PALCO PREMIER

Jorge Luis Telles Salazar

 

(Es viernes 16 aquí en Culiacán y escribo unas horas antes del inicio de la serie entre los Tomateros de esta ciudad y los Algodoneros de Guasave. Por supuesto qué vámonos todos al “Angel Flores” y apoyemos al equipo de casa, en su lucha por la máxima puntuación correspondiente al campeonato de la primera vuelta de la actual temporada de la Liga Mexicana del Pacífico.)

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El resultado de la gira por Mexicali y Navojoa fue, por supuesto, un desastre para los Tomateros de Culiacán. O acaso ¿es que hay otro calificativo cuando se pierden seis partidos al hilo? Los guindas se fueron, hace una semana, ubicados en el liderato del circuito, con tres juegos de distancia sobre su más cercano perseguidor y regresaron a casa colocados en el segundo puesto, un juego abajo  de su rival de esta noche, precisamente los Algodoneros de Guasave. Esto, mis amigos, lo dice todo.

Pero: ¿qué cree usted?

Que a pesar de lo amargo de tales resultados, Tomateros aún está en muy buenas condiciones para adjudicarse los ocho puntos que se le asignarán a quien conquiste el primer sitio del giro inicial de la campaña. Y lo que es mejor: el destino está en sus manos. Para ganar esas ocho unidades dependen de sí mismos y de nadie más. Nada de que una combinación de resultados. No señor. Son dueños de su propia suerte.

Y es que Culiacán cierra la primera vuelta con seis encuentros en su propia casa. Los tres primeros contra los Algodoneros de Guasave, casualmente, y los tres restantes frente a los Naranjeros de Hermosillo. Guasave y Hermosillo son, por supuesto, los tres mejores del torneo, junto con Culiacán; pero ¡caramba! Ya es hora de utilizar el factor de localía en beneficio de la causa.

Tomateros, en efecto, puede retornar al liderato este mismo fin de semana, con tan solo ganarle la serie a Algodoneros de Guasave y no necesariamente por limpia, que quede claro. Dos victorias de los guindas a cambio de una derrota, representarían un saldo de 19-13 para Culiacán, exactamente los mismos números de Guasave; pero existe una diferencia: que Tomateros mantendría su dominio sobre Algodoneros en encuentros entre sí y esto les representaría el liderato.

Además como Hermosillo y Ciudad Obregón, que comparten el tercer peldaño, se enfrentarán entre sí, Tomateros prácticamente estaría asegurando entre ocho y seis puntos, por lo que a esta primera mitad corresponde.

La intención, sin embargo, es llevarse todo el pastel y justamente con esta mentalidad saltarán esta noche los Tomateros al engramado del “Angel Flores”.

De que se puede se puede, claro que sí.

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Y bueno.

Tras la serie contra los Algodoneros, vendrá una más, frente a los Naranjeros de Hermosillo, aquí en casa, para cerrar la primera vuelta de la campaña BaNorTe de la LMP.

Es decir: después del enfrentamiento contra los celestes de Guasave, Tomateros todavía tendrá una oportunidad más de conquistar los ocho puntos, si es capaz de un buen resultado contra los Naranjeros de Hermosillo o de asegurar, por lo menos, siete unidades, que significan prácticamente la calificación a los “pley offs”.

Naranjeros, cierto, es un equipo tanto o más complicado que los Algodoneros de Guasave, máxime que, en su condición de anfitriones de la próxima Serie del Caribe, la capital de Sonora clama por el campeonato; pero ¡que caray! Tomateros es también uno de los grandes favoritos.

De ahí, precisamente, nuestra aseveración en el sentido de que el destino está en sus propias manos y que no dependen de nadie, más que de ellos mismos, para alcanzar la codiciada meta.

Hay que desearles suerte, sí; pero, más que eso, hay que apoyarlos con nuestra presencia en el estadio “Angel Flores”. El factor localía, insistimos, no es definitivo de ninguna manera; pero si muy importante, especialmente cuando el equipo siente el calor y el cariño de su público. No hay otro estímulo igual para ganar en el deporte que sea.

Adelante pues.

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Bien.

Déjeme decirle, amigo aficionado, que el hecho de que los Algodoneros de Guasave ocupen, por ahora, el primer lugar de la tabla de posiciones, no es, ni por asomo, obra de la casualidad.

Algodoneros, ciertamente, no c uenta con una línea de pitcheo como para presumir; pero su bateo, señores, es el mejor de la Liga. Su porcentaje global es de .285, en el cual los aportantes principales son: Zelous Wheeler, con .353; Chriss Colchello, con .324; El Mosco Arredondo, con .302; Chuyito López, con .297; Gabriel Gutiérrez, con .288; Jesús Cota, con .269 y Japhet Amador, con .243.

Del mismo modo, no son muchos sus cañoneros de largo alcance; pero igual, batean imparables como si fuese un sistema de riego por aspersión.

A este bateo, que es el mejor de la Liga, hará frente el pitcheo de Culiacán, que se conserva, a pesar de esta mala racha, como el mejor del circuito, con un excelente promedio de 3. 25 en carreras limpias admitidas. Y todavía, Tomateros tiene a cuatro serpentineros dentro de los diez primeros de la competencia en cuanto a efectividad: Amauri Sanit, con 1.97; Andrés Iván Meza, con 3. 09; Alejandro Armenta, con 3. 60 y Francisco Campos, con 3. 66.

Esta línea de lanzadores se reforzará todavía más con la integración de Héctor Daniel Rodríguez y el veterano Rodrigo López y los muy prontos reportes de Oliver Pérez y Matt Buschman.

La clásica serie: pitcheo contra bateo.

¿A quién le va usted?

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A modo de cerrojazo.

¿Qué qué le pasa a Tomateros?

Llevamos mucho tiempo en este asunto como para no asimilar que el beisbol, además de circunstancial, es un deporte extraño: cuando quita, nos deja sin nada y cuando da, lo hace a manos llenas.

Eso sí, en cualquier circunstancia hay que jugarlo bien. Cuando esto sucede no perdona: el castigo no solo es irreversible sino además irremediable.

Recuerdo, en el segundo de la serie contra Mayos, con el marcador adverso 6- 4 (todavía en la pelea) hay una rola inofensiva por el campo corto, que representaba el tercer out de la entrada. Pierde la bola, increíblemente, Ramiro Peña y todos quedan vivos. El siguiente jugador parquea la pelota por el jardín derecho y las cosas se mueven a un desconsolador 9-4. Tomateros todavía dio pelea; pero no le alcanzó.

Y así sucede. Una y otra cosa.

Igual que cuando se está ganando: la jugada afortunada, el “podridito”, el error del adversario, la base por bolas, el pelotazo, el mal revire, etc.

De un momento a otro – y esperemos que sea esta misma noche – Tomateros recuperara su ritmo habitual; volverá a ser el gran equipo de siempre y estará, sin duda, en la pelea por el campeonato de la presente campaña de la Mexicana del Pacífico.

Doble contra sencillo.

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Y hasta aquí por hoy. Ya nos fuimos. Dios los bendiga.

Así Van los Equipos de la Zona Pacífico

La caída hasta el quinto lugar de ofensiva por equipos,  así como el desplome de Marlon Byrd hasta el cuarto peldaño en el renglón de bateo individual constituyen una buena explicación de la barrida sufrida por Tomateros de Culiacán ante Aguilas de Mexicali, a raíz de la cual comienza a complicarse su situación, respecto a la expectativa de puntos para esta primera vuelta de la temporada BANORTE de la Liga Mexicana del Pacífico.

En efecto, desde el arranque mismo de la campaña actual, Culiacán estuvo en férrea pelea con Algodoneros de Guasave y Yaquis de Obregón por el primer puesto en el departamento de bateo por equipos; pero, tras esta serie frente a Mexicali, en la cual por cierto solo anotó dos miserables carreras en 27 innings, descendió hasta el quinto, posición que comparte con los Naranjeros de Hermosillo, con un porcentaje de .260. Guasave, el rival a partir del viernes, es el líder, con .287.

Ciertamente, los guindas se sostienen como los mejores en la línea de cuadrangulares, con 42, dos más que Obregón; pero estos espectaculares batazos sobre las cercas, desaparecieron hace rato. Cory Aldrige está estacionado en 12 y Marlon Byrd en 9. Lo curioso del asunto es que los otros equipos también batearon pocos jonrones en los últimos días. Barbaro Canizares, por ejemplo, también se pegó en una decena.

En pitcheo, en contraste, Tomateros cayó unas décimas; pero conserva la punta con un porcentaje de 3. 16 de efectividad, muy por encima del 3. 63 de Ciudad Obregón. Culiacán, además, tiene al líder, Amauri Sanit (4-0 y 0.62) y a dos más dentro de los diez mejores – Andrés Meza (2-1 y 3. 09) y Alejandro Armenta (3-1 y 3. 72) -; pero aunque los lanzadores son una parte muy importante en un juego de beisbol, sencillamente no lo son todo. Ocupan respaldar su labor con carreras y cuando estas no llegan, imposible triunfar en un partido de pelota.

Y el bateo de Culiacán se ha caído de manera dramática.

Marlon Byrd, que estuvo como líder por espacio de tres semanas, se derrumbó hasta el cuarto puesto, donde se ubica con .333, en tanto que el nuevo puntero es Zelows Wheeler, de Guasave, con .362. Del ten top ya salieron el propio Aldridge y Mustellier. Ramiro Peña sigue muy constante; pero su .321 no le alcanzó para meterse dentro de la lista de los diez mejores. Aldridge está hoy día con .293; Maxwell León, con .291; Ricardo Serrano – que tan bién venía dándole a la bola -, con .281 y Roonier Mustellier, con .273.

Las cifras no están del todo mal, si quiere usted, máxime que se cuenta con una elevada cosecha de cuadrangulares; pero el caso es que el bateo no ha sido productivo. Tomateros ha fincado gran parte de sus 17 victorias, con jonrones; pero esto no lo es todo. Cuando los cuadrangulares comienzan a escasear hay que buscar los triunfos de otra manera.

Y ese momento, creo, ya llegó.

Es hora de que Lino Rivera, el manager, comience a jugar pelota como lo anticipó: mediante el uso del llamado beisbol pequeño – “ratonero” para mi amigo,el doctor Ramón Rivas Llamas -. O sea: con toques de bola desde las primeras entradas; robos de base, sencillos y dobles; bateo y corrido y todas esas cosas que entran dentro del concepto de beisbol pequeño. Algo más: a mi juicio, Lino Rivera no ha capitalizado del todo su excelente “bull pen” y por ahí, algunos juegos que lucían apretados, se han abierto a favor del rival.

Aquí entre nos: a mí me comenzaron a preocupar tanto Byrd como Aldridge, desde el último partido de la serie contra los Cañeros de los Mochis, al dejar pasar lanzamientos buenos, abanicar los malos y verse mal ante tales y cuales pitcheos de la oposición. Y es cierto: estos dos forman parte de la columna vertebral de la ofensiva guinda; pero no lo son todo. Hay más, que deben dar la cara y uno de ellos, por citar un ejemplo, es el cátcher Román Alí Solís, quien al alinear un día sí y dos no, jamás alcanzará su mejor nivel. Y hay que recordar que es material de Liga Mayor, no un receptor cualquiera.

En fin. Así están las cosas con Tomateros y con el manager Lino Rivera. Llegó el momento de modificar el esquema, no de inventar cosas porque no hay nada bueno bajo el sol. Simplemente jugar con la intuición del triunfador y saberse líder de la tabla, no solo serlo, como parece que le sucede a los guindas.

Pendientes pues.

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Y bien.

A pesar de la barrida ante los Aguilas, Tomateros de Culiacán mantuvo el liderato de la tabla; pero ya es solo un juego el que le saca de ventaja a los Algodoneros de Guasave y dos a los Naranjeros de Hermosillo y los Yaquis de Obregón, que comparten el tercer sitio del standing. El dato es escalofriante: en un santiamén, los guindas pueden caerse hasta el quinto lugar y dejar escapar la maravillosa oportunidad de adjudicarse la máxima puntuación, como aquí lo hemos manejado, desde cuando aquella racha de diez triunfos de manera consecutiva.

Si señor: si hay solo dos juegos de ventaja sobre un tercer puesto, que comparten dos novenas, fácilmente Culiacán puede caerse hasta el quinto y nosotros, los aficionados, comenzar a sufrir al ver cómo se van los ocho, los siete, los seis y a lo mejor hasta los cinco puntos, correspondientes a quienes finalizarán el giro inicial de media tabla hacia arriba.

¿Dramatizamos? No señor. La posibilidad es real.

Claro que, en contraparte, Tomateros de Culiacán tienen, por fortuna, el destino en sus manos y no dependen de nadie para conquistar los anhelados ocho o siete puntos, si mucho me apura.

Y es que hay esto: dentro de lo complicado que se ha puesto la situación, son nueve juegos los que quedan por delante, de los cuales seis los Tomateros los enfrentarán en casa, en la recta final de la primera mitad. Tres de ellos, contra los Algodoneros de Guasave y los últimos tres, ante los Naranjeros de Hermosillo, que para entonces serán rivales directos en la pelea por el primer sitio de la tabla de posiciones.

Y los tres que quedan en gira son los que comenzaran a sostener a partir de la noche del martes, frente a los Mayos, en el estadio “Manuel Ciclòn Echavarría” de la ciudad de Navojoa. Este equipo ha sido el mejor cliente de los Tomateros durante las últimas tres temporadas – en las cuales solo han perdido en una ocasión -; pero eso no les quitará peligrosidad.

Los Mayos son coleros, junto con los Venados de Mazatlán. Cuando juegan en casa, sin embargo, son otro cosa, con todo y lo pobre de su ubicación.

Culiacán peleará, en esta serie, por impulsarse hacia el campeonato de la primera vuelta; los Mayos, a su vez, por evitar el sótano y buscar, por lo menos, ubicarse por encima de los Venados de Mazatlàn, para lograr tres puntos y medio; medio más que los tres que le corresponden al último lugar.

El clásico puntero contra colero.

A ver qué pasa.

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¿El resto de la jornada?

Aparentemente los Algodoneros de Guasave tendrán un flan al recibir, en su estadio, a los Venados de Mazatlán; los Naranjeros de Hermosillo, por su parte, también tendrán una serie posiblemente cómoda ante los Cañeros de los Mochis y los Aguilas de Mexicali serán anfitriones de los Yaquis de Obregón.

Apréndase el standing de este día. Es muy posible que veamos muchos cambios interesantes el viernes venidero, concluida esta nueva fecha de la Liga Mexicana del Pacífico.

Y nos fuimos ya.

Dios los bendiga.

PALCO PREMIER

Jorge Luis Telles Salazar

 

En calidad de visitante, Tomateros de Culiacán registra una marca de nueve victorias contra solo una derrota, lo que impone una reflexión preliminar en el sentido de que  los guindas, por ahora, juegan mejor en patio ajeno que en el mismo “Angel Flores”, donde su saldo es de ocho triunfos y cinco descalabros.

Tomateros inicia la noche de este viernes una gira de seis partidos, frente a equipos que ocupan, respectivamente, el sexto y el séptimo sitio en la tabla de posiciones: Aguilas de Mexicali y Mayos de Navojoa.

Ambos clubes, muy por debajo de los .500 de porcentaje en ganados y perdidos.

Estos dos elementos, sin embargo, no son suficientes como para pensar en un viaje cómodo de Tomateros por la frontera Norte de nuestro país y por el valle del Mayo, en el sur del vecino Estado de Sonora. En teoría, ciertamente, Culiacán se ve como un equipo sumamente superior; pero esto no siempre opera en el beisbol.

La escuadra guinda partió la mañana de este viernes a la lejana ciudad de Mexicali, por la vía aérea, colocado en el liderato del circuito, con cifras globales de 17-6 y .739 de porcentaje en ganados y perdidos. Su ventaja sobre Algodoneros de Guasave, su más cercano perseguidor, es de tres juegos, de tal modo que suceda lo que suceda en estos días, Tomateros tiene seguro el primer puesto por lo que resta de la semana, en función de su amplio dominio sobre Guasave, en lo que va de la campaña.

Aguilas de Mexicali, su rival en turno, se cayó hasta el sexto lugar, al totalizar diez triunfos contra 13 fracasos. Su distancia en cuanto al liderato es de siete juegos y de solo dos su ventaja sobre los Mayos de Navojoa,  que ocupan el séptimo peldaño.

Para los Caballeros Aguila, sin embargo, será una especial motivación enfrentar a Tomateros de Culiacán, máxime que un buen resultado podría representarles dar un pequeño salto al quinto sitio, donde navegan los Cañeros de los Mochis, también con un porcentaje por debajo de .500. Una combinación de triunfos de Mexicali sobre Culiacán con una de derrotas de los Cañeros ante los Algodoneros de Guasave, podría empujar a los “cachanillas” hacia mitad de la tabla, todavía en pos de una conquista decorosa de puntos en lo que hace a esta primera vuelta de la actual temporada de la Liga Mexicana del Pacífico.

Ha sido una temporada con más sombras que luces para los aguiluchos. El presidente del club, Dio Murillo, acaba de despedir a Juan Francisco Rodríguez como manager y el nuevo timonel, en calidad de interino, es Jesús Sommers, en cuyo debut no se cumplió la tradicional sentencia acerca de que todo nuevo manager comienza con victoria.

Y ahora, frente a Tomateros, a Aguilas no le queda de otra: tiene que jugar buen beisbol; de lo contrario se hundirá en la mediocridad de la parte baja del standing.

A ver qué pasa.

Pero si Mexicali está mal, Navojoa anda peor. No hay duda.

Los Mayos se la han pasado la mayor parte de esta nueva edición de la LMP en el último o en el penúltimo lugar de la tabla, prácticamente de la mano con los Venados de Mazatlán. Los del valle del Mayo jugarán, desde esta noche de viernes, en el estadio “Tomás Oros Gaytán” , donde los Yaquis buscarán no quien se las hizo sino quien se las pague, tras la humillante barrida en el “Francisco Carranza Limón”, de Guasave.

Y después de esa serie, a partir del martes venidero, la nada grata visita de los Tomateros de Culiacán, equipo al que solo han podido ganarle un partido en los últimos tres años, hasta donde sabemos.

Pendientes pues.

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Y bien.

Tomateros recobró pronto su ritmo, luego de aquella limpia ante los Yaquis de Obregón, en el propio estadio “Angel Flores”. Perdió esos tres partidos, en efecto; pero ahora ha ganado cinco de los últimos seis y obvio: se sostiene como el líder de la competencia.

La mejor arma del equipo guinda lo es, sin duda, su cuerpo de pitcheo, colocado como el mejor de la Liga, con un porcentaje de 3. 00 en carreras limpias admitidas y sus 17 victorias por solo seis derrotas. Hay un mundo de diferencia entre Tomateros y el segundo lugar, Cañeros de los Mochis, que tiene 3. 91 de efectividad.

Y el más claro reflejo de ello lo es el que cuatro de sus cinco abridores están colocados dentro de los diez mejores del circuito: Amauri Sanit, en primero, con 4-0 y 0. 62; Alejandro Armenta, con 3-0 y 3. 00; Andrés Iván Meza, con 2-0 y 3. 16 y Alfonso Sánchez, con 1-2 y 3. 16. El único de los inicialistas de Tomateros fuera del top ten es Pancho Campos, que tampoco lo ha hecho mal, solo que su promedio de efectividad anda en 4 carreras limpias admitidas por cada nueve innings lanzados.

Ese staff se fortalecerá todavía más con la inclusión del zurdo Héctor Daniel Rodríguez, quien no tuvo el mejor debut la noche del jueves pasado; pero se entiende que el joven culichi  todavía no alcanza su mejor nivel. Viene, además, Oliver Pérez y Rodrigo López ya reportó al plantel.

Vaya problema para Lino Rivera. Sí; pero de esos problemas que todo manager quisiera tener.

En apoyo a sus serpentineros, Tomateros es tercero en bateo por equipos, con un porcentaje de .272, superado por el .277 de los Algodoneros de Guasave y el .281 de los Yaquis de Obregón. Los guindas, sin embargo, se conservan como el mas jonronero, con 42 cañonazos de vuelta entera – arriba de los 37 de los Yaquis -; de los cuales 12 son de Cori Aldridge y 9 de Marlon Byrd.

En este renglón, Culiacán solo tiene dos dentro de los diez mejores: Byrd, que es el número uno, con .369 y Maxwell Leon, que es el noveno, con .324. Hay otros elementos con buenas cifras; pero no en el top ten. Ricardo Serrano, por ejemplo; Ramiro Peña y Ronnier Mustelier.

Tomateros ya cuenta, además, con Ben Guez y con este pelotero gana en ofensiva, defensiva, velocidad y versatilidad.

Ya debutó. Y lo hizo bien.

En suma: una buena temporada para Tomateros de Culiacán, perfilado a obtener la máxima puntuación en esta primera mitad. Hay doce partidos por delante y nuestras cuentas se mantienen igual: con seis victorias, mínimo, llegarán a la meta.

Adelante.

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En la misma sintonía.

Conocido ya que Tomateros de Culiacán visita a Aguilas de Mexicali, repasemos ahora el resto de la actividad para lo que queda de la semana:

Algodoneros de Guasave, en Los Mochis, en una serie de alarido. Los azules, en su calidad de subcampeones del circuito, juegan gran pelota; pero, para Cañeros, nada tan humillante como perder ante Algodoneros en su propia casa. Así las cosas, en un tris la ubicación de los azules como subpunteros del torneo.

Naranjeros de Hermosillo en Mazatlán, en una confrontación que parece a modo para que los de la capital de Sonora, anfitriones de la próxima serie del Caribe, se proyecten hacia la pelea por la máxima puntuación. Rival fácil, en apariencia. Hay que recordar, sin embargo, que ya está Houston Jiménez al frente y que puede cambiarle la cara a estos Venados que por ahora arrastran su prestigio por todos los parques de la liga.

Y finalmente, Mayos de Navojoa en Ciudad Obregón. La serie clásica del sur de Sonora, con atractivo amainado por lo mal que andan los Mayos, cuyo objetivo es no caer hasta el último sitio de la tabla toda vez que ello significaría, de manera prematura, el termino de sus ilusiones por lo que a la presente campaña corresponde.

Señores: hagan sus apuestas.

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Y nos fuimos ya… Dios los bendiga.