Palco Premier

 

 

= Tomateros seguirá en Culiacán; pero en estadio viejo

= En suspenso la terminación del nuevo parque de pelota

Jorge Luis Telles

 

Y Juan Manuel Ley López, como aquí lo aclaramos, develó las cortinas de misterio en torno al futuro inmediato del equipo Tomateros de Culiacán y de lo que, se espera, sea un nuevo estadio de beisbol profesional para nuestra ciudad capital.

Veamos pues:

Por un lado, Tomateros seguirá en Culiacán; pero en su viejo parque. En el mismo coso, que está en pie desde 1948, se jugará, en efecto, la temporada de la Liga Mexicana del Pacífico, que arrancará el 11 o 12 de octubre del presente año. La número 56, si la memoria no me falla.

Y por el otro, continuarán los trabajos de construcción del nuevo parque de pelota; pero, hasta donde sea posible. O sea: no más allá de la zona del estacionamiento.

Estos dos puntos, dejaron de ser escenarios. Ya son decisiones tomadas.

Y es que, aún en el supuesto caso de que el juez que tiene el asunto en sus manos fallara, en unos días más, en contra de quienes se oponen a la demolición del “Angel Flores”, el derrumbe del mismo ya no es factible en este año porque no quedaría debidamente concluido para antes del inicio de la nueva campaña y de ser así entonces los guindas, simplemente, no tendrían donde jugar a la pelota.

Así que, pase lo que pase, no tendremos, para este octubre, el nuevo coso beisbolero con el que soñamos los aficionados. Vamos a tener que esperarnos hasta octubre del 2015.

Y hasta eso: quién sabe.

Sí, porque, en efecto, no habrá garantía de ello mientras el conflicto no se resuelva por la vía legal. El acuerdo de la directiva de la franquicia en el sentido de permanecer en Culiacán, en el viejo coso, no da seguridad de nada. Lo único que se logra, con ello, es dar más tiempo para el finiquito del asunto; pero, mientras esto no termine, ni tan siquiera podemos dar por hecho que se construya un nuevo estadio de beisbol en Culiacán al mediano plazo.

Y en vía de mientras, la duda y la incertidumbre.

= TEMPORADA ENTRE ESCOMBROS E INCOMODIDADES =

Así las cosas, lo único rescatable, en este nuevo capítulo del conflicto entre un grupo de ciudadanos y la empresa concesionaria del inmueble – en el que no está ajeno, por supuesto, ni el gobierno del Estado ni el ayuntamiento de Culiacán – es el acuerdo de la directiva del club en el sentido de permanecer en esta ciudad y de jugar, una temporada más, en el estadio de siempre.

Lo anterior implicará una serie de molestias e incomodidades porque, entre otras, se reducirán de manera sensible las áreas de estacionamiento y el coso de la colonia Almada tendrá como vecino a un parque de pelota a medio construir; pero, de los males, el menor.

Como la ponga, esto es mejor a quedarnos sin beisbol en el otoño y en el fugaz invierno de Culiacán.

Cierto, para quienes no gustan de este deporte, se trata de una situación superflua e irrelevante; pero, por favor, no se le ocurra, amigo lector, un comentario en tal sentido, ya no con los fanáticos, sino sencillamente con los aficionados a la clásica pelota caliente.

Y bueno, independientemente de lo que la autoridad judicial resuelva en unos días más, los trabajos de construcción del nuevo parque seguirán adelante y en cosa de dos o tres meses será fácil observar la magnitud del estadio; pero, de un día para otro, dejarán de escucharse los ruidos propios de un trabajo como este.

Ya no habrá nada posible de hacer.

El costo de la obra se elevará de manera importante y lo que la compañía constructora veía como el negocio de su vida se traducirá, posiblemente, en graves pérdidas de operación.

Así de fácil.

= ¿Y LA PROMESA DE MALOVA? =

Apenas el martes de la semana pasada, el gobernador del Estado, Mario López Valdez, sentenció que “tendremos estadio en Culiacán, aunque me quiten de gobernador”. Lo dijo frente al presidente del club, Juan Manuel Ley López y el alcalde de la ciudad, Sergio Torres Félix. En eso de que “aunque me quiten” va implícito, por supuesto, que la decisión es de un poder distinto, en el que el jefe del Ejecutivo Estatal no tiene ninguna autoridad.

Y se fijó un plazo de dos días para ello.

Un plazo que feneció el último jueves, sin que nada se conozca al respecto. MaLoVa enmudeció en el caso concreto del “Angel Flores”.

En fin.

= GIL EL MANAGER =

Benjamín Gil será el manager de Tomateros de Culiacán para la próxima campaña de la Liga Mexicana del Pacífico. Bueno, al menos el que iniciará al frente, toda vez que en el circuito invernal es raro aquel manager que logra terminar temporada. Los dueños de equipos son bastante exigentes.

De este tema, sin embargo, hablaremos en el próximo Palco Premier.

Por ahora, hasta aquí llegamos.

Dios los bendiga.

¿Cuál es el Futuro Inmediato de Tomateros?

= PALCO PREMIER =

 

Corre la cuenta regresiva en el caso estadio “AF”.

¿Cuál es el futuro inmediato de los Tomateros?

Jorge Luis Telles Salazar

 

Juan Manuel Ley López, el presidente del club de beisbol profesional Tomateros de Culiacán, develará este sábado, 15 de marzo, el velo de misterio en torno a la participación de su equipo durante la próxima temporada de la Liga Mexicana del Pacífico, seriamente amenazada ante la creciente posibilidad de no contar, para octubre venidero, con un nuevo parque de pelota y la realidad inocultable de no poder utilizar ya la estructura del actual, todavía en pie.

Esto ocurrirá en el marco de una conferencia de prensa a la que ha convocado el propio Juan Manuel Ley, para las 11 horas, en el auditorio de la zona ejecutiva de las oficinas del corporativo empresarial Ley, ubicadas a la llamada salida Norte de esta ciudad capital.

Conforme a la invitación, Ley López hablará de las “últimas novedades del equipo”; pero el tema del estadio resultará francamente inevitable.

La demolición del viejo coso de la colonia Almada estaba prevista para los últimos días de enero, a fin de dar paso a la obra integral de construcción del nuevo estadio para beisbol profesional; sin embargo, un grupo de ciudadanos interpuso un amparo ante el Poder Judicial y un juez procedió en consecuencia al suspender cualquier tipo de destrucción del emblemático “Angel Flores”.

Todo esto, bajo el argumento del significado sentimental para la ciudad del ya vetusto parque y de presumibles condiciones ventajosas para la sociedad empresarial que promueve el beisbol y que encabeza Juan Manuel, el mayor de la dinastía Ley.

Precisamente en las fechas de la interposición del juicio de amparo, Ley López declaró que de no iniciarse los trabajos de construcción durante la primera semana de febrero, a más tardar, sería materialmente imposible concluirlo en la fecha prevista (antes de la inauguración de la temporada 2014-2015 del circuito invernal) ante la magnitud de un proyecto, cuya inversión se aproxima a los 400 millones de pesos. Una vez en funciones, este estadio de beisbol será el más grande, moderno y funcional de todos los países en los que se practica este deporte, en América Latina.

Es decir: la demora es ya de seis semanas y el estadio no solo sigue en pie, sino que sus defensores han redoblado los esfuerzos para impedir su demolición.

Cierto es que, de cualquier modo, los trabajos iniciaron en tiempo y forma, en el área de lo que era el estacionamiento y a simple vista se aprecian avances notables en lo que será la estructura del coso. De hecho ya comienza a tomar forma y se observan las primeras pinceladas de un parque moderno, práctico y funcional. A estas alturas, sin embargo, la compañía constructora ya tendría que laborar en el resto de la propiedad. O sea, precisamente donde sigue de pie el “Angel Flores”.

Apenas el martes pasado, el propio gobernador del Estado, Mario López Valdez, realizó un recorrido de supervisión por la obra, en compañía del presidente municipal de Culiacán, Sergio Torres Félix y del dueño de la franquicia, Juan Manuel Ley López. Ahí el responsable de la misma le informó al grupo de los avances y de la necesidad inaplazable de demoler la vieja estructura, para iniciar de inmediato los trabajos correspondientes, que contemplan no solo el campo de juego sino la infraestructura complementaria, propia de una instalación deportiva.

Ahí, López Valdez se comprometió, ante los representantes de los medios de comunicación, a destrabar el proyecto y se fijó, a si mismo, un plazo de dos días para ello. Y hasta puntualizó: “habrá estadio, aunque no haiga gobernador”, en alusión a que la decisión está en manos del Poder Judicial y no del Ejecutivo, que es al que MaLoVa representa.

¿Y bien?

Este plazo finalizó el jueves pasado, a las 12 de la noche, sin ninguna novedad. De hecho lo que sigue firme es la fecha del 23 de marzo, para la sentencia definitiva del juez que tiene el caso en su poder.

Lo anterior implica una semana más de demora para la demolición de la vieja estructura y la posibilidad de privar al problema de una solución práctica y viable.

Ya en su momento, Juan Manuel Ley López advirtió que, de no contar con el parque a tiempo, no habrá temporada de la Liga Mexicana del Pacifico en Culiacán, porque sin estadio, sencillamente no hay donde jugar beisbol.

En la misma oportunidad planteó la posibilidad de transferir la franquicia a la plaza de Tijuana, posibilidad que se mantiene en pie porque si bien es cierto que ya esa ciudad forma parte de la Liga Mexicana de Verano, mantienen su intención de tener también un equipo en la Mexicana del Pacífico, cosa para la que no existe impedimento legal alguno.

En fin.

De esto, y de muchas otras cosas más, hablará Juan Manuel Ley, este sábado, con toda la prensa de Culiacán.

Pendientes.

PALCO PREMIER

 

Jorge Luis Telles Salazar

 

 

El problema del estadio “Angel Flores” entró en cuenta regresiva. La autoridad judicial fijó la última semana de marzo como fecha para dar a conocer su fallo; pero, para entonces, quizás sea demasiado tarde para la culminación del proyecto, antes de la próxima temporada de la Liga Mexicana del Pacífico, si es que el juez que tiene el caso bajo su responsabilidad autoriza la demolición del inmueble, para dar paso a lo que será el parque de beisbol más moderno de toda América Latina.

Y es que si este mismo juez falla a favor de los que se oponen a la construcción del nuevo estadio, entonces ya no habrá nada que hacer: la ciudad de Culiacán se quedará sin beisbol profesional, al menos por lo que hace a la campaña 2014-2015 del circuito invernal.

Si ya de por sí se ve complicado, esto terminaría por empeorar las cosas y tendría que suspenderse la edificación del parque. No hay de otra. Y si no hay estadio pues no habrá beisbol. Así de fácil.

Precisemos:

De esa fecha de marzo, al 10 de octubre, por decir un día concreto, existe un lapso de poco más de seis meses, periodo que a simple vista se visualiza como insuficiente para la terminación del nuevo estadio de beisbol profesional, de acuerdo a la magnitud del proyecto. Con solo verlo, al clásico vuelo de pájaro, nos dará la razón.

Se trata de una obra monumental, que se pretende sea inaugurada, íntegramente, el día del comienzo de la nueva temporada de la Liga Mexicana del Pacífico y ya desde ahora considérela como el escenario de la Serie del Caribe Culiacán-2017. Cierto es que la directiva del frío circuito aún no lo ha dado a conocer de manera oficial porque todavía faltan tres años para ello; pero, con un escenario de este nivel y con un Culiacán que ha crecido enormidades en este siglo 21 ¿Quién podría oponerse a una decisión de tal naturaleza?

Si el asunto de destraba, por ahí después del 20 de marzo, lo más seguro es que el estadio abra sus puertas en la fecha prevista; pero al clásico “a medio terminar” y eso con trabajos día y noche. Nadie quiere eso. Lo que deseamos todos es una ceremonia inaugural a todo esplendor.

Actualmente, en efecto, el avance de la obra es notable.

Baste que usted circule por las inmediaciones del coso, para observar como ya están en pie las grandes estructuras de lo que será el nuevo estadio. Si. El gigante comienza a tomar forma y esto nos llena de entusiasmo; sin embargo, si el problema no se resuelve, llegará el momento en que será imposible continuar con los trabajos de construcción y volverá la posibilidad de quedarnos sin beisbol, cuando menos por una temporada.

A juicio de los especialistas en la materia, si ya es muy riesgoso esperar hasta el 20 del presente mes, para desatorar las cosas, después de esa fecha será imposible contar con el parque de pelota para el 10 de octubre, por elemental sentido común.

El caso, ratificamos, entró en cuenta regresiva.

Veremos qué pasa.

Y ya nos fuimos.

Dios los bendiga.