CON EL TELÓN A PUNTO DE CAER
LAS COSAS QUE PASAN
Por: Jorge Walterio MEDINA
medinawalterio@hotmail.com
El Presidente Felipe Calderón acaba emitir una opinión sobre su propia sucesión afirmando que ninguno de los aspirantes tiene segura la victoria.
El qué hay detrás de las afirmaciones del mandatario llama la atención de analistas que vislumbran que Calderón omite deliberadamente las tendencias de encuestas y sondeos, para recordarle a partidos y candidatos que aún le queda tiempo para influir, o tratar cuando menos de hacerlo, en su propia sucesión.
Desde luego que candidatos y partidos, incluida su correligionaria Josefina Vázquez Mota, han medido cautelosos la fuerza de Calderón Hinojosa.
En este y otros espacios se dijo que el Presidente Felipe Calderón había sido el gran ausente en los dos debates presidenciales y de las campañas en general, cuando nadie, ni AMLO, ni EPN, lanzó crítica importante alguna respecto de una administración que falló en rubros como seguridad (ahí los más de sesenta mil muertos por la guerra entre delincuentes), generación de empleos, economía y desarrollo, entre otros.
Hablamos de una sospechosa omisión.
Qué decir de la enorme ausencia de operación política que ha caracterizado a su gobierno, donde, a manera de cereza en el pastel, tenemos que recordar la derrota de su hermana Luisa María en las elecciones por la gubernatura de Michoacán, en un descalabro humillante que le propinó el PRI.
Desde luego que junto a lo anterior no puede dejar de considerarse el fanatismo político de Calderón, un hombre que acudió a la tumba del padre para prometerle que no permitiría el regreso del PRI a Los Pinos.
Analistas internacionales han mostrado su asombro por la solidez de la imagen del abanderado del PRI, Enrique Peña Nieto, en la sucesión presidencial, porque nada de lo que ha ocurrido, los debates, el ataque sistemático de toda una guerra sucia lanzada en su contra, la participación de miles de jóvenes y finalmente hasta los intentos de agresión, han logrado hacer que baje en las encuestas de la carrera presidencial.
Cómo hacerle entonces para derrotar al PRI parece ser lo que ahora se interrogan algunas voces.
Muy pocas cosas tienen de común la izquierda y la derecha en México, pero una de ellas es su odio al PRI.
Sin embargo en temas como el IVA, la reforma constitucional que permitió le venta del ejido, el asunto del FOBAPROA y en muchos otros, la alianza PRI-PAN ha sido manifiesta.
Incluso la unión entre el PRI y el PAN fue uno de los factores que permitieron que Calderón ‘derrotara’ a López Obrador en el 2006, cuando algunos gobernadores priístas de la región norte y noroeste del país, incluido el de Sinaloa Jesús Aguilar Padilla, le jugaron las contras a su partido, en una operación coordinada por la maestra Elba Esther Gordillo y que posibilitó la derrota del abanderado de la izquierda.
A pesar de ello, no hace mucho tiempo nadie se hubiera atrevido a mencionar siquiera la posibilidad de una alianza entre panistas y perredistas en México, pero la ficción dejó de serlo en el 2010 cuando la unión de ambas fuerzas políticas les permitió ganar las gubernaturas de Oaxaca, Puebla y Sinaloa.
Hablamos de una estrategia electoral anti-PRI diseñada y aplicada desde Los Pinos con toda la aprobación de Felipe Calderón.
Quizá por ello entonces el surgimiento de voces que no descartan la posibilidad de una alianza por la presidencia entre panistas y perredistas, diseñada desde luego en el marco de una burda desesperación por contener al PRI y a su abanderado Enrique Peña Nieto.
Realidad o ficción esta tesis comienza a socializarse teniendo como respaldo precisamente la enorme posibilidad de que PAN y PRD, terminen siendo derrotados en un melodrama que algunos ya titulan como ‘el retorno del dinosaurio a Los Pinos’.
¿Será?
LAS COSAS QUE PASAN
En Sinaloa la lucha electoral también es tema y aquí llama la atención de la opinión pública la disputa por los escaños que en el Senado dela Repúblicale corresponden a Sinaloa.
Hoy por primera vez existe la real posibilidad que las dos senadurías de mayoría y la otra de primera minoría, no queden en manos de priístas y panistas, cuando menos en ese orden, como tradicionalmente ha ocurrido en Sinaloa.
Hablamos desde luego de la real posibilidad de que en la elección federal del primero de julio próximo emerjan otras figuras políticas, como sería el caso del exrector dela UniversidadAutónomade Sinaloa y exalcalde de Culiacán, Héctor Melesio Cuen Ojeda, cabeza de una campaña electoral intensa y llamada a competir con probabilidades de ganar un escaño senatorial.
Sin dejar de lado señalamientos que acusan a Cuen de realizar alto gasto de campaña, no podemos negar que en términos de proselitismo y trabajo electoral, el abanderado del PANAL supera con mucho a los priístas Aarón Irízar López y Daniel Amador Gaxiola y a los panistas Francisco Salvador López Brito y Adolfo Rojo Montoya.
Por eso hay voces que advierten que la competencia de Cuen Ojeda está más con el voto duro que en Sinaloa mantienen el PRI y el PAN, que con los candidatos Irízar y Amador, y López Brito y Rojo Montoya.
Se señala incluso que el llamado voto duro se está convirtiendo cada vez más en leyenda que en realidad en ésta y en otras entidades del país, lo cual abonaría a favor de Cuen.
Hay quienes afirman también que en Sinaloa los candidatos priístas al Senado dela Repúblicano tienen el apoyo que cuando menos en las encuestas se observa a favor del abanderado presidencial priísta Enrique Peña Nieto y ello desde luego que es demasiado visible.
Irízar y Amador son objeto también de una fuerte presión al interior de su propio partido, donde diversas corrientes políticas trabajan para sacarlos de la posibilidad de una eventual candidatura en la sucesión de Mario López Valdez.
En el caso de los panistas López Brito y Rojo Montoya, los analistas advierten que ellos han venido cayendo en las preferencias, al igual que su abanderada presidencial Josefina Vázquez Mota.
Estamos apenas a unos días del la fecha de la elección federal y así habrá terminado todo tipo de especulación.
El telón cayendo entonces en el final de una coyuntura electoral que nos ha mostrado de todo, y que, en su desenlace, podría enseñarnos de nuevo lo poco previsible que suele ser la política en México.
En otro tema, en Mazatlán la reunión de gobernadores fracasó en su intento de lograr el regreso de los cruceros turísticos, no sólo al puerto sinaloense, sino a otros destinos del país.
El principal obstáculo para cambiar la actitud de los empresarios navieros, lo fue el problema de la violencia que despedaza la imagen de México en el extranjero.
En Culiacán vecinos de Bachigualato afectados por la construcción del llamado puente Aeropuerto, están reclamando enérgicamente al alcalde Aarón Rivas que cumpla su promesa de impedir una obra que ha logrado la repulsa popular.
Aarón Rivas acaba de autorizar la reanudación de la construcción del puente Aeropuerto y ello generó fuertes críticas y señalamientos en su contra.
Así están las cosas…