La Constitución de 1922 y su Trascendencia

La Constitución de 1922 y su trascendencia

Héctor Melesio Cuén Ojeda

El 22 de junio de 1922 se promulgó la octava Constitución en la historia de nuestra entidad, misma que reformó la Constitución de 1917, lo cual fue motivo de que el H. Congreso del Estado llevara a cabo una sesión solemne para conmemorar el 95 Aniversario de la Constitución Política del Estado de Sinaloa.

Según los estudiosos constitucionalistas José García Becerra y Luis Algorri Franco, la evolución histórica del constitucionalismo sinaloense se adelantó en algunos aspectos a las constituciones nacionales durante el siglo XIX; dicho de otra forma, Sinaloa se ha caracterizado por contar con constituciones de avanzada.

Prueba de ello es que en la Constitución de 1825 ya se consagraba un gran catálogo de derechos fundamentales y una amplia regulación del municipio; la de 1831, por su parte, se caracterizó por prohibir la adquisición de las «manos muertas» en el estado (o sea, los bienes y las tierras pertenecientes a Dios). De igual modo, la de 1861 instauró la elección popular directa del gobernador, los diputados al Congreso y los integrantes de los ayuntamientos; la de 1870, abolió la pena de muerte; la de 1894, consideró la existencia y la regulación constitucional de la institución del Ministerio Público; la de 1917, elevó a rango constitucional la defensoría de oficio y la recusación popular para el nombramiento de autoridades.

La Constitución vigente de 1922 incluyó la iniciativa popular de propuestas legislativas ante el Congreso por cualquier ciudadano o grupo legalmente organizado en el estado. Esta ha tenido 170 modificaciones, siendo la última la del 12 de junio de 2017, reforma que por cierto se ubica en el ámbito político-electoral, pues establece las candidaturas comunes, los requisitos para contender como candidatos a diputados locales y también legisló sobre las normas a cumplir por cualquier diputado local, presidente municipal o regidor que desea ser reelecto para el puesto correspondiente al que fue electo.

El pasado jueves tuve la oportunidad de asistir al Congreso y escuché con mucha atención a todos los oradores que expresaron sus reflexiones sobre la Constitución de 1922. La diputada Irma Leticia Tirado Sandoval, presidenta de la Junta de Coordinación Política, recordó a los constitucionalistas de la XXIX Legislatura y la trascendencia de su legado histórico; mencionó en su momento a cada uno de los diputados de aquella legislatura y en verdad sentí una gran satisfacción que entre ellos estuvo Diputado Constituyente Melesio Cuén, abuelo de un servidor.

El hecho de que la XXIX Legislatura haya adquirido el estatus de actuar como Constituyente no fue obra de la casualidad; por el contrario, fue a través de un plebiscito en donde participaron los ciudadanos mediante el Decreto núm. 83 del 20 de octubre de 1921. Este es uno de tantos ejemplos que registra la historia de cuando los sinaloenses nos atrevemos a llevar a la práctica acciones que consoliden y fortalezcan el sistema democrático.

La Constitución original consta de 159 artículos y siete transitorios organizados en siete títulos: Título I. Disposiciones preliminares, Título II. De los sinaloenses, de los ciudadanos sinaloenses y las elecciones, Título III. De las formas de gobierno y división territorial, Título IV. De la división del poder público, Título V. Del régimen municipal, Título VI. De la responsabilidad de los funcionarios públicos y Título VII. Disposiciones diversas y de la inmovilidad y reforma constitucional.

Dicho documento reconoce como ciudadanos a los nacidos en el estado y a los residentes con dos años consecutivos en el estado. Las elecciones son directas y a mayoría de sufragios, adopta la forma republicana, representativa y popular de gobierno, y tiene como base su división territorial y organización política y administrativa al municipio libre.

El poder se divide en Ejecutivo, Legislativo y Judicial. El Congreso estaba integrado por no menos de 15 diputados, electos cada cuatro años y se renovaba por mitad cada dos años; cada distrito electoral estaba conformado por cada 24 000 habitantes o fracción que excediera de 7000 habitantes. Después se reformó y quedó en tres años para los diputados, aún vigente.

Por primera vez le dio facultades al Supremo Tribunal de Justicia y a los ayuntamientos para presentar iniciativas en cualquier materia, así como a los ciudadanos, cuyas reformas posteriores incluyen a los grupos legalmente organizados en el estado.

Es muy importante destacar el rubro de la educación pública, ya que establece “Una obligación del Estado a fomentarla e impartir la primaria en su doble forma de elemental y superior, con carácter de gratuita, uniformes, laicas y obligatorias”, y dispuso que la enseñanza preparatoria y normal se imparta gratuitamente en los establecimientos del estado.

En materia de responsabilidad de funcionarios públicos, cualquiera que sea su categoría sería responsable en el tiempo de su encargo, por los delitos y faltas u omisiones en que incurrieren al ejercer sus funciones; se concede acción popular para denunciar los delitos y faltas oficiales y muy importantes, y el sentenciado por delito o falta oficial no podrá ser indultado.

Por ello, José García Becerra y Luis Algorri Franco tienen muchos fundamentos para asegurar que las constituciones de Sinaloa han marcado pauta y se han caracterizado por ser de vanguardia.

Ahora nuestra tarea es con el legado de nuestros antecesores y no permitir que la actual Constitución Política del Estado de Sinaloa se rezague ante las necesidades de reformas políticas, sociales, educativas, entre otras.

Esa tarea requiere de voluntad política para que nuestra Constitución contemple la segunda vuelta electoral, la revocación de mandato, la reducción de financiamiento a partidos políticos; todas esas reformas electorales vendrán a conformar, sin lugar a dudas, un ciudadano más libre.

Gracias y que pasen una excelente semana.

DOS A LA SEMANA

LOS PRIMEROS TREINTA DIAS

Jorge Aragón Campos                                   jaragonc@gmail.com

El jueves quince de junio, se cumplió el primer mes del asesinato de Javier Valdez y las noticias hasta ese momento no eran buenas, de hecho el pretexto de la fecha sirvió para hacer un recuento sobre la situación del caso y la evaluación fue mala: no se avanza.

A decir verdad no debe extrañarnos ni tantito, el propio Javier Valdez más de una vez expuso nuestro error de permitir la parcelación de la justicia, es decir, la politización (con su correspondiente estela de abusos, impunidad, incompetencia, corrupción etc.) del sistema judicial, que hoy ya con todo descaro se comporta como cualquier candidato a cargo de elección popular: cuentos por aquí, cuentos por allá…

El único verdadero logro de la justicia mexicana, ha sido tomarnos bien la medida: sabe que no nos interesa la equidad, no deseamos justicia, deseamos privilegios, recibir la señal de que no somos del montón y por lo tanto gozar de una porción, aunque sea mínima, en el mapa de la impunidad nacional. Por eso han tenido mucha resonancia algunos (ojo: nada más algunos) asesinatos recientes, que han afectado a miembros de diversos gremios: maestros, periodistas, empresarios, abogados, etc. Esos gremios han elevado su voz en protesta, pero manteniendo la premisa básica de que pelean por ellos mismos y que los demás se rasquen con sus uñas; los abogados piden justicia para sus muertos, los periodistas para los suyos… y aquí seguimos, expresando monstruosidades como “algo habrá hecho”, “de seguro andaba mal”, no como mi muertito, ese sí era decente y sí se merece justicia, los otros no porque esos de seguro se lo buscaron.

No entiendo, en verdad no entiendo, por qué hay tantos convencidos de que ahora sí se hará justicia y encima se desesperan; el argumento es que Javier era especial (y sí lo era), como si eso sirviera de algo. ¿Quieren oír una anécdota sobre el asesinato en México de alguien muy especial? Ahí les va: ¿se acuerdan del diputado Muñoz Rocha? Él era el hilo conductor que llevaba a la autoría intelectual del asesinato de Colosio ¿Qué pasó con él? ¿O el equivocado soy yo? Quizá nunca me di cuenta de que Colosio andaba mal, buscándoselo.

Quizá.

Mientras nuestras demandas por justicia sigan llevando nombre y apellido, nuestra frustración y nuestra indefensión también seguirán llevando nombres y apellidos: los nuestros. Por eso yo no pido justicia para Javier ni para nadie, tampoco para Jasiel, un muchacho santo y bueno, cuyo asesinato es un misterio porque sus familiares no dieron tiempo a las autoridades para enlodar su buen nombre, por eso mejor quiero hacerles un público reconocimiento a ellos, sus deudos, que lo lloraron en privado y no quisieron ni oír hablar de nada que tuviera algo que ver con nosotros y nuestras autoridades, con su actitud nos mandaron a la chingada a todos, por parejo. Ellos supieron ser equitativos y a todos nos procuraron lo que nos merecemos: nos dieron la única justicia que nos hemos sabido ganar.

Gracias.

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“POLÍTICA Y MÁS POLÍTICA”

LAS COSAS QUE PASAN

Por Jorge Walterio MEDINA

medinawalterio@terra.com.mx

medinawalterio@outlook.com

 

“Política y más política”, la expresión atribuida a varios políticos mexicanos, Jesús Reyes Heroles, entre ellos. En Sinaloa la proclama cobra vigencia en los caminos del 2018.

Joel Valenzuela, el hombre dedicado a la compra venta de granos, reúne a un grupo de empresarios y políticos en una comida ofrecida por el reciente cumpleaños del ex gobernador Juan Millán.

Presente Enrique Cóppel, cabeza de un grupo empresarial que igual apoya al PRI que al PAN. Ahí también el empresario ganadero Jesús Vizcarra Calderón.

Millán con Vizcarra, Vizcarra con Millán, nos repiten nuestros analistas a propósito de la reunión  y la realidad  es que el encuentro hubiera sido una ‘bomba´ hace años y no ahora.

¿Cuál el mensaje?, ¿que el poder estaba ahí y no en el tercer piso de la Unidad Administrativa?

Cuando menos eso quieren hacer creer.

No los acompañó, por cierto, el gobernador Quirino Ordaz Cóppel,  que ese día se reunió con el diputado federal David López,  el hombre que tuvo fuerte influencia en la nominación de Ordaz Cóppel y  que hoy ha perdido protagonismo por problemas de salud.

“En política no existen casualidades”, aseguran los clásicos del análisis periodístico.

Cómo entender entonces que horas antes u horas después de la comida en honor a Millán, en su restaurant, en el desarrollo TresRíos, hayan levantado cuando menos a ocho personas.

Ya sabremos.

LOS CAMINOS DEL PARTIDO SINALOENSE.

Héctor Melesio Cuen Ojeda, el presidente del Partido Sinaloense, acaba de declarar que ese partido seguirá creciendo en Sinaloa con él o sin él.

Habló Cuen del surgimiento de cuadros importantes en esa organización política, que mantiene un crecimiento que le depara importante protagonismo en los caminos del 2018

Entre ellos Robespierre Lizárraga, Angélica Díaz, Víctor Antonio Corrales Burgueño, Soila Gaxiola, Joel Salomón, Maricela Ramírez, José Vidal Jiménez, Renato Rubio, Leonel Aguirre y otros en el centro del estado.

Hacia el sur Manuel Ernesto Delgado, Martín Luna, Viridiana Camacho, Giova Camacho, Carla Corrales, América Carrasco, Yanina Elizabeth Arellano, Rafael Mendoza.

Hacia el norte Jesús Alfredo Ayala, Dolores Enríquez, Alberto Rodríguez, Alba  Virgen Montes, Marisol Morales, Saulo Talamantes,  Ángel Juárez, Abel Camacho, Noé Contreras, Guillermo Galindo, Eleazar Bojórquez y otros más.

Mucha tela de donde cortar cuando varios de ellos serán protagonistas en los venideros eventos electorales.

Así están las cosas…