Las Instituciones del Diablo

LAS INSTITUCIONES DEL DIABLO

Jorge Aragón Campos                                               jaragonc@gmail.com

Vamos a suponer que usted es la UAS y que, a principios de mes, le pide a la federación que dentro de la primer quincena le mande mil pesos para pagar el IMSS, asimismo le solicita que para la segunda mande otros mil para pagar la luz, ante lo cual la federación cumple pero con una salvedad: los manda volteados, es decir primero manda lo de la luz y después lo del pago al IMSS. ¿Usted qué haría?

Según se desprende de la información vertida por la propia ASF, eso y no otra cosa son las “desviaciones” cometidas por las autoridades universitarias “en detrimento de la trasparencia” y bla, bla, bla.

El dinero no se usó en nada que no tuviera que ver con el desempeño de la vida institucional de la UAS, no se destinó al PAS, al PRI, al PAN, a MORENA, al PRD o a alguien de fuera de la UAS, no, es que por ley las instituciones que reciben recursos públicos no tienen potestad para ejercer esos recursos en el renglón ni en el momento que la institución lo requiera, sino en lo que el gobierno diga y cuando el gobierno lo diga…por ley…de lo contrario escándalo…por lo menos. Es como sucede con Anaya, quien a lo sumo incurrió en evasión fiscal, pero legalmente lo acusan de lavado de dinero, porque ahora según las leyes hacendarias, el ciudadano es responsable de realizar las investigaciones que corresponden a la PGR y a la SHCP, para determinar si el dinero con el que le pagan un bien o un servicio fue obtenido de manera lícita. Y sí, así está la ley. Ni en Venezuela hay eso, por cierto.

No nos engañemos frente a lo que, en su momento, fue advertido de manera pública: el gobierno de Peña nieto, desde sus inicios se dedicó a restaurar el tinglado autoritario al que tan afectos han sido siempre los priistas, desvirtuando mediante leyes absurdas y hasta contradictorias la naturaleza de las instituciones, creando un entorno donde no hay manera de andar derecho. No nos extrañe entonces, que así como la PGR filtra videos sobre la comparecencia de un candidato presidencial, la ASF haga públicas supuestas irregularidades en la UAS, a la vez que se queda muy espichadita sobre casi 760 millones de pesos que no aparecen por ningún lado en la CONADE, ejercidos durante el 2016, cuando estaba al frente Alfredo Castillo Cervantes, quien ha trabajado cerca de Peña Nieto desde que era Gobernador del Estado de México, es decir, otro miembro del grupo intocable de este gobierno. Esto es nada más por mencionar un caso.

Me parece no debemos pasar por alto, la decisión de las autoridades universitarias para mantener a la institución al margen del proceso electoral que estamos viviendo, así como toda una serie de medidas y decisiones desafortunadas del gobierno federal, para apuntalar la campaña del candidato oficial quien, con esa clase de ayudas, no sólo no remonta sino se hunde cada vez más; pudiéramos estar atestiguando una intentona de alinear a la UAS a los objetivos de una campaña signada por los yerros, es decir otra metida de pata que acabará igual que las anteriores: como balazo en el pie. No veo otra explicación, para un acto que viene a generar en Sinaloa un problema político que no existía y que no debe existir. Eso, o de plano el panorama que el PRI está observando aquí es de desastre, al igual que en la mayor parte del país.

¿Pero qué necesidad? Diría el divo si aún viviera.

¡Fuuuta!

¡FUUUTA!
Jorge Aragón Campos                          jaragonc@gmail.com

La expresión que da nombre a este artículo es muy vieja, tanto que tengo años sin oírla; la usábamos para expresar desagrado frente a un mal olor. La recordé ahora, con motivo de la novedad que estamos enfrentando en esta ciudad capital.

Lo de la peste en Culiacán, no es más que una muestra más de cómo el gobierno mexicano ha llevado al límite su costumbre de jamás resolver un problema y sí, en cambio, enredarlo más cuando se toma la molestia de atenderlo.

El asunto no es nuevo, a mí me consta que existe desde el año de 1986 por el viejo cauce del río Culiacán, donde el agua estancada en las fosas de las cribas se pudre durante el estiaje, provocando malos olores en comunidades como Bacurimí, Bellavista, etc. el fenómeno es común también, alrededor de los cruceros de Xicotencatl con malecón viejo y Aquiles Serdán a la altura del puente Morelos, lugares donde desembocan importantes drenajes pluviales.

Como resulta evidente, en más de tres décadas no se tomó ninguna medida, por lo contrario fueron permitiendo se establecieran más fuentes de malos olores, lo que, aunado al crecimiento de la ciudad, viene a convertirse en una crisis mayor hoy.

Lo más serio de todo esto, no es que muestre la falta de previsión y la tremenda ignorancia de nuestras autoridades, lo cual de por sí grave no es (nadie tiene obligación de saber de todo), el problema es que la autoridad, para variar, hasta hoy sólo ha cumplido con una acción institucional para cuidar la calidad del aire que respiramos los culichis: cobrarnos. Por pura suerte no lo lograron.

Fue durante el sexenio pasado, que nos salieron con la idea de que habría en Sinaloa centros de verificación vehicular, para revisar el estado de los automotores y bla, bla, bla, es decir, vil plan chingativo para aumentar la corrupción gubernamental. Afortunadamente el proyecto no prosperó, pero cuidado, la idea sigue latente.

No sólo para el gobierno, también para la mayoría del público, contaminación y smog son sinónimos, lo cual es falso, como bien lo estamos comprobando ahora que un aire transparente nos trae una hediondez que nada bueno nos puede aportar.

Nada me daría más gusto, que una institución como la UAS recurriera a los numerosos especialistas con que cuenta en facultades como química, biología y medicina, para que investigaran y nos aclararan las condiciones del aire que respiramos cuando el mal olor se hace presente, no olvidemos un dato importante que acaban de dar a conocer las propias autoridades sanitarias sobre el estado de Sonora: es la entidad donde más enfermedades “raras, de difícil diagnóstico y cura”, se están presentando en la actualidad. Sin saber aún el motivo para ese fenómeno, hay razones suficientes para apostar por la contaminación del agua provocada por los derrames de las industrias mineras, que han vertido sobre sus cuerpos de agua cualquier cantidad de elementos como el mercurio, el plomo y el cianuro. Ahí tenemos otro ejemplo cercano de la negligencia oficial.

Más nos vale poner las barbas a remojar.

¿De Qué Calibre los Van a Querer?

No le veo el caso a ahondar la crónica de lo ocurrido el pasado jueves 4 de enero, durante el inicio de campaña a senador de Héctor M. Cuén Ojeda, porque supongo usted ya debe estar enterado del sainete escenificado por un miembro de la derecha sinaloense.

Me parece un despropósito, ponerse a analizar sobre la base de a quién le convino más lo ocurrido, si el saboteador cumplió su cometido o si resultó contraproducente; me parece alarmante la actitud ya general de aceptar estos hechos como distintivos de lo que será (ya es) el actual proceso electoral.

Hay que agradecerle a Cuén, la decencia de no haberse aprovechado para hacer más grande el mitote; formado en la escuela del botepronto político universitario, tiene sobrada agilidad mental para dar respuesta similar a la provocación, lo cual desembocaría en lograr que el otro lo agrediera físicamente sin muchas consecuencias, para salir convertido en mártir, una etiqueta que en tiempo de elecciones es oro puro, pero que dado el particular momento histórico en el que estamos, resultaría un precedente peligrosísimo.

Es en serio, el horno no está para bollos.

Me preocupa sobremanera, la autoridad no haya hecho ni siquiera un pronunciamiento al respecto. Lo menos que podemos hacer es preguntarnos el significado de ese silencio ¿O sea que se puede hacer tal cosa? ¿Hasta ese punto, al menos hasta hoy, será el límite legal para actuar? ¿En serio?

El autor del zipizape es confeso zavalista, es decir apoya a una aspirante independiente a la presidencia, que renunciara a su militancia panista. Legalmente en qué situación está el tipo me resulta un misterio por los cambios a recientes a la legislación electoral, y por desconocer los estatutos panistas; ahí, tanto PAN como INE deben aclarar si es aún panista, o sus actos se abonan a la aspirante, porque de resultar que existe un limbo, donde a quien se le ocurra por cualquier motivo reventar el evento que se le antoje podrá hacerlo, las dudas quedarían disipadas: esto va a terminar a balazos.

Este asunto es muy grave.

Como universitarios, no podemos dudar sobre cuál es la postura correcta frente a estos hechos: condenar a quien los comete, solidaridad con quien los padece. No pasarán. No deben pasar estos modernos camisas pardas, esta derecha extrema, camorrera y doctrinaria, que sin ningún empacho asoma el rostro y asesta el golpe. Me cuesta aceptar las declaraciones de supuestos liberales y progresistas, festejando lo ocurrido partiendo de sus filias y sus fobias personales. Me asusta el nivel de miopía y la profundidad de su desmemoria: cómo iniciaron la Alemania nazi, la España franquista, el Chile de Pinochet y tantos y tantos ejemplos, que tantas veces juraron no olvidar nunca y que hoy les pasaron de noche.

Que en la UAS no nos ocurra lo mismo. Por favor.