Inocente Palomita

 

INOCENTE PALOMITA

Jorge Aragón Campos

            ¿En verdad a esos grados de inocencia llega Heriberto Félix? ¿Se puede aruñar la gubernatura de Sinaloa y ocupar el destacado papel de presidenciable siendo un vulgar simplicio? Digo, todos en política saben que la mujer del César no solo debe ser decente, también debe parecerlo, o lo que es lo mismo no deben hacerse buenas acciones que parezcan malas.

Eso en el mejor de los casos.

Escuché la entrevista que Heriberto concedió a una radio local y me pareció patético, sobre todo cuando expresa su cercana relación con los dueños del periódico que le soltó la andanada, a la vez que manifiesta su respeto hacia ellos, como si la empresa editorial fuera un ente al margen de sus propietarios. Cómo que no es lo mismo departir en eventos sociales que atravesárseles en sus intereses.  “Los creía mis amigos”, concluyó diciendo.

Pues para que no ande creyendo.

Heriberto se hace bolas solo, todo esto obedece al simple hecho de que ya se corrió la voz de que sus principales operadores no tienen entre sus planes volver a Sinaloa, se quedan en México a sacar adelante otros proyectos. Dicho en otras palabras: entregaron la plaza. No quisieron o no pudieron hacerse del PAN estatal, no tienen proyecto para la tierra que los vio nacer, y las trompetas del despido suenan en el edificio ubicado entre Insurgentes y Lázaro Cárdenas. Inclusive ya dicen que Sevilla no aguanta hasta después del informe.

Dicen.

Lo que a mí me queda claro, es que el Debate busca refrendar su papel de gran elector, señalando desde ahorita quienes van quedando fuera de la carrera para el 2016 (para quien tenga dudas, remítase a los cartones publicados ayer viernes). Eso y la posibilidad de agregar a su establo Desarrollo Económico y/u Obras Públicas, lo cual no deja de tener su atractivo pues en ambas se maneja lana.

Para quienes todavía tienen dudas sobre quién manda en Sinaloa.

TRES A LA SEMANA

 

LA RENUNCIA DEL PROCURADOR

Jorge Aragón Campos

jaragonc@gmail.com

            En esta semana que concluye, un grupo de universitarias acudió a manifestarse en el Congreso, con motivo de la falta de resultados en torno a la investigación sobre el asesinato de una maestra de la UAS.

Los diputados no quisieron saber nada de ellas, lo cual a nadie le extraña. El grupo de manifestantes no fue muy grande, cuando en otros tiempos, por menos que eso, eran miles los miembros de la comunidad universitaria que salían a protestar a la calle, lo cual tampoco a nadie extraña, pues ya ni los universitarios son lo que solían ser.

Lo que sí me sorprendió fue la simplicidad del pliego petitorio: que renuncie el procurador. Nada de fiscales especiales, nada de comisiones de la verdad, que el responsable renuncie y nada más.

Me encanta.

El procurador actual no da el ancho, al igual que sus antecesores, lo cual no lo disculpa ni lo exime de responsabilidad, simplemente ya es hora en que la sociedad debiera sentar precedentes: el que no pueda, ahora sí que se vaya. Ya son demasiados los incapaces, ya es demasiada la simulación, ya es demasiado el atole con el dedo como para que continuemos comulgando con las mismas ruedas de molino. No sólo la UAS ha sido agraviada, más por la incompetencia de las autoridades que por los criminales en sí, el gremio periodístico y el artístico también tienen cuentas pendientes por ajustar con las autoridades, es momento de marcarles un alto, de decirles hasta aquí llegaron, hasta aquí los aguantamos. La coyuntura es inmejorable, de hecho ya tiene buen tiempo así pues es mucha la impunidad acumulada, deberíamos reunirnos, dialogar y ponernos de acuerdo para salir juntos a tomar la calle, las oficinas públicas y la conciencia de los ciudadanos, para pedir algo muy sencillo y fácil de entender para todos: que renuncie el procurador. Y ya entrados en gastos, que pongan a uno que sí funcione, de lo contrario volveremos a salir. Deberíamos tomar esa costumbre para todo aquello que sea importante y nos afecte a todos. Dicho en lenguaje llano, se trata de ya no dejarnos. Nada más. ¿Me entendieron?

Nuevo Partido

NUEVO PARTIDO

Jorge Aragón Campos

 

En torno a la autorización del nuevo partido estatal, PAS, es sorprendente el bajo nivel del ruido que ha generado. No es poca cosa el nacimiento de un nuevo partido, es un hecho que debería provocar discusiones y reflexión sobre lo que ha sido nuestra historia democrática, su situación actual y nuestras aspiraciones respecto a ella para el futuro. Pero nada de eso. Por un lado, los partidos existentes se han manifestado desde una posición ausente de toda autocrítica, condenando como innecesario el surgimiento de una nueva opción, porque según ellos con la oferta de siempre nos sobra y nos basta; es decir, los partidos ya existentes así como están, están muy bien, no hacen falta cambios. Como si el tiempo record que ocupó el PAS para reunir los vastos requisitos no fuera, para empezar, una señal del hartazgo popular frente a ofertas políticas ñoñas y rebasadas desde mucho atrás.

Por otro lado, no faltaron los académicos que se manifestaron cargando todo el énfasis en referentes históricos negativos sobre partidos estatales, brincándose historias de éxito (que las hay, aquí y en otros estados) y, sobre todo, omitiendo lo fundamental: ¿nos hace falta aquí en Sinaloa sí o no? Aunque parezca increíble, la opinión más cuerda vino del gobernador quien, como bien señaló, toda nueva organización política es útil y favorece la participación ciudadana.

Claro que no puede faltar el sector gerencial de la opinión pública, aquel que solo atiende lo económico y que se pregunta ¿cuánto nos va a costar? Mala señal de la supina ignorancia que los distingue, pues su preocupación no es justificable: los recursos para los partidos no son determinados por la cantidad de estos, así que los únicos perjudicados son los ya existentes, que se verán sometidos a la máxima popular que reza “entre más burros menos olotes”. El punto principal respecto a la democracia no es su costo, sino su utilidad. Para precios bajos están las dictaduras y ya lo sabemos: lo barato cuesta caro.

Pero los que de plano se volaron la barda, fueron los perredistas, quienes afirman que el nuevo partido no es de fiar “por su origen”. ¡Caramba! Yo pensaba que “El Derecho de Nacer” fue la última telenovela donde el pedigrí tuvo importancia. Sí, los del PRD se rasgan las vestiduras pues el PAS viene de una profunda raigambre universitaria, lo cual, me vengo a enterar, es pecado capital (cómo no dijeron eso cuando eran PCM primero y PSUM después, en una época donde la izquierda hecha partido manipuló y despojó hasta el cansancio a la universidad). Para empezar, sería bueno me explicaran desde cuándo la UAS dejó de ser una institución de gran actividad política. Nada más les recuerdo que desde finales del porfiriato hasta nuestros días, el alma mater ha sido siempre un hervidero. Eso por un lado; por el otro, es innegable que los dos principales niveles de gobierno (el federal y el estatal) no le han dado a la UAS un trato acorde a sus necesidades, el presupuesto es bajo desde diferentes perspectivas y la lección para los universitarios es más o menos clara: organícense y pataleen, porque por las buenas nunca obtendrán nada. En eso están y para allá van. Seguiremos con el tema. Cualquier comentario, con toda confianza a jaragonc@gmail.com