DOS A LA SEMANA

¿CALIENTAMIENTO O ENGAÑO GLOBAL III?

Jorge Eduardo Aragón Campos                                         jaragonc@gmail.com

Desde la entrega anterior, donde expongo las cuotas por país de CO2 aportadas a nuestra atmósfera desde el siglo XIX, queda claro que si nos atenemos al propio discurso “oficial” sobre cambio climático, los países responsables del supuesto desastre ambiental actual no llegan a diez; el otro asunto es el verdadero elefante en la sala: el desarrollo reclama un costo ambiental, los países en vías de desarrollo que adopten la agenda contra el cambio climático, estarán renunciando a alcanzar niveles de progreso y de bienestar más allá de lo que tienen hoy… y en un descuido se les pudieran reducir.

Y miren qué suerte la mía! Se incendió la amazonia!

Como bien se señaló en redes sociales, cuando el incendio de Notre Dame bastaron 48 horas para reunir 400 millones de dólares; para el día 26 de este mes de agosto, la amazonia tenía más de dos semanas ardiendo y nadie había aportado un centavo partido por la mitad, pero qué tal las acusaciones contra el gobierno de Brasil, por no hacer nada para salvar el principal “pulmón del mundo”, sin faltar esa multitud de ayatollah que nadie sabe de dónde sacan tanta ropa, porque cuanto pretexto aparece no lo desaprovechan para rasgársela; por si no lo notaron, tenemos un problema muy serio: somos un paciente con un pulmón a punto de colapsar, pero el dinero se lo metemos a la compra del libro que leeremos durante la convalecencia. Y aquí vamos de regreso con el principio de “la navaja de Ocam”, donde la explicación más sencilla suele ser la correcta, en este caso la más sencilla es que la amazonia no es el pulmón del mundo. Y no, no lo es. De hecho los pulmones nunca vienen solos, suelen presentarse en pares y el otro, el que está en África, tiene en este momento más tiempo, con incendios más grandes que los amazónicos, y acumula el 70% de toda la superficie global quemada en lo que va este año; antes de que me pregunten: sí, está ardiendo el Congo, el ecosistema que le compite a la amazonia en biodiversidad (https://www.lasexta.com/noticias/sociedad/todos-incendios-que-arrasan-planeta-son-amazonia_201908245d61199f0cf2de5c30d500e8.html).

La desertificación planetaria ha crecido los últimos 50 años? Así a botepronto, usted qué respondería a la pregunta; la verdad es que los desiertos se han reducido, mientras su contraparte, la mancha verde, ha crecido.

Durante el último medio siglo dos tendencias se aceleraron exponencialmente: la migración del campo a las ciudades y la verticalización de estas. El fenómeno ha liberado grandes espacios que han sido recuperados por los bosques y las selvas, aunque de manera no proporcional, pues son los países desarrollados los que más recursos están aplicando para amplificar la tendencia, es decir que después de haber depredado sus ecosistemas –boscosos la gran mayoría- en aras de alcanzar el desarrollo, logrado ese objetivo, hoy tienen la manera de restaurarse y así lo están haciendo, pero no tienen ninguna seguridad de que el proceso de calentamiento global vaya a reducirse pronto porque no lo saben, lo que sí saben es que las secuelas por el incremento de la temperatura media global, está afectando más al hemisferio norte que al sur, entre otras razones por las siguientes: aunque sólo posee el 7% del total del hielo planetario, ahí se ubican la mayoría de los países ricos; el derretimiento del polo norte es superior y afecta principalmente a las dos mayores potencias –en este momento, tan solo en Siberia, más de 5 millones de hectáreas de bosques están en llamas-; el crecimiento del nivel del mar afectará de manera negativa a las ciudades costeras más grandes y con mayor infraestructura. Pero por algo son ricos y se les ve bien organizados y dispuestos, con una estrategia clara: sin sacrificar nivel de vida, usarán sus ahorros para rehabilitar sus patios, el resto del esfuerzo necesario para obtener mejores resultados globales, nos lo impondrán a nosotros.

Hasta hoy nos hemos dejado bastante bien.

DOS A LA SEMANA

¿CALIENTAMIENTO O ENGAÑO GLOBAL? (SEGUNDA)

Jorge Eduardo Aragón Campos                                         jaragonc@gmail.com

Tratándose del cambio climático (antes calentamiento global), los datos son alarmantes en la medida que son globales (más difíciles de corroborar), mientras que la evidencia empírica (lo que observamos y vivimos todos los días) de ninguna manera se corresponde con el discurso alarmista que nos venden.

Hablando en plata, aquí en Sinaloa no hemos tenido grandes consecuencias por el cambio climático, lo que sí nos está afectando, es que durante los últimos 50 años nuestras 5 principales ciudades crecieron desmesuradamente, con base en la mala planeación, las arbitrariedades, la negligencia, la corrupción, la abulia pública, etc. Ante una larga estela de malas acciones, el recurso de echarle la culpa al cambio climático es una coartada perfecta para liberar de cualquier consecuencia a los beneficiarios, pues las responsabilidades son trasladadas al resto del mundo. Por si no estoy siendo claro, se los explico con palitos y bolitas: he visto más de un culichi preocupado por el daño que hacemos al usar popotes de plástico, mientras su casa que está pagando a chorrocientos años (va a salir de la cárcel el chapo antes de que nuestro personaje salga del adeudo) está sobre el lecho del río Culiacán.

En un primer momento, lo del calentamiento global y/o cambio climático funciona como maniobra de distracción: ¿para qué te preocupas de salvar tu casa si el planeta se destruirá? A partir de ahí el siguiente paso es que el siervo adopte el discurso del amo.

Cediendo sin conceder, a las afirmaciones de que el CO2 que hemos arrojado a la atmósfera es lo que causa el cambio climático, entonces hay que ponerle especial atención a la palabra “hemos”. Ese exceso de CO2 no llegó a la atmósfera ayer, comenzó a incrementarse durante la segunda mitad del siglo XIX, con el inicio de la revolución industrial, y el nivel ha seguido aumentando desde entonces. Esto quiere decir que si supiéramos que tanto CO2 ha producido cada país, encontraríamos los niveles de responsabilidad de cada nación y se confirmaría que la culpa es de todos…o lo contrario.

De 1865 a 1934, los 4 principales generadores de CO2 fueron EEUU, Reino Unido, Alemania y Francia, siendo sustituida esta última por la URSS; en 1970, Japón y China desplazan a Reino Unido y Alemania y para 2008 India ya ocupa el lugar de Japón. Sólo por lapsos breves, países como Canadá, Polonia y Bélgica se mantienen en quinto lugar, México lo hace de 1921 a 1923. EEUU ocupa el primer lugar desde el año 1890 hasta el 2003, que es enviado a segundo lugar por China. Al menos hasta el año 2017, la tabla se mantiene igual: China, EEUU,  India y Rusia.

¿Hemos?

Como podrán darse cuenta, esa idea de construir muros y hacerlos pagar a los afectados no es nueva. Vamos a tener que seguir con este tema, pero hasta la siguiente entrega porque por hoy el espacio se acabó.

¿Calentamiento o Engaño Global?

                                      

 jaragonc@gmail.com

Desde que inició junio, algunas regiones de la India y de Kuwait pasan por una tremenda onda cálida que ha generado preocupación a nivel mundial, pues como es de esperarse muchos lo toman como una señal de alerta producto del cambio climático.

Por supuesto aquí en Sinaloa, a través de las redes sociales, hubo expresiones que se sumaron a la alarma, aunque para variar nadie hizo referencia a lo fundamental: la información estaba falseada, en particular la generada desde Kuwait, referente a las altísimas temperaturas registradas de hasta 63° centígrados. En el caso de la India, donde hubo un importante número de víctimas mortales, sobre todo niños y en menor medida ancianos, no está tan claro si los estragos fueron directamente por el calor o colateralmente, caso concreto por la presencia de una bacteria que con las altas temperaturas, suele presentarse en las lichis y provoca encefalitis en quien las consume frescas, es decir que por falta de previsión de las autoridades sanitarias de ese país, murieron más de cien menores según los reportes.

Pero fueron las temperaturas de Kuwait lo que más reacciones provocó en Sinaloa, sin duda porque coincidieron con la llegada en forma de nuestra temporada de calor; todas las notas coincidían en marcas superiores a los 62° centígrados, sin embargo también coincidían en un bajo número de víctimas mortales, un resultado que discrepa con los límites del cuerpo humano para tolerar calor extremo, los cuales varían según sean los porcentajes de humedad ambiental: 50° centígrados con humedad alta, 60° centígrados con humedad baja. Kuwait es desierto, su humedad ambiental es muy baja con respecto a nosotros, pero aun así la cota alcanzada por el calor debió ocasionar una verdadera masacre; es como si aquí en Culiacán el termómetro llegara a marcar 51° ¿quién iba a quedar vivo para hacer la nota?

Tal y como lo marca el principio de “la navaja de Ocam”, la explicación más sencilla suele ser la correcta, y en este caso la más sencilla es que las notas mienten. Y sí, las notas no mentían pero sí hacían trampa, que es lo mismo pero con otro nombre; como suele suceder, a la mayoría le bastó con leer los encabezados para normar su criterio, pero quienes nos tomamos la molestia de leer todo el texto hasta el final, tuvimos la oportunidad de enterarnos que en realidad fueron entre 11 y 13 grados menos de lo afirmado en la cabeza de la nota, pues se trataba de lecturas a la intemperie y no a la sombra, como debe ser; la onda cálida quedó entonces con un registro de entre 50 y 53 grados, que tendría como equivalente en Sinaloa a una onda de entre 40 y 42 grados, que está fuerte pero tampoco es para tomarla como anticipo de un cercano fin del mundo.

Todo este asunto del calentamiento global, que luego derivó a cambio climático, se constituye en su mayor parte por verdades a medias, verdades distorsionadas, mentiras completas y falta de imaginación, porque en las décadas de los sesentas y setentas nos hicieron lo mismo y, peor aún, con el agregado de la amenaza del holocausto atómico como producto de la guerra fría; según las predicciones y advertencias científicas de aquella época, los humanos ya deberíamos estar extintos o por lo menos nuestra civilización destruida, lo cual evidentemente no sucedió y sí, por el contrario, la humanidad ha alcanzado un nivel de conocimiento y de desarrollo tecnológico, suficientes como para ser optimistas sobre nuestra capacidad de resolver nuestros problemas medioambientales, entre muchos otros más.

Vale la pena seguirle con este tema, espero poder hacerlo en la siguiente entrega.