HORROROSA SEMANA SANTA
Jorge Aragón Campos jaragonc@gmail.com
Ya en otra ocasión, en este mismo espacio, comenté sobre mis muy particulares hábitos con respecto a la semana mayor. Para acabar pronto, lo sintetizaría de la siguiente manera: a mis sesenta años cumplidos, si acaso habré salido de paseo unas quince veces en esas fechas, o sea que acostumbraba salir muy poco; hoy de plano nada. Pues aún así, o tal vez por eso, puedo afirmar nunca había visto vacaciones tan desastrosas como las de este año.
Primeramente, un amigo me comentaba preocupado si tanto incendio entre fines de marzo y principios de abril no tendrían algún significado alarmante, como piromaniacos, vandalismo simple o algo por estilo; no lo creo, de hecho esa clase de siniestros habían aminorado, antes eran comunes los incendios antes de semana santa ¿razones? Las ignoro todas, pero así ocurría, el único elemento es que esta época es la del estiaje, cuando ya está muy seco todo y el paisaje sinaloense por todos lados cuenta con basura, ramas, hojarasca, etc. donde sólo es necesaria una pequeña chispa para iniciar un buen fuego. Claro, podrán ustedes decir ¿pero tantos y tan grandes en un lapso tan breve? Es verdad, como también lo es que nunca un año es igual a otro.
Lo de accidentes y violencia son otros casos. Por cierto, lo inusitado de este periodo vacacional no abarca sólo a Sinaloa, también fue fenómeno nacional, e inició con el brutal accidente en Michoacán donde mueren 29 personas de una familia en un solo encontronazo carretero, se pudiera decir que fue una tragedia, pero que un transporte de combustible y un transporte de pasajeros choquen y exploten sobre una autopista, indican con fuerza la posibilidad de que ahí hubo irresponsabilidad y negligencia.
Por decir lo menos.
En Sinaloa lo de la inseguridad sí llegó a niveles históricos, presentando para el arranque, los despojos de carros sobre el tramo de la autopista Navolato – Altata, mientras para el cierre tuvimos el falso retén instalado sobre la Maxipista a Mazatlán, a la altura de Celestino Gazca, con el fin de despojar vehículos, donde ya llevaban tres cuando les cayó manotas y se armó la tracatera, con el subsiguiente cierre de la autopista durante cuatro horas. Así empezó y así acabó el periodo vacacional, de lo que hubo en medio no alcanza el espacio para enumerarlo.
Quizá usted no lo sepa, pero el término idiota significa mal ciudadano, se refiere a aquellos que no tienen capacidad para vivir en grupo, un idiota es un hombre que sólo piensa y da importancia a sus asuntos, sólo existe él…según él, el resto del mundo le importa un pito; de ahí derivan idioma e idiosincrasia. Un buen ejemplo de idiotez, es cuando frente a un problema que afecta a la colectividad (o que puede afectarla), respondemos con un “pues a mí nunca me ha perjudicado ni he tenido ningún problema y háganle como quieran”; palabras más, palabras menos, tengo aproximadamente cuarenta años escuchando esa respuesta cuando alguien expone una situación que es, o representa, una amenaza futura.
Al que venga y me diga “ni modo, aquí nos tocó vivir”, le parto la cara, porque este “aquí” es el infierno que nos hemos construido para vivir y para que vivan nuestros hijos, es obra nuestra y de nadie más.
Merecido tenemos todo lo que nos está pasando. Más merecido tenemos todo lo que nos va a pasar.