PALCO PREMIER

Jorge Luis Telles Salazar

 

Afianzados en el liderato de esta primera vuelta, los Tomateros de Culiacán recibirán, a partir de este martes, a los Yaquis de Obregón, en la continuación de la temporada número 54 de la Liga Mexicana del Pacífico. Segunda serie al hilo en casa para un equipo guinda, con espectacular marca de 12 victorias contra solo 2 derrotas, tras poco más de dos semanas de competencia.

En efecto, tras ver rota su cadena de triunfos en Hermosillo y perder aquí el primero de la seguidilla ante los Aguilas de Mexicali, Tomateros recuperó la vertical para ganar los dos siguientes a los emplumados; quedarse con la serie y consolidarse en el liderato del circuito, con una delantera de cuatro juegos por encima de Algodoneros de Guasave, que se conserva como su más cercano perseguidor, con un buen saldo de ocho partidos ganados contra 6 perdidos. De hecho solo Culiacán y Guasave están por encima de los .500 de porcentaje, lo que da una idea de lo pareja que están las cosas en el beisbol invernal mexicano.

Tomateros, cierto, ha lucido espectacular en esta primera parte de la campaña; pero, tras esa racha inicial, que los llevó a implantar un nuevo record en la LMP – 10 victorias consecutivas, abriendo temporada – el asunto comenzará a ser más complicado en la medida que avance el calendario y si de dificultades hablamos, qué más que las que presentará, desde el martes por la noche, el bicampeón Yaquis de Obregón.

Precisemos:

Obregón forma parte de un bloque de cuatro equipos que marchan igualados en el tercer puesto del standing, con marca de 7 juegos ganados y 7 perdidos y cinco juegos abajo del puntero, Tomateros de Culiacán. En condición similar se encuentran, por si le interesa, Aguilas de Mexicali, Cañeros de los Mochis y Naranjeros de Hermosillo. Para los cuatro, esto es muy peligroso porque, si en un abrir y cerrar de ojos pueden saltar hasta el segundo sitio de la tabla, en esa fracción de segundo también pueden caer hasta el antepenúltimo lugar, allá en esa zona en la que Mayos de Navojoa y Venados de Mazatlán luchan intensamente por abandonar el frío sótano de la Liga.

A nuestro modo de ver las cosas, sin embargo, esa ubicación de los Yaquis de Obregón no demuestra, ni por asomo, su verdadero potencial.

Lea esto: los Yaquis constituyen el plantel más bateador del torneo, con .276 y 21 cuadrangulares, por arriba del .275 de los Venados de Mazatlán y el .271 de Tomateros de Culiacán. Y si a la ofensiva son líderes, en pitcheo son sublíderes, con un global de 3. 51 en carreras limpias admitidas, superado solo por el 3. 15 de los Tomateros de casa.

Si esto no le dice nada, repase usted el roster de los bicampeones del invierno mexicano: Barbaro Canizarez (.340), Douglas Clark (.322), Alfredo Amezaga (.316), Willy Taveras (.304), Iker Franco (.295), Agustín Murillo (.255), Carlos Valencia (.245) y Adán Muñoz (.238), solo por citar algunos. En su pitcheo, la figura principal es Rolando Valdez – que inició su carrera precisamente con Culiacán – que tiene marca de 2-0 y 1. 69 de efectividad, seguido por Marco Carrillo (1-2 y 2. 50), Caridad Esmaliun, Adrian Ramirez, Oswaldo Martinez, Mario Mendoza y Richard Zagone, entre otros.

En concreto: Yaquis es un excelente team. Un equipo a modo como para probar la verdadera capacidad de Tomateros de Culiacán, que lucen impresionantes sin duda; pero esto, señores míos, apenas comienza.

Y en suma: como para no perderse esta serie contra Obregón. Ninguno de sus tres partidos, todos a las 19. 30 horas en el “Angel Flores”.

Por allá nos vemos.

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Y bueno.

A diferencia de este fenómeno que se da con los Yaquis de Obregón, la estadística de la Liga Mexicana del Pacífico – ya incluidos los partidos del último domingo – si nos da una idea muy clara del por qué Tomateros de Culiacán es el líder, con cuatro juegos arriba de su cercano perseguidor.

Mire usted:

Culiacán, repetimos, es líder en pitcheo por equipos, con una efectividad de 3. 15, que es muy superior a la de los Yaquis de Obregón, que es de 3. 51. Y es tercero en bateo, con .271, apenas 4 décimas debajo de los Venados de Mazatlán y a 5 (décimas también) de los Yaquis de Obregón.

Además, Tomateros es primero en cuadrangulares, con la friolera de 28; 7 más que los Yaquis de Obregón, que suman 21. Culiacán ha conectado cuando menos un jonrón en todos y cada uno de sus 14 partidos – y van también por otra marca de la Liga – y en promedio son exactamente dos por encuentro.

Y los números individuales ¿dicen algo?

Bueno, Culiacán tiene al líder de bateo y al líder de pitcheo. El primero es el ligamayorista Marlon Byrd, que le da a la canica al ritmo de un sabroso .273, que adorna con 6 leñazos de vuelta entera y 14 producciones. Y el segundo es el cubano Amauri Sanit, con marca de 3-0 y un microscópico 0. 53 en carreras limpias admitidas. Obvio, también está aquí el número uno en cuadrangulares: Cory Aldridge, con 9. Y ya comienzan a correrse “quinielas” en cuanto a la cifra de jonrones que conectará el norteamericano durante toda la campaña.

Además de los líderes, Tomateros ha metido a dos más en la lista de los diez mejores en bateo: Ramiro Peña, con .359 y el propio Aldridge, con .345. Y del mismo modo, hay dos más en el departamento de lanzadores: Pancho Campos, con 3. 45 y Alejandro Armenta, con 2. 71.

De regreso al aspecto ofensivo, otro pelotero que está por arriba de la llamada franja mágica es Ricardo Serrano, con .306, a quien le siguen: Emmanuel Valdez (.278), Maxwell León (.275), Rennie Mustelier (.259), Daniel Hinojosa (.231), John Kaplan (.220) y Román Alí Solís (.200).

Recorrido este trecho, no ha faltado quien comente que a Culiacán no le duele nada y puede que tenga razón: nada en estos momentos. Después ¿Quién sabe?

Y tan nada le duele que resultaría hasta contraproducente pensar en movimientos de peloteros para relevar a aquellos cuyo rendimiento no ha sido el esperado; pero la verdad de las cosas es que cuando un equipo está ganando, sea como sea, hay que dejarlo tal cual. Por querer arreglar una posición, se puede descomponer todo el plantel.

Hasta la fecha, Culiacán solo ha hecho un ajuste: la salida de José Silva – tras su desastroso relevo en la ciudad de Hermosillo – para incluir a Marcos Camarena; pero no hay más en puerta, de momento.

Después sí. Seguro que los habrá.

Y serán las circunstancias las que determinarán, en un momento dado, las inclusiones de Luis Alfonso Cruz, Oliver Perez y Rodrigo López y posiblemente también las de Jorge Vázquez y Refugio Cervantes, todavía más adelante.

Pendientes pues.

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A manera de colofón.

Además de la serie que inicia en Culiacán, también habrá acción en tres plazas más:

En Navojoa, los Mayos recibirán a los Aguilas de Mexicali; en Hermosillo, los Naranjeros a los Algodoneros de Guasave y en Mazatlán, los Venados a los Cañeros de los Mochis.

Suceda lo que suceda, cuando estas series terminen, Tomateros seguirá en el liderato de la tabla; pero evidentemente habrá cambios interesantes. Y ahí está esa serie de los Algodoneros en Hermosillo, en la cual estará en riesgo la etiqueta de sublíder del equipo de Jaime Castro, apenas con un juego por delante de ese grupo de cuatro clubes que citamos líneas arriba.

Para Mayos de Navojoa y Venados de Mazatlán, por su parte, comenzar a ganar partidos con mayor frecuencia es ya una necesidad. Andan muy abajo y muy lejos de su afición.

Hasta aquí por hoy.

Ya volvemos.

Dios los bendiga.