Triunfo de Hermosillo

Me fui a la cama con el 10-2 a favor y con la seguridad de la décima primera victoria en fila para Tomateros de Culiacán, en el arranque de una nueva temporada.

No tenía dudas.

Triunfo número 11 para Tomateros, barrida sobre Naranjeros de Hermosillo y a esperar, por supuesto, un lleno hasta las lámparas en el estadio “Angel Flores”, este viernes, en el inicio de una seguidilla de seis partidos para los guindas en su casa y ante su gente: los tres primeros ante los Aguilas de Mexicali y los otros tres frente a los Yaquis de Obregón. Con esa sensación, dormir plácidamente fue cosa de minutos.

Obvio, el resultado final constituyó un amargo despertar y hasta el desayuno se agrió. Lo vi primero,  en la sección deportiva del noticiero matutino de Televisa y lo confirmé en el sitio web de Tomateros de Culiacán.

Culiacán 10… Hermosillo ¡11!

Qué calamidad.

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Y bueno.

Con toda una vida de ver beisbol – en algún trecho observaba cuando menos un partido por día, fuese llanero, amateur, profesional o de Grandes Ligas – es conveniente no olvidar  nunca  al legendario  Yogui Berra, en su inmortal  frase “el juego se acaba ¡hasta que se acaba!”, que viene a ser un símil de “todavía no cae el out 27” o si usted lo prefiere: “en el beisbol no hay nada escrito”. Tales sentencias me la cobraron una vez más.

Digamos que, tras el nuevo record de la Liga Mexicana del Pacífico, de 10 triunfos al hilo abriendo temporada, estaba claro que si bien juego tras juego Tomateros estaría en condiciones de romper su propia marca, no era menos claro el entender que, partido tras partido Culiacán jugaría, además del rival, contra la Ley de las Probabilidades.

Bien claro todo. Si no somos nuevos en esto.

Sin embargo, no me diga usted, amigo aficionado, que no le dolió esta derrota, así sea la primera de la temporada y aún cuando no pone en riesgo, la etiqueta de líderes de los Tomateros, al menos por todo este fin de semana. Obviamente sabíamos que los guindas podían perder en cualquier momento y eso se da por aceptado; pero, caray…cuando se pierde así, como que la depre dura un buen ratito. Con 8 carreras de ventaja, con un buen “bull pen” y con solo nueve outs por delante, nos vimos como “villamelones” al dar por hecho el triunfo número 11 de Culiacán. A mí si me dolió. Y a usted también, no se haga.

Ya pasó y ni modo.

Sigamos con las máximas ampliamente conocidas: “asi es el beisbol”.

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Ahora que.

Lo bueno de todo esto es que, luego del desaguisado, Tomateros de Culiacán vuelve a la normalidad. El equipo recupera su papel de mortal y en lo sucesivo vendrán tanto las victorias como las derrotas; pero ya será muy difícil tener una racha como la del inicio de temporada.

Y no descarte usted, incluso, que Tomateros caiga en un mal momento, del cual también se saldrá en su oportunidad.

El equipo tiene calidad, presencia y es altamente competitivo.

Está bien claro.

Y esta cadena de 10 victorias deja, por otra parte, un cómodo colchón para que Tomateros de Culiacán aspire a la máxima puntuación en esta primera vuelta, lo que ya representaría el boleto para los juegos de postemporada, allá por enero próximo.

Pareciera una sentencia prematura; pero el objetivo, creo, podría lograrse tan solo con mantener un porcentaje de .500 en juegos ganados y perdidos, en las series que le restan a esta etapa inicial, la cual concluirá el 20 de noviembre próximo. Así de consistente es este margen que, por lo pronto, Culiacán tiene entre sus manos.

A aprovecharlo al máximo. No hay de otra.

El record ya quedó para la historia y en lo sucesivo lo normal será que se gane y se pierda, como pasa con todos los equipos de cualquier liga de beisbol en el mundo.

¿No?

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En el mismo tenor.

Culiacán jugará sus próximos seis partidos en el “Angel Flores”: viernes, sábado y domingo, contra los Aguilas de Mexicali; martes, miércoles y jueves, frente a los Yaquis de Obregón.

Se trata de dos equipos duros, sin duda, particularmente los Yaquis que con todo y su mal momento no dejan de ser los bicampeones del circuito y firmes aspirantes a un título más, ahora que la próxima Serie del Caribe se desarrollará en tierras sonorenses.

Y bueno, si hemos de ir por partes, vamos prestándole atención a los llamados “Caballeros Aguila” y dejemos a los Yaquis para después.

¿Cómo llega Mexicali al “Angel Flores”.

Nada mal: en el tercer sitio de la tabla de posiciones, con marca de seis victorias y cinco descalabros y a cuatro juegos de distancia de los lideres Tomateros.

Traen los Aguilas un equipo sólido, apuntalado por buenos toleteros como lo son: Gil Velázquez (.389), Crhiss Robertson (.313), Gerónimo Gil (.306), Ismael Salas (.277) y John Webber (.273), entre otros.

Y del mismo modo, un pitcheo en el que las figuras son: Sergio Mitre (0.00), Oscar Verdugo (3.12), Nick Walter (3.52) y Edgard Osuna (4.00), sin dejar de lado a elementos como el veterano Jorge Campillo, Irwing Delgado y Rafael Díaz, entre otros.

Aguilas tiene rato, mucho, sin ser campeón. Quieren ahora el máximo trofeo y aunque su arranque no ha sido impresionante, hay que tomarlos en cuenta.

Luego hablamos.

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A manera de cerrojazo.

Elementos de Tomateros de Culiacán amanecieron este viernes al frente de los departamentos de bateo y pitcheo individual de toda la Liga.

Marlon Byrd, en efecto, es el nuevo líder a la ofensiva, con un impresionante .410, adornado con 5 cuadrangulares y 12 carreras producidas. Y hay más guindas con actuación relevante, hasta ahora: Maxwell León (.345), Ramiro Peña (.313), Cory Aldridge (.304), Rennie Mustelier (.286) y Ricardo Serrano (.282). El único importado por debajo de la expectativa es John Kaplan, que batea para un pobre .214

En cuanto a pitcheo, Culiacán hace el uno-dos: Amauri Sanit, con un microscópico 0.82 y Francisco Campos, con l. 64 en efectividad. Ambos suman dos victorias sin derrota. Aquí llama la atención Andrés Iván Meza, con apenas una buena salida en lo que va de la temporada; pero del que se espera un mejor rendimiento, sin duda.

En la misma sintonía, les cuento que Tomateros es el equipo con el mejor bateo del circuito, con .278, cuatro décimas arriba de Venados de Mazatlán. Y es segundo en pitcheo, con 3.39, contra el 3.09 de los Yaquis de Obregón.

Y bueno, como última información, el resto de las series: Hermosillo en Navojoa; Venados de Mazatlán en Obregón y Cañeros de los Mochis en Guasave.

Esto se pone bueno, decía el inolvidable Buck Canel.

Ya nos fuimos.

Dios los bendiga.