SE EQUIVOCARON DE ENEMIGOS

Jorge Aragón Campos  jaragonc@gmail.com

Ahora sí, que hasta aquí llegó el último mantra donde están refugiados –de manera muy legítima- quienes insisten en mantener el beneficio de la duda a favor de AMLO: ¿Pero a poco tú no crees que todo ya esté calculado así?

Tomando en cuenta los últimos acontecimientos… no.

La diarrea verbal del presidente, es tan desafortunada que al inicio costaba mucho aceptar fuera real, cuantimás porque lo hace a diario y por televisión, pero esta idea del paro nacional femenino, es un fenómeno que no está contemplado en el libreto de la mañanera, mostrando el verdadero temple de su flamante conductor, quien quedó en papel de aspirante a titular de Carrusel para cuando Canal 3 decida reactivarlo. El 22 de febrero, el portal Animal Político publicó, en nota de Itxaro Arteta titulada Cuál es el origen del paro nacional del 9 de marzo #UnDíaSinMujeres, un mapa cronológico sobre las motivaciones que generaron la iniciativa, así como la inesperada aceptación de la propuesta; vale la pena leerla como si fuera una película ultrarrápida, donde se ve la explosión que produjo el tratamiento que le están dando a los grandes problemas nacionales: echarle la culpa a otro y no hacer nada. Su lectura sirve para entender lo que no necesita explicación sino aceptación.

No hay misterio en la reacción de López Obrador: pánico.

El paro es una señal de descontento en un país gobernado por el mejor presidente del mundo y sistemas solares circunvecinos, por lo tanto la convocatoria es una fruslería sin importancia, una verdadera bagatela, nomás que… todo lo anterior pudiera no ser cierto. La verdadera importancia del paro, radica en la rapidez con que se extendió y el alcance del consenso que obtuvo… de manera espontánea… le duela a quien le duela; no sólo es una buena evidencia del agotamiento del bono de confianza con que llegó el gobierno, es también la primera gran reacción de la sociedad mexicana ante él, es decir, la convocatoria no vino de ninguna de las figuras devaluadas a las que ha recurrido una oposición todavía más ineficaz; el hecho es, a no dudarlo, una expresión de enojo ciudadano generalizado contra la política de seguridad, que se enredó con el tema feminista, y afectó los intentos por construir una falsa percepción sustentada no en hechos, sino en encuestas, sondeos, etc. Hoy les tronó en seguridad –tiene lógica-, quedan salud, educación, economía… y todavía le quedan cinco años al sexenio.

Si nos remitimos a sus reacciones, malas y atropelladas, todo sugiere un error de cálculo de AMLO en el sentido de que supuso contaba con más tiempo, pero en lugar de abocarse a hacer control de daños optó por el berrinche, generando contra sí mismo una escalada de costos que aún no acaba y que lo exhibe como un mal táctico, justo lo contrario al mito sobre su supuesta maestría para el ajedrez político. En la guerra por construir falsas percepciones, el presidente se provocó una derrota importante cuyos daños pueden seguir aumentando, pues como cualquier político de medio pelo lo sabe, cuando una sociedad reacciona lo siguiente es la aparición de nuevos liderazgos, ante los cuales no van a funcionar las descalificaciones de conservadores, mafias del poder, fifís, etc. Y como bien lo está demostrando la 4T, contra eso no tiene antídoto ni respuesta.