prietito en el arroz” vino con sus seis bases por bolas, la cantidad más grande desde su debut. Afortunadamente no le hicieron mella en el resultado final y pues todo fue, a la postre, reir y cantar.
A nuestro juicio, ninguna decisión tomada todavía por los jerarcas de los Dodgers de los Angeles. Lo observarán por lo menos dos o tres juegos más antes de acordar, en forma colegiada, que pasará con Julio Cesar Urías.
Pendientes pues.
= RAMIRO PEÑA Y OLIVER PEREZ =
Mientras.
Ramiro Peña y Oliver Pérez tienen, en efecto, muchas cosas en común con Julio Cesar Urías, el pitcher de los Dodgers de los Angeles. La más atractiva e interesante es que los tres forman parte del roster de los Tomateros de Culiacán y Oliver, como Urías, también es nacido en esta ciudad capital.
Razón de más, entonces, para un seguimiento especial, mismo que por lo que a esta semana corresponde, deja un sabor de boca más que excelente.
Mire usted:
Con números al corte del lunes próximo pasado, Ramiro levantaba 4 hits en 10 turnos oficiales, para un extraordinario .400 en porcentaje de bateo y lo relevante es que, de esos 4 imparables, dos son dobles, un triple y un sencillo. Según nuestro monitoreo, el regio ha sostenido un buen paso ofensivo en lo que va de la semana.
Buenos, magníficos los números de Peña; pero antes de que la euforia nos invada, conveniente es precisar que la razón por la que Ramiro está en el primer equipo de los Gigantes de San Francisco es por su versatilidad y por su excelente defensiva. Y aquí tampoco ha quedado a deber: lo han utilizado tanto en la segunda como en la tercera almohada y hace días circuló un video en redes sociales, en el que se muestra a Ramiro Peña con un soberbio lance, de Grandes Ligas, en la antesala.
Ramiro ya ha jugado temporadas completas tanto con Yanquis de Nueva York como con Bravos de Atlanta y no sería nada extraño, entonces, que se quedara hasta el final, ahora con los Gigantes de San Francisco, uno de los equipos de mayor tradición en el beisbol de las Ligas Mayores.
Por lo que a Oliver Pérez corresponde, justo el mismo día del triunfo de Julio Cesar Urías hizo un sólido relevo y se adjudicó su segundo gane de la campaña, para los Nacionales de Washington. Ahora tiene saldo de 2-1 y 4. 50 de efectividad.
Insistimos: son buenas noticias para los aficionados de Culiacán, las que nos llegan de los estadios de la Major League Base Ball.
Mejor lo serán, cuando nos digan que podrán jugar en invierno con el equipo de casa.
Digo.
= TAPIA, POR LA TITULARIDAD =
Y bien.
Si Cesar Tapia, – el primer cátcher de los Pericos de Puebla desde hace ya varios años -, dice un día de estos que viene por la titularidad con Tomateros de Culiacán, habrá que hacerle caso.
Lo dice en serio.
Tapia, que no ha podido ser el primer receptor con los guindas, ante las excelentes cualidades defensivas de Román Alí Solís, pretende hacerse de este sitio a punta de batazos, justamente como los que reparte, hoy día, en la Liga Mexicana de Verano.
Conforme a los últimos números en nuestro poder, Cesar se mantenía como líder de bateo de la presente campaña del cálido circuito, con un nada despreciable .374, por encima del .367 de Eliezer Alfonso, de los Diablos Rojos del México y del .364 de Carlos López, del Aguila de Veracruz.
En el renglón de producidas, Tapia es tercero, con 57 carreras empujadas y es, con mucho, el mejor de los artilleros del equipo guinda, allá en la Liga Mexicana.
Con esto, no bromea.
Viene por la titularidad.
Finalmente ya que en esto andamos, comentarle que, además de Cesar Tapia, sobresalen, en el renglón ofensivo: Francisco Ferreiro, de Saraperos de Saltillo, con .342; Daniel Hinojosa, de Broncos de Tamaulipas, con .329 e Iker Franco, de Tigres de Quintana Roo, con .323.
¿Qué os parece, amable lector?
= EL COLOFON =
Y hasta aquí por hoy.
La despedida con nuestros deseos de siempre: que Dios los bendiga.